En las últimas semanas, los estudiantes del Profesorado de Historia del Joaquín V. González vienen luchando contra la reforma del plan de estudio que intenta imponer el gobierno a través de un grupo reducido de docentes. Tanto docentes como estudiantes se organizan y luchan para enfrentar una nueva avanzada contra la educación pública.
La educación pública, de la misma forma que la salud, ha venido padeciendo un proceso de desmantelamiento, víctima de los sucesivos planes de ajuste que todos los gobiernos nacionales, provinciales y municipales, han aplicado en los últimos años. Esta política de vaciamiento se ve reflejada en la falta de presupuesto, las pésimas condiciones edilicias, los magros salarios docentes y las reformas educativas que además de descentralizar el financiamiento atacan los distintos planes de estudio, deteriorando la calidad educativa. Esta realidad se ha profundizado en los años de gestión kirchnerista, por ejemplo, con la legislación que avala la intromisión directa de las empresas en la educación.
En esta oportunidad, en el Profesorado Joaquín V. González, un grupo de docentes y estudiantes impulsan un plan que responde a los intereses del INFoD (Instituto Nacional de Formación Docente), que se limita a aumentar la carga horaria mediante materias pedagógicas, sin contemplar las necesidades de los estudiantes y extendiendo innecesariamente la cursada.
Ante esto, docentes, estudiantes y graduados de la carrera se han organizado y han elaborado un plan en un espacio abierto, el cual responde a los intereses de la mayoría del Departamento de Historia, mejorando la formación académica. Entre estas opciones debe elegirse una.
Además de su contenido, el plan que responde a los intereses del gobierno es profundamente antidemocrático, ya que los docentes que lo han elaborado, apoyados por el rectorado del instituto, quisieron imponerlo mediante el voto ponderado, es decir, que el voto de un docente equivalga al de alrededor de veinte estudiantes. Frente a esto, la mayoría del departamento se ha pronunciado ya por el voto único.
Hasta el momento la lucha y la organización de los estudiantes del JVG, que incluyó cortes de calle, bloqueos y actividades de difusión, evitó en varias oportunidades que se llevara adelante la elección con voto ponderado.
Dado que la movilización estudiantil impidió sesionar a las autoridades del profesorado, el Consejo Directivo debió reunirse en el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad y llamó a elecciones con ponderación del voto, para la última semana de clases del cuatrimestre. Esa semana cerró la institución por problemas edilicios, y sin clases quisieron llevar adelante la elección. Su intención era aislar el conflicto del resto del estudiantado, y poder así elevar el plan que quiere el Gobierno. Pero no pudieron, porque los que defienden la educación pública, se organizaron y mantuvieron un bloqueo de las puertas del Instituto durante casi una semana, evitando esa maniobra
De esta forma, pese a la difamación de las autoridades, la presencia de la policía y los intentos de la Junta Electoral que contaba con el respaldo del Gobierno de la Ciudad, se logró evitar la elección.
En los últimos días, ante esta realidad, el Rectorado elevó el plan al Gobierno de la Ciudad y se han abierto contravenciones contra un docente y dos estudiantes (el actual y el ex presidente del centro de estudiantes), por cortar la calle y bloquear el ingreso al profesorado.
La lucha de los estudiantes del Joaquín V. González reafirma que el único camino posible para defender la educación pública frente a los avances del gobierno es luchando de forma cada vez más organizada y avanzando en la construcción de un movimiento estudiantil antiburocrático y combativo.