Para los jubilados, sigue la miseria

El kirchnerismo anunció un aumento en las jubilaciones que deja la mínima en $1.227, garantizando, de esta forma, la continuidad de la miseria de los jubilados.



El gobierno kirchnerista utilizó más de una vez el tema de las jubilaciones como parte de la propaganda para mantener su fachada “nacional y popular”. En los últimos años, hizo campaña con la eliminación de las AFJP y anunció con bombos y platillos la ley de “movilidad jubilatoria”, asegurando que con estas medidas la situación de los jubilados cambiaría radicalmente.(1)

Por otra parte, meses atrás, Cristina Fernández sumó a esta política hacia los jubilados el veto a la ley sancionada en el congreso que establecía el 82% móvil, asegurando (al tiempo que sigue hablando de recaudaciones récord y excedente de reservas) que su implementación llevaría a la “quiebra de estado”. “Todos queremos mejorar las jubilaciones, pero nosotros lo hacemos de manera sustentable. Paso a paso, en etapas, (…) vamos a seguir mejorando, pero con racionalidad”, aseguró, parafraseando a la presidenta, el titular de la ANSeS, Diego Bossio, para quien, evidentemente, es muy razonable que los jubilados sean abandonados a una situación de indignante miseria, mientras empresarios de todo tipo y funcionarios de gobierno facturan millones y se dan la gran vida.

Medidas como la “movilidad jubilatoria” y el veto al 82%, que a simple vista pueden parecer contradictorias, forman, por lo tanto, parte del único plan que el gobierno kirchnerista ha tenido y tiene para los jubilados: sostener su miseria.

Los hechos y las cifras son rotundos y hablan por sí solos. Como era evidente al momento de su anuncio, la tan promocionada “movilidad jubilatoria” no ha mejorado en lo concreto la realidad de los jubilados. Con ya dos años de vigencia, y habiéndose producido cinco “aumentos” guiados por esta ley, el haber mínimo apenas alcanzará los $1.227 en el mes de marzo.

Bien lejos del 82%, esta cifra apenas alcanza al 66,7% del salario mínimo actual, ya de por sí miserable. No es necesario aclarar que el nuevo haber resulta absolutamente insuficiente para garantizar las condiciones elementales de vida de los jubilados. Baste con compararlo con el precio de cualquier alquiler, para ver lo bochornoso del anuncio que el kirchnerismo insiste en presentar como un avance distributivo. Y eso, por no mencionar, la sostenida inflación que afecta los precios de medicamentos, transporte o alimentos, muchos de los cuales se tornan directamente inaccesibles para cualquiera que cobre la mínima.

Es que, más allá de los discursos, este gobierno tiene, al igual que sus antecesores, otros planes para los fondos de la ANSeS. La caja de este organismo, que se nutre periódicamente con los aportes jubilatorios de los trabajadores, y que en los últimos tiempos se viera reforzada por el traspaso de los fondos de las AFJP, es una de las principales fuentes de financiamiento del gobierno. Y está a la vista que mejorar las condiciones de vida de los jubilados no se encuentra entre sus prioridades. Por el contrario, el kirchnerismo ha dejado en claro infinidad de veces que en el primer lugar de su agenda, a la hora de la administración de estos fondos, se encuentran el pago de la deuda externa(2) y los subsidios para garantizar la ganancia empresaria. Con las migajas que quedan en la caja de la ANSeS luego de esta entrega, el gobierno sostiene los distintos “planes sociales” y “cooperativas”, que administran los intendentes y punteros del PJ. Y, en un año electoral, no hay dudas de que el kirchnerismo continuará utilizando estos fondos a discreción para mantener alineada a su tropa.

En pocas palabras, con este nuevo “aumento” el gobierno de Cristina Fernández da otro paso en su política de continuar hundiendo en la miseria a los jubilados.





NOTAS:

1) Ver “Más saqueo del gobierno y ganancias para las empresas”, en ER N°47, de junio de 2009, “Para la deuda y subsidios sí, para los jubilados, no”, en ER N°63, de noviembre de 2010.

2) Por estos días, el gobierno kirchnerista, a través de Boudou y sus colaboradores, continúa con las negociaciones para acordar el pago al Club de París.