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Organización de Trabajadores Revolucionarios

UN GOBIERNO DE EMPRESARIOS
El Revolucionario Nº29 (Octubre de 2007)

Después de lanzar su candidatura ante el Council of the Americas, Cristina Fernández de Kirchner rindió examen ante la dirigencia empresarial de IDEA y la UIA, y siguió su “gira de negocios” internacional en Alemania y Estados Unidos. En todos lados, promesas de obediencia a los mandatos del capital, anticipando sin disimulos para quién va a gobernar.

IDEA, escuela de cuadros gerenciales
“Es ético que las empresas sean eficientes y generen utilidades” (Declaración de valores y objetivos de IDEA)
En la posguerra se empezaron a llamar “think tanks” (literalmente, tanques de ideas) o “usinas de pensamiento” a diversas instituciones que, desde el ámbito privado, se dedican al análisis, monitoreo y formulación de políticas públicas, buscando incrementar la influencia de los sectores que representan en las gestiones de los gobiernos. Fundaciones como las europeas Konrad Adenauer, Ebhert o Nauman, o las yanquis Brookings, Heritage y Ford, tienen sus versiones criollas en FIEL, Mediterránea o el Instituto Di Tella, e incluso las de olorcito “progre” como Flacso. El Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) es, según su propia definición, la institución que permite a las empresas de cualquier dimensión, formar y actualizar sus cuadros gerenciales, intercambiar experiencias en mejores prácticas empresariales y ser protagonistas del quehacer económico, político y social(1). En una palabra, cuna y escuela de explotadores.
Fundada hace más de 40 años, IDEA nuclea unas 430 empresas líderes, y se enorgullece de ser la organización con mayor prestigio en el ámbito empresarial con base en Argentina. Sus principales áreas responden a las finalidades específicas que definen sus objetivos, como la formación de cuadros ejecutivos en su Escuela de Negocios y su protagonismo en la política nacional, en el marco de los Foros y el Coloquio. Afirma que uno de sus objetivos centrales es asegurar la continuidad, viabilidad y competitividad en producción, ideas y políticas. El Coloquio anual, que se reúne en Mar del Plata desde 1965, se propone ser el espacio dirigente para anticipar, reflexionar y actuar sobre la política nacional en su conjunto, es decir, diseñar las políticas que garanticen las ganancias(2).

Almorzando con las estrellas
“Ganar dinero en la Argentina no debe ser considerado un pecado” (Cristina F. de Kirchner, en el Precoloquio de IDEA)
El 4 de septiembre pasado, en el lujoso Hotel Sheraton, se hizo el acto de lanzamiento del Coloquio Nº43, inaugurado por los integrantes del cuerpo directivo de IDEA: Gustavo Ripoll (Microsoft Argentina); José Aranda (Grupo Clarín); Andrés Von Buch (Asoc. de Empresarios Agropecuarios); Alejandro Bottan (General Electric) y Enrique Pescarmona (Pescarmona SA). En el público se apretujaban directivos de Nestlé, Telefónica, Edesur, Motorola, Dow Argentina, Dupont, Quilmes, Arcor, Panamerican Energy y otros 650 empresarios que pagaron de $300 a $400 la inscripción, en su enorme mayoría gerentes de filiales argentinas de corporaciones internacionales. A la hora del almuerzo hubo una sola oradora: la candidata presidencial Cristina Fernández de Kirchner, que desarrolló en ese foro su propuesta de “acuerdo social” entre empresarios, sindicatos y gobierno, con un tono que el diario Infobae llamó “conciliador”. También convocó a articular campo, industria y producción tecnológica, con grandes alabanzas al rol empresarial como generador de riqueza y trabajo y loas al nuevo presidente del FMI, el francés Dominique Strauss-Khan, quien, dijo, es una persona “seria, ubicada y que percibe el mal que el FMI causó a la Argentina en los 90”(ver nota “¿No era que pagar nos haría libre?”).
Si al término de su discurso en el Council of the Americas los comentarios de los empresarios fueron entusiastas (ver ER Nº28, “Argentina es una muy buena oportunidad de negocios”), no se fueron menos contentos los que la escucharon repetir, casi textualmente, uno de los principios liminares de IDEA: “Ganar dinero en la Argentina no debe ser considerado un pecado”. Después del discurso, todos los “notables” desfilaron por la mesa principal para saludar a la futura gerenta de sus negocios. Jorge Britos (Banco Macro Bansud y Suquía, presidente de Adeba); Francisco Macri, Santiago Soldati, Javier Tizado (Techint), Eduardo Eurnekian (AA2000) y Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio) fueron los primeros en cumplir el ritual del besamanos. Pero también estaban presentes referentes de los sectores con los que Cristina exhortó al empresariado a “articular” y “acordar”: Luciano Miguens por la Sociedad Rural y Hugo Moyano y Juan José Zanola representando a la burocracia sindical.
Dos días después, para dejar bien clara su prioridad en materia de interlocución, la senadora fue con su esposo al acto del Día de la Industria. El presidente de la UIA, Juan Lascurain, habló a favor del “diálogo social”, elogió fuertemente la política económica de Kirchner y en un hecho inédito entregó al presidente una plaqueta de “reconocimiento” de los industriales a su gestión.
Para redondear la semana, Cristina visitó Aluar y Techint y se encontró con la cúpula de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), que también formuló un fuerte apoyo a la propuesta de “pacto social”.

Sigue la “gira de negocios”
Siguiendo su “gira de negocios” que ya la llevó a pasearse (y disfrutar de exóticos lujos como el hotel-spa de Ginebra o la súper suite neoyorquina) por EEUU, México, Francia, Suiza y España, la conyugal candidata también anduvo por Alemania. Logró la foto con la canciller conservadora Angela Merkel, que le dejó bien aclarado que si quiere inversiones germanas, primero Argentina deberá ordenar sus cuentas con el Club de Paris, con el que tiene una deuda que asciende a US$6.500 millones, de los cuales Alemania es el principal acreedor.
La comitiva proselitista dedicó mucho más tiempo a visitar grandes empresas como Siemens y Volkswagen, cuyos ejecutivos recibieron a la senadora con toda la pompa y circunstancia que merece una buena socia de brillantes negocios actuales y futuros. El principal accionista y presidente de la comisión directiva del consorcio Volkswagen, Ferdinand Piëch, heredero del mítico Ferdinand Porsche, definió el encuentro en el Hotel Ritz-Carlton como "muy bueno" y manifestó a la candidata presidencial argentina su satisfacción por "la evolución de la economía argentina y el buen momento del mercado". En la planta de Siemens el tema excluyente fue la crisis energética, y los proyectos de la empresa para instalar turbinas de gas en Argentina y terminar la usina de Atucha II, lo que seguramente producirá buenas ganancias para todos… menos los trabajadores y el pueblo(3).
En su reciente viaje protocolar a EEUU, con la excusa de la presencia del presidente ante la Asamblea de la ONU, su esposa aprovechó para reunirse con financistas de Wall Street como los directivos de Goldman Sachs y JP Morgan, con el presidente de la Reserva Federal, con Henry Kissinger, y con miembros del Council of the Americas, presidido por su “amiga” Susan Segal. A todos les dio garantías de la continuidad de la política económica, aunque hizo malabares para esquivar incómodas preguntas sobre la inflación, a escasos días de que su presidente del Banco Central, el ex golden boy menemista Martín Redrado, alertara sobre su peligrosidad y en la misma semana en que desde Cavallo hasta Aldo Ferrer, pasando por Lozano, advirtieran sobre los guarismos reales, que rondan el 20% anual, y hasta anunciaran una inminente recesión. De yapa, sobre los ecos del discurso contra Iran de su marido, recibió el beneplácito del embajador israelí. Y de nuevo, por si hubieran quedado dudas, repitió en todos lados “ganar dinero no es pecaminoso”.

Lo que dicen los escenarios
Como vemos, Cristina Fernández prefiere las grandes recepciones con empresarios argentinos y extranjeros a los actos públicos o callejeros, del mismo modo que no acepta ser entrevistada por la prensa local, y sólo hace declaraciones para medios internacionales. Uno de los pocos actos que hizo en el país fue en Puerto San Julián, Santa Cruz. El periodismo lo cubrió abundantemente, pero disimuló la gigantesca custodia de gendarmería, exigida especialmente por la candidata en previsión de posibles escraches de trabajadores petroleros, docentes, estatales y de la industria pesquera(4).
Los escenarios elegidos por Cristina Kirchner para desarrollar su campaña muestran, como pocas veces con tanta claridad, aquello de que el estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía, privilegiando unos u otros de sus sectores, según las características de cada etapa. Los empresarios de IDEA, la UIA y AEA, los banqueros de Adeba y la burocracia sindical, son hoy los aliados de Cristina Kirchner para el “cambio que recién comienza” prometiendo la continuidad del saqueo y la explotación.

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NOTAS
1) Ver www. ideared.org
2) Los temas de Coloquios anteriores fueron: la empresa y el destino de la nación (1969), el rol del estado en la promoción de la inversión privada (1970), la consolidación de la república (1982), la competitividad (1986), el empleo (1995) o los desafíos de la integración al Mercosur (1996). Este año, el título es “Argentina, un trabajo para todos”.
3) “En el país funcionan más de 200 empresas de origen alemán y algunas de las más poderosas, que impulsaron esta gira, están expandiendo sus negocios en la Argentina. Las dos grandes usinas que construirá Siemens y los 150.000 vehículos por año que Volkswagen piensa fabricar aquí son una contundente muestra de ello. Por eso, hay que buscar en el dinero, más que en la ideología, la explicación a esas amabilidades del gobierno conservador alemán”. Diario Clarín, Panorama Político del 16/09/07.
4) Lo que no pudieron evitar los gendarmes fue que se enfrentaran violentamente, en pleno acto, dos patotas del sindicato de camioneros, simple muestra de cómo dirime el peronismo sus internas. Tampoco publicaron los medios nacionales que la candidata, acostumbrada a los grandes lujos de sus giras internacionales, exigió a los organizadores que le pusieran a disposición un camarín en un trailer contiguo al gimnasio donde hablaría, equipado como para una súper estrella histérica del rock. Pidió, entre otros caprichos, un espejo gigante para verse de cuerpo entero antes de salir y calefacción en el escenario (Fuente: OPI Santa Cruz, 17/09/07.).

¿NO ERA QUE PAGAR NOS HARÍA LIBRES?

El Revolucionario Nº29 (Octubre de 2007)

No muy atrás quedaron las ruidosas frases de Kirchner y todo su coro anunciando que pagándole al FMI seríamos libres. Debido a este decorado político, el pago anticipado de los casi 10 mil millones de dólares resultó ser más escandaloso todavía. Hecho que al presidente le valió el mote de “gran pagador de deuda”.
Sin embargo, desde siempre, el gobierno kirchnerista estuvo sujeto a los lineamientos económicos exigidos por el FMI. El hecho más elocuente es, sin dudas, el cumplimiento con el pedido explícito de un superávit fiscal de 3% con respecto al PBI. Porcentaje que Kirchner se encarga de alcanzar y superar, como cabal muestra de voluntad política para satisfacer a los organismos de la usura internacional.
Continuando con su política proimperialista y rastrera, no mucho después de recibir con honores al nuevo embajador yanqui, Earl Wayne, el gobierno recibió al reemplazante de Rodrigo Rato en la dirección del FMI: el “socialista” francés, Dominique Strauss Kahn. La recepción fue muy amable, según las palabras del invitado. En el almuerzo para homenajear y dar la bienvenida al nuevo supervisor, estuvieron presentes, nada más y nada menos que el propio presidente Néstor Kirchner, el ministro de economía Miguel Peirano, el titular del banco central Martín Redrado, el canciller Jorge Taiana y la sucesora Cristina Fernández de Kirchner. Como vemos, anfitriones de primera línea gubernamental.
Pero a pesar de la “libertad” que da el pagar por anticipado, el gobierno argentino jamás se atrevió, ni siquiera, a separarse del organismo que califica como diabólico. A lo máximo que llegó es a plantear una abstracta “reforma estructural”, que se adapta perfectamente al pedido de “reforma” hecha por EEUU o al planteo de “reforma” del ahora presidente del Fondo. Comparar las declaraciones es más clarificador: [el FMI es una organización] “muy importante que necesita reformarse para seguir siendo tan relevante como a todos nos gustaría para el sistema financiero global”, explica el secretario del tesoro estadounidense, Henry Paulson; “El Fondo Monetario es una vieja institución que fue creada hace 60 años y desde ese momento el mundo cambió (…) hay que implementar de forma imperativa varias reformas”, declara Strauss Kahn; “Se hace necesario un urgente, fuerte y estructural rediseño del FMI para que pueda prevenir crisis y ayudar a su solución…”, dice Néstor Kirchner. De hecho, Strauss Kahn deseaba ser “el candidato de la reforma”, pero esto no significa que se hayan impuesto los intereses de Argentina ni mucho menos, sino, simplemente, que el gobierno argentino sigue fiel y servilmente toda la política norteamericana.
Strauss Kahn ha sido ministro de finanzas y candidato a presidente por el “socialismo” en Francia. Como se desprende de lo dicho más arriba, este “reformador” ya recibió el apoyo de EEUU, de la UE, de China, de Brasil, de Bolivia y de… Argentina entre otros países. Así brinda su aval Paulson en representación de EEUU: “Estados Unidos apoya a Strauss Khan porque estimamos que trabajará sobre las amplias reformas necesarias para conducir un Fondo sólido y con promisorio futuro” para sentenciar después: “Exhorto al consejo de administración a considerar positivamente la candidatura de Dominique Strauss Kahn para suceder a Rodrigo Rato”.
Su paso por Argentina no fue una mera formalidad. El hombre del imperialismo ya ha dado su visto bueno a la gestión kirchnerista explicando que “la vía es correcta”. Tampoco se ha privado de deslizar algunas “sugerencias” como pagar la deuda de más de 6 mil millones de dólares que se mantiene con el llamado Club de Paris con parte de las reservas del banco central.
Como vemos, el gobierno de Kirchner es libre. Tuvo la “libertad” de elegir al candidato apoyado por EEUU, tuvo la “libertad” de elegir a su propio supervisor.

CRISIS CÍCLICA DEL FRENTEPOPULISMO

El Revolucionario Nº29 (Octubre de 2007)

La historia se repite. El frentepopulismo argentino siguió a Perón, a Frondizi, a Alfonsín, a Menem, a De la Rúa y ahora, a Kirchner. Todo lo que ha hecho es “revitalizar” el capitalismo argentino.

El inexorable derrotero de los alcahuetes de poca monta
A cuatro años del comienzo del gobierno de Kirchner, los resultados son arrolladores. Inflación galopante, desarrollo de la represión a gran escala (Varizat incluido), fraude electoral y defensa de Schiaretti en Córdoba, pago puntual de la deuda externa, derogación de la “doble” indemnización, mantenimiento de los contratos de Menem, impunidad garantizada y camino a la “reconciliación” con las FFAA, etc.
Pero no es esta realidad antipopular la que pone en crisis a la llamada “izquierda kirchnerista”, sino que su llanto se produce por haber sido ninguneados en las listas de Cristina Presidente. Después de eso, el silencio. Hace tiempo que Libres del Sur, Movimiento Evita, y demás camarillas no emiten opinión.
Atrás quedó el sueño de salir en la foto de candidato junto a “Cristina”, foto que sí obtuvieron los “impresentables” como Quindimil, Curto, Otacehé, etc., al decir del alcahuete Jorge Ceballos que, aunque quedó afuera, declaró: “voy a seguir adelante apoyando a Cristina Presidente”. Cómo olvidar sus editoriales “explicándonos” que este camino, entrar al gobierno de Kirchner, era el correcto.
Cómo no recordar y recordarles su euforia por el acto en la ESMA, o cuando se comieron el amague del viaje de Kirchner y la senadora candidata a Cuba (publicado por Clarín el 25/03/05). En fin, a Cuba no fueron nunca; eso sí, a EEUU van a cada rato, a recibir órdenes como las que fueron a cumplir declarando en la ONU contra Irán, o solicitando reuniones con el organizador de las dictaduras en América Latina y masacrador en Vietnam, Henry Kissinger.
Cómo olvidar que, aprovechando los vínculos que les quedaron con la izquierda por haber participado de la lucha contra Menem y De La Rúa, nos “explicaban” que Martín Redrado y el cavallista Alberto Fernández no mataban ni un cuatro de copas en el gobierno, es decir que, para ellos, mandaban D'Elía, Bonasso, Tumini y demás alcahuetes.
Pero a pesar de las afirmaciones de estos frentepopulistas, no hay explicación más clara que el armado de listas en La Matanza. ¿Quién designó el candidato para gobernar el partido más importante del conurbano, Tumini o Ballestrini, uno de los “impresentables”? Del mismo modo, mientras a D’Elía le sacaron el cargo por una simple declaración a favor de Irán, cuando Martín Redrado, con total desparpajo reconoció la galopante inflación (poniéndola en boca de todos sus oponentes, en primer lugar de Lavagna que la estima en un 20% anual) sólo hubo una tibia recriminación de Kirchner. El Chicago Boy, mimado de Neustadt, Menem y Grondona, ni siquiera pidió disculpas, contestó eufemísticamente que “la inflación es la preocupación de todos los presidentes (de bancos) del mundo” y a continuación lo subieron como invitado de lujo al avión alquilado por u$300.000 integrando la comitiva presidencial a EEUU.
Los campeones de las “contradicciones principales”, eterna excusa stalinista para justificar la alianza de clases, ya han hecho su trabajo, darle aires populares al gobierno, y ahora han sido arrojados a la basura, como lo que son. Pero tengamos por seguro que de la mano del PC y el PCR van a intentar reciclarse, sin autocrítica alguna. Van a tratar de participar de lugares en donde el pueblo lucha, y así ocultar su presente y su pasado. Es decir, van a querer volver a ser la voz de una fracción de la burguesía en el movimiento de lucha, pretendiendo arrastrarlo tras la mentira de una “burguesía nacional” que no sea proimperialista. Esto no debemos permitirlo.

DISPUTA DE NEGOCIOS EN LA CGT

El Revolucionario Nº29 (Octubre de 2007)

No se pueden buscar las causas de la interna entre los burócratas de la CGT ni en la política ni en la ideología. Ambos sectores, tanto el sector moyanista como el de los llamados “gordos”, son ante todo, propatronales (además, todos son directamente magnates, empresarios millonarios) y, por estos tiempos, kirchneristas declarados. Luego, y como consecuencia de su alineación con los capitalistas, sostienen una central cerrada a los trabajadores para asegurarse el encorsetamiento de la clase obrera en sintonía con los deseos de la burguesía.
“Nosotros apoyamos la candidatura a presidenta de la compañera Cristina Kirchner; con ella se va a profundizar el modelo económico y creo que vamos a andar mejor”. Estas declaraciones, que sin modificar una sola coma podrían ser perfectamente las de cualquier empresario, son las del conductor de la CGT, el ex camionero Hugo Moyano. No muy distintas son las palabras de su adversario, Armando Cavalieri, el titular del sindicato de comercio, a la hora de referirse al futuro gobierno de Cristina Fernández: “Este gremio va a estar en la primera línea, en las buenas y en las malas, apoyando la profundización del cambio”. Políticamente, iguales.
El gobierno retribuye también tantos calurosos apoyos. De este modo, mientras Kirchner acudía a Parque Norte a darle el visto bueno a la reelección de Cavalieri, su ministro de trabajo, Carlos Tomada, homologaba el traspaso de otra porción de trabajadores del sindicato mercantil al de camioneros. Políticamente, lo mismo.
A pesar de las rencillas entre sectores de la burocracia sindical y el gobierno, como el nulo lugar que le dieron a la CGT en la distribución de candidaturas para los cargos de diputados, los resquemores del traspaso de trabajadores de un sindicato a otro, o las frases de Moyano diciendo que “no conocían mucho a Cristina” (después de haber dicho que la conocían desde antes de conocer al actual presidente); a pesar de estas cuestiones menores, la comunidad de intereses entre la burocracia sindical y el gobierno es total. Ahora se trata de preparar un nuevo golpe contra el salario mediante una inflación aún más descarnada que se verá incrementada también con los aumentos de tarifas de servicios públicos pedidos directamente por el burócrata de Luz y Fuerza, Lezcano. Para ello es fundamental la unidad con la burocracia sindical para mantener controlada y disciplinada a la clase trabajadora. Para ello el pacto social. Para quien se desencuadre, represión: persecución, patotas, policía, gendarmería, cárcel... (ver “Represión a los trabajadores en todo el país”)
La política antiobrera y progubernamental de la burocracia es la misma. Por eso, ningún sector en disputa se opuso a la derogación de la “doble” indemnización, ni hizo declaraciones en su contra. Las diferencias que llevan a la renuncia de cargos de un sector y hasta a enfrentamientos en los actos peronistas, se deben a sus problemas en los negocios. Es simple, quien ocupe el lugar que hoy enriquece cada vez más al evangelista Moyano, también manejará sus negociados.
El fondo de las discrepancias esta claramente expresado por el sector antimoyanista: “Moyano se ha venido ensañando con una veintena de organizaciones gremiales hermanas, avanzando y apoderándose de sus afiliados”. Este “robo” de afiliados, clientes para los burócratas, ya ha superado ampliamente los 5.000 en lo que va de la gestión kirchnerista.
No hay mucho más detrás de las peleas interburocráticas. Sólo una disputa de negocios.

REPRESIÓN A LOS TRABAJADORES EN TODO EL PAÍS

El Revolucionario Nº29 (Octubre de 2007)

Las balas, las gaseadas, las patotas y las causas judiciales, acompañadas por campañas de prensa que estigmatizan a los trabajadores como violentos y antidemocráticos, muestran cómo el gobierno, la patronal y la burocracia sindical usan todos sus recursos contra los trabajadores.

El gobierno, frente a los reclamos de los trabajadores del subte por seguridad en la prestación del servicio, calificó a sus delegados de violentos, foquistas y desestabilizadores. “No son situaciones de conflictividad social, sino básicamente la utilización de algunos reclamos aparentemente salariales o sindicales (…) para hacer foquismo y para generar malestar social”, dijo el jefe de gabinete, Alberto Fernández. En la misma sintonía que su colega ministerial Ginés González García cuando llamó terroristas sanitarios a los trabajadores del Garrahan, remató “son acciones que suponen huelgas violentas, cortes repentinos de servicios que dejan varados a miles de porteños y que tienen la única finalidad de promover una situación caótica”.
El caso del subte es ejemplar para explicar la forma en que confluyen gobierno, patronal y burocracia contra los trabajadores. Cualquier forma de organización sindical que intente, así sea de manera incipiente, ser independiente de la burocracia que comparte poder y negocios con la patronal y el gobierno, es atacada con todas las armas disponibles. Todo sirve y es usado a destajo, desde el desafuero y despido de los delegados que no responden a las estructuras dirigidas por la burguesía y la promoción de causas penales en su contra, hasta la respuesta militar, con la policía, la gendarmería o las patotas “privadas”, sin privarse de las amenazas, los ataques, secuestros y hostigamientos y, por supuesto, las campañas de prensa señalando a los trabajadores como criminales con “fines políticos”. En plena campaña electoral, el gobierno hace propaganda para la clase media cacerolera manteniendo “en orden” la ciudad, es decir, reprimiendo.
No menos útil para el análisis es la situación de los trabajadores de tierra de la industria pesquera en Mar del Plata que luchan contra el trabajo precarizado fruto de la flexibilización laboral menemista defendida por Kirchner. Ante el creciente número de desocupados se crearon en la última década una buena cantidad de cooperativas que tercerizan el trabajo de las empresas con el aval oficial y de los poderosos empresarios de esa industria, bajo el amparo de la mentira de ideas como la “autogestión”(1). Hoy, ante el agotamiento del recurso ictícola, resultado de la explotación indiscriminada de los buques factoría, tanto extranjeros como de las empresas con base en nuestro país, que tienen como único fin incrementar su tasa de ganancia, ha mermado el trabajo disponible, y los casi 10.000 “asociados” de las cooperativas se encuentran ante la falta total de ingresos, pues sólo cobran cuando son llamados en el día, al estilo de los viejos estibadores del puerto; por eso reclaman un mínimo salarial garantizado, cobertura social y previsional. Los episodios de represión han sido más que frecuentes, con el saldo de unos veinte trabajadores con causas abiertas y varios detenidos, cuatro heridos de balas de goma y uno con un proyectil de plomo en el tórax, disparado desde el interior de una de las empresas. No faltaron las patotas sindicales que atacaron a los trabajadores que bloqueaban el acceso al puerto. El SOIP (Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado) está ocupado por los fileteros desde hace varias semanas, sin que su dirigencia (proveniente de la izquierda que propone votar candidatos “honestos”) aparezca. La CTA (localmente influida por el PC) y el PJ simulan apoyar la lucha de los trabajadores mientras buscan la forma de llegar a acuerdos que permitan conciliar con las empresas y el gobierno. Después de todo, están en campaña electoral, y no les viene mal capitalizar el amplio apoyo de los vecinos marplatenses a la lucha de los obreros del pescado.
En el sur, mientras tanto, sigue el conflicto de los docentes, de los pesqueros y de los petroleros, con elementos comunes al de los obreros marplatenses. Tras la privatización de YPF y luego de las movilizaciones, cortes de ruta y tomas de plantas petroleras por nuevos desocupados que reclamaban trabajo en el período 2001/2003(2), todo reprimido por la policía y gendarmería, con infinidad de presos, torturados y causas judiciales, el gobierno, para descomprimir la situación, acordó con las empresas Repsol-YPF, Panamerican Energy y Vintage Oil crear la Fundación Olivia, con el fin expreso de “ejercer una contención social de este personal”(3) y EMPASA. Ambas prometían capacitación y trabajo, pero la tarea definida como “remediación ambiental” resultó ser, por ejemplo, la recolección de las bolsas de nylon que por los fuertes vientos de la zona, que tiene basurales a cielo abierto, quedan diseminadas en los campos. Estas “empresas piqueteras” como las quisieron denominar sus promotores, recibieron contratos temporales de las petroleras, sin certeza alguna para los trabajadores de que se renueven. Por descontado además que, como los fileteros, carecen de cobertura social o previsional. Ante la inminencia del vencimiento de los contratos los trabajadores salieron a cortar la ruta provincial 12 y la nacional 3, de donde fueron violentamente expulsados a los tiros por gendarmería para permitir el paso de los colectivos del PJ que se dirigían al acto de campaña de Cristina Fernández en Puerto San Julián. Pese a la represión, las medidas continúan, con esporádicos cortes de ruta y movilizaciones a las plantas.
Vemos así cómo unen sus esfuerzos los empresarios, los burócratas sindicales y el gobierno, con su aparato represivo y su aparato de prensa, para garantizar las conquistas empresariales del menemismo yendo contra los trabajadores que se organizan para reclamar una vida más digna.

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NOTAS
1) Ver “Algo sobre las cooperativas” en ER N°27, agosto de 2007
2) Ver “Un conflicto con historia” en ER Nº11, marzo de 2006
3) Ver www.fundacionolivia.com.ar.


LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS

La represión del gobierno de Kirchner a la lucha del pueblo ya se ha cobrado la vida de Luis Marcelo Cuéllar en Jujuy (2003) y de Carlos Fuentealba en Neuquén (2007).
La cantidad de presos políticos que han sufrido las cárceles del “gobierno de los DDHH” ha sido la mayor desde 1983.
Hoy siguen encarcelados quince presos políticos, tres de ellos en huelga de hambre.
Ante esta situación se impone el reclamo:

¡Libertad a los 6 presos políticos de Las Heras!
¡Libertad a los 6 compañeros paraguayos presos políticos en nuestro país!
¡Libertad a Esteche, Lezcano y Villalba, presos políticos en huelga de hambre!

PRESUPUESTO 2008: HACIA UN AÑO MÁS DE USURA, ROBO Y AJUSTE

El Revolucionario Nº29 (Octubre de 2007)

“Toda la política económica del gobierno de Kichner muestra su carácter proimperialista y antipopular. Toda su política deja en claro la esencia del plan económico. Pago de la deuda sobre la base de un elevado superávit fiscal garantizado mediante el ajuste del llamado gasto público y los bajos salarios.”
(ER N°20, diciembre de 2006, con motivo de la aprobación del presupuesto 2007)

Nuevamente, con la ya conocida subestimación de la recaudación y la subejecución de las partidas presupuestarias, el gobierno, mediante el presupuesto 2008, organiza sus cuentas para sostener su política de pago de la deuda “a costa del hambre del pueblo”.

El gobierno de los Kirchner ya ha presentado el proyecto de presupuesto 2008, exponiendo, como cada año, los aspectos salientes de su política económica. En esta ocasión, a través del monólogo del ministro de economía, Miguel Peirano, en el congreso.
La política, cambiando las cifras, es la de siempre. Como primerísima preocupación, garantizar el pago de la deuda. Luego, repartir todo lo que se pueda entre los entreguistas y explotadores locales. Todo, a expensas de la clase trabajadora y el pueblo.

Más para la deuda
La letra oficial estipula un superávit fiscal primario de 3,15% con respecto al PBI, es decir unos 27.185 millones de pesos. $5.405 millones más que el calculado para este año.
Junto con este superávit, crece también, porque es su razón de ser, el pago de los intereses de la deuda. $5.310 millones, por encima de lo presupuestado para el corriente año. Unos $19.209 millones en total. Pero no conforme con semejante entrega, el gobierno también se dispone nuevamente a pagar, con una buena tajada del superávit financiero (es decir aquello que queda una vez que se pagan los intereses de la deuda, unos $7.976 millones, $860 mil millones más que 2007), más deuda ya que, según mienten, “pagar nos hace libres”. Y este gobierno, evidentemente, pretende ser “muy libre”.
Sólo el pago presupuestado de la deuda supera las partidas de salud y educación juntas y multiplica varias veces los “servicios sociales” básicos como la vivienda y la asistencia social. (ver gráfico)
Aquí los números y los planes que proyecta el kirchnerismo. Números que dan cuenta de los millones de pesos, extraídos mediante la mayor explotación y el empeoramiento de las condiciones de vida de la clase trabajadora, que se dirigen directamente hacia los organismos de la usura internacional.

Menos para el pueblo
Es sabido que el gobierno tergiversa escandalosamente los índices inflacionarios, entre otros indicadores. Y así como es política oficial ocultar la inflación en los papeles, también lo es incrementar dicha inflación en la realidad.
La política kirchnerista de dólar alto o competitivo, en un país absolutamente dependiente de la industria extranjera y primordialmente exportador de materias primas con elevados precios en el mercado mundial, trae consigo una inevitable escalada inflacionaria. No hay artículo que no sea o no requiera productos importados tasados, lógicamente, en dólares. No hay alimento, cuyo precio interno, a pesar de los millonarios subsidios estatales, no sea arrastrado por los altos valores internacionales, también en dólares.
Pues bien, el gobierno de los Kirchner ya ha pautado, para el siguiente año, un dólar a $3,21. Sumiso gesto hacia los yanquis, ya que mientras su moneda se devalúa en casi todo el mundo, en Argentina es sostenida por el banco central dirigido por el ahora “fuertemente preocupado” por la inflación, Martín Redrado. Precio que, para ser sostenido, requiere una mayor emisión de moneda para la compra de dólares, generando más inflación a la vez que mayor deuda.
Es grotesco el índice inflacionario de 7,7% para 2008. Cualquier previsión conservadora de los propios consejeros gubernamentales, lo sitúa por encima del 20% en general y 40% en los productos de la canasta familiar, consumo casi íntegro de los salarios de la clase trabajadora. Esta descarada mentira en torno a la inflación actual y la por venir, tiene varias implicancias sobre el presupuesto.
Por un lado, amplía aún más, el ya reducido cálculo de la recaudación. El IVA, por ejemplo, constituye más del 30% de los ingresos tributarios totales. Con un sostenido aumento de precios, muy por encima del ficticio 7,7%, este impuesto, que recae con más peso sobre las espaldas de los trabajadores, al incrementarse, elevará considerablemente la recaudación del próximo gobierno. Por lo tanto, los ingresos de algo más que $169.462 millones (17,3% más que 2007) serán superados ampliamente.
Por su parte, los gastos, estimados en poco más de $161.484 millones que representan una suba del 15,9% con respecto a 2007, además de verse recortados por la ya conocida subejecución de partidas, son insignificantes, y en muchos casos directamente recortes, si se tiene en cuenta que la inflación real superará ese porcentaje.
De este modo, y con una política inflacionaria que atenta directamente contra la clase trabajadora, el gobierno de los Kirchner se propone mantener las conquistas de la burguesía sobre el pueblo trabajador y volver a avanzar sobre sus condiciones de vida.

Robo a discreción
Como dijimos, el gobierno estima ingresos por casi $170 mil millones y poco más de $160 mil millones de gasto. Como hemos visto, esta diferencia va a parar, casi en forma completa, a las arcas de los países imperialistas.
Subestimando los ingresos que tendrá el gobierno durante el próximo año, junto a una reducción del gasto presupuestado, el gobierno garantiza una cuantiosa suma de pesos sin destino preciso. Así, ya ha manejado más de $50 millones entre 2004 y 2007. Pero como ya viene haciendo el gobierno actual, la nueva administración kirchnerista tendrá a su disposición el manejo, sin tantas formalidades, de varios miles de millones, gracias a las facultades concedidas por ley al jefe de gabinete para reasignar partidas sin tanta consulta.
Sencillamente, una enorme caja para que los funcionarios roben a discreción.

Independientemente de la aplicación, recaudación y gasto real que el gobierno lleve adelante el próximo año, todo el presupuesto es una demostración política clara, tan categórica como las declaraciones de Kirchner en la ONU siguiendo la política de EEUU contra Irán, de que el gobierno argentino, no es más que un servil seguidor de los mandatos del imperialismo.

“NO SE PUEDE CONFIAR EN EL IMPERIALISMO, PERO NI UN TANTICO ASÍ, NADA”

(Ernesto Che Guevara)

El Revolucionario Nº29 (Octubre de 2007)

La opresión del gran gendarme es insoportable. Una y otra vez las tropas imperiales arremeten contra este o aquel pueblo. Y allí donde la ley marcial de los invasores ha marcado a fuego la vida cotidiana y la conciencia, prácticamente toda la población asume la lucha de resistencia, alzando su dignidad y llevando esa lucha hasta la muerte o hasta la victoria.
A mediados de septiembre una nueva incursión de los soldados israelíes (estimulados y financiados por los EEUU) arrasó lo que quedaba del desolado territorio de Gaza, descompuesto ya de tanta bomba y topadora imperialista. Cada tanque, cada bulldozer (esas topadoras llevadas especialmente para derribar las casas palestinas) cuesta más que lo que cualquiera de estos palestinos pobres gastará en toda su vida.
Años de repetida violencia, de bombardeos, violaciones, torturas, saqueos, años de explotación, miseria y hambre, han templado el odio de un pueblo contra su opresor. Hombres, mujeres, viejos y niños resisten y se levantan contra el ejército israelí, recibiendo cada nueva incursión imperial con una lucha que incluye tanto el combate armado como la resistencia popular sostenida a pedradas hasta por los más pequeños.
La escena palestina del 20 de septiembre es imborrable: entra una vez más el ejército y la lluvia de piedras es tal que es imposible individualizar entre los que resisten activamente y la masa del pueblo; el soldado israelí, fiel a su podrida ideología imperialista, defensor hasta la médula de su “Israel-potencia-capitalista”, no vacila, avanza con su topadora sobre la multitud, encuentra en su camino a un niño de 12 años y arremete contra él, la aplanadora lo embiste y tritura como una compactadora de basura, todo el desprecio de la máquina de guerra israelí-norteamericana aplasta hasta reventar el pequeño cuerpo de ese niño insurgente… es la forma de sostener y extender su dominio imperialista, es el recurso de la burguesía para mantener a como dé lugar el sistema capitalista, es a lo que en su próxima conferencia, burlando la sangre de los caídos, le llamarán “esfuerzos para ampliar la democracia”.
Hace algo más de 40 años la figura más grande de la revolución latinoamericana, el Che Guevara, en su “Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental” advertía justamente sobre el carácter ficticio de la paz y el progreso pregonados por los voceros del capitalismo. Las guerras que se extendían entonces principalmente en Asia, África y América Latina, con centro en la revolución vietnamita que acabaría luego con la derrota yanqui, no hacían más que corroborar la descripción de Lenin sobre el carácter guerrerista y devastador del imperialismo, decidido a mantener el control del mundo y, como decía el Che, ostentando un “pretendido derecho a intervenir en cada lugar del globo en que sus monopolios olfateen buenas ganancias o la existencia de grandes reservas de materias primas”.(1)
En su esencia, no son distintas aquellas guerras a las actuales invasiones que EEUU junto a sus aliados de la ONU, la OTAN, o la OEA llevan adelante en Irak, Afganistán, o Haití. “Esa política (advertía el Che) cuenta con una impunidad casi absoluta; la OEA es una máscara cómoda, por desprestigiada que esté; la ONU es de una ineficiencia rayana en el ridículo o en lo trágico, los ejércitos de todos los países de América están listos a intervenir para aplastar a sus pueblos. Se ha formado, de hecho, la internacional del crimen y la traición”.
Sólo en Irak y Afganistán los EEUU, la máquina consumista más grande del mundo (devoradora de petróleo y demás recursos naturales) gasta 56 millones de litros de petróleo diarios (hoy a más de 80 dólares el barril) para abastecer su ejército intervencionista. Y a eso hay que sumar la invasión llevada a cabo por estados satélite como Israel, convertido en un enclave de EEUU en Medio Oriente, culpable de la opresión del pueblo palestino desde hace medio siglo y responsable de la reciente incursión sobre el Líbano.
Todos los recursos de la guerra son blandidos por el imperio para sostener su dominio.
Se encarga de entrenar y financiar a los ejércitos locales al mismo tiempo que hace lo propio con los grupos de mercenarios paramilitares, constituidos a veces en verdaderos ejércitos paralelos digitados directamente por los EEUU. Esta práctica, repetida en nuestro continente ante cada intento revolucionario como en Nicaragua o El Salvador, se ha ampliado y perfeccionado ahora, con los ejércitos paraestatales colombianos que buscan a toda costa la derrota de la insurgencia en ese país, y que son financiados directamente por EEUU a través de sus empresas (como la multinacional bananera “Chiquita”) o indirectamente con partidas gubernamentales (gracias al Plan Colombia) y con dinero del narcotráfico.
Pero cuando no son suficientes las tropas locales, no se escatiman gastos tampoco para la invasión. “Poco a poco, (decía el Che) las armas obsoletas que bastan para la represión de pequeñas bandas armadas, irán convirtiéndose en armas modernas y los grupos de asesores en combatientes norteamericanos, hasta que, en un momento dado, se vean obligados a enviar cantidades crecientes de tropas regulares para asegurar la relativa estabilidad de un poder cuyo ejército nacional títere se desintegra ante los combates de las guerrilla”.
No se escatimaban tropas entonces en Vietnam y no se ahorran ahora tampoco en Medio Oriente. Y a los miles de marines oficiales, el imperialismo ha sumado también sus grupos de mercenarios internacionales, que suman en Irak más de 50.000 sicarios profesionales, financiados directamente por el empresariado yanqui, y que han sido los responsables de varias de las más famosas masacres de los últimos tiempos.
Es la única forma de mantener un sistema en todo el mundo que tiene a la enorme mayoría viviendo en la miseria, para que sólo algunos pocos se enriquezcan, para que sólo un puñado de capitalistas conozca los beneficios de su pregonado “desarrollo”, y que sólo en contados países, como los EEUU, se consuma escandalosamente, derrochando bienes preciados, mientras en medio planeta no alcanza siquiera el agua para saciar la sed.
Realmente hace falta mucho saqueo para que una ONG enamorada del capitalismo “con rostro humano” como Amnistía Internacional deba salir a denunciar (basándose en las rebajadas cifras gubernamentales) que sólo en la última década se ha cuadruplicado la brecha entre ricos y pobres, agravando en forma gigantesca las condiciones miserables de vida de nuestros pueblos.
Todo su poderío se constituye en base al saqueo de los pueblos oprimidos por parte del imperialismo y la explotación de sus trabajadores. Cuando el sometimiento de los gobiernos cipayos lo permite, ese desangre se da en forma relativamente pacífica, por medio del pago de la deuda externa, la exportación de capitales, el aprovechamiento de la fuerza de trabajo a precios irrisorios… pero cuando las aspiraciones imperiales imponen arrasar directamente con todo, como sucede con el petróleo iraquí, o cuando los pueblos oprimidos se levantan contra tanto cinismo, la intervención armada del imperio aparece una y otra vez.
Por eso, decía el Che, “La participación que nos toca a nosotros, los explotados y atrasados del mundo, es la de eliminar las bases de sustentación del imperialismo: nuestros pueblos oprimidos, de donde extraen capitales, materias primas, técnicos y obreros baratos y a donde exportan nuevos capitales (instrumentos de dominación), armas y toda clase de artículos, sumiéndonos en una dependencia absoluta. El elemento fundamental de esa finalidad estratégica será, entonces, la liberación real de los pueblos; liberación que se producirá, a través de lucha armada, en la mayoría de los casos, y que tendrá, en América, casi indefectiblemente, la propiedad de convertirse en una revolución socialista”… “no podemos hacernos ninguna ilusión, ni tenemos derecho a ello de lograr la libertad sin combatir. Y los combates no serán meras luchas callejeras de piedras contra gases lacrimógenos, ni de huelgas generales pacíficas; ni será la lucha de un pueblo enfurecido que destruya en dos o tres días el andamiaje represivo de las oligarquías gobernantes; será una lucha larga, cruenta…”
Hoy mismo el imperio intenta escarmentar a los insurrectos. Crea aquí y allá cárceles para la tortura y la muerte de los luchadores a los que eufemísticamente llama “terroristas”. En campos de concentración “legales” como Guantánamo, o Abu Graib o en las cárceles clandestinas que por decenas se esparcen por Europa, EEUU busca doblegar a los combatientes antiimperialistas.
Convertida en la meca que resguarda a sicarios y gusanos, Norteamérica se adjudica el derecho de detener y juzgar (léase torturar y condenar a cadena perpetua) a los más destacados hombres de la resistencia, manteniendo presos en su propio país a los cinco revolucionarios cubanos y a tres importantes guerrilleros colombianos de las FARC: Sonia, Simón Trinidad, y ahora Herminio (“Mincho”) Cabrera Cuevas, entregado por el gobierno proyanqui de Uribe a los EEUU, mientras le miente al mundo diciendo que está dispuesto a un canje humanitario con la insurgencia.
Con mano de hierro el imperialismo intenta aplastar la resistencia inevitable de los pueblos oprimidos que por las más diversas latitudes se levantan con toda dignidad para llevar la lucha hasta sus últimas consecuencias. Pero esta lucha intransigente pone en tela de juicio la estabilidad del gran gendarme mundial.
Los duros golpes sufridos en sus incursiones guerreristas, incluyendo las significativas bajas en Irak y Afganistán (que han provocado el reclamo de retorno de los soldados hasta en EEUU) y el reanimamiento de luchas sociales y políticas a lo largo del planeta, muestra cómo la resistencia organizada de los pueblos es capaz de poner límites al avance imperial y abrir el camino para una verdadera lucha de emancipación.
“En definitiva, (decía el Che) hay que tener en cuenta, que el imperialismo es un sistema mundial, última etapa del capitalismo, y que hay que batirlo en una gran confrontación mundial. La finalidad estratégica de esa lucha debe ser la destrucción del imperialismo”
La organización de la lucha por la liberación de los pueblos oprimidos por el imperialismo, por la emancipación de los pobres del mundo, es la lucha por la definitiva derrota del imperialismo y de su sistema social, el capitalismo. Por eso el Che nos marcó en sus escritos, pero sobre todo con su ejemplo como combatiente de primera línea en la revolución latinoamericana, cual es el camino que debemos seguir para enfrentar al imperialismo y luchar por la redención definitiva de la humanidad:“No hay más cambios que hacer; o revolución socialista o caricatura de revolución”.
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NOTAS
1) Todas las citas han sido tomadas del “Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental” escrito en abril de 1967; un texto fundamental del Comandante Ernesto Che Guevara que publicamos íntegramente en edición especial de este mes, con motivo del 40 aniversario de su caída en combate.

CHILE, A 34 AÑOS

1973 - 11 de septiembre - 2007
El Revolucionario Nº28 (Septiembre de 2007)

A 34 años del golpe militar en Chile que asentó en el poder la dictadura de Pinochet, reivindicamos a quienes resistieron aun en las peores condiciones.
Nuestra reivindicación, además de ser un merecido homenaje, va acompañada del compromiso militante de organizarnos y tomar el camino revolucionario. Es por eso que no tenemos otra opción que la de balancear críticamente los hechos de la historia que nos han dejado quienes se entregaron a la lucha por la liberación de la clase obrera haciendo avanzar la Revolución.
“Vivimos momentos definitorios. Las conquistas y el futuro de los trabajadores están amenazados. La lucha de clases es siempre una guerra encubierta. La contrarrevolución burguesa se propone hoy en Chile hacerla estallar. El pueblo no se dejará amarrar las manos. La clase obrera y el pueblo están en disposición de combate, están decididos a defender sus conquistas y están más decididos hoy que nunca a conquistar su futuro.”
Estas son las palabras de Miguel Enriquez, secretario general del MIR, en su discurso a mediados del año 73, ya en puertas del golpe militar.
Estas palabras reflejan, en cierto sentido, una época en la historia de Chile, donde el grado de politización y de organización de la clase obrera y del pueblo había alcanzado un desarrollo muy importante. Existía en el pueblo y sobre todo en la clase obrera organizada.
En el año 1970 asumía al poder por la vía electoral y con gran apoyo del pueblo, la Unidad Popular (UP) con Salvador Allende como presidente. El programa de la UP era “… el camino al socialismo en democracia. Pluralismo y libertad.”
Vale recordar que la Unión Popular estaba integrada por una alianza de los partidos: Radical, Socialdemócrata, Socialista, el Movimiento Acción Popular Unitario (MAPU) y Acción Popular Independiente (API).
Este proyecto (contra toda experiencia marxista) se proponía llegar al socialismo por la “vía pacífica” dentro de los parámetros de la democracia burguesa, compartiendo el poder con sectores profundamente reaccionarios, como la Democracia Cristiana con quien debió firmar un “Estatuto de garantías democráticas”, compromiso de no hacer reformas en las FFAA, ni en la policía, ni en los medios de comunicación ni la Iglesia.
Internacionalmente fue apoyado por el stalinismo, dedicado a frenar cualquier intento de revolución real en cualquier parte del mundo; en nombre de la “revolución por etapas” para los países atrasados y protegiendo su “pacto de coexistencia pacífica” con los yanquis al que el pueblo de Chile fue condenado a alinearse.
A pesar de que en los años en los que Allende estuvo en el gobierno ayudaron a sostener una situación en la que la clase obrera tuvo importantes concesiones que le permitieron organizarse sindical y políticamente (fue el caso de las organizaciones en los cordones industriales), al mismo tiempo, fue el propio proyecto de la UP el encargado de garantizar el suicidio de la posible revolución en Chile.
El gobierno intentaba atender las exigencias en materia de consumo del pueblo, hacer concesiones para ganarse a la burguesía local y la pequeña burguesía y mantener la “paz” con los sectores más reaccionarios y el imperialismo. Todo al mismo tiempo.
Manteniendo esta situación de conciliación permanente no existía la posibilidad de tomar medidas más radicales que hicieran posible el avance real hacia el socialismo: la expropiación sin pago a la burguesía, el control obrero de la producción, la definitiva ruptura con el Imperialismo, la organización armada contra la contrarrevolución, etc.
Se tomaron medidas importantes como la nacionalización del cobre y sectores de la industria de bienes de consumo. Pero como señala un historiador chileno “…no se modificaba la base productiva existente, sino que se impulsaba su reproducción ampliada, con todas sus deformaciones: al mismo tiempo ponía gordas ganancias en manos de la burguesía la cual no las invertía en la expansión de la estructura productiva (…) Finalmente, la política económica chocaba con dos obstáculos difíciles de superar: los déficit del sector externo, derivados del boicot impuesto por el gobierno norteamericano y las agencias financieras que controla, así como de la baja de las cotizaciones internacionales del cobre…” (Ruy Mauro Marini, “El reformismo y la contrarrevolución. Estudios sobre chile”, 1974).
La derrota del “socialismo por la vía pacífica” estaba ya determinado en la esencia de su programa que indefectiblemente obligaba a la Unidad Popular a hacer importantes concesiones a los sectores contrarrevolucionarios y profundamente fascistas en nombre de la defensa de las instituciones y el fortalecimiento de la democracia. En las elecciones democráticas del 72 un sector pro-golpista como el de la Democracia Cristiana logró ser mayoría en el parlamento.
Bajo este proyecto económico la mayoría de los trabajadores quedan fuera de los beneficios que traería la nacionalización por lo que se llevan a cabo fuertes medidas de lucha como las tomas de fábrica. A esto la burguesía responde paralizando la producción, haciendo boicots.
De este modo se hace visible la imposibilidad de una alianza democrática forzando una conciliación de intereses que son absolutamente contrapuestos, y por ende irreconciliables. Y este análisis no puede ser catalogado como una posición dogmática, sino como la corroboración de la realidad histórica, en que al momento de agudizarse las contradicciones entre las clases la burguesía chilena no dudó en instaurar una dictadura que acabara mediante desapariciones, torturas y asesinatos con cualquier intento de levantamiento popular.
En este marco, en el que la burguesía tiene vía libre dentro del gobierno de Allende, se desarrollaron organizaciones, dando cuenta de su creciente independencia frente al gobierno de la Unidad Popular, no sólo en el caso de aquellas organizaciones que se conformaron al margen de las directivas del gobierno de Allende, sino también en el caso de otras que fueron originalmente impulsadas por la Unidad Popular pero que adquirieron una dinámica propia, superando e incluso enfrentando las directivas gubernamentales.
Este proceso llevará además a un alto grado de combatividad y enfrentamiento. Así por ejemplo, tras la huelga patronal de octubre los cordones avanzaron en el control de precios, de la distribución y del transporte; emprendiendo tomas de fábricas y organizando grupos de autodefensa. También los pobladores sin vivienda y las organizaciones campesinas desarrollaron las tomas de terrenos urbanos y rurales respectivamente. Y tras un nuevo ataque de la burguesía, con el “tancazo” de junio de 1973, los cordones organizaron nuevamente la toma masiva de fábricas y la conformación de grupos de autodefensa.
El MIR, la más importante organización armada revolucionaria de Chile, si bien acompañó al gobierno de Salvador Allende, señalaba permanentemente la necesidad de la independencia de clase y la necesidad de la violencia contra la burguesía.
Muy distinto fue el rol de Partidos como el PC y el PS los que en los momentos más radicalizados de la lucha popular llegaron a prohibir la participación de sus activistas en las organizaciones de base.
La clase obrera y el pueblo pedían armas al gobierno para poder avanzar y frenar el golpe que ya se respiraba, golpe que llevaría a cabo el mismo ejército que dirigía Pinochet y en el que la UP confiaba. La respuesta de Allende fue: “…no habrá otras fuerzas armadas que las estipuladas en la Constitución. Es decir, el ejército, las fuerzas navales y las fuerzas aéreas. Eliminaré cualquier otra que aparezca”.
Mientras la “vía pacífica” de Allende significaba la negativa al avance de la lucha del pueblo dejaba el camino libre a la reacción de la burguesía. Una descripción sobre la situación que se vivía a mediados de 1973 es significativa: “Los fascistas dominaban en la calle: atentados políticos, incendios provocados en lugares u objetos políticos o civiles de importancia estratégica. En la calle reinaba la ley de la selva.” (Carmen Zur Strassen , “La dialéctica en la lucha de clases”, 1974).
“Los militares golpistas enviaban a las fuerzas armadas y a los carabineros a las fábricas, barrios pobres, oficinas partidarias, sindicatos y universidades, para hacer brutales razzias con el pretexto de requisar armas en cumplimiento de la nueva ley de armas”.
Otro ejemplo claro de la posición de la UP es la entrega de la emisora de televisión de la Universidad de Chile, la que fue desalojada por orden del Allende y entregada a las manos de la derecha para poder reentablar el diálogo con la clase media y la Democracia Cristiana.
A pesar de tanto esfuerzo y tanta lucha el no avance contra la burguesía desembocó en un golpe militar el 11 de Septiembre de 1973 orquestado por la CIA y llevado a cabo por la burguesía chilena y el ejército. Este golpe, como recordáramos al principio de esta nota, miles de hombres y mujeres resistieron heroicamente.

Este recuerdo que ha quedado grabado en la historia y que año tras año aparece en actos, periódico y volantes sólo tiene sentido si se trabaja cotidianamente para la Revolución Socialista, y esto es construyendo un partido que sea capaz de organizar a la clase obrera y al pueblo en forma independiente de la burguesía.

CHÁVEZ, EL “PACIFICADOR”

El Revolucionario Nº28 (Septiembre de 2007)

Como fiel representante de la burguesía local el chavismo no sólo ha despreciado la lucha de la resistencia colombiana sino que ha contribuido a combatirla, siendo cómplice en la captura de algunos de sus más altos dirigentes, como el canciller de las FARC Rodrigo Granda, secuestrado en forma conjunta por fuerzas de seguridad venezolanas y colombianas en pleno centro de Caracas.
Hoy las FARC reclaman la liberación de más de 500 combatientes presos por el gobierno pro yanqui de Álvaro Uribe y ofrecen canjearlos por funcionarios, militares y mercenarios yanquis que han sido retenidos por la guerrilla con ese fin. Como única condición han puesto la necesidad de contar con un territorio liberado de fuerzas represivas colombianas para poder llevar a cabo las negociaciones y el canje sin ser emboscados.
Como no podía ser de otra manera Chávez ha intervenido para sortear lo que entiende como un escollo puesto por las FARC (¡jamás entraría en su cabeza sortear los escollos de su “amigo” Uribe!), ofreciendo el uso de suelo venezolano para las negociaciones de canje… el mismo suelo donde fue secuestrado el canciller Granda.
El actual discurso de Chávez recuerda la tan repetida teoría de los dos demonios que equipara al estado capitalista con la resistencia popular: “Tendrían que ambos ceder; -decía entonces refiriéndose a la guerrilla y la represión uribista- “liberar aquí y liberar allá”… Y decidiendo olvidar la distancia que existe entre una guerrilla popular y un aparato militar que involucra a militares, paramilitares y marines yanquis; y olvidando sobre todo la distancia que hay entre los principios del que se levanta en armas y entrega su vida por una transformación revolucionaria y el que defiende a sangre y fuego los privilegios de la podrida burguesía internacional, volvió a sentenciar Chávez: “Ojalá pudiéramos convencer a las fuerzas guerrilleras de las FARC y al gobierno para liberar a esa gente”.
Son los consejos del “pacificador” Chávez, el mismo que llamó a la conciliación con los golpistas luego que el pueblo parara el golpe de estado y terminó otorgándoles el referéndum, el mismo que hace pocos meses reprimió a los obreros de Maracay por reclamar el control de su fábrica tomada desde hace tiempo, el mismo que el mes pasado dejó definitivamente en libertad a los máximos exponentes del golpe de estado en nombre de la “pacificación nacional”.

UN BURGUÉS BOLIVARIANO, NO TAN PEQUEÑO

El Revolucionario Nº28 (Septiembre de 2007)

En el mes de abril de 2005 la capital de Ecuador, sacudida por manifestaciones populares, fue escenario de una violenta represión detrás de la cual, además de la lógica represiva del gobierno de Lino Gutiérrez, se escondía una urgencia material mucho más contante y sonante: había que vaciar los depósitos de bombas de gas lacrimógeno de la fábrica local de armamento GASPOL para que la empresa (70% propiedad de la policía y 30% privada) pudiera cumplir su contrato de provisión de gases por más de un millón y medio de dólares con la yanqui Armor Holdings, subsidiaria de Global BAE Systems, una de las líderes mundiales en el negocio de las armas. El representante en Miami de Armor Holdings se llama Pedro Guerrero, y es uno de los personajes que aparece vinculado a Guido Alejandro Antonini Wilson, el portador de la valija con los 800.000 dólares venezolanos, cuyo repentino salto a la fama tiene perplejos a los habitantes de La Victoria, que lo recuerdan, apenas un par de décadas atrás, como encargado de la gomería del pueblo.
La misma empresa yanqui protagonizó entre 2002 y 2003 una enorme venta de armas para la policía del estado venezolano de Cojedes, cuyo gobernador, el chavista Johnny Yánez Rangel, llevó a Antonini Wilson como asesor a Montevideo. Allí se tomó la foto que todos los diarios publicaron días después del hallazgo de la valija. Armor Holdings no fue la contratante directa para proveer al estado venezolano de subametralladoras Uzi, pistolas de guerra israelíes y gases lacrimógenos, sino que intervino la firma “Rubial & Durán”, supuestamente constructora, propiedad de Franklin Durán, otro amigo y socio de Antonini Wilson.
Del abanico de empresas registradas a nombre de Antonini, la mayoría tiene sede en Miami, y sólo una se encuentra en Caracas: Defensa y Tecnología, dedicada a la venta, distribución, exportación e importación de armamento militar y policial, así como aeronaves de uso militar. Antonini Wilson tiene el 95% de las acciones, y figura como presidente de una compañía con tres empleados, pero inscripta en el registro de proveedores del estado venezolano.
El robusto venezolano integra media docena de directorios con conocidos empresarios del círculo que en Venezuela llaman “los nuevos ricos de la revolución”, es decir, los que en los años que lleva el chavismo en el poder se han enriquecido meteóricamente. En Foxdelta Investments Inc. los socios del “hombre de la valija” son Franklin Durán y Wladimir Abad. El segundo también integra la dirección de Techmilk Inc. junto a Guido Antonini, y es secretario de la firma yanqui American Food Grain, cuyo presidente es Ricardo Fernández Barruecos, dueño de PROAREPA, una firma favorecida por el gobierno chavista con contratos multimillonarios para programas de distribución de alimentos.
Franklin Durán, el otro socio de Antonini en Foxdelta, comparte con él la pasión por los autos, y fue su copiloto el pasado 22 de abril en el Rally Gumball 3000 que se disputó en Rumania. Allí tripularon un Porsche Carrera GT de la empresa Venoco, una petrolera mediana definida como “parachavista”. También suelen correr la hermosa Ferrari roja 360 de propiedad de Carlos Kauffman, otro de los amigos de Antonini, y actual directivo junto a Durán de Industrias Venoco. Kaufman y Duran se hicieron de Venoco a fines de 2004, cuando el grupo que la controlaba, vinculado al presidente interino Pedro Carmona Estanca, cayó en desgracia luego del fallido golpe de estado contra Chávez. Tanto el Porsche como la Ferrari suelen lucir en su luneta un calco que dice “Ahora Venezuela es de todos”.
O sea, ni “antichavista” ni “agente de la CIA”. Simplemente un conspicuo representante de la burguesía venezolana, que intercambia apoyos y negocios con el gobierno bolivariano.

CHÁVEZ Y LA “DEMOCRATIZACIÓN DEL CAPITAL”

El Revolucionario Nº28 (Septiembre de 2007)

Decíamos en El Revolucionario Nº21 que “a tantos años de comenzada la “revolución” de Chávez, y a pesar del permanente aumento de los precios del petróleo en los últimos años, la brecha entre los más ricos y los más pobres sigue tan amplia como antes de su primera asunción. Esta realidad señalada en las estadísticas se refleja en la vida diaria de los venezolanos: extensas villas miseria rodean la ciudad capital y una profunda pobreza se aprecia a lo largo de todo el país, al tiempo que se extiende enormemente la importación de artículos de lujo que forman parte del consumo de las nuevas clases pudientes “bolivarianas”.”
Nada ha cambiado desde entonces. Con la mitad de los trabajadores precarizados y medio país sin conseguir trabajo estable, la pobreza inunda Venezuela: un tercio de la población es tan pobre que el gobierno ha debido asumirlo en los informes oficiales y el dengue, una enfermedad paleolítica que se reproduce en medio de la indigencia y la pestilencia, se ha expandido por doce estados del país, afectando ya a 30.000 de esos venezolanos pobres.
Ante un régimen democrático que sostiene este estado de cosas como garante de los intereses de los explotadores, el chavismo lejos de enfrentar a los capitalistas, ha llamado a profundizar, perfeccionar y ampliar esa democracia celadora de la propiedad privada. De eso se tratan los eufemismos “democracia participativa” o “poder popular” en los que se centra su nueva reforma. A eso se refiere su pretendida lucha contra una “oligarquía” insignificante: a su descarada defensa de la clase capitalista que detenta el poder del estado y se llena los bolsillos con los negocios que les brinda el bolivarianismo.
Por eso dice Chávez: “Estatizar es aferrarse a un dogma”, para enseguida garantizarle a Techint increíbles negociados en su país(1). Y retruca:“el socialismo venezolano acepta la propiedad privada”, mientras por todos lados se muestran las espectaculares fortunas que amasan los Antonini Wilson que lo acompañan.
Así, en nombre de su inventado “socialismo del siglo XXI”, el chavismo defiende los intereses de la burguesía. Y para arrastrar tras de sí al movimiento popular ha reanimado la vieja utopía reaccionaria según la cual, es factible avanzar hacia el socialismo pacíficamente por medio de la institucionalidad del sistema y codo a codo con los capitalistas.
Para poder disciplinar a la clase obrera y el pueblo tras este proyecto, el chavismo ha llamado a la conciliación de clases. Bajo la consigna de la “democratización del capital” Chávez está levantando un gran aparato, el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV), del que ya son parte la Confederación de Empresarios Socialistas de Venezuela, los militares, la burocracia estatal y su dirección, el movimiento 5ta república, y en el que se cuadrará el conjunto de las organizaciones políticas y sociales que han dado su apoyo (aunque sea “crítico”) al gobierno de Chávez.
Todo vestigio de independencia de clase pretende ser eliminado por Chávez quien ha llamado a deshacer los partidos existentes para fundirse en el partido-movimiento que él encabeza. Incluso los sindicatos intentan ser licuados en ese movimiento nacional policlasista cuya dirección ya anticipó la permanencia del régimen de propiedad privada.
Así, apadrinado por Fidel Castro quien ya desde hace tiempo lo designo como su “sucesor”, Chávez se ha hecho cargo de encabezar a nivel continental esta nueva corriente que promueve la “paz social” y la reforma dentro de los marcos del sistema en conciliación con la burguesía.
Como comenta el diario El Universal de su país: “…el presidente Hugo Chávez reconoció que sostuvo conversaciones, de largas horas, según dijo, con los protagonistas de otras revoluciones contemporáneas para conocer sus errores y evitar cometerlos en su proyecto político bolivariano. Esta particular mención la hizo cuando explicaba las razones por las que no acogió, en la redacción de su proyecto, la propuesta de venezolanos partidarios de la tesis de "eliminar toda forma de propiedad privada sobre los medios de producción". Sus conversaciones con Daniel Ortega, líder sandinista de Nicaragua; Fidel Castro, artífice de la Revolución Cubana, y Alexander Lukashenko, presidente de Belarús y testigo de la era soviética, le llevaron a concluir que hubo un desacierto común en estos procesos: "la pretensión de eliminar de un tajo propiedades productivas".”
El actual presidente de Nicaragua que conquistó el poder a fuerza de arrepentirse de su pasado revolucionario y de promover la conciliación con los asesinos de sus ex compañeros combatientes guerrilleros (llevando incluso a un paramilitar de compañero de fórmula) y el antiguo burócrata cocalero que asumió el gobierno boliviano luego de haber traicionado la lucha de su pueblo, apoyando a Mesa y su referéndum para “pacificar” el país, son los laderos del presidente Chávez para este proyecto internacional: “Les he comentado a Ortega y Morales (comentó Chávez) que 2008 podría ser bueno para una reunión de partidos de izquierda de América Latina y organizar una Internacional de Izquierda de América Latina (…) Eso bien pudiera ser en 2008 y el PSUV tendrá un papel bien importante que jugar”.
Allí habrá lugar para que todos los defensores de la vía pacífica y de la alianza de clases se integren a esta parodia de Internacional y defiendan la democracia burguesa, con sus Wilson y su dengue, su Techint y sus villas miseria. A cambio, los más avezados tendrán sus migajas: contarán con subsidios para comedores o proyectos de educación popular, con viajes para congresos o espacio en notables publicaciones… y podrán jugar a la “revolución bolivariana” mientras a su lado la explotación se profundiza.
La clase obrera, los pobres, los postergados… el pueblo humilde, en cambio, no se acostumbrará nunca a esta indigna vida de miseria. La explotación, la enfermedad, la opulencia y demás pestes capitalistas pesan cada día en la vida de los oprimidos y sedimentan el odio y la energía combativa que hará posible una verdadera revolución.
Es tarea de los revolucionarios forjar la organización necesaria para desarrollar e impulsar esta lucha en el único camino que permitirá la real emancipación de los explotados: la revolución socialista.

NOTAS
1) Decía Clarín el 22/08/07: “El pasado 5 de mayo fue la primera vez que Hugo Chávez amenazó con nacionalizar Sidor. "Que venga Paolo Rocca", reclamó. Lo curioso es que la presión de Chávez fue en simultáneo con una solicitada del Enargas en la que involucró a Techint con el caso Skanska, en el que aún se investiga presunta corrupción de funcionarios. Pese a que pasaron pocos meses, los acontecimientos tomaron rumbos inesperados. El titular del Enargas, Fulvío Madaro, fue echado por el caso Skanska. Y el último 6 de agosto, Chávez negoció con Rocca un acuerdo sobre Sidor, la mayor siderúrgica venezolana, que desde 1998, cuando fue privatizada, pertenece en un 60% a Techint. Líder mundial en el negocio del acero, Techint factura US$ 16.000 millones”.

LA FARSA DE LA “REVOLUCIÓN VENEZOLANA”, UN DISCURSO CONTRA EL MARXISMO Y UN “SOLDADO” MILLONARIO

El Revolucionario Nº28 (Septiembre de 2007)

“El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no tomará las banderas del marxismo-leninismo porque es una tesis dogmática que ya pasó y no está acorde con la realidad de hoy”…. “…tesis como la de la clase obrera como el motor del socialismo y de la revolución están obsoletas”... “El trabajo hoy es otra cosa, es distinto, está la informática y la telemática, y Carlos Marx ni siquiera podía soñar con estas cosas”. (Discurso del coronel Chávez en su programa Aló Presidente Nº287, del 21/07/07).

Parece mentira, pero en la página del programa Aló Presidente, donde están transcriptos todos los discursos del coronel Chávez, éste en el que sincera su antimarxismo y repulsa a la clase obrera no aparece. Qué casualidad... es lo que nos deja la honestidad intelectual de este nuevo “prócer”.
El que dijo que el “eje” era invencible y que el súper gasoducto era un hecho, de la mano su “amigo y hermano” Lula, el “hermano” Tabaré (que se fueron con los yanquis), y el “mosquetero” Duarte Frutos (que dio vía libre a los yanquis para instalar su base y sus marines por tiempo indeterminado), el que abrió su bocaza y dejó entrever que sería designado al Consejo de Seguridad de la ONU; declara ahora también su carácter honestamente burgués al atacar, cual Fukuyama, al marxismo y la clase obrera, metiendo crisis entre algunos de sus aduladores (que dicen ser marxistas).
¿Cómo olvidar que mandó a hacer silencio quince interminables días cuando, el 13 de diciembre de 2004, en Venezuela, secuestraron a Rodrigo Granda (canciller de las FARC-EP)? ¿O que luego mandó a declarar a su vicepresidente, el 3 de febrero de 2005, que “su gobierno y Venezuela, no es santuario de terroristas”?
¿Y cómo olvidar toda esa lamentable pantomima de romper relaciones con el narco-paraco Uribe(1) para terminar abrazados festejando la reelección del presidente colombiano?
¿Cómo es posible que se haga abstracción de este comportamiento llamándolo “comandante”, como si estuviéramos hablando de dirigentes de la talla de nuestro querido Che Guevara?
Es como que nos imaginemos a aquellos que hicieron y dirigieron una verdadera revolución socialista (y no una “revolución bolivariana”) envueltos en los brazos de sus enemigos: a Fidel Castro abrazando a Anastasio Somoza, o al Che Guevara abrazando a Kennedy. Tras la toma del poder en Cuba, los jefes revolucionarios (Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto Che Guevara, Armando Hart Dávalos, Ricardo Amejeiras…) fusilaron y encarcelaron a los que se oponían a la anulación de la propiedad privada y conspiraban contra el avance de Cuba hacia el socialismo.
El Che cita varias veces en sus escritos y memorias “el caso del traidor Huber Matos”, quien encarnaba el programa que hoy defiende el chavismo: el programa burgués de defensa de la propiedad privada que necesariamente es antiobrero y antimarxista. No está de más recordar que a Huber Matos se lo encarceló por veinte años por conspirar contra el socialismo y la dictadura proletaria necesaria para su construcción. Hoy vive en Miami y es un activo militante contrarrevolucionario que reclama “la libertad en Cuba”.
Huber Matos, el primer defensor del llamado a elecciones, tenía el planteo de normalización de las relaciones con EEUU, proponiendo mejores condiciones para el negocio, por supuesto dejando para el imperio la parte del león, y conformando a su clase con el menudeo y los afanos en el estado, que igual los hace millonarios (como hoy lo hacen la burguesía “revolucionaria” chavista, o la kirchnerista, o la adorada clase media boliviana dirigida por Evo Morales).
La falta de seriedad del chavismo argentino y su ídolo queda en evidencia frente a las absurdas justificaciones que esgrimen para explicar por qué la “revolución bolivariana” tiene representantes que viven en Miami y coleccionan autos de lujo (santuario gusano contrarrevolucionario por excelencia).
Menuda crisis se llevan los aduladores ante tamaña demostración de lujo y derroche. En un santiamén nos venimos a enterar que los “nuevos” burgueses nacionales venezolanos, es decir “los revolucionarios bolivarianos” tienen el mismo nivel de riqueza y opulencia (o más) que los locales Amalia Lacroze de Fortabat o Alan Faena. Esos burgueses, que hoy se enriquecen a la sombra del bolivarianismo, no escatimarán recursos para ahogar en sangre cualquier intento de los trabajadores venezolanos para llevar adelante medidas revolucionarias, pues son consientes que esa conquista obrera implica el fin de sus privilegios.
Las febriles invenciones que ha hecho el chavismo local(2) para tapar el sol con la mano son equiparables al papelón que hacen en las urnas.
La defensa que hacen de Chávez las corrientes nacionalistas no es de extrañar, su falsa caracterización de Evita como revolucionaria, los lleva a afirmar que Chávez es un “revolucionario”, le otorgan el grado de “comandante” como si se lo pudiera equiparar al Che, lo llaman “antiimperialista” cuando le garantiza al imperio petróleo y nafta a precios irrisorios (como lo declaró la primera dama argentina al diario español El País), justo cuando el imperio y precisamente el Pentágono sufren su crisis más profunda respecto del abastecimiento del petróleo para su impresionante aparato militar.
Con total desparpajo, los nacionalistas afirman que Chávez es antiimperialista cuando paga por anticipado la deuda externa, que al igual que en nuestro país es ilegítima y fraudulenta (salvo que estos piensen que la deuda de Venezuela con los países imperialistas reviste otro carácter). El bocón de Chávez lo ha dicho, “le pagamos al FMI, aunque a esa deuda los venezolanos ya la hemos pagado varias veces”...(3)
Hace lo que la izquierda kirchnerista con su gobierno: abstraer “lo positivo” a pesar de la miseria, el pago de la deuda, el mantenimiento de las privatizadas, la inflación, etc. El nacionalismo argentino hace lo mismo con Chávez: abstrae sus nueve años en el gobierno con sus cifras de dependencia del imperialismo yanqui, su colaboración entregando a Uribe los compañeros de las FARC y el ELN, la garantía absoluta para con los yanquis abasteciéndolos a precios irrisorios, agarrándose de su discurso (sólo discurso) anti Bush, en el que lo tilda de “satanás”, que “deja olor a azufre” y demás ridiculeces que en el fondo no explican nada. Hasta se parece a la patética Elisa Carrió cuando habla del “autoritarismo” y “hegemonismo” de Kirchner.
¿Y que dirán ahora los declarados “marxistas” argentinos, los devotos de la “revolución bolivariana”?
¿Se bancarán las declaraciones acerca de que el marxismo es caduco o mentirán y se mentirán a sí mismos inventando reinterpretaciones de lo que quiso decir el coronel?
Por ahí lo resuelven como lo resolvieron cuando apoyaron a Lula y ahora hacen como que nunca pasó, o como con Tabaré, y también… mejor no acordarse.
De acuerdo a su conducta respecto de su honestidad intelectual, dudamos que reconozcan la farsa que encarna el llamado “socialismo del siglo XXI”. Más bien acuñan la teoría de la cama que le tendió el imperialismo con el “soldado” de Chávez (como se autodefinió Wilson ante los aduaneros argentinos), un “soldado” millonario que vive en Miami y que colecciona autos de lujo... No es de extrañar, son capaces de cualquier impostura, menos de reconocer su desastroso pronóstico. O mejor dicho, en lenguaje de León Trotsky, reconocer su bancarrota. Mejor aún, citar sus propias palabras: “Cuando los revolucionarios se vuelven indiferentes al nivel de los principios también se envilecen moralmente. ¿Acaso no es indiferencia decir que algo es de una u otra manera? ¿No es lo mismo citar correcta o incorrectamente? Desde que se creó el mundo, nunca hubo tantos mentirosos como nuestros centristas. ¿Por qué? Porque el centrismo es el colmo de la falta de principios.”(4)
Claro que nosotros nos referimos a autroplocamados marxistas y nacionalistas burgueses (antimarxistas) y de ninguna manera a “revolucionarios” a diferencia de León Trotsky que se refiere allí a los derrotados cuadros bolcheviques como Smirnov. De todas formas vale para graficar lo que queremos decir acerca de las imposturas, que no son otra cosa que mentiras.

NOTAS
1) “Paraco” es un término popular usado en Colombia para referirse a los paramilitares.
2) Junto al obsecuente D´Elía, varios sectores repitieron el lamentable verso sobre el “complot de la CIA”: el PC habló de “la mano negra de los servicios de inteligencia yanqui”, Quebracho se sintió traicionado por el kirchnerismo: “al mismo tiempo, lamenta la poca lealtad del gobierno de Kirchner hacia quien reconoce como un gobernante amigo, porque en lugar de defenderlo a capa y espada se presta a la manipulación para difamar a Chávez…”; y muchos otros, como el PCR, directamente cerraron su boca y obviaron el origen venezolano y capitalista de las valijas del escándalo.
3) Sólo el pago de la deuda le ha costado a Chávez más de 30.000 millones de dólares en sus dos mandatos (y un endeudamiento que ronda los 50.000 millones de dólares), a lo que debe sumarse otro tanto que se ha pagado a empresas imperialistas al “comprarles” la parte “nacionalizada” (como la telefónica CANTV o las petroleras del Orinoco): “algunos analistas ubican en cerca de 10 millardos de dólares la cantidad de recursos que ha tenido que canalizar el fisco para costear esta estrategia” (El Universal, Venezuela).
4) León Trotsky, “Sobre el socialismo en un sólo país y la postración ideológica”, noviembre de 1929.

OTRA BURÓCRATA A LA CTERA

El Revolucionario Nº28 (Septiembre de 2007)

Las próximas elecciones en la CTERA llevarán a la dirección del sindicato a la burócrata reemplazante de Hugo Yasky, Stella Maldonado, actual secretaria de capacitación y formación de la CTA y de educación en la CTERA. Las elecciones en el sindicato docente ponen de manifiesto, una vez más, el oportunismo y la falta de principios de las organizaciones autoproclamadas clasistas que construyen alianzas electorales con los burócratas “menos malos”.

Es sabido que la inmensa mayoría de los sindicatos es dirigida por una burocracia propatronal, o directamente patronal, que negocia con la burguesía (aspirando a ser parte integrante o formando parte de esta clase), que es un agente de los capitalistas en el seno de la clase obrera y que entrega las conquistas y las luchas de los trabajadores una y otra vez.
La burocracia sindical actúa como herramienta para, fundamentalmente, mantener la “paz social”, disciplinando a la clase obrera encauzando la lucha por los carriles admitidos por la democracia burguesa y frenando, aislando y reprimiendo las luchas cuando éstas surgen a su pesar. Esto trae como consecuencia las condiciones pésimas de trabajo y los bajos salarios que permiten a la burguesía extraer las máximas ganancias posibles y evitar cualquier estallido que pueda generarse debido a la explotación.
Ante esta situación, la necesaria lucha antiburocrática y por la recuperación de los sindicatos para transformarlos en una organización de lucha con absoluta independencia, día a día toma una importancia mayor.
Como decimos, hay una tarea insoslayable: barrer a la burocracia de los sindicatos. Pero esta obligación no excluye la de construir una organización sindical al servicio de la clase trabajadora, con un programa y principios clasistas.
Es decir, la pelea contra la burocracia sindical no es sólo una lucha por cambiar a quienes ocupan los puestos de conducción, sino por cambiarlo todo. Poner de pie lo que está de cabeza, y esto incluye desde la pelea por un salario igual a la canasta familiar, hasta la obligación de trabajar para todo dirigente.
En la actualidad, quienes reducen el problema sindical a la mera presentación de listas “alternativas” o a un recambio de nombres en las secretarías sindicales, sin la unidad indisoluble de serios acuerdos programáticos y sólidos principios clasistas, desfilan por los más variados frentes y alianzas electoraleras que, en el mejor de los casos, no hacen más que preparar el ascenso de un futuro nuevo burócrata por más pintado de rojo que se presente.

La burocracia de la CTERA
La CTERA no es la excepción a lo que apretadamente venimos desarrollando. La dirección del sindicato docente, nucleado en la también burocrática CTA, contó con renombrados entreguistas: desde Mary Sánchez, hasta la futura secretaria general Stella Maldonado, pasando por Marta Maffei y el actual Hugo Yasky. No hace falta hacer demasiada historia para corroborar esto que afirmamos. Con recordar los últimos acontecimientos es más que suficiente: el apoyo explicito al gobierno de Kirchner, la elaboración conjunta con el ministerio de educación de la ley nacional de educación, la aceptación de los consecutivos salarios de pobreza, y la actitud criminal adoptada durante las represiones en varias provincias, el fusilamiento de Fuentealba y el ataque de Varizat(1). Y esto se repite también en los sindicatos provinciales. Por ejemplo, la UTE de Capital hace años que no realiza ni el más tímido paro por aumento salarial y la dirección de la ADOSAC ha intentado levantar una lucha desde Bs. As. Situaciones similares se reproducen por todo el país.
Así, las condiciones laborales de los trabajadores docentes empeoran a medida que el estado avanza contra la educación pública, sus partidas presupuestarias, las escuelas y la situación económica de los alumnos y sus familias. Los salarios de pobreza ven caer su poder compra al ritmo de la inflación.
El ataque sobre la educación y sus trabajadores es simultáneamente realizado por el gobierno y la burocracia ceterista.

Una oposición sin principios
Por su parte, la política desarrollada por las organizaciones mayoritarias de la izquierda local para las próximas elecciones en la CTERA es un ejemplo claro de la falta absoluta de principios clasistas.
Ante el llamado a elecciones por parte de la burocracia progubernamental, toda la izquierda se ha desesperado para conformar listas opositoras(2). En todas ellas es evidente el oportunismo y la falta de principios clasistas de la izquierda reformista argentina. Sobre la base del falso principio que reza que “la unidad es un principio”(3) la principal lista de “oposición” es tan amplia que tiene entre sus principales candidatos probados burócratas sindicales(4). Pero la otra oposición, que no lleva probados burócratas, hizo lo imposible para poder juntarse con el sector de la burocracia menos malo y lo sigue haciendo en sus volantes y en las asambleas: llaman a los burócratas menores a romper con la burocracia y unirse a los que luchan. Y en otros sindicatos, ya han realizado este tipo de alianzas con burócratas “progres”, como en sanidad o alimentación.
Sucede que no se puede disociar lo que debe estar firmemente cohesionado: programa y principios. Se sabe desde viejo que una práctica común y generalizada de la izquierda local es la discusión, primero, de los cargos y, en los mejores casos, de algunos puntos programáticos. Los acuerdos frentistas no se producen sobre la base de una práctica, un trabajo y un debate común. Ni toman en cuenta el desenvolvimiento histórico de sus protagonistas, y hasta son capaces, frente a una oportunidad de acceder a un cargo, de firmar cualquier cosa. Las alianzas son siempre superestructurales, sin una base de sustentación real. Esto de nada sirve al desarrollo de un sindicalismo clasista y combativo. Es exactamente al revés. Entroniza a burócratas de izquierda(5) y desmoraliza a los trabajadores que luchan.
Para aclarar un poco las cosas: la lucha contra la burocracia no es sólo contra tal o cual burócrata, sino por un sindicato de la clase trabajadora y con independencia del gobierno. En este largo camino, es inconcebible cualquier alianza carente de la unidad programa/principios, y, menos aún, con la burocracia o con sectores que fueron, que quieren ser o sabemos que serán parte de la burocracia.
Así las cosas. El gobierno y la burocracia docente se proponen otro mandato de atropellos hacia los trabajadores de la educación. Así como De Gennaro le entregó la dirección de la CTA a Yasky, ahora éste le pasa la secretaría general de la CTERA a Stella Maldonado, la nueva principal enemiga de la docencia argentina.

NOTAS
1) Véase “Represión: De Las Heras a Río Gallegos, pasando por el Francés” en este número.
2) El mapa electoral finalmente quedó configurado del siguiente modo: la burocracia oficialista va organizada en su Lista Celeste; la Lista Lila nuclea fundamentalmente al PCR (aliado histórico de la burocracia celeste con quien codirige el sindicato), al MST y otros grupos organizados en el MIC; y la tercera lista, la Rosa-Gris-Roja, dirigida por el PO y el MAS.
3) Véase nuestra posición al respecto en “De qué hablan cuando hablan de unidad”, en ER N°17, septiembre de 2006.
4) Por ejemplo Darío Perillo, secretario de organización del SUTEBA y dirigente del PCR y Pedro Muñoz secretario general de la ADOSAC, acusado de traidor por los maestros santacruceños.
5) Un reciente caso ejemplificador es el de la seccional Lomas de Zamora del SUTEBA, donde una alianza entre varias organizaciones (entre ellas el PC, el MST, el PO y otras menores) llevó a la secretaría general al burócrata del PC Pedro Ponce, quien luego de aliarse a la burocracia oficial, llegó incluso a agredir físicamente a militantes del sindicato.

“ARGENTINA ES UNA MUY BUENA OPORTUNIDAD DE NEGOCIOS”

(Hacia un gobierno todavía más empresarial y más proimperialista)
El Revolucionario Nº28 (Septiembre de 2007)

Oficialmente, el 14 de agosto, Cristina Fernández de Kirchner lanzó su candidatura presidencial en el Luna Park junto a su candidato a vice, el radical kirchnerista, Julio Cobos. Desde allí, se refirió a la “concertación federal y plural”, al “cambio”, a la “continuidad”, habló de Perón, Balbín, J. B. Justo, Yrigoyen… Todo, en un ambiente que pretendía ser nacional y popular y que para ello contó, entre otros, con la presencia, además del PJ y la UCR, de los llamados movimientos sociales como Barrios de Pie, la FTV, el MTD Evita, Libres del Sur; de las siempre aduladoras Hebe Pastor de Bonafini por las madres de Plaza de Mayo y Estela Barnes de Carlotto por las abuelas; de la burocracia sindical representada por Hugo Moyano y Julio Piumato; con las adhesiones de Mercedes Sosa y Teresa Parodi y hasta un video de Leonardo Favio.
Pero el verdadero acto de lanzamiento tuvo lugar una semana antes y en otro lado, en la sesión especial del Consejo de las Américas celebrado en el Alvear Palace Hotel, evento organizado por la Cámara Argentina de Comercio y el Americas Society/Council of the Ameritas, que tuvo como telón de fondo las banderas norteamericana y argentina. La asistencia, antinacional y antipopular, integrada por empresarios, banqueros, inversionistas y demás capitalistas autóctonos y estadounidenses, tuvo como burgueses destacados a los representantes de la CAC, de Telecom, de la Cámara de Exportadores, de General Motors, de Inversiones y Representaciones SA, del Banco Macro, del Citibank, de Aeropuertos Argentina 2000, del Grupo Dolphin, de Microsoft, de Fiat, de la Unión Industrial Argentina y de Federal Express, por citar sólo a los más importantes, a los que disfrutaron la cena de gala ofrecida por los anfitriones(1).
Un párrafo aparte merecen algunos aspectos de la naturaleza de este evento. Esta organización reúne a todos los capitalistas yanquis con intereses en América Latina. El Council fue fundado por el multimillonario yanqui David Rockefeller, ejemplo de imperialista si los hay, con el objetivo de “promover el libre comercio y la apertura de mercados a través de las Américas”. Pero aún más ejemplar, como muestra de las excelentes relaciones entre el gobierno de Kirchner y el de EEUU, es el hecho de que las sesiones del Council se reanudaron y se regularizaron, haciéndose anuales, bajo el actual gobierno, bajo el gobierno proimperialista de Kirchner, que no hay vez que visite el país del norte sin pasar por la sede central de la organización empresaria ubicada en New York, más precisamente en Park Avenue y 68.
En este verdadero acto de lanzamiento ante los empresarios de toda calaña, la entrega fue clara y nadie debió esforzarse por leer entre líneas: “…señoras, señores, Argentina es una muy buena oportunidad de negocios, ustedes lo saben” dijo la próxima presidenta.

Empresarial y proimperialista
Diariamente, los actuales funcionarios kirchneristas se sacan chispas para demostrar que el futuro gobierno de la continuidad garantizará, sin objeciones, la absoluta dependencia y sumisión hacia EEUU y los fabulosos negocios que hacen los capitalistas en el país. Todo, lógicamente, a costa de la clase trabajadora.
En primer lugar, fue el ministro de planificación, Julio De Vido, el encargado de anunciar ante el auditorio empresarial la garantía del pago de la deuda externa explicando que “El superávit fiscal llegó con el presidente Kirchner y vino para quedarse”. Superávit que, como explican el propio presupuesto nacional y la ex ministra de economía, Felisa Miceli, se destina, casi en su totalidad, al pago de la deuda(2).
De Vido, también explicó que todo aquel que quiera invertir en Argentina gozará de la necesaria oferta de energía para que no vea afectada su producción ni sus negocios. Para ello desarrolló largamente todos los proyectos para ampliar la generación y transporte energético al tiempo que invitó a hacer nuevos negociados participando de estas obras. Sin perder tiempo ante la oferta gubernamental, Eduardo Eurnekian, ya se encuentra listo para hacer negocios con este rubro, presentándose, junto a inversores chinos y rusos, a licitaciones de nuevas centrales hidroeléctricas.
Por su parte, el presidente del Banco Central, Martín Redrado, fue la voz que llevó previsibilidad en cuanto al precio del dólar, argumentando que no se producirán desórdenes y que se mantendrá el tipo de cambio competitivo del que tanto disfrutan los exportadores e imperialistas que explotan, en baratos pesos, a los trabajadores en Argentina.
Paralelamente, el flamante ministro de economía, Miguel Peirano, en sintonía, por no decir a pedido(3), de la embajada yanqui, anticipó ciertas limitaciones a las importaciones de productos made in China para, en nombre de la protección de la “industria nacional”, aliviarle de esta manera la competencia a los empresarios del norte. También se refirió al superávit del 3,4% (nunca está de más recordar que es el porcentaje exigido por el FMI) proyectado para este año y al también dibujado crecimiento del PBI.
Así, el gabinete kirchnerista demuestra que el gobierno argentino aún puede ser más empresarial y más proimperialista. Los yanquis, obviamente, felices. La organizadora y presidenta del Council of the Americas, Susan Segal, no cabe en sí del entusiasmo, al punto que expresó: “Nunca esperé discursos tan positivos”. Pero no se detiene en tan elogioso comentario, sino que abiertamente, esta representante de las multinacionales norteamericanas, se dispone a hacer campaña por la sucesora presidencial afirmando que “La gobernabilidad de la Argentina, por ahora sólo se garantiza con el triunfo de Cristina”(4).
Durante el lanzamiento oficialista, nunca más vigentes las palabras de Marx y Engels plasmadas en el Manifiesto del Partido Comunista: “El gobierno del estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”(5).

La concertación plural y el pacto social
“Hasta ahora hemos gobernado en la emergencia, pero ahora vamos a gobernar con las reglas de la normalidad” sentenció el jefe de gabinete, Alberto Fernández, ante el auditorio empresarial.
Es que la profundización de la entrega que se viene, requiere de un clima “normalizado” para el desarrollo de los negocios capitalistas. Esto es, como se encargaron de aclarar todos y cada uno de los funcionarios kirchneristas, seguridad jurídica y óptimas condiciones comerciales.
“Ustedes saben” que “Argentina es una muy buena oportunidad de negocios”, les dijo Cristina a los capitalistas. Y efectivamente así es. Desde 2002, los costos salariales han caído, en promedio, un 20% con respecto al período previo a la devaluación(6). Esto se debe, fundamentalmente a que la productividad y los precios de los productos aumentaron mucho más que los salarios, incrementando enormemente las ganancias empresariales.
Pero la mayor entrega requiere, también, y fundamentalmente, mantener encorsetada, o a raya cuando esto no sea posible, la lucha de la clase trabajadora. Porque no puede haber normalidad para los negocios capitalistas si los trabajadores paralizan la producción como recientemente en Puerto Deseado, o hace un tiempo en Las Heras. No pueden tener su normalidad si las calles se llenan de movilizaciones como en Santa Cruz. Es decir, que una parte necesaria de la normalidad que promete Alberto Fernández, y por extensión Cristina de Kirchner, es el control y el disciplinamiento de la clase trabajadora.
Para ello, la concertación plural y el nuevo pacto social.
Como dice la futura presidenta, “la concertación es peronismo más otros argentinos”. Es el partido único de la burguesía local, más los que no se quieren perder la fiesta de negocios, más los sindicatos (que tampoco se pierden el disfrute de los negociados). El papel de los sindicatos de la burocracia tiene una importancia estelar en el actual gobierno, que se propondrá profundizar en el próximo: encauzar, frenar y reprimir la lucha de los trabajadores.
En esta concertación, cada cual desempeña su rol: los funcionarios/empresarios administran los negocios de sus amos imperiales y sus socios locales, al tiempo que continúan amasando grandes fortunas; los que van por fuera del peronismo buscan mantener sus puestos o escalar en los cargos estatales; los artistas, los hombres de la cultura y los movimientos sociales siguen prendidos a los subsidios del aparato estatal e intentan darle un aire popular a este gobierno; la burocracia sindical, intenta controlar la lucha independiente de la clase trabajadora.
Así las cosas. De la mano de la concertación, Argentina va hacia un gobierno peronista más empresarial y más proimperialista.

NOTAS
1) Algunos de los capitalistas más notorios que participaron son Carlos de la Vega por la Cámara Argentina de Comercio, Julio Werthein del Grupo Telecom, Enrique Mantilla de la Cámara de Exportadores, Felipe Rovera por la General Motors, Eduardo Elsztein por IRSA, Jorge Brito del Banco Macro, Juan Bruchou por el Citibank, Ernesto Gutiérrez Conte y Eduardo Eurnekian de Aeropuertos Argentina 2000, Marcelo Mindlin del Grupo Dolphin, Cristiano Rattazzi de Fiat, Alberto Álvarez Gaiani ex presidente de la UIA, Armando Cavalieri secretario general de los mercantiles y representantes de las empresas Microsoft y FedEx.
2) El presupuesto de la administración nacional 2007, establece que “El total de gastos por rentas de la propiedad alcanza a $13.899,3 millones de los cuales el 99,8% corresponde a intereses de la deuda pública, los que para el ejercicio 2007 representan el 2,0% del Producto Bruto Interno, y un aumento respecto de 2006 del 11,5%”. En declaraciones ante la Asociación Empresaria Argentina, Miceli explicaba, el 30 de mayo de 2007, que “dos puntos del superávit fiscal se destinan al pago de intereses de la deuda pública (…) el otro punto del superávit lo destinamos a bajar la deuda”.
3) El gobierno de EEUU, a raíz de las limitaciones que impuso a las importaciones chinas en su país, está trabajando en unas “Recomendaciones para aumentar la seguridad de importaciones” que presentará en el mes noviembre.
4) Otros comentarios empresariales que merecen al menos una mención son el del titular de Aeropuertos Argentina 2000, Eduardo Eurnekián quien dijo que “Es un momento sensacional para invertir en el país”; el del supermercadista Alfredo Coto quien señaló que “Fue un discurso impecable, pro empresarial, para que sigamos invirtiendo” y el del ex presidente de la UIA, Alberto Álvarez Gaiani quien efusivamente dijo “Muuuuuy bueno el discurso”.
5) Marx y Engels, “Manifiesto del Partido Comunista”, 1848)
6) Según un estudio del Centro de Estudios de la Producción.
20 DE AGOSTO DE 1940
MUERE ASESINADO LEÓN TROTSKY
El Revolucionario Nº27 (Agosto de 2007)

Liev Davídovich Bronstein, más conocido como León Trotsky, nació en 1879 en Ucrania. Fue uno de los principales cuadros y dirigentes de la Revolución Rusa , la primera revolución socialista triunfante en el mundo.
Comenzó su militancia desde muy joven, y ésta fue el eje fundamental durante toda su vida. Ya en 1897 organizó la Unión de Obreros del Sur de Rusia, motivo que le costó la persecución, la cárcel y el posterior destierro a Siberia. Luego de haber logrado escapar de las terribles condiciones de aquella región en 1902, viajó a Londres, donde conoció a Lenin y a los principales dirigentes del POSDR (Partido Obrero Socialdemócrata Ruso), que escribían el periódico Iskra, con el cual comenzó a colaborar.
Participó de la Revolución de 1905, donde dirigió el premier Soviet, en San Petersburgo. Nuevamente fue encarcelado y deportado a Siberia, de donde escapó nuevamente en 1907.
En julio de 1917, él y su corriente se incorporaron al Partido Bolchevique y Trotsky comenzó a formar parte de la dirección del partido. Más tarde, asumió la jefatura del Comité Militar Revolucionario Bolchevique, con el cual guiará notablemente el triunfo de la Revolución de Octubre.
Nombrado Comisario de Guerra en la Unión Soviética , se encargó de la creación, preparación y dirección del Ejército Rojo, con el cual logró la destrucción de una de las peores trabas de la Revolución : enfrentar y aplastar a las fuerzas contrarrevolucionarias (tanto nacionales como las potencias extranjeras) manteniendo los logros revolucionarios durante el período de la Guerra Civil , que se extendió desde 1918 hasta 1920.
Ante la necesidad de que la revolución se extendiera a otros países, dirigió junto a Lenin la III Internacional Comunista, con el objetivo de incentivar y organizar la Revolución Mundial.
Ya muerto Lenin, Trotsky encabezó la Oposición de Izquierda dentro de la URSS y comenzó a ser perseguido por sus diferencias con la política stalinista. Primero fue destituido como Comisario de Guerra, luego expulsado del Partido, más tarde deportado a Kazajstán (Asia Central) y finalmente expulsado de la Unión Soviética en 1929.
Desde entonces, el régimen stalinista, se encargó de revisar la figura de Trotsky y de hacerlo aparecer como traidor, ya que su referencia y popularidad entre las masas era muy grande por haber sido el dirigente de la Revolución triunfante, del Ejército Rojo y de uno de los Soviets más importantes (Stalin ya planeaba asesinarlo, pero la popularidad de Trotsky se lo impedía).
Desde su exilio, en 1938, formó la Cuarta Internacional , que se oponía la III Internacional ya corrompida y traicionada por Stalin.
Recorrió varios países haciendo públicas sus críticas al stalinismo, pero siempre con el objetivo de que la Revolución no fuera traicionada y tomara otro camino. Primero desde adentro de la URSS , luego desde el exilio.
Ya instalado en México, Stalin dio la retrasada orden de asesinarlo. Ramón Mercader, miembro del Partido Comunista Español, logró infiltrarse en su círculo de personas de confianza. El 20 de agosto de 1940, mientras Trotsky leía un escrito suyo, le clavó una piqueta (pico para hielo) en la cabeza. León Trotsky moriría un días más tarde.
No fue solo un teórico marxista, fue un militante marxista revolucionario. Fue dirigente obrero toda su vida y supo vencer las barreras permanentes que le impusieron el zarismo y luego el stalinismo: la persecución permanente y la cárcel.
Fue el continuador histórico del Marxismo-Leninismo, y ante el avance del stalinismo fue quien supo clarificar las ideas y el camino para la Clase Obrera , reafirmando la necesidad de la Dictadura del Proletariado y su independencia de clase y la necesidad de hacer Internacional la Revolución Socialista.
A continuación reproducimos algunas líneas centrales de una de sus obras más importantes: “ La Revolución Permanente ”, escrita en México en 1930. En este texto, Trotsky polemiza con la dirección de la III Internacional , el stalinismo, con la “teoría” del socialismo en un solo país, la “dictadura democrática del proletariado y los campesinos”, la revolución por etapas (en la que sostenía que los países atrasados primero debían realizar la revolución democrática, burguesa y luego la socialista); es decir, la alianza de clases; todas consignas que llevaron, como siempre afirmó Trotsky, a la restauración capitalista.

“Con respecto a los países de desarrollo burgués retrasado, y en particular de los coloniales y semicoloniales, la teoría de la revolución permanente significa que la resolución íntegra y efectiva de sus fines democráticos y de su emancipación nacional tan sólo puede concebirse por medio de la dictadura del proletariado, empuñando éste el poder como caudillo de la nación oprimida y, ante todo, de sus masas campesinas” (…)
“Sean las que fueren las primeras etapas episódicas de la revolución en los distintos países, la realización de la alianza revolucionaria del proletariado con las masas campesinas sólo es concebible bajo la dirección política de la vanguardia proletaria organizada en Partido Comunista. Esto significa, a su vez, que la revolución democrática sólo puede triunfar por medio de la dictadura del proletariado (…)”
“La tendencia de la Internacional Comunista a imponer actualmente a los pueblos orientales la consigna de la dictadura democrática del proletariado y de los campesinos, superada definitivamente desde hace tiempo por la historia, no puede tener más que un carácter reaccionario. Por cuanto esta consigna se opone a la dictadura del proletariado, políticamente contribuye a la disolución de este último en las masas pequeño burguesas y crea de este modo las condiciones más favorables para la hegemonía de la burguesía nacional, y por consiguiente, para el fracaso de la revolución democrática. La incorporación de esta consigna al Programa de la Internacional Comunista representa ya de suyo una traición directa contra el marxismo y las tradiciones bolchevistas de Octubre” (…)
“La conquista del poder por el proletariado no significa el coronamiento de la revolución, sino simplemente su iniciación. La edificación socialista sólo se concibe sobre la base de la lucha de clases en el terreno nacional e internacional. En las condiciones de predominio decisivo del régimen capitalista en la palestra mundial, esta lucha tiene que conducir inevitablemente; a explosiones de guerra interna, es decir, civil, y exterior, revolucionaría. En esto consiste el carácter permanente de la revolución socialista como tal, independientemente del hecho de que se trate de un país atrasado, que haya realizado ayer todavía su transformación democrática, o de un viejo país capitalista que haya pasado por una larga época de democracia y parlamentarismo”
El triunfo de la revolución socialista es inconcebible dentro de las fronteras nacionales de un país (…) La revolución socialista empieza en la palestra nacional, se desarrolla en la internacional y llega a su término y remate en la mundial. Por lo tanto, la revolución socialista se convierte en permanente en un sentido nuevo y más amplio de la palabra: en el sentido de que sólo se consuma con la victoria definitiva de la nueva sociedad en todo el planeta”