Algunos de los empresarios más ricos de EEUU, responsables de la explotación y la miseria de millones de hombres y mujeres en el mundo, pretenden mostrar ahora un perfil “humanista” y “filantrópico” donando parte de sus fortunas.
En las últimas semanas se dio publicidad a una noticia patética. Algunos titulares decían: “Millonarios de EEUU donarán la mitad de sus fortunas a obras de caridad”. El plan tiene en el centro a toda un cúmulo de grandes capitalistas que van desde miembros de la familia Rockefeller, dueña de algunas de las más conocidas multinacionales, hasta el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, también empresario millonario y responsable de la política represiva que mantiene su ciudad “limpia” de negros y latinos pobres a fuerza de razzias y golpizas (y por eso admirada por gobernantes/empresarios como Uribe o Macri). Entre ellos están, también, grandes popes del capital financiero, que viven de la usura y el endeudamiento a gran escala de millones de hombres y de países enteros (como el nuestro), como Tom Steyer y Warren Buffet. Y así toda una serie de gigantes del capitalismo, jefes de grandes cadenas de explotación, encabezados por el más grande millonario de EEUU, Bill Gates, líder del grupo Microsoft y usufructuario de un pulpo que, como los otros, se extiende a nivel internacional.
Lo que quieren hacer estos empresarios autodenominados “millonarios filantrópicos” es lavar su imagen ante el mundo, sabiendo que, como jefes y usufructuarios de algunas de las mas grandes cadenas de explotación, son responsables directos de la desgracia cotidiana de millones de obreros que dependen de sus empresas (sea como empleados directos, como tercerizados, o como trabajadores que dependen en algún punto de esa cadena empresaria), y son también responsables de las crisis y las guerras que se repiten como producto de la dinámica frenética y anárquica de la competencia capitalista.
No debemos olvidar que estos hombres son siempre los máximos jefes de muchas de las cadenas para las que, de una u otra forma, los trabajadores entregamos nuestro sudor. Cuando un trabajador en nuestro país deja la mitad de su día en una empresa, miles y millones de pesos van a las arcas de los capitalistas. En el caso de las multinacionales como Kraft, Pirelli, Coca Cola, Shell o cualquier otra, está dejando siempre millones y millones para estos magnates u otros como éstos. Sólo en los últimos 3 meses las multinacionales que operan en Argentina han girado al exterior más de 2.000 millones de dólares, lo que equivale al pago de más de 5 millones de salarios mínimos.
Son sus empresas las que, en esa búsqueda frenética de la ganancia terminan desbordando el mercado de productos que no tenemos el dinero para comprar, las que manipulan los recursos financieros y los prestamos y acaban por enterrar al mundo en las crisis más profundas cuyos efectos, como venimos viendo en los últimos años, deben pagar siempre los trabajadores con despidos, congelamiento salarial, remates hipotecarios, etc.
Los autodenominados “millonarios filantrópicos” quieren disimular lo fundamental: el hecho de que la riqueza que ellos ostentan se da a costa de la gigantesca miseria que reina en el mundo; que sus millones, sus casas de lujo, sus yates y demás privilegios, le vienen costando a los trabajadores y los pueblos del mundo enormes sacrificios y privaciones, saqueo de los recursos naturales, pauperización, flexibilización laboral, despidos, marginación y miseria.
Por eso, no esperamos nada de ellos. Luchamos contra ellos, por un mundo justo donde las riquezas que hoy ostentan dejarán de ser de ellos para ser de todos los trabajadores.