La lucha por vivienda: Ocupación y resistencia

En Ledesma, cientos de familias tomaron el único camino posible para avanzar en la conquista de las reivindicaciones populares: el camino de la resistencia y de la lucha.



El conflicto por las tierras de la comunidad Qom en Formosa, la ocupación del Parque Indoamericano en la ciudad de Buenos Aires y la lucha más reciente de la localidad de Libertador General San Martín, en Jujuy, ponen sobre la mesa la gravedad de la crisis de vivienda que padece el pueblo trabajador a lo largo y ancho del país, que es empujado a la miseria por el gobierno kirchnerista, más allá de que éste se empeñe en intentar tapar esta realidad con discursos y medidas simbólicas.

En todos los casos se demuestra, además, que cuando el pueblo trabajador se cansa de tanta miseria y tantas promesas incumplidas y decide avanzar por el camino de la lucha para transformar esta situación, la respuesta del gobierno kirchnerista es siempre la represión. Así lo ha demostrado ya decenas de veces en los últimos años, dejando un saldo que al día de hoy suma 15 asesinados en represión directa al conflicto social.

Por otra parte, es central destacar que, una vez más, la lucha ha demostrado ser el único camino para poder avanzar en la conquista de las reivindicaciones populares. En este caso, es el pueblo el que decidió tomar en sus manos la resolución de los problemas de vivienda, ocupando y expropiando las tierras de los que más tienen.

Y, en este sentido, en Jujuy, fue determinante la decisión de las familias de ocupar las tierras, de resistir y enfrentar la represión y de negarse a abandonar el predio. Los altos niveles de combatividad demostrados, donde las familias se mantuvieron firmes y combatieron durante horas en un enfrentamiento desigual frente a las fuerzas policiales y a los agentes de seguridad de la empresa, que descargaron una brutal represión, marcan una actitud de lucha ejemplar.

Por lo tanto, ante las posiciones ampliamente difundidas en los medios, que condenan los métodos de lucha y la ocupación, debemos insistir en que sólo con esos métodos fue posible garantizar la toma de las tierras y avanzar en la autodefensa y la lucha popular, para enfrentar la represión.

Es bien claro, en este caso, como a partir de la presión y la acción directa se logra que se comiencen a buscar soluciones (como la entrega de las tierras) para algo que de antemano era presentado por funcionarios como un imposible (en este caso, una reivindicación tan básica como la posibilidad de acceder a una vivienda digna para cientos de personas).

El gobierno kirchnerista no resolverá de fondo ninguno de los problemas que padece el pueblo trabajador. Sólo con el desarrollo de la organización independiente y de la lucha se puede enfrentar la miseria y la explotación de este sistema y avanzar con la conquista de las justas reivindicaciones del pueblo trabajador.