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Rosario. Asesinan a tres militantes sociales


Los barrios pobres de nuestro país viven sumergidos entre los negocios más turbios que ofrece el capitalismo: la droga, la prostitución, el robo. Son las ofertas del capitalismo para quienes no tienen trabajo y están condenados a vivir en la miseria, manejados por la policía, barra bravas y punteros.

El primero de enero de 2012, en el barrio Mariano Moreno de la ciudad de Rosario, Santa Fe, Jonathan Brasante (17 años), Claudio Suárez (19) y Adrián Leonel Rodríguez (21) fueron asesinados. Los tres eran militantes del barrio y pertenecían al Frente Popular Darío Santillán.
La versión que hicieron correr desde la policía fue que se trataba de un ajuste de cuentas, con lo que aprovecharon para desprestigiar el trabajo barrial de la organización y vincular a los pibes con la droga. Pero pronto trascendió en el barrio que los chicos habían sido asesinados por “error” por unos sicarios vinculados con la barra brava de Newell´s y los negocios del narcotráfico.
La comisaría a la que le tocó actuar es la que liberó la zona y le dio respaldo a los sicarios de Sergio “Quemado” Rodríguez. Este personaje, quiso vengar un ataque que su hijo había sufrido por unos barras hinchas de fútbol y por eso mandó a los matones armados. Producto de un “error”, los asesinados no fueron los barras, sino Jonathan, Claudio y Adrián.
Ante semejante hecho se puso de manifiesto lo que sucede a diario en todos los barrios, sobre todo los más humildes: el manejo de los negocios de la droga, el robo, los asesinatos y demás delitos en manos de matones a sueldo y la policía.
Tan poco cuidadosa fue la operación que el gobernador “socialista” Bonfatti no le quedó más remedio que salir a admitir públicamente que hay relación entre los barras, los narcos, la policía y “algunos políticos”.
Rápidamente, el kirchnerismo aprovechó para salir con una vieja iniciativa, la que utilizara como parte de la campaña electoral el pejotista De Narváez: la necesidad de la construcción de un mapa del delito. Aprovechó para tirar los dardos sobre la oposición y lavar la cara de su gobierno “nacional y popular”, atribuyendo el aumento de la criminalidad sólo en Rosario, al mismo tiempo que anunció la alineación con la política de “seguridad” del gobierno nacional, aumentando la presencia de las fuerzas en los barrios pobres. “Están dadas todas las condiciones para que podamos avanzar en un Acuerdo Santafesino por la Seguridad Ciudadana que, a través del diálogo y del compromiso político y social, permita explicitar un plan de acciones de corto, mediano y largo plazo… al mismo tiempo eficacia a la hora de prevenir y reprimir el delito y plena vigencia de los derechos humanos. La policía (agregó) no puede ser parte del problema sino que tiene que ser parte de la solución y para eso es básica una eficaz conducción política de la fuerza policial. Si la corporación policial se conduce a sí misma estamos en presencia de un problema", declaró el jefe del bloque del FPV, Agustín Rossi.
Los intentos desde los distintos gobiernos por despegarse de las responsabilidades, planteando salidas mentirosas al problema de la descomposición social que se vive en los barrios son nefastos. A diario se pueden encontrar, incluso en los medios oficiales, hechos que vinculan directamente a la policía con el delito. Por tanto, la presencia de las fuerzas en los barrios no puede entenderse sin el manejo de los negocios y el  disciplinamiento de las barriadas humildes, a las que sumergen en la droga y la delincuencia.
Los asesinatos de los tres militantes del FPDS en Rosario muestra la crudeza de un sistema en el que los pobres, además de sufrir la explotación diaria, deben vivir entre las disputas de barras, dilers y policías que manejan los negocios más sucios: la droga, el robo, la prostitución.
Como consecuencia de la descomposición social que trae consigo el capitalismo y del accionar mafioso de políticos, barras y policías, hoy estamos repudiando el asesinato de tres militantes sociales.
Trasante, Suárez y Rodríguez, presentes!

Los barras, sostén de la patota sindical


Apenas comenzado el año, el Hospital Santojanni fue escenario del enfrentamiento entre dos sectores de la barra de Chicago. Un grupo de barrabravas entró al hospital decidido a asesinar a uno de los internados, miembro de la banda contraria y responsable del asesinato de quien sería uno de los jefes del otro grupo.
A partir de los escandalosos hechos, enseguida se hizo pública la vinculación de los barras con la represión hacia el movimiento sindical.
Uno de los barras que se encontraba herido e internado en el hospital, perseguido por el sector contrario de Chicago, resultó ser quien, meses atrás, había sido contratado por la empresa DOTA para amedrentar a los delegados de la línea 60 en una asamblea.
Sumado a esto, uno de los delegados, Daniel Farella, luego denunció que habían entrado en la casa de su hija y que habían golpeado a su nieta de 15 años, buscándolo a él.
Una vez más, sale a la luz el estrecho vínculo que existe entre las patronales, las patotas y la policía con el aval del gobierno, dejando la resolución de muchos de los conflictos gremiales en manos de patotas sindicales integradas por barrabravas.
Recordamos, así, los casos de la patota durante el conflicto del Hospital Francés, en el diario Crónica, en la toma del Indoamericano, en la línea 60, contra los docentes de Capital, los campesinos asesinados en Santiago del Estero, entre otros.
Es claro que sigue en marcha la política de la tercerización de la represión.

Saqueo, contaminación y resistencia


La megaminería es una actividad que en los últimos 15 años se ha ido incrementando en toda la Argentina. Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Chubut y Córdoba son algunas de las provincias afectadas por ese tipo de producción

La megaminería no es una novedad en Argentina, Esquel fue durante  años, centro de grandes luchas que culminaron con la prohibición de ese tipo de explotaciones.
Desde hace años en Catamarca también están peleando contra Bajo la Alumbrera, una minera de cobre y oro, en cuyos alrededores se denunciaron un 600 por ciento más de casos de cáncer que antes de la explotación.

Minería (a cielo abierto)
La megaminería es la forma más nociva en la que se presenta esta actividad, en el caso de la extracción de oro, el proceso que se realiza empieza por la voladura de montañas enteras, para convertirlas en parvas de rocas donde se encuentra polvo, esas rocas son bañadas en una “sopa química” que como principal componente posee cianuro volcado en millones de litros de agua vertidos en piletones de alrededor de 150 hectáreas, y cuya función principal es separar el polvo de oro del resto de la piedra. Esta operación requiere toneladas de veneno y se hace sobre toneladas aún mayores de piedras, contaminando tierras y ríos a un nivel escandaloso. Es importante señalar que el agua, un recurso que, además de fundamental para la vida humana, es muy escaso en los lugares donde se encuentra oro, muchas veces no puede ser utilizada para el consumo, ya que se encuentra contaminada en los poblados cercanos a las mineras.

La Barrick Gold
Esta multinacional canadiense, posee explotaciones mineras en todo el mundo, principalmente de oro, pero también extrae cobre y plata entre otros metales. Instalada en varios países de América Latina y África, tiene denuncias de estados nacionales como el filipino por los daños ambientales causados y una denuncia hecha por Amnistía Internacional por una represión con desalojo de una población completa en Papúa Nueva Guinea, África. Lógicamente, la intención de este accionar fue quedarse con tierras ricas en metales sin importar quiénes vivían allí ni pagar por el suelo.
Esta compañía posee los recursos suficientes para manejar políticos y periodistas a su antojo y regular como quieren, al mismo tiempo, las leyes que deben controlar su actividad. Esto último lo consiguen fácilmente, ya que lo tienen de la mano de quienes piden sus “inversiones” a los gritos. Lo difícil es convencer a las víctimas directas. Para esto, en los poblados cercanos hacen donaciones a escuelas y hospitales, pero cuando no logran convencer por las buenas, lo hacen con represión y persecución a los que se organizan. En la Rioja, por ejemplo, las patotas y grupos especiales son moneda corriente, los militantes enfrentan todo tipo de aprietes y persecuciones. Hace unas semanas, incluso, fue encontrada una lista negra que compartían la empresa y el gobierno donde se detallaban los nombres de docentes y militantes que luchan contra esa empresa e incluía el grado de compromiso con la lucha figurando al lado de los nombres el mote de “cabecilla” o “protagonista”. Al respecto, desde la Barrick sólo dijeron tener derecho a saber con quienes discuten.

La responsabilidad del gobierno
Todo esto ocurría con una presidenta en reposo, de quien algunos esperaban una respuesta favorable al reclamo antiminero. Una vez llegada la respuesta, la desilusión era previsible: Cristina Fernández apuntó contra los que se oponen a la megaminería, argumentando que esa gente se opone al progreso, al crecimiento, y diciendo que esa industria no contamina ni perjudica de modo alguno. Claro está que no iba a admitir que en explotaciones auríferas como las de Catamarca el índice de cáncer se multiplicó por seis.
La presidenta, olvidó decir, además, que las mineras poseen exenciones  impositivas y distintos tipos de beneficios para los primeros 30 años de explotación (que es más o menos el tiempo que dura su vida útil), refinan el oro fuera del país, llevándose sólo la materia prima, de la que deben dejar alrededor del 3% y que sólo la empresa controla las cantidades que extrae.
Probablemente, el olvido más importante fue su relación con Peter Munk, presidente de la multinacional.

¿Y la de protección de glaciares?
Cuando el senado aprobó la ley de protección de glaciares, preservando reservas invaluables de agua potable, Barrick Gold presentó un amparo (dado que la mayoría de los glaciares del país están es la zona cordillerana, la ley implicaba un serio problema para las actividades mineras contaminantes) y fue la presidenta quien vetó esa ley, argumentando que de proteger los recursos acuíferos podría afectarse la economía de algunas provincias.
Párrafo aparte merece el ministro nacional de minería, Jorge Mayoral, quien es dueño de una minera, que además de estar registrada con domicilio en el mismo lugar que Barrick Exploraciones Argentinas, tiene como actual presidente al que fuera el presidente de la Barrick local. Es claro el rol del gobierno, tanto nacional como provincial: ayudar a esta multinacional a llevarse el oro, a cambio de dejar la tierra y el agua envenenada, pagando sólo lo suficiente para que el estado les garantice la impunidad y represión que necesiten.

Famatina, un nuevo ejemplo de lucha
Como Andalgalá o Esquel en años anteriores, esta vez la lucha por el Famatina resuena en todo el país.
Famatina es un cerro de la provincia de La Rioja que intenta ser explotado principalmente para la extracción de oro, hace meses que los habitantes de la zona protestan contra la instalación de la minera, organizándose en asambleas, hacen cortes, movilizaciones y sostienen una lucha contra una multinacional muy poderosa.
Es importante aclarar que el actual gobernador riojano tuvo como principal consigna de campaña ir en contra de la megaminería y que hoy es su ferviente defensor. Después de tratar a los riojanos de “desinformados”, se vio en la obligación de cambiar su discurso, ya que con alrededor de un mes de bloqueo de los principales accesos a la mina por parte de los vecinos, La  Rioja vivió su mayor movilización en 20 años: más de diez mil personas marcharon a la capital para torcerle el brazo al gobierno y así lo hicieron, logrando que, por ahora, tanto el gobernador, como la empresa, anunciaran el freno de los trabajos que querían llevar adelante hasta poder “informar mejor a la población” y que la explotación tenga una “aceptación social”. Para los vecinos y luchadores de esa provincia está claro que lo que desean hacer es desgastarlos, dividirlos y reprimir a los que se resistan. Pero este deseo es combatido con el aumento de lazos de solidaridad entre las distintas regiones afectadas, la organización y un ejemplo de lucha, que se inscribe en las mejores páginas.

Un nuevo golpe contra la educación pública


El gobierno porteño, desconociendo la voluntad de los trabajadores de la educación, y sobornos, represión patoteril y policial mediante, ha asestado un nuevo golpe a la educación pública, al aprobar la eliminación de las Juntas de Clasificación docentes.

En la madrugada del pasado viernes 2 de diciembre, “entre gallos y medianoche” y entre sobornos, balas de goma y gases lacrimógenos, la legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, aprobó una ley que golpea profundamente a la escuela pública. Se trata de la ley que crea la Comisión de Registro y Evaluación de Antecedentes Profesionales (Coreap), formada íntegramente por miembros designados por el gobierno de turno, que anula el rol de garantes de la transparencia del ingreso y de la carrera docente de las Juntas de Clasificación, formadas por representantes docentes elegidos cada dos años (mayoría) y representantes del ministerio de educación (minoría).

Control y disciplinamiento
Con la creación de esta comisión, que comenzará a funcionar en 2013, todo lo que concierne a la designación y al ascenso de los docentes, en lugar de caracterizarse por la transparencia y la democracia que garantizaban las Juntas, se limita a las decisiones unilaterales del gobierno de turno, hoy el del Pro. Ahora, las Juntas pierden todo su poder y además de reducirse de 15 a 7, modificando su composición a favor del gobierno, se limitan a cumplir un rol de “contralor”.
Con la implementación de esta nueva legislación, el gobierno busca instrumentar el control y el disciplinamiento de los trabajadores de la educación, priorizando la selección de aquellos docentes que se ajusten a sus lineamientos políticos y castigando a los que no lo hagan. Esta ley trasciende al gobierno macrista actual, porque instaura una dependencia directa entre la designación de docentes por parte del gobierno de turno, coartando el carácter democrático de la educación pública y profundizando criterios privatizadores, tales como la selección del personal, no tanto por las aptitudes, capacidades y experiencia de los maestros, sino por la ideología. Es necesario recordar aquí que, desde que existen las Juntas de Clasificación, sólo habían sido derogadas por la dictadura militar.
Además, la promulgación de esta ley implica la modificación de 24 artículos del Estatuto Docente, que rige lo concerniente a las tareas y a los salarios. Así, no sólo la ley votada en la madrugada del viernes cambia los criterios públicos del ingreso y el ascenso en la docencia, hacia una orientación de control y disciplinamiento, sino que, además, se ha constituido en una avanzada gravísima, unilateral e inconsulta, sobre el Estatuto, una conquista esencial de los trabajadores de la educación.

Así es la democracia
Las Juntas de Clasificación fueron defendidas por la casi totalidad de los docentes porteños. Esto se puso de manifiesto en los paros masivos y en las crecientes movilizaciones de los últimos meses. Además, se evidenció en la masiva elección de Juntas en la que el 80% de los trabajadores de la educación respaldaron su permanencia.
El Estatuto del Docente, hace más de veinte años fue debatido y elaborado con la participación de todos los docentes, en jornadas institucionales en todas las escuelas. Es la bandera que nadie pone en cuestión entre los docentes. Para los maestros, el Estatuto no se toca.
Pues bien, la “Ley de Democratización, Transparencia y Modernización de las Juntas de Clasificación” que se votó es, justamente, antidemocrática y poco y nada transparente. El gobierno y los legisladores (Pro, Coalición Cívica) desconocieron las voluntades y las distintas expresiones de los docentes en lo que respecta a las Juntas de Clasificación y al Estatuto del Docente.
Primero, mandaron las patotas de Macri para garantizar la protección y el ingreso al edificio de los legisladores adictos, golpeando y amedrentando a los maestros. Las negociaciones previas a la sesión definitiva, se caracterizaron por las compras de votos con cargos para los legisladores salientes (puestos en el Banco Ciudad, entre tantos otros sobornos). Después, vino la represión directa con balas de goma y gases lacrimógenos tirados desde la legislatura y un extensivo operativo policial en las inmediaciones del edificio.
Es decir que 30 legisladores, amparados en la represión y accediendo a todo tipo de prebendas, violentaron,  “en democracia”, la voluntad y la elección de miles de trabajadores de la educación.

Así actuó la burocracia
Es claro que el reciente conflicto docente cobró alcance nacional. La solidaridad con la lucha de los trabajadores de la educación se hizo llegar desde varios puntos del país y hasta el ministro nacional, Sileoni, se manifestó diciendo que los docentes porteños no tenían necesidad de hacer paros, es decir, apoyando la iniciativa del macrismo. Sin embargo, la CTERA se caracterizó por ser la gran ausente. Así como ayer aisló a los docentes de Santa Cruz, hoy hace lo mismo con los porteños, transformándose en cómplice de esta avanzada contra la escuela pública.
La conducción del sindicato mayoritario y de mayor influencia de la ciudad, la UTE, se dedicó a contener un movimiento que, en un determinado momento del conflicto, no pudo controlar y se encauzó, fugazmente, en algunas iniciativas de autoconvocatoria o de Ademys. Entonces, la conducción de la UTE apostó a la negociación y no a la lucha, llegando al punto de proponer la reducción de la cantidad de juntas y a boicotear cualquier intento de profundización del conflicto, ya sea con la nacionalización o con la adopción de un plan de lucha concreto que implique paros escalonados, y a reducir los ámbitos de participación al no convocar a plenario de delegados durante los días clave y decisivos.
En el momento de la votación, los docentes porteños se encontraron desarmados para proseguir la lucha, ya que el inicio de la represión bastó para dispersar al grueso de la movilización y encontró desorganizados a los sectores que estaban dispuestos a resistir. Más allá del paro en repudio a la represión convocado por Ademys, no existió ningún plan de acción puntual, ninguna medida de fuerza para los días por venir.
Esta situación nos pone por delante la tarea de reorganizar las fuerzas que se expusieron en la importante lucha protagonizada por los trabajadores de la educación, de avanzar en la disputa contra la burocracia sindical y de balancear la pelea dada en las calles para dar un paso más en organización, para que las luchas por venir nos encuentren en mejores condiciones.

Tras las elecciones en la UBA. Avanzar en la construcción de un movimiento combativo


En todas las facultades de la UBA, se logró derrotar en las elecciones de centro de estudiantes a las listas kirchneristas, que buscaban encarrilar al movimiento tras las políticas del gobierno nacional. Queda plantada, como antes, la necesidad de profundizar la organización y avanzar en la construcción de un movimiento estudiantil combativo.

En el mes de septiembre, se desarrollaron las elecciones para centro de estudiantes y consejos directivos en la UBA. Frente a esta coyuntura, el movimiento estudiantil tenía planteadas varias tareas importantes.
En primer lugar, se imponía la tarea de enfrentar al gobierno kirchnerista, que por medio de sus distintas agrupaciones, buscaba desplazar a las corrientes de izquierda de varias facultades y, especialmente, de aquellas con mayor movilización estudiantil como Sociales y Filosofía y Letras. En este marco el rechazo a la avanzada gubernamental en el estudiantado se planteaba como la meta prioritaria para el movimiento. El hecho de que las agrupaciones kirchneristas hayan sido derrotadas, por lo tanto, representa un baluarte importante para el movimiento estudiantil, puesto que el objetivo de las listas del gobierno era encarrilar al movimiento tras la política antipopular de la gestión de Cristina Fernández.
Frenado el avance del kirchnerismo, el debate para el activismo de izquierda consiste en evaluar la orientación de los centros y sus direcciones actuales para superar sus limitaciones.
Es necesario recordar que la orientación de La Juntada (La Mella y aliados), que estuvo al frente de los centros de Sociales y Filosofía y Letras durante el año que termina, estuvo marcada por una política dialoguista con las distintas gestiones y que incluso llegó a ubicarse en posiciones de no confrontación con el gobierno nacional, apoyando al candidato kirchnerista (Filmus) en el ballotage porteño. En este sentido, la permanencia de la hegemonía de La Juntada en las conducciones actuales es demostrativa de los límites que ha tenido la izquierda que se plantea una orientación de lucha, para conformar una opción política con amplia llegada a la base estudiantil que pueda ser superadora.
Si por una parte, algunas organizaciones de la izquierda, como el PO y el PTS, han sufrido un significativo desprestigio luego de conducciones pasadas (y de no haber revisado suficientemente las limitaciones de una política que se despega muchas veces de la base estudiantil), por otra parte, otras agrupaciones de izquierda, de perfil combativo, muestran aún cierta debilidad.
En este marco, las diferencias coyunturales en cada facultad, fundamentalmente la mayor fortaleza del kirchnerismo en Sociales, que planteaba como una posibilidad real su triunfo en las elecciones de centro, dieron lugar a que agrupaciones combativas y con posiciones clasistas decidieran conformar una lista de unidad con La Juntada, dando prioridad a la necesidad de enfrentar el avance kirchnerista, mientras otras buscaron construir una expresión alternativa.
En cambio, la situación en Filosofía y Letras, hizo posible que la segunda fuerza luego de La Juntada, sea un amplio frente de izquierda (Plenario de Izquierda), superador de las políticas dialoguistas y conciliadoras de La Mella, del que formaron parte varias agrupaciones combativas y con trabajo de base, dejando al kirchnerismo en un tercer lugar.
Ahora, pasadas las elecciones y derrotado el intento kirchnerista de avanzar sobre los centros de estudiantes, queda planteada para las agrupaciones clasistas y combativas la tarea fundamental de profundizar su desarrollo para alcanzar una mayor influencia sobre el movimiento estudiantil. Eso será un gran aporte para poder avanzar en la construcción de un movimiento que se mantenga independiente del gobierno y de otras alternativas patronales, que de impulso a la combatividad para poder profundizar la pelea por una educación pública de calidad al servicio del pueblo trabajador y que, al mismo tiempo, aporte toda su fuerza y su potencialidad en cada lucha de la clase trabajadora contra la patronal, la burocracia y el gobierno. 

La situación de la vivienda


Las ocupaciones de tierras ponen sobre la mesa la discusión sobre el problema de la vivienda en nuestro país. Su contracara es el lujo en el que viven los ricos y el millonario negocio inmobiliario que les deja fortunas a un puñado de capitalistas; entre los que se cuentan no pocos funcionarios de gobierno.

La Argentina kirchnerista se parece muy poco a la fantasía que plantean sus dirigentes. Un país enorme, con millones y millones de hectáreas de tierras, tiene a una parte importantísima del pueblo viviendo apiñado en villas miseria, en los cordones de las grandes ciudades como Buenos Aires, Rosario o Córdoba, cuando no directamente deambulado sin destino en sus calles.
La imposibilidad de acceder a una vivienda digna para la gran mayoría del pueblo trabajador contrasta con los negocios millonarios de los grandes capitalistas y sus políticos, dueños ellos mismos de gigantescas extensiones de tierra, popes del negocio inmobiliario destinado a los ricos, rentistas que acumulan gracias a la desgracia del que debe entregar su salario para pagar un alquiler y siempre vivir en casa ajena.
Con el problema de la vivienda se ve bien claro cómo toda la estructura del estado se pone siempre al servicio de los capitalistas y en defensa de su más sagrado interés: la propiedad privada. Aunque es patente la necesidad imperiosa de dar una salida urgente a la precaria condición de miles de familias que no cuentan con un lugar digno donde vivir, el conjunto de los partidos patronales, encabezados por el kirchnerismo, coinciden siempre en responder con el garrote cada vez que se libra una lucha popular por el acceso a la vivienda. Los casos de Ledesma y del Parque Indoamericano son ejemplos bien explícitos en donde todas las fuerzas de la represión, desde las comandadas por el gobierno nacional hasta las locales, se ponen al servicio de los grandes propietarios para intentar aplacar la lucha popular por un derecho tan básico como es una vivienda digna.
La posición común que tienen todos los partidos patronales y sus distintos gobiernos en defender la propiedad privada y reprimir la lucha popular por la vivienda deja en evidencia que una salida de fondo a este problema no vendrá de su mano, sino de la misma lucha del pueblo trabajador.
Sólo donde lo acaparado por terratenientes y empresarios fue transformado en propiedad social gracias a la lucha, como sucedió en Cuba, fue posible erradicar realmente el problema de la vivienda, pues los predios de los grandes propietarios y las viviendas de los millonarios usureros que roban con el alquiler a los trabajadores, fueron apropiados por el pueblo, garantizando así que no haya una sola persona sin una vivienda digna. Ese es, sin dudas, el único futuro al que debemos aspirar, para avanzar en la resolución de los grandes problemas sociales como la vivienda.
Mientras tanto, abonando el camino de la lucha para alcanzar esa nueva sociedad, es el pueblo el que, con su pelea cotidiana, va resolviendo el problema inmediato de la vivienda ocupando nuevos predios y enfrentando los desalojos con la resistencia.

La lucha por vivienda: Ocupación y resistencia

En Ledesma, cientos de familias tomaron el único camino posible para avanzar en la conquista de las reivindicaciones populares: el camino de la resistencia y de la lucha.



El conflicto por las tierras de la comunidad Qom en Formosa, la ocupación del Parque Indoamericano en la ciudad de Buenos Aires y la lucha más reciente de la localidad de Libertador General San Martín, en Jujuy, ponen sobre la mesa la gravedad de la crisis de vivienda que padece el pueblo trabajador a lo largo y ancho del país, que es empujado a la miseria por el gobierno kirchnerista, más allá de que éste se empeñe en intentar tapar esta realidad con discursos y medidas simbólicas.

En todos los casos se demuestra, además, que cuando el pueblo trabajador se cansa de tanta miseria y tantas promesas incumplidas y decide avanzar por el camino de la lucha para transformar esta situación, la respuesta del gobierno kirchnerista es siempre la represión. Así lo ha demostrado ya decenas de veces en los últimos años, dejando un saldo que al día de hoy suma 15 asesinados en represión directa al conflicto social.

Por otra parte, es central destacar que, una vez más, la lucha ha demostrado ser el único camino para poder avanzar en la conquista de las reivindicaciones populares. En este caso, es el pueblo el que decidió tomar en sus manos la resolución de los problemas de vivienda, ocupando y expropiando las tierras de los que más tienen.

Y, en este sentido, en Jujuy, fue determinante la decisión de las familias de ocupar las tierras, de resistir y enfrentar la represión y de negarse a abandonar el predio. Los altos niveles de combatividad demostrados, donde las familias se mantuvieron firmes y combatieron durante horas en un enfrentamiento desigual frente a las fuerzas policiales y a los agentes de seguridad de la empresa, que descargaron una brutal represión, marcan una actitud de lucha ejemplar.

Por lo tanto, ante las posiciones ampliamente difundidas en los medios, que condenan los métodos de lucha y la ocupación, debemos insistir en que sólo con esos métodos fue posible garantizar la toma de las tierras y avanzar en la autodefensa y la lucha popular, para enfrentar la represión.

Es bien claro, en este caso, como a partir de la presión y la acción directa se logra que se comiencen a buscar soluciones (como la entrega de las tierras) para algo que de antemano era presentado por funcionarios como un imposible (en este caso, una reivindicación tan básica como la posibilidad de acceder a una vivienda digna para cientos de personas).

El gobierno kirchnerista no resolverá de fondo ninguno de los problemas que padece el pueblo trabajador. Sólo con el desarrollo de la organización independiente y de la lucha se puede enfrentar la miseria y la explotación de este sistema y avanzar con la conquista de las justas reivindicaciones del pueblo trabajador.

Movimiento Estudiantil: Profundizar la organización y la lucha y enfrentar el avance kirchnerista

El año pasado el movimiento estudiantil protagonizó un importante proceso de lucha, dando un gran avance en los niveles de organización y combatividad. Ahora, la tarea está en profundizar ese camino de lucha y prepararse para enfrentar el avance de las agrupaciones kirchneristas y también de los grupos progresistas que concilian con el gobierno nacional y la gestión.


El ejemplo de la lucha

El importante proceso de lucha (el más importante de los últimos años), que transcurrió en la segunda mitad de 2010, dejó un saldo claramente positivo para el movimiento estudiantil(1).

Por un lado, se han alcanzando importantes niveles de combatividad que, tras varias semanas garantizando las tomas en las facultades, fueron coronados con la toma del ministerio de educación por parte de los estudiantes de sociales, lo que contribuye fuertemente a la recuperación de las mejores tradiciones de lucha del estudiantado. Además se ha demostrado nuevamente que con la lucha pueden alcanzarse importantes conquistas en defensa de la educación pública. Y hoy, si bien gran parte de los compromisos conseguidos el año pasado aún no se han concretado (ni se concretarán sino se profundizan la movilización y la lucha), se cuenta con una buena base y con una experiencia importante para continuar peleando por esas y por nuevas reivindicaciones.

Por otra parte, se sostienen y, en muchos casos, se han multiplicado los espacios de organización de base en las facultades que, como la Comisión por el Presupuesto en Filosofía y Letras (FyL), tuvieron un destacado rol en el conflicto del año pasado. Y esto es fundamental para continuar desarrollando el movimiento e impulsar la participación de nuevos compañeros en la lucha.



El avance de kirchneristas y progresistas: un retroceso para el movimiento

Sin embargo, en un balance del año pasado para el movimiento estudiantil, no todo es positivo. El crecimiento de la influencia y el desarrollo de las agrupaciones kirchneristas en varias facultades, como Sociales y FyL, marcan un retroceso importante para el movimiento(2). Esto se debe, principalmente, a que estos grupos, escondidos tras un discurso que se pretende “popular”, convocan al estudiantado a apoyar a un gobierno que es custodio de los intereses y la ganancia de los distintos grupos empresarios, mientras sostiene el ajuste que mantiene en la miseria al pueblo trabajador.

Un gobierno que ha profundizado la destrucción de la educación pública, que dice defender, lo que salta a la vista con sólo observar las condiciones edilicias de escuelas y facultades, los salarios de pobreza de los trabajadores docentes y la continuidad del vaciamiento y el empobrecimiento de los contenidos, en detrimento de la calidad educativa.

Por otra parte, ha continuado el ascenso de La Mella, agrupación estudiantil conciliadora e institucionalista, que posa de “izquierda independiente”, pero que apuesta a negociar con las gestiones, a canalizar la lucha por los rieles institucionales y que cultiva un perfil progresista que la ha llevado a coquetear indistintamente con la burocracia de la CTA, con Proyecto Sur e, incluso, con el kirchnerismo. Sin ir más lejos, el último 24 de marzo convocaron a una actividad por la “memoria”, en la facultad de Ciencias Económicas, en la cual el principal orador fue Eugenio Zaffaroni, juez de la corte de suprema, y cuya convocatoria compartió con agrupaciones kirchneristas como La Cámpora, la JP Descamisados y una agrupación de Sabbatella, entre otros kirchneristas.

Evidentemente, La Mella no tiene problemas en organizar un actividad por la “memoria” y los derechos humanos, con el gobierno con más presos políticos desde el `83, el mismo que ha procesado a miles de luchadores en los últimos años (muchos de ellos, estudiantes), que sólo el año pasado ha asesinado a ocho personas en movilizaciones populares y que mata a diario en los barrios con el gatillo fácil. De esta forma, por el contrario, contribuye con su discurso progresista a legitimar la farsa del kirchnerismo que es el garante del ajuste y la miseria del pueblo trabajador.



Seguir construyendo el movimiento, profundizando la lucha

El movimiento estudiantil puede jugar un rol importante en la lucha del pueblo trabajador contra la miseria y la explotación, que son propias del sistema capitalista. Así lo marcan las mejores páginas de su historia, cuando en jornadas como el Cordobazo o el Viborazo, se movilizó masivamente, luchando en las calles codo a codo con la clase trabajadora.

Como ya señaláramos, teniendo ese objetivo como norte, el proceso de lucha de 2010, con los destacados niveles de combatividad alcanzados, marca un ejemplo importante que debe ser retomado y profundizado este año, al mismo tiempo que se impulsa la organización de base, a través de las comisiones y asambleas.

Y, en este marco, todos los estudiantes y las agrupaciones combativas y de izquierda, que defiendan la independencia que debe tener el movimiento estudiantil frente a las distintas gestiones, al gobierno kirchnerista y, en general, a cualquier variante propatronal (como Proyecto Sur), deben aunar esfuerzos para enfrentar y derrotar a las agrupaciones kirchneristas y las progresistas-conciliadoras, como La Mella, y disputarles los espacios de dirección gremial.

Avanzar en ese camino permitirá, sin dudas, retomar las mejores experiencias de organización y de lucha, para seguir poniendo de pie un movimiento estudiantil que pelee en las calles, junto a la clase trabajadora, por la transformación de este sistema que garantiza infinitos privilegios para unos pocos y hunde en la miseria a la inmensa mayoría del pueblo.

…

NOTAS:

1) Ver “Luchando es como se avanza”, en ER N°63, de noviembre de 2010.

2) Ver “Un retroceso para el movimiento estudiantil”, en ER N°64, de diciembre de 2010.

Para los jubilados, sigue la miseria

El kirchnerismo anunció un aumento en las jubilaciones que deja la mínima en $1.227, garantizando, de esta forma, la continuidad de la miseria de los jubilados.



El gobierno kirchnerista utilizó más de una vez el tema de las jubilaciones como parte de la propaganda para mantener su fachada “nacional y popular”. En los últimos años, hizo campaña con la eliminación de las AFJP y anunció con bombos y platillos la ley de “movilidad jubilatoria”, asegurando que con estas medidas la situación de los jubilados cambiaría radicalmente.(1)

Por otra parte, meses atrás, Cristina Fernández sumó a esta política hacia los jubilados el veto a la ley sancionada en el congreso que establecía el 82% móvil, asegurando (al tiempo que sigue hablando de recaudaciones récord y excedente de reservas) que su implementación llevaría a la “quiebra de estado”. “Todos queremos mejorar las jubilaciones, pero nosotros lo hacemos de manera sustentable. Paso a paso, en etapas, (…) vamos a seguir mejorando, pero con racionalidad”, aseguró, parafraseando a la presidenta, el titular de la ANSeS, Diego Bossio, para quien, evidentemente, es muy razonable que los jubilados sean abandonados a una situación de indignante miseria, mientras empresarios de todo tipo y funcionarios de gobierno facturan millones y se dan la gran vida.

Medidas como la “movilidad jubilatoria” y el veto al 82%, que a simple vista pueden parecer contradictorias, forman, por lo tanto, parte del único plan que el gobierno kirchnerista ha tenido y tiene para los jubilados: sostener su miseria.

Los hechos y las cifras son rotundos y hablan por sí solos. Como era evidente al momento de su anuncio, la tan promocionada “movilidad jubilatoria” no ha mejorado en lo concreto la realidad de los jubilados. Con ya dos años de vigencia, y habiéndose producido cinco “aumentos” guiados por esta ley, el haber mínimo apenas alcanzará los $1.227 en el mes de marzo.

Bien lejos del 82%, esta cifra apenas alcanza al 66,7% del salario mínimo actual, ya de por sí miserable. No es necesario aclarar que el nuevo haber resulta absolutamente insuficiente para garantizar las condiciones elementales de vida de los jubilados. Baste con compararlo con el precio de cualquier alquiler, para ver lo bochornoso del anuncio que el kirchnerismo insiste en presentar como un avance distributivo. Y eso, por no mencionar, la sostenida inflación que afecta los precios de medicamentos, transporte o alimentos, muchos de los cuales se tornan directamente inaccesibles para cualquiera que cobre la mínima.

Es que, más allá de los discursos, este gobierno tiene, al igual que sus antecesores, otros planes para los fondos de la ANSeS. La caja de este organismo, que se nutre periódicamente con los aportes jubilatorios de los trabajadores, y que en los últimos tiempos se viera reforzada por el traspaso de los fondos de las AFJP, es una de las principales fuentes de financiamiento del gobierno. Y está a la vista que mejorar las condiciones de vida de los jubilados no se encuentra entre sus prioridades. Por el contrario, el kirchnerismo ha dejado en claro infinidad de veces que en el primer lugar de su agenda, a la hora de la administración de estos fondos, se encuentran el pago de la deuda externa(2) y los subsidios para garantizar la ganancia empresaria. Con las migajas que quedan en la caja de la ANSeS luego de esta entrega, el gobierno sostiene los distintos “planes sociales” y “cooperativas”, que administran los intendentes y punteros del PJ. Y, en un año electoral, no hay dudas de que el kirchnerismo continuará utilizando estos fondos a discreción para mantener alineada a su tropa.

En pocas palabras, con este nuevo “aumento” el gobierno de Cristina Fernández da otro paso en su política de continuar hundiendo en la miseria a los jubilados.



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NOTAS:

1) Ver “Más saqueo del gobierno y ganancias para las empresas”, en ER N°47, de junio de 2009, “Para la deuda y subsidios sí, para los jubilados, no”, en ER N°63, de noviembre de 2010.

2) Por estos días, el gobierno kirchnerista, a través de Boudou y sus colaboradores, continúa con las negociaciones para acordar el pago al Club de París.

Desnutrición y muerte en Salta

Al menos ocho chicos murieron en lo poco que va de 2011, víctimas de la desnutrición, de la falta de atención médica y de las condiciones de vida más elementales. Víctimas, en definitiva, de la extrema pobreza.


La situación de pobreza extrema en la cual está sumergida una parte importante del pueblo no es ninguna novedad. Es una realidad que lleva décadas y que encuentra su contracara en las multimillonarias ganancias que un puñado de capitalistas locales y extranjeros extrae año tras año, a costa de la explotación del pueblo trabajador y del saqueo de los recursos naturales del país.

En menos de 50 días, desde el comienzo del año, murieron en Salta al menos ocho pibes como consecuencia de la desnutrición(1). Son parte de la comunidad wichí que se ha visto afectada profundamente en los últimos años por el avance sobre sus tierras de distintos grupos terratenientes y por la deforestación indiscriminada para avanzar con la plantación de soja en las provincias de Salta, Formosa y Chaco.

Estos casos, que llevaron a la muerte a varios pibes, son la expresión más extrema de la realidad de miseria en la cual se encuentran sumergidas millones de personas a lo largo y ancho del país, tanto en pequeñas localidades rurales, como en las grandes ciudades, como Buenos Aires, Rosario o Córdoba. Según el caso, la desnutrición y el hambre, la falta de trabajo y vivienda digna, la violencia y la drogadicción, son padecidas a diario por nuestro pueblo.

Y esta es una realidad de la cual el gobierno kirchnerista prefiere no hablar. Por el contrario, sus funcionarios y defensores continúan llenándose descaradamente la boca con mentiras, apoyándose en insostenibles estadísticas oficiales para hablar de “distribución de la riqueza” y “disminución de la pobreza y la indigencia”, lo cual no puede generar más que odio y bronca, en un país de millones de pobres e indigentes.

Las muertes por desnutrición en la provincia de Salta son una demostración más, tras casi ocho años de gobierno, de cuales son las consecuencias reales de las políticas sociales y distributivas del kirchnerismo.



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NOTAS:

1) Esta situación fue comentada extensamente en las últimas semanas por el Grupo Clarín que, como consecuencia de su enfrentamiento con el gobierno kirchnerista, decide dar difusión a ciertos temas (la desnutrición, los escándalos de corrupción, el narcotráfico…) que años atrás prefería callar.

Un retroceso para el movimiento estudiantil

Las elecciones en los centros de estudiantes de las facultades de Sociales y Filosofía y Letras de la UBA dejaron un saldo claramente negativo para el movimiento estudiantil, con el avance del kirchnerismo, el fortalecimiento de agrupaciones conciliadoras con el gobierno nacional y las autoridades universitarias y el retroceso de las organizaciones de izquierda.

Después del importante proceso de lucha del último semestre, que tuvo como uno de sus principales protagonistas a los estudiantes de Sociales y Filosofía y Letras, y que contó con destacados niveles de combatividad(1), se desarrollaron las elecciones para centro de estudiantes en estas dos facultades.
El aspecto más negativo, sin dudas, es el avance de las agrupaciones peronistas y que responden directamente al gobierno nacional, como la UES, el Movimiento Evita y La Cámpora. Fueron quienes, durante el conflicto, como aliados de los decanos Trinchero y Caletti, buscaron incontables veces levantar las tomas y la lucha, perdiendo sus posiciones en todas y cada una de las multitudinarias asambleas. En estas elecciones se quedaron con el segundo y el tercer lugar en Sociales y el tercer lugar en Filosofía, lo que demuestra como el kirchnerismo, fundamentalmente a través de sus medidas cosméticas y demagógicas (“ley de medios”, “asignación universal”, política de “derechos humanos”), ha logrado extender su influencia sobre una porción importante del estudiantado universitario.
Por otra parte, en ambas facultades triunfó en las elecciones el frente encabezado por La Mella, donde se encuentran también agrupaciones ex PC, y los grupos estudiantiles de Socialismo Libertario, el Frente Santillán y el MIR. No está de más recordar el rol conciliador que tuvo La Mella durante el conflicto en ambas facultades, buscando contener la movilización y la combatividad (que fueron las que permitieron arrancarle importantes conquistas a las autoridades) y apostando siempre por llevar el proceso por vías institucionales, por las cuales, como se ha demostrado infinidad de veces ya, no es posible obtener ningún tipo de mejora real para la educación pública. Además, fundamentalmente durante la campaña electoral, desde este frente se moderó aún más su discurso, insistiendo en recalcar ciertos “aspectos positivos” y “medidas progresivas” del gobierno kirchnerista.
Al mismo tiempo, no puede pasarse por alto que el retroceso de las organizaciones de izquierda en estas elecciones, que representa un paso atrás para el conjunto del movimiento estudiantil, es también resultado de limitaciones propias y del poco impulso que grupos como el PO y el PTS le han dado a la militancia de base y a la formación de espacios de organización en cada facultad, cuando fueron conducción de los centros de estudiantes.
Para los estudiantes y las agrupaciones combativas que luchan por la educación pública y buscan construir un movimiento estudiantil que pelee codo a codo con los trabajadores contra las medidas antipopulares de este gobierno y las injusticias de este sistema de explotación, quedan planteadas, por lo tanto, varias tareas fundamentales: continuar dando impulso a la lucha y la organización desde cada espacio de estudio, como sucedió en los últimos meses, preparase para recuperar los centros de estudiantes que hoy están en manos de agrupaciones conciliadoras y enfrentar el avance de los grupos que defienden al gobierno kirchnerista, principal responsable actualmente del desmantelamiento de la educación pública.

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Notas:
1) Ver “Luchando es como se avanza”, en ER N°63, Noviembre de 2010. Disponible en http://blog-otr.blogspot.com

Movimiento estudiantil: Avanzar en la organización desde las bases y la lucha

El proceso de lucha que protagonizan los estudiantes de distintos lugares reafirma nuevamente la capacidad de movilización y la combatividad de este sector. Profundizar la lucha para alcanzar las reivindicaciones de cada espacio y del movimiento es su conjunto, y ahondar en la organización antiburocrática, desde las bases, para poder avanzar en la construcción del movimiento estudiantil, son las tareas del momento.
La lucha por la educación pública sigue en pie. Tras semanas de movilización, cortes y tomas de colegios, profesorados y facultades, la lucha continúa en varios espacios, en busca de conquistar las justas reivindicaciones del movimiento.
Y, fundamentalmente, la lucha sigue adelante en la UBA , en las facultades de Sociales y Filosofía y Letras, donde los estudiantes llevan ya varias semanas sosteniendo la toma sin clases (más de tres en Filosofía y más de cuatro en Sociales, al momento del cierre de esta edición), con masivas asambleas y diversas actividades.
La importante disposición a la lucha del movimiento, donde se han destacado, y aun se destacan, el sostenimiento de las tomas sin clases, las movilizaciones y los cortes de calles, avenidas e, inclusive, el Puente Pueyrredón, realizados desde cada espacio o en coordinación, marcan el camino que debe ser profundizado para poder avanzar en la defensa de la educación pública.

El rol del kirchnerismo

A lo largo del conflicto, el kirchnerismo ha intentado, muchas veces, fundirse con el movimiento estudiantil, ocultando su rol como desfinanciador y vaciador de la educación pública. Y esto se dio, tanto a través de la participación de sus agrupaciones estudiantiles en el mismo movimiento, como a partir de declaraciones públicas de Cristina Fernández y varios ministros.
En el conflicto de los secundarios, el kirchnerismo ha buscado de todas las formas posibles descargar toda la responsabilidad sobre el gobierno de Macri, aprovechando la oportunidad, incluso, para hacer campaña. “Los alumnos saben cuáles son sus derechos y reclaman por ellos”, “no me parece demasiado”, dijeron a su turno Aníbal Fernández y la presidenta.
E incluso en la universidad, dónde el financiamiento es aún responsabilidad del gobierno nacional y, además, el kirchnerismo posee importantes espacios de dirección (como los decanatos de las dos facultades más movilizadas, con Trinchero, en Filosofía y Letras, y Caletti, en Sociales), han buscado desligarse de la responsabilidad del lamentable estado de la educación, acusando con total caradurez a la “camarilla radical que gobierna universidad” o a la “oposición” que boicotea el proyecto de presupuesto en el congreso, dónde estarían las partidas para solucionar los problemas edilicios de la UBA.
Un párrafo aparte merecen, sin dudas, Trinchero y Caletti que han ignorado y bastardeado la lucha de los estudiantes, hablando de “grupos minoritarios” o de la “falta de voluntad de dialogo del movimiento”, negándose, hasta el momento, a dar respuestas a los reclamos estudiantiles. Y esto, descaradamente, contra toda la evidencia que marcan las multitudinarias asambleas (donde han llegado a participar más de mil estudiantes por asamblea en cada facultad), la importante participación de base y el sostenimiento de las tomas sin clases (con facultades llenas de actividades de lucha) por ya más veinte días en Filosofía y treinta en Sociales.
Es imprescindible, por lo tanto, insistir una vez más sobre el rol del kirchnerismo como el responsable número uno del desfinanciamiento y el vaciamiento de la educación pública actual. Así se observa tanto en los espacios educativos que aún dependen del financiamiento nacional (como la universidad), dónde son moneda corriente las pésimas condiciones edilicias, los miles de docentes ad-honorem y los salarios de pobreza, como, fundamentalmente, en la aceptación e, incluso, la profundización de la descentralización del financiamiento educativo. Este hecho central, impulsado por la Ley Federal menemista, y consolidado con las leyes educativas kirchneristas, sigue al pie de la letra el manual de los organismo internacionales (BID, BM, FMI), dejando la responsabilidad del financiamiento, no en el estado nacional, sino en las provincias y municipios, siendo ésa la más firme garantía del vaciamiento y la destrucción de la educación pública.

Construir organización antiburocrática y avanzar en la lucha

El movimiento estudiantil protagoniza, sin dudas, su momento de mayor desarrollo en muchos años, tanto a nivel organizativo, como de lucha. Así lo demuestran el importantísimo nivel de convocatoria de las asambleas en cada espacio, la posibilidad efectiva de coordinación a través, por ejemplo, de las asambleas interestudiantiles, y el importante nivel de combatividad, marcado, principalmente, por las tomas, los cortes y las movilizaciones.

En muchos espacios, se ha ratificado la importancia de la organización de base y de la elaboración de un programa con reivindicaciones propias para salir a la lucha. Así había sucedido en Sociales, con la militancia de la Comisión por el Edificio, que condujo a la toma de la facultad en 2008, retomando esa lucha histórica de los estudiantes de la facultad, que se ha renovado este año. Así se evidencia, también, en Filosofía y Letras, donde la Comisión por el Presupuesto, tras más de dos años de militancia y organización, es la que ha contribuido a levantar el programa de lucha actual en la facultad.
Al mismo tiempo, durante el proceso, se han puesto en evidencia las limitaciones de una buena parte de la conducción actual del movimiento. El caso más grave es el de organizaciones como La Mella y Prisma, que han jugado el rol de defensores del kirchnerismo, ante los repudios masivos que bien merecidamente se han ganado los oradores progubernamentales en cada asamblea, y que han buscado, en más de una oportunidad, la forma de desactivar o de encauzar por las vías de la negociación y no de la lucha, el conflicto estudiantil.
Las tareas para el movimiento estudiantil están planteadas. Por un lado, avanzar en la lucha para arrancarle al gobierno (y a sus representantes en las facultades y la universidad) las reivindicaciones en defensa de la educación pública.
Por otra parte, es fundamental realizar todos los esfuerzos posibles para que este histórico conflicto deje un saldo organizativo positivo para el movimiento estudiantil. En ese camino, es preciso fortalecer la participación en los espacios de base y en las agrupaciones antiburocráticas y combativas, y avanzar en la disputa por la conducción de los centros de estudiantes que se encuentren en manos de direcciones vacilantes o negociadoras, o que no desarrollen la potencialidad del movimiento, al no convocar a la organización desde las bases y a la lucha.
Sólo de esta forma será posible continuar con la construcción de un movimiento estudiantil combativo y antiburocrático, que avance en la lucha por más y mejores conquistas en pos de la educación pública.

La farsa del 82% móvil

Los que, en 2001, recortaron el 13% de las jubilaciones con el argumento de que era necesario tener “déficit cero”, hoy claman por el 82% móvil de las jubilaciones. Los que eran su oposición, hoy, desde el gobierno, dicen con sus bocas llenas que no hay plata para aumentar los haberes de los jubilados. Como ayer, van a terminar negociando, mientras los jubilados subsisten apenas con sueldos de hambre.


Camino a la campaña electoral, todos los partidos burgueses se esfuerzan por mostrar iniciativas “populares” que les vayan arrimando algún voto. Desde la “oposición” conformada por radicales, peronistas “federales”, el PRO y parte de la centroizquierda, se promovió un proyecto de ley para garantizar que las jubilaciones alcancen al 82% móvil del salario mínimo.

Después de cruces de todo tipo, hubo media sanción en diputados, y ahora comenzó el previsible sainete del senado, mientras todos negocian para ver cuándo se van a dignar que haya quórum para tratar el proyecto.

El gobierno dice que no hay plata. La presidenta vaticinó que si se aprobara ese proyecto, “en tres meses entraríamos en default”, y el ministro Amado Boudou lo calificó de “irracional” por la falta de recursos para afrontarlo. Mientras, siguen despilfarrando millones en subsidios para empresas amigas, el pago de la deuda, propaganda oficial y actos proselitistas, sin olvidar las fortunas que encuentran el camino a sus propios bolsillos.

Los que defienden el proyecto se llenan la boca con “sus queridos jubilados”, lo que no oculta que, en definitiva, lo que están prometiendo, aun si se concretara, no es otra cosa que el 82% de un salario mínimo de hambre, que no cubre las necesidades de un trabajador en actividad. Pero, más indignante aún, es ver cómo se disfrazan de cruzados por “los abuelos” los mismos que, hace 10 años, defendieron y votaron el recorte de las jubilaciones, junto con los sueldos de estatales, con la ley que se llamó de “déficit cero”.

El ministro de economía era Domingo Felipe Cavallo. El presidente, el radical Fernando de la Rúa, y la ministra de trabajo, la ex PJ, entonces aliancista y hoy Coalición Cívica, Patricia Bullrich. Los tres firmaron, con el resto del gabinete de radicales y frepasistas, un decreto de necesidad y urgencia, que luego fue ratificado por el congreso, apenas con algunas modificaciones superficiales.

Los diarios de la época ilustran las febriles negociaciones que se hicieron entre el ejecutivo y los senadores de la oposición peronista, que finalmente (y a cambio de acuerdos económicos para sus gobiernos provinciales) dieron quórum y votaron el proyecto. Entre los diputados y senadores que dieron quorum o levantaron la mano encontramos a casi toda la “oposición” de hoy: UCR, Partido Socialista, PC o los que se agrupan en la CTA y junto a Solanas.

Así funciona la “alternancia” en el gobierno de los partidos burgueses. Los peronistas, que en agosto de 2001 eran “oposición” y defendían “los intereses de los jubilados”, al final negociaron el apoyo al recorte. En 2010, están divididos entre el sector peronista que gobierna, que se opone a dar el 82% móvil, y los que quieren gobernar desde 2011, que, desde luego, lo promueven. Radicales y “progresistas” o “de centroizquierda”, que en 2001, desde el gobierno, manotearon el 13% del ingreso de jubilados y trabajadores estatales, haciendo aún más miserables sus haberes y salarios, hoy, de nuevo en la oposición, hacen campaña con el hambre de los jubilados.

Unos y otros, en definitiva, sólo piensan en cuántos votos van a sacar, y cómo negociar algún acuerdo que les garantice más privilegios. Hoy dicen una cosa, mañana todo lo contrario, porque el lugar de los principios lo ocupa su insaciable y voraz apetito de poder.

Movimiento estudiantil: Por la educación pública, se lucha

La movilización y el plan de lucha de los estudiantes secundarios, con la toma de más de veinte escuelas en la ciudad de Buenos Aires, a lo que se sumó la toma de la facultad de Ciencias Sociales de la UBA, ponen en evidencia nuevamente que sólo con la lucha se puede enfrentar al vaciamiento de la educación pública.


Gracias a las tomas y a la movilización, se hizo público nuevamente el debate sobre la pésima situación de la educación pública en nuestro país. Salarios de pobreza para los trabajadores docentes, escuelas y universidades sin los insumos más elementales, pésimas condiciones edilicias, que se evidencian en la ausencia de calefacción, los problemas eléctricos, la falta de vidrios, cuando no, directamente, la caída de techos, caracterizan una realidad que se repite a lo largo y ancho del país, en todos los niveles educativos.

De esta situación, que forma parte de un plan digitado hace ya varios años por los principales organismos de crédito internacional, como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), son responsables, a nivel local, todos los gobiernos nacionales, provinciales y municipales. Así, en la ciudad de Buenos Aires, epicentro del conflicto por la importante movilización de los secundarios, el gobierno de Macri es hoy el encargado de garantizar el ajuste y el desfinanciamiento de la educación pública. El mismo rol que años atrás cumplieron, desde el mismo cargo, el radical Fernando de la Rúa y, posteriormente, aunque muchos intenten ocultarlo, los progresistas Aníbal Ibarra y Jorge Telerman.

Párrafo aparte merece el rol del kirchnerismo que, en su búsqueda de mostrarse como popular, y fundamentalmente a la hora de intervenir contra uno de sus posibles adversarios electorales como es Macri, intenta incluso escabullirse dentro las movilizaciones y la lucha en defensa de la educación pública. Periodistas y los escribas de siempre del kirchnerismo aprovecharon, por lo tanto, la oportunidad para atacar al gobierno porteño. Pero, además, también intentaron sumarse al conflicto, denunciando a Macri, los jefes de la burocracia celeste de UTE, como “Tito” Nenna y Eduardo López. No está demás recordar, en este caso, que la burocracia de la CTERA, que representan estos personajes, fue, y continúa siendo, un aliado fundamental del gobierno kirchnerista a la hora de aplicar las políticas de desmantelamiento de la educación pública (del mismo calibre que las aplicadas por Macri), como las leyes de desfinanciamiento educativo o su rol como garantes del ajuste sobre el salario docente.



El ejemplo de la lucha

En el punto más álgido del conflicto hasta el momento, fueron más de veinte los colegios secundarios que estuvieron tomados por los estudiantes durante varios días en el mes de agosto en la ciudad de Buenos Aires. La mayor parte de ellos, en reclamo por los problemas edilicios más básicos, como falta de vidrios o gas para calefaccionar. Otros tantos, se plegaron a la lucha en solidaridad con sus compañeros de las escuelas en conflicto, y en defensa de la educación pública. Además, se levantaron otras reivindicaciones, también presentes en el anterior conflicto de 2008, como el reclamo de becas.

La firmeza de los estudiantes, que mantuvieron en pie las tomas a pesar de las reiteradas denuncias y amenazas del gobierno y de la persistente condena de la mayor parte de los medios de comunicación, sumado a varios cortes y movilizaciones a la jefatura de gobierno y a la legislatura, demostrando una importante capacidad de coordinación entre las escuelas, llevaron a que la gestión macrista tuviera que dar explicaciones e, incluso, a que el propio ministro de educación, Esteban Bullrich, tuviera que recibir a los estudiantes para negociar.

Por otra parte, en la UBA, bajo la gestión del rector kirchnerista Hallú y, en particular, en la facultad de Ciencias Sociales con el decano (también kirchnerista) Caletti, se continúa avanzando con el desfinanciamiento de la educación superior. Ante otra grosera manifestación del deplorable estado de los edificios en Sociales (en esta oportunidad fue la caída de un vidrio en la sede de la calle M. T. de Alvear) se organizaron masivas asambleas y se llevó adelante la toma de la facultad, como había sucedido también en 2008.

Además de estos casos, aunque con menor o ninguna difusión en los grandes medios de comunicación, se desarrollaron y se desarrollan otros conflictos, protagonizados por los estudiantes, como en el profesorado Joaquín V. González, el IUNA y otros colegios y terciarios de la provincia de Buenos Aires, que marcan también que la única forma de enfrentar la avanzada de los gobiernos contra la educación pública es con los cortes, las movilizaciones, las tomas... Es decir, con la lucha.



La necesidad de la organización

Como señalábamos, estos últimos ejemplos dan cuenta de la potencialidad de lucha del movimiento estudiantil. Con las tomas, el corte de calles y las movilizaciones, los estudiantes secundarios lograron poner en tapa de todos los medios y en el debate público, la pésima situación de la educación y se forzó al gobierno a intervenir y dar respuestas.

Queda mucho trabajo por hacer, sin embargo, en materia de organización. Esto se aprecia, principalmente, en la UBA, donde desde la conducción de los centros no se asume la tarea de convocar a la organización de los estudiantes y a la lucha. De esta forma, por lo general, se llega al conflicto, como en este caso en Sociales, a partir de un estallido que se produce por un problema puntual. Esto dificulta la planificación y el desarrollo sobre los problemas de cada espacio que deben ser tomados por el movimiento estudiantil. Y esta situación de desorganización se ve agravada, fundamentalmente, por la tendencia a la conciliación con las autoridades y a la desmovilización de organizaciones como La Mella y Prisma(1). Esto se evidenció, incluso, en su intervención durante el conflicto de los secundarios, cuando el dirigente de La Mella, Itai Hagman, convocó a través de los medios a aceptar la propuesta del ministro macrista, asegurando después de la reunión (contra la opinión de los estudiantes de varias escuelas) que “el lunes, debería haber clases”.

Es necesario, por lo tanto, avanzar en la organización del movimiento estudiantil. Allí donde no existan centros de estudiantes, o su funcionamiento no sea periódico, es preciso construirlos y hacer de ellos espacios de intervención que funcionen regularmente y que permitan la participación de los estudiantes, para poder discutir los problemas y las reivindicaciones de cada espacio y desarrollar los planes de lucha que sean necesarios para conquistarlas. Y allí donde la dirección de los centros de estudiantes esté en manos de agrupaciones que no promuevan la organización y la lucha, sino la conciliación con las autoridades y la desmovilización, es preciso prepararse para dar la disputa por alcanzar esa conducción y hacer de los centros de estudiantes auténticas herramientas de organización y lucha del movimiento estudiantil, para poder avanzar en conquistas en pos de la educación pública.



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NOTAS:

1) Sobre el ascenso de estas organizaciones y su orientación política, ver “Elecciones en la FUBA” en ER N°57, de mayo de 2010.



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Más persecución

En el marco de la criminalización de la lucha, que impulsan por igual los gobiernos de Kirchner y Macri, se ha avanzado en la persecución al movimiento estudiantil y se han abierto en las últimas semanas varias causas penales y contravencionales contra los estudiantes y docentes en lucha, que se suman a las que ya existían como las que afectan a varios miembros de la conducción de la FUBA, al ex presidente del centro de Sociales y a tres estudiantes de la UBA, por organizar cortes de calle en solidaridad con los trabajadores de Kraft.

Es en este marco en el que se agregan, entonces, la causa contravencional abierta a raíz del corte de calle y del bloqueo realizado por estudiantes y docentes del Joaquín V. González y, también, el pedido del gobierno macrista de que sean identificados los que participen de las tomas de los colegios secundarios.

El cese de la persecución, tanto de de los estudiantes en lucha como de militantes y activistas de otras organizaciones y sectores populares, debe ser una bandera permanente del movimiento estudiantil.

Profesorado Joaquín V. González: En lucha por la educación pública

En las últimas semanas, los estudiantes del Profesorado de Historia del Joaquín V. González vienen luchando contra la reforma del plan de estudio que intenta imponer el gobierno a través de un grupo reducido de docentes. Tanto docentes como estudiantes se organizan y luchan para enfrentar una nueva avanzada contra la educación pública.

La educación pública, de la misma forma que la salud, ha venido padeciendo un proceso de desmantelamiento, víctima de los sucesivos planes de ajuste que todos los gobiernos nacionales, provinciales y municipales, han aplicado en los últimos años. Esta política de vaciamiento se ve reflejada en la falta de presupuesto, las pésimas condiciones edilicias, los magros salarios docentes y las reformas educativas que además de descentralizar el financiamiento atacan los distintos planes de estudio, deteriorando la calidad educativa. Esta realidad se ha profundizado en los años de gestión kirchnerista, por ejemplo, con la legislación que avala la intromisión directa de las empresas en la educación.
En esta oportunidad, en el Profesorado Joaquín V. González, un grupo de docentes y estudiantes impulsan un plan que responde a los intereses del INFoD (Instituto Nacional de Formación Docente), que se limita a aumentar la carga horaria mediante materias pedagógicas, sin contemplar las necesidades de los estudiantes y extendiendo innecesariamente la cursada.
Ante esto, docentes, estudiantes y graduados de la carrera se han organizado y han elaborado un plan en un espacio abierto, el cual responde a los intereses de la mayoría del Departamento de Historia, mejorando la formación académica. Entre estas opciones debe elegirse una.
Además de su contenido, el plan que responde a los intereses del gobierno es profundamente antidemocrático, ya que los docentes que lo han elaborado, apoyados por el rectorado del instituto, quisieron imponerlo mediante el voto ponderado, es decir, que el voto de un docente equivalga al de alrededor de veinte estudiantes. Frente a esto, la mayoría del departamento se ha pronunciado ya por el voto único.
Hasta el momento la lucha y la organización de los estudiantes del JVG, que incluyó cortes de calle, bloqueos y actividades de difusión, evitó en varias oportunidades que se llevara adelante la elección con voto ponderado.
Dado que la movilización estudiantil impidió sesionar a las autoridades del profesorado, el Consejo Directivo debió reunirse en el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad y llamó a elecciones con ponderación del voto, para la última semana de clases del cuatrimestre. Esa semana cerró la institución por problemas edilicios, y sin clases quisieron llevar adelante la elección. Su intención era aislar el conflicto del resto del estudiantado, y poder así elevar el plan que quiere el Gobierno. Pero no pudieron, porque los que defienden la educación pública, se organizaron y mantuvieron un bloqueo de las puertas del Instituto durante casi una semana, evitando esa maniobra
De esta forma, pese a la difamación de las autoridades, la presencia de la policía y los intentos de la Junta Electoral que contaba con el respaldo del Gobierno de la Ciudad, se logró evitar la elección.
En los últimos días, ante esta realidad, el Rectorado elevó el plan al Gobierno de la Ciudad y se han abierto contravenciones contra un docente y dos estudiantes (el actual y el ex presidente del centro de estudiantes), por cortar la calle y bloquear el ingreso al profesorado.
La lucha de los estudiantes del Joaquín V. González reafirma que el único camino posible para defender la educación pública frente a los avances del gobierno es luchando de forma cada vez más organizada y avanzando en la construcción de un movimiento estudiantil antiburocrático y combativo.

Grandes explotadores buscan salvar su imagen

Algunos de los empresarios más ricos de EEUU, responsables de la explotación y la miseria de millones de hombres y mujeres en el mundo, pretenden mostrar ahora un perfil “humanista” y “filantrópico” donando parte de sus fortunas.

En las últimas semanas se dio publicidad a una noticia patética. Algunos titulares decían: “Millonarios de EEUU donarán la mitad de sus fortunas a obras de caridad”. El plan tiene en el centro a toda un cúmulo de grandes capitalistas que van desde miembros de la familia Rockefeller, dueña de algunas de las más conocidas multinacionales, hasta el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, también empresario millonario y responsable de la política represiva que mantiene su ciudad “limpia” de negros y latinos pobres a fuerza de razzias y golpizas (y por eso admirada por gobernantes/empresarios como Uribe o Macri). Entre ellos están, también, grandes popes del capital financiero, que viven de la usura y el endeudamiento a gran escala de millones de hombres y de países enteros (como el nuestro), como Tom Steyer y Warren Buffet. Y así toda una serie de gigantes del capitalismo, jefes de grandes cadenas de explotación, encabezados por el más grande millonario de EEUU, Bill Gates, líder del grupo Microsoft y usufructuario de un pulpo que, como los otros, se extiende a nivel internacional.
Lo que quieren hacer estos empresarios autodenominados “millonarios filantrópicos” es lavar su imagen ante el mundo, sabiendo que, como jefes y usufructuarios de algunas de las mas grandes cadenas de explotación, son responsables directos de la desgracia cotidiana de millones de obreros que dependen de sus empresas (sea como empleados directos, como tercerizados, o como trabajadores que dependen en algún punto de esa cadena empresaria), y son también responsables de las crisis y las guerras que se repiten como producto de la dinámica frenética y anárquica de la competencia capitalista.
No debemos olvidar que estos hombres son siempre los máximos jefes de muchas de las cadenas para las que, de una u otra forma, los trabajadores entregamos nuestro sudor. Cuando un trabajador en nuestro país deja la mitad de su día en una empresa, miles y millones de pesos van a las arcas de los capitalistas. En el caso de las multinacionales como Kraft, Pirelli, Coca Cola, Shell o cualquier otra, está dejando siempre millones y millones para estos magnates u otros como éstos. Sólo en los últimos 3 meses las multinacionales que operan en Argentina han girado al exterior más de 2.000 millones de dólares, lo que equivale al pago de más de 5 millones de salarios mínimos.
Son sus empresas las que, en esa búsqueda frenética de la ganancia terminan desbordando el mercado de productos que no tenemos el dinero para comprar, las que manipulan los recursos financieros y los prestamos y acaban por enterrar al mundo en las crisis más profundas cuyos efectos, como venimos viendo en los últimos años, deben pagar siempre los trabajadores con despidos, congelamiento salarial, remates hipotecarios, etc.
Los autodenominados “millonarios filantrópicos” quieren disimular lo fundamental: el hecho de que la riqueza que ellos ostentan se da a costa de la gigantesca miseria que reina en el mundo; que sus millones, sus casas de lujo, sus yates y demás privilegios, le vienen costando a los trabajadores y los pueblos del mundo enormes sacrificios y privaciones, saqueo de los recursos naturales, pauperización, flexibilización laboral, despidos, marginación y miseria.
Por eso, no esperamos nada de ellos. Luchamos contra ellos, por un mundo justo donde las riquezas que hoy ostentan dejarán de ser de ellos para ser de todos los trabajadores.

En Pocas Líneas

Mezcla progresista

“Casi digo compañeros y compañeras, y bueno, nos vamos a tener que mezclar”, fueron las palabras de uno de los jefes de la CTA, Víctor De Gennaro. La ocasión: un encuentro para armar un “frente progresista”. Entre otros, estuvieron Stolbizer (GEN), Giustiniani (PS), Sanz (UCR), la ex ministra de salud kirchnerista, Ocaña, y la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos. Algunos de sus seguidores le cuestionan a De Gennaro que aún no se decida entre quedarse con este “nuevo” rejunte o darle su apoyo al grupo capitalista de Solanas. Cualquiera sea su decisión, será (una vez más) contra los trabajadores.



Bicentenario I

Como no podía ser de otra manera, la obsecuente Hebe de Bonafini tuvo carpa propia sobre la 9 de Julio en los festejos kirchneristas por el Bicentenario. “La importancia de este Bicentenario es que lo festeja el pueblo y que el pueblo está maravillosamente en la calle y que el Centenario lo festejó la oligarquía de una manera muy violenta. Por eso es una maravilla festejar esto hoy…”, dijo Bonafini. Nada dijo, en cambio, a la hora de hablar de violencia contra el pueblo, de los presos políticos ni de los cientos de compañeros que el kirchnerismo ha procesado por mantenerse en la calle, luchando junto al pueblo trabajador, en los últimos años.



Bicentenario II

En medio del jolgorio del Bicentenario, no muy lejos del palco oficial, fue visto Martín Sabbatella, junto a varios integrantes de su partido Nuevo Encuentro, saltando de alegría por el éxito de los festejos. Su aliado y jefe de la CTA , Hugo Yasky, lo acompañó en la exclusiva cena de gala en la Casa Rosada y reafirmó su apoyo a Cristina Fernández. “Hay una responsabilidad muy clara, un compromiso de profundizar la agenda distributiva”, afirmó Yasky, insistiendo en la defensa del kirchnerismo que sigue gobernando para los empresarios y garantizando el ajuste sobre el pueblo trabajador.



Desfile de represores

Uno de los actos centrales, en el segundo día de las celebraciones del Bicentenario, fue el desfile militar. Contó con la presencia de fuerzas de otros países y con el paseo de aviones de combate, entre otras cosas. Más de 5.000 efectivos locales, entre ellos policías, gendarmes y prefectos, mostraron su subordinación ante Aníbal Fernández y Nilda Garré, que estaba feliz con “el clima de reconciliación”. “Estas Fuerzas nada tienen que ver con las que ejecutaron el terrorismo de Estado”, destacó. Son las que matan un hijo de trabajadores por día, con el gatillo fácil y la tortura en cárceles y comisarías.

En pocas líneas

Depetri funcionario

En el marco de reacomodamiento de las figuras del progresismo, quienes se mantienen firmes en su apoyo al antipopular gobierno de los Kirchner, parecen tener su recompensa. Edgardo Depetri, dirigente del Frente Transversal de la CTA , fue nombrado, en un cargo creado a su medida, como subsecretario de Relaciones con la Sociedad Civil. En el acto de asunción en la Casa Rosada lo aplaudieron de pie sus compañeros de la CTA D ´Elia y Yasky. También estuvieron presentes Morgado, Zanini y Parrilli, entre otros funcionarios. Así premia el kirchnerismo a sus servidores más fieles.


Muertos por el frío

El tan propagandizado “crecimiento de la economía argentina” durante los años de gestión kirchnerista, en nada ha mejorado las condiciones de vida del pueblo. Nada hay de nuevo en esto, más allá de que intenten ocultarlo. La pobreza se ha expandido, así como la brecha entre ricos y pobres. Como todos los inviernos, se suceden los muertos como consecuencia del frío o por intoxicaciones. Esta vez, ya en abril, murieron seis personas en un hogar humilde en Comodoro Rivadavia por el mal funcionamiento de la estufa que tenían para calefaccionar. Es decir, por ser pobres.


Buzzi pide devaluar

El jefe de la Federación Agraria , mimado por quienes buscan encarrilar a la clase obrera tras el programa de explotación de los pequeños y medianos empresarios, sueña con ser gobernador de Santa Fe. Para esto, coquetea indistintamente con Reutemann, Duhalde y Binner, en busca de algún padrino político. Mientras tanto, no desatiende sus negocios. Se mostró partidario de devaluar, exigiendo “un dólar de cuatro pesos para arriba”. Ni una palabra, en cambio, de cómo la inflación devora el salario de los trabajadores. Para Buzzi, como buen capitalista, la única preocupación es la rentabilidad de sus negocios.


Más presos políticos

En el marco de un escrache frente a la embajada de Grecia, en reclamo de la libertad de un preso político del país europeo, se produjo la detención de cinco militantes, acusados de resistencia a la autoridad y prepotencia ideológica. El juez Bonadio les negó la excarcelación y, al momento del cierre de esta edición, todos continúan detenidos. Además, como consecuencia de la represión policial, uno de los manifestantes heridos debió ser hospitalizado. Una vez más, el gobierno de los Kirchner que sigue multiplicando el número de procesados por luchar y poblando cárceles y comisarías de presos políticos.

DISPUTAS POR LOS PLANES DENTRO DEL KIRCHNERISMO

Los millones de pesos contemplados en el plan de cooperativas “Argentina Trabaja”, anunciado por Cristina Fernández en 2009, serán repartidos entre los intendentes del conurbano y las organizaciones que responden al gobierno. Ya se han abierto entre ellos, sin embargo, las disputas por su distribución.

La derrota que el kirchnerismo sufrió en la provincia de Buenos Aires en las elecciones de junio pasado, que le valieron acusaciones de “traición” a varios intendentes, llevaron preocupación al gobierno, que, desde entonces, evalúa cómo recuperar el terreno perdido, pensando en las presidenciales de 2011. En ese sentido, se han lanzado medidas como la “asignación universal” o el “fútbol para todos”. Dentro de este marco, en septiembre del año pasado el gobierno de Cristina Fernández anunció un plan de cooperativas que, según se dijo, le daría trabajo a 300.000 desocupados por un año, con un ingreso de $1.300 por mes. Pero el objetivo es consolidar el apoyo de los intendentes del conurbano y de las organizaciones sociales kirchneristas, a través del reparto de millones de pesos, fortaleciendo la estructura clientelar del gobierno en los distritos más importantes del país, como parte de la planificación de la contienda electoral.
Pasados varios meses del anuncio, y cuando desde gobierno explicitaron ya descaradamente que nada le darán a las organizaciones que no se alinean con el kirchnerismo, independientemente de los cortes y las movilizaciones, se hizo pública la disputa entre los intendentes que se sostienen afines al gobierno y algunos dirigentes de las organizaciones sociales kirchneristas por el manejo de los millones de pesos en juego.
Dentro del reparto inicial, los principales beneficiados fueron los intendentes kirchneristas y el Movimiento Evita (PJ), de Emilio Pérsico. También se hizo con una buena cantidad de planes el ex diputado del Frente para la Victoria Edgardo Depetri, dirigente del Frente Transversal y miembro de la mesa nacional de la CTA.
Del otro lado, Luis D´Elia (FTV-CTA) encabezó el grupo de los kirchneristas que se mostraron disgustados por cómo resultó el reparto de planes. “El que avisa no traiciona”, amenazó. “Si esto no cambia, en marzo van a haber 70, 80 mil tipos saliendo a la calle a reclamar. En el gobierno no nos escuchan, nos mienten. Estamos desbordados”. Hugo Curto, intendente de Tres de Febrero, fue el encargado de responder a las acusaciones de D´Elia diciendo que “los intendentes somos gente elegida por el voto popular y acompañamos una decisión del gobierno. No manejamos el dinero, manejamos la organización”. A los pocos días, sin embargo, D´Elia fue recibido en el ministerio de Desarrollo Social que dirige Alicia Kirchner para intentar resolver la interna. A la salida de la reunión, el jefe de la FTV (Federación de Tierra y Vivienda) anunció que le pidió a la ministra una mayor participación en el reparto de planes. Y para demostrar que todavía está dispuesto a seguir apoyando al gobierno si se aceptan sus reclamos, confesó: “yo le creo a Alicia, no tengo porqué no creerle, es una compañera de ruta”.
Un párrafo aparte merecen las organizaciones que fueron parte del gobierno hasta hace unos pocos meses y contribuyeron a la consolidación del kirchnerismo, pero que ahora intentan ubicarse entre los que lo enfrentan. Y todo esto como si no hubiesen sido ellos mismos los que usufructuaron los millones de pesos bajados desde este mismo gobierno y no hubiesen nutrido sus filas con funcionarios de todo tipo. Es el caso de Libres del Sur, y de su grupo Barrios de Pie, dirigido por Tumini y Ceballos, que ahora denuncia el funcionamiento del ministerio de Desarrollo Social, del cual el propio Ceballos formó parte entre 2004 y diciembre de 2008, como director Nacional de Asistencia Comunitaria y subsecretario de Organización y Capacitación Popular. “Esto es la política clientelar del PJ”, explican intentando marcar incomprensibles diferencias entre la actualidad del gobierno, con lo que era dos años atrás.
El gobierno trabaja en el armado del plan para intentar reconstruir el poder perdido en el último tiempo. Apuesta para ello, a consolidar el apoyo de los intendentes del conurbano y de las organizaciones sociales que han crecido a su sombra en los últimos años a fuerza de millones de pesos. Y hoy, ante la evidente debilidad del kirchnerismo, son sus mismos aliados, como D´Elia, los que le ponen un precio cada vez más alto a su apoyo al “proyecto nacional y popular del gobierno”. Todos ellos se benefician negociando con la miseria del pueblo trabajador.