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El Revolucionario Nº39 (Septiembre 2008)

EDITORIAL: “QUE LOS EMPRESARIOS SIENTAN QUE TIENEN UN GOBIERNO QUE LOS VA A DEFENDER Y CUIDAR”
El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

El gobierno todavía siente el revés sufrido en el congreso. El duhaldismo sigue reorganizándose con afán de poder. Con las secuelas de la pasada derrota legislativa y la interna del PJ como telón de fondo, el gobierno ha decidido mostrarse más “flexible”. “Que se doble, pero que no se rompa” parece ser la consigna oficial. Todo, para intentar recomponer la gastada imagen kirchnerista de cara a las próximas elecciones legislativas.
Ahora, dejando de lado su “estilo confrontativo” con sus constantes actos, movilizaciones y arengas, el gobierno ofrece importantes concesiones a los empresarios del campo; busca volver a alinear a los díscolos del peronismo kirchnerista; permite modificaciones a los proyectos oficialistas...
Sólo formas, modales, pues la esencia sigue siendo la que tan bien explica Sergio Massa ante los capitalistas de EEUU y Argentina en el encuentro organizado por el Consejo de las Américas y la Cámara Argentina de Comercio, luego de garantizar, por enésima vez, el pago de la deuda: “Argentina es un país amigable para aquellos que quieran invertir y lo que pretendemos es que los empresarios sientan que tienen un gobierno que los va a defender y cuidar porque significan trabajo”(1). ¡Cuánta franqueza impune en estas palabras! Seguir gobernando para el empresariado, defenderlo y cuidarlo. A esto se reduce la fórmula gubernamental.
Como vemos, los cuidados kirchneristas alcanzan sólo a los de su clase, a los empresarios, a los millonarios.
Defensa y cuidado es lo último que puede esperar el pueblo trabajador de este gobierno. Mientras las mentiras del INDEC afirman que los alimentos bajan, la inflación crece golpeando con más violencia a la clase trabajadora. Toda la queja empresaria a este respecto se reduce a que no pueden contar con cifras creíbles, que vendan una buena imagen del país ante el mundo.
Por otra parte, los tarifazos llegaron para quedarse, el ajuste ya se hace sentir, el desamparo es cada vez más grande, la salud y la educación pública empeoran día tras día, la represión está a la orden del día y la muerte de obreros no cesa... Esto es lo que sí ofrece el kirhnerismo. Es la única realidad. No, la que nos inventa la propaganda oficial.
Cuidan y defienden a los empresarios garantizando el trabajo en negro, los bajos salarios, las extensas jornadas, los despidos, el trabajo infantil… Es la otra cara de la moneda.
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NOTAS:
1)Clarín, 28/08/08. Destacados nuestros.

PESE A TODOS LOS PAGOS, LA DEUDA CRECE

El gobierno de los Kirchner es el que más fielmente cumple con el pago de la deuda. Sin embargo, a pesar de las millonarias cifras que desembolsa, la deuda crece.
El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)


Muchos fueron y son los artilugios kirchneristas para mostrar una política “soberana”, “independiente”, en torno al problema de la deuda pública.
Entre ellos, contamos con la célebre frase: “No pagaré la deuda a costa del hambre del pueblo”, esgrimida por Néstor Kirchner durante sus primeros días de gestión. Otra de sus propagandizadas medidas ha sido “la quita”, “la negociación más exitosa de la historia”, como la llamaron, dirigida por el ex ministro de economía Roberto Lavagna. La fórmula: “Desendeudarnos para ser libres”, que tuvo como acto supremo el desembolso en efectivo, y por adelantado, de casi u$s10.000 millones al FMI, coronaba toda esta política gubernamental.
Por estos tiempos, el argumento oficial preferido es el que algunos economistas han denominado “default selectivo”. Los analistas explican que la manipulación de los datos del IPC, elaborado por el INDEC, limita el crecimiento de la deuda atada a la inflación, al CER. Por eso se quejan, porque se estaría estafando a los acreedores. Por su parte, los kirchneristas emplean los mismos argumentos para decir que “el estado argentino se ahorra varios miles de millones de dólares”, con lo que quedaría justificada la intervención del instituto de estadísticas.
Pero la realidad detrás de todo el palabrerío muestra que, pese a todos los pagos, la deuda crece. Varias son las razones que explican este incremento. Casi la mitad de la deuda se encuentra en pesos y ajustada por el CER, que sigue al IPC. Hoy, por cada punto de inflación, engorda más de u$s500 millones. Una considerable porción de la deuda en moneda extranjera, está sujeta al crecimiento del PBI. Por esta razón, el incremento en 2007 superó los u$s1.000 millones. Por su parte, los vencimientos que no logra satisfacer el superávit fiscal son refinanciados o cancelados mediante la colocación de nueva deuda a tasas cada vez más altas, como las que cobra el gobierno venezolano(1). Como si esto fuera poco, la apreciación del euro, la libra y el yen frente al dólar y al peso también hace crecer la deuda contraída en aquellas monedas, que representa más de la décima parte. Por último, los intereses no pagados se capitalizan, engendrando una nueva espiral de endeudamiento ascendente. Como consecuencia de todo esto, en el primer semestre, habiendo cumplido con todos los compromisos, la deuda se incrementó u$s5.396 millones. Y desde “la quita”, aumentó u$s23.300 millones. De este modo, la deuda actual ronda los u$s200.000 millones(2).
En el horizonte no se vislumbran cambios en esta situación. El gobierno hará todos los ajustes necesarios para no entrar en una nueva cesación de pagos. Según el ministerio de economía, en lo que resta del año vencen u$s3.900 millones. “Los fondos para esos pagos ya los tenemos...”, afirman desde el gobierno, para continuar: “...ahora estamos pensando en aliviar los pagos del 2009”. Es que durante el próximo año, los compromisos llegarían a u$s18.339 millones, casi u$s2.000 millones más que este año. La lógica de una deuda pensada para ser eterna se mantiene inexorablemente. Según estimaciones, del total de los vencimientos, el estado podría cancelar u$s10.339 con sus propios recursos, quedando u$s8.000 millones en la necesidad de ser refinanciados(3), es decir, generación de nueva deuda a tasas altísimas y capitalización de intereses. Sumando a esto el incremento generado por el IPC y el PBI, la rueda del endeudamiento seguirá su rumbo cada vez con una velocidad mayor.
El gobierno se volvió a encargar de aclarar que esta historia continuará. Las palabras del jefe de gabinete, Sergio Massa, ante el Consejo de las Américas, no pueden ser más claras: “...la Argentina va a cumplir con todos y cada uno de sus compromisos internacionales de este año, utilizando todas las herramientas disponibles”. Para eso, la fórmula de siempre, que en esa oportunidad la explicó el ministro de economía Carlos Fernández, ante el mismo auditorio: “Se mantendrán los superávit gemelos como los principales pilares de la política económica”, dijo. Es decir, más superávit fiscal, claro sinónimo de ajuste.
Habrá que decirlo otra vez: más deuda equivale a más ajuste; más ajuste, a menos recursos para salarios, salud, educación y asistencia social. Sin embargo, el peronismo se siente orgulloso de “honrar” la deuda. Sigue haciendo los mismos negocios, quiere tener las cuentas en orden para que le sigan prestando y sea su clase quien disfrute del dinero fresco. La clase obrera y el pueblo son los que siempre pagan.

DEUDA SÍ, SALARIOS NO
Ante una simple comparación, las prioridades del gobierno peronista quedan a la vista de todo el mundo.
La deuda no pierde valor por la inflación, ya que aumenta con ella. Está indexada. Los salarios, no.
La deuda crece cuando al país le va bien. Se ajusta con el incremento del PBI. Los salarios, no.
Si se retrasa su pago, se refinancia o se capitaliza y el acreedor termina cobrando más. Cuando los salarios no se pagan en término, al obrero se le pide paciencia y, con suerte, los pagan unos meses después, sin ningún tipo de interés, claro.
Según el presupuesto 2008, para la deuda se destinan 19.200 millones de pesos. Para salud, $6.100 millones; para educación, $11.200 millones; para asistencia social, $4.000 millones; para viviendas, $3.100 millones.
Como vemos, para el gobierno de los Kirchner, la deuda es la privilegiada y se ubica por encima de cualquier otra necesidad.
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NOTAS:
1) La fuente más importante de financiamiento actual es Venezuela, que presta a una tasa del 15%, cifra que triplica el promedio internacional.
2) 149.847 millones de dólares admite el ministerio de economía y u$s30.612 es la deuda en default, con intereses incluidos. A estas cifras hay que agregar la llamada “deuda implícita” (la generada por indexación) que Prat Gay ubica en el orden de u$s20.000 millones y las deudas provinciales que nadie sabe exactamente a cuánto ascienden.
3) Proyección de Ecolatina sobre la base de datos del ministerio de economía.

LOS ’90 SON AHORA: EL KIRCHNERISMO, CONTINUIDAD DEL MENEMISMO

El gobierno y sus defensores no pierden oportunidad para criticar “la fiesta de los ‘90” y tratar de diferenciarse, pero los hechos demuestran que el menemismo y el kirchnerismo son dos versiones de lo mismo: el peronismo, que puede cambiar de estilo, pero nunca dejará de ser gerente y socio menor del imperialismo.
El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

En los ’90, una mujer fue la encarnadura de la “fiesta menemista”, ese período durante el cual “se achicó el estado para agrandar la nación”, como decía la propaganda oficial, a fuerza de corrupción, coimas y negociados. Nadie representa mejor ese capítulo de la reciente historia argentina que María Julia Alsogaray, la hija del ministro de economía de todas las dictaduras y poli-funcionaria durante los dos gobiernos del peronista Carlos Menem. Heredera de una de las más rancias familias, acostumbrada a una vida de lujos y “glamour”, llevó adelante la mayoría de las privatizaciones, como Entel o Somisa, y produjo memorables negociados, como la “limpieza del Riachuelo” o la “aeroisla”, proyectos que costaron millones para quedar... en proyectos.
Cuando, ya en el siglo XXI, estuvo presa por un rato en celda de lujo, el entonces presidente Kirchner dijo a los medios, con una sonrisa beatífica en los labios: “Está bien. En este país tiene que haber justicia”. Las acusaciones eran duras: tras diez años en el poder, “la ingeniera” había aumentado su fortuna en dos millones de pesos. Tenía un “petit hotel” de 650 metros cuadrados en el barrio de Recoleta y un departamento frente al Central Park de Nueva York, y llegó a gastar u$s200 mil en su fiesta de cumpleaños número 47.
Pero si comparamos lo robado por la emblemática menemista con lo que, en la mitad del tiempo, llevan acumulado el matrimonio Kirchner y sus ministros, lo de María Julia parece apenas un vuelto redondeado sin querer. ¿Qué son unos pobres dos millones de pesos en 10 años, frente a los once que aumentó el patrimonio de Néstor Kirchner desde 2003? Sólo en 2007, según su declaración jurada, el ex presidente ganó cinco millones de pesos, según él, por alquilar sus inmuebles(1).
María Julia, con su tapado de zorro en la tapa de Noticias, no es tan diferente a Cristina, con sus modelos exclusivos, sus carteras, anillos y relojes que valen, en promedio, un año de trabajo de un obrero. Y si miramos más allá, encontraremos que son muchas más las similitudes que las diferencias.
Las “relaciones carnales” con EEUU, como decía el canciller Di Tella, con el embajador Todman manejando la política, son ahora las “relaciones maduras y serias” de Taiana y Timerman. El embajador Wayne se reúne cuando quiere con ministros, gobernadores e intendentes, y los dirige a gusto del Departamento de Estado(2). Si Menem y Bush padre eran “del mismo palo”, ¿qué decir del presidente que tocó la campanita en Wall Street o la presidenta que lanzó su campaña en el Council of the Americas(3)? Los Kirchner ya se olvidaron de la perdedora Sra. de Clinton y de que Cristina era “la Hillary argentina”, para empezar a adular al ganador de la interna demócrata, Barak Obama. Igual de rápido se olvidarán de Obama si llega a ganar Mc Cain...
Tropas en Haití, pago compulsivo de la deuda, leyes “antiterroristas”, marines en nuestros ríos y puertos, son sólo algunos ejemplos de un nivel de dependencia que poco tiene que envidiar a su antecesor de los ’90.
En materia de negociados y corruptela, ¿quién extraña a Gostanián, teniendo a Rudy Ulloa y De Vido? Y aunque no tengamos en Córdoba, como anunciara el inefable riojano, la plataforma de lanzamiento de “esas naves espaciales que van a salir de la atmósfera, se van a remontar a la estratósfera y desde ahí elegir el lugar adonde quieran ir, de tal forma que en una hora y media podemos estar en Japón, en Corea o en cualquier parte del mundo”, tenemos, en cambio, el proyecto del tren bala.
Los ’90 nos dieron el escándalo IBM-Banco Nación, el contrabando de armas a Croacia y Ecuador con el “condimento” fatal de la voladura de Río Tercero, la leche podrida, el diputrucho, la pista de Anillaco, el Swiftgate o las valijas de Amira Yoma, reemplazados ahora por el escándalo de Skanska, la venta de armas de Garré, la bolsa de Miceli, los negocios inmobiliarios en El Calafate, los desaparecidos fondos de Santa Cruz, la narco-línea Southern Winds, la malversación de Picolotti, narcos como Forza financiando la campaña del Frente para la victoria y su “nueva política”, y, por supuesto, las valijas de Antonini.
Los tarifazos, los recortes a las jubilaciones, la pérdida del poder adquisitivo del salario, las concesiones fraudulentas, los subsidios a las privatizadas, los funcionarios y empresarios que hicieron fortuna, los índices truchos... fueron en los ’90 y son ahora.
Represión a las movilizaciones populares; Luis Cuéllar y Carlos Fuentealba; militarización de Las Heras, el Hospital Francés o las escuelas de Río Gallegos; presos políticos; gatillo fácil; tortura sistemática; masacres en las cárceles como Magdalena o Santiago del Estero; Julio López; patotas y batata-entries: Kirchner, y no Menem, lo hizo.
La fiesta sigue, apenas con algún cambio de nombres. Sigue también una misma manera de asegurar los privilegios de los afortunados asistentes al convite para enriquecerse a costa de los trabajadores y el pueblo. La fiesta no es menemista ni kirchnerista. Es la fiesta peronista. Es el peronismo, el mejor alumno del imperialismo. Es el PJ, el partido que mejor defiende los intereses de la burguesía.
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NOTAS:
1) Ver “Gobierno de millonarios”, en esta edición.
2) Ver “Virreyes muy atareados”, en ER Nº37, julio de 2008.
3) Ver “El gobierno kirchnerista hace los deberes”, en esta edición.

GOBIERNO DE MILLONARIOS

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

Néstor y Cristina Kirchner blanquearon, en conjunto, un patrimonio multimillonario. Sólo en depósitos bancarios tienen más de $13 millones, 11 de los cuales los “ganaron” desde que están en la Casa Rosada. En un país con un déficit habitacional infernal(1), confiesan ser propietarios de 41 inmuebles, 38 a nombre de Kirchner y tres a nombre de la señora. En 2007, dice Kirchner, ganó más de $5 millones por el alquiler de sus propiedades. En materia de autos, dos 4x4 de lujo, una modelo 2008, y un Honda Civic. La sociedad Los Sauces SA, integrada por el matrimonio y su primogénito Máximo en una proporción de 45-45-10, se registró en 2006, dedicada a lo que siempre hicieron los Kirchner: negocios inmobiliarios por cuenta propia o ajena. Sólo el complejo de la Hostería Los Sauces, un hotel de híper lujo al pie del glaciar en El Calafate, ocupa la nimiedad de 40.000 m2. Eso sí: este año Cristina dejó de pagar el impuesto a las ganancias, y se anotó en el monotributo, por el que paga $105 al mes, lo mismo que un vendedor ambulante o cualquier cuentapropista.
Ellos no son los únicos millonarios del gobierno. Cuatro ministros del gabinete nacional superan el millón de pesos en su patrimonio en blanco. El de educación, Juan C. Tedesco, confiesa casi un millón y medio, con un millón en efectivo, entre pesos, dólares y francos. Florencio Randazzo, del interior, tiene $1.136.253, con siete casas y el 33% de una constructora. Aníbal Fernández declaró un poquito menos, $1.116.927, contando nueve propiedades, dos autos 0km y efectivo. Y el ministro de economía Carlos Fernández pasa apenas el millón, con cinco casas, un fideicomiso de granos y bonos.
La que no llega al millón es la ministra de defensa Nilda Garré, que tiene ahorros por casi $200.000 y propiedades por $450.000. No es que los demás ministros sean indigentes. Ninguno tiene menos de tres o cuatro inmuebles, y son generosos con sus mujeres y demás parientes. Julio De Vido declara apenas medio millón de pesitos, pero su esposa tiene una chacra que vale un millón.
Si eso es lo que declaran estos expertos de la mentira que tienen cuentas en bancos extranjeros, imaginemos lo que en realidad poseen. ¡Y algunos nos quieren hacer creer, y otros se creen, que es un gobierno popular! Pero no. Éstos son los millonarios que nos gobiernan, que se hacen cada vez más ricos a medida que acumulan años en el poder.
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NOTAS:
1) Ver “Boom inmobiliario para ricos, falta de viviendas para el pueblo”, en esta edición.

EN EL PJ SE DISPUTA EL RECAMBIO GUBERNAMENTAL PARA LA BURGUESÍA

Tanto kirchneristas como duhaldistas buscan fortalecer su armado. Ambos se disputan ser la mejor opción ante el conjunto de los capitalistas para mantener su dominio sobre la clase obrera y el pueblo.

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

Pasado el punto más álgido del conflicto interempresarial entre el gobierno y el campo, diferentes representantes de la clase dominante se disputan la candidatura para encabezar un futuro gobierno, es decir su lugar de privilegio como guardianes de los intereses capitalistas. Esa disputa tiene su centro en el PJ (junto a sus aliados subsidiarios), constituido como el “partido único” de la burguesía, desde el cual surgirán nuevamente figuras de recambio para ocupar el sillón presidencial.
El torpe manejo kirchnerista frente a la “crisis del campo” fue aprovechado por Duhalde para dar impulso a la corriente anti-k dentro del peronismo(1). Éstos se presentaron como delegados directos de las patronales rurales enfrentadas circunstancialmente con el actual gobierno. En este marco el duhaldismo busca constituirse como el aglutinador de todos aquellos que se distanciaron del kirchnerismo en la última disputa. El antiguo “padrino” de Kirchner rompió ya definitivamente con su ex delfín, a quien comparó con Hitler y Mussolini sólo para retractarse rápidamente, y compararlo, en cambio, con Menem. El relanzamiento de Duhalde incluye una gira nacional, abriendo locales de su Movimiento Productivo Argentino (que recuerda a la menemista Fundación Revolución Productiva), reflotando la Liga Peronista Bonaerense (Lipebo) recientemente inaugurada con un acto en Lomas de Zamora de la mano de Osvaldo Mércuri, y la búsqueda de un nuevo armado que incluye desde punteros locales hasta intendentes, gobernadores, legisladores y funcionarios de alto nivel, además de los posibles aliados extrapartidarios contemplados por el duhaldismo, que van desde Macri hasta el “socialista” Binner.
Tras la disputa interempresaria, el kirchnerismo busca aminorar el golpe y rescatar a sus aliados “rebeldes” por medio de la caja del estado y el reparto de cargos y puestos en listas electorales. La reorganización, tanto del PJ como del gobierno, bajo su mando y chequera es la tarea central que concita reuniones permanentes en Olivos para el disciplinamiento o acercamiento de sus antiguos compañeros de ruta (en primer lugar los peronistas, pero también otros como los radicales K que no se fueron con Cobos), y cuyo primer avance ha sido sortear una nueva derrota en el congreso por el tema de Aerolíneas.
En este marco, el jefe de gabinete, Sergio Massa, se encarga de reestablecer la relación con peronistas díscolos como Felipe Solá, Jorge Busti o Carlos Reutemann, con quien ya se ha reunido el jefe partidario, al igual que lo hizo con Marín, el gobernador de La Pampa. En medio de esta política sostenida sobre dinero fresco para los gobernadores, Kirchner se metió de lleno en las elecciones del PJ de la provincia de Bs. As., buscando armar una lista única para evitar la interna con el duhaldismo, cosa que también pretende hacer con otras elecciones como las de Santa Fe.
Además de la re-cooptación de sus antiguos camaradas, el kirchnerismo lleva ahora una política de menor exposición pública para aminorar el desgaste, que muestra a Cristina y Néstor Kirchner junto a sus recientes “opositores” como Schiaretti, Binner, etc. Parte de esta actuación implica ahora un menor enfrentamiento con los empresarios rurales, con quienes, luego de haberlos criticado, ahora busca congraciarse cediendo beneficios. De esta forma, el flamante Carlos Cheppi va otorgando concesiones(2). Es lo mismo que hace el Jefe de Gabinete al atender diariamente a otros sectores empresarios y prometerles garantías para sus negocios.
Así, en el PJ, partido único de la burguesía argentina, dos líneas internas se disputan la dirección y la consecuente adhesión, que luego obtendrán de sus compañeros de partido a la hora de armar nuevo gobierno (como lo han hecho una y otra vez sumándose a los negocios del estado con Menem, Duhalde y Kirchner). En definitiva, como lo expresaba Carlos Reutemann (un dirigente disputado por duhaldistas y kirchneristas), lo importante para todos ellos es “el fortalecimiento del justicialismo”, un partido que no piensa renunciar a la política antiobrera, propatronal y proimperialista del peronismo.
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NOTAS:
1) Ver “Un revés para el kirchnerismo”, en ER Nº38, agosto de 2008.
2) Ver “Las concesiones que hace el kirchnerismo”, en esta edición.

LAS CONCESIONES QUE HACE EL KIRCHNERISMO

El conflicto entre los empresarios del campo y los del gobierno

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

Una medida tras otra. Todas, para satisfacer la sed de ganancias de los empresarios del campo.
Producto del rechazo a la resolución 125, pero sobre todo como consecuencia del revés político sufrido por el kirchnerismo, el gobierno se muestra más dócil ante el empresariado rural. Docilidad que cobra cuerpo en los millones de pesos que el estado cede a la burguesía exportadora. En tren de evitar una nueva oleada de protesta empresarial, el gobierno, a través del secretario de agricultura Carlos Cheppi y el director de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), Ricardo Echegaray, volvió a las reuniones fluidas y cordiales con las cámaras empresariales del agro. Además, ya flexibilizó la operatoria de los embarques de granos, liberalizó las exportaciones de queso, se destinaron 1.000 millones de pesos adicionales para subsidiar al sector, se reabrió la cuota Milton, se paga más por el litro de leche...
Atrás quedaron los “modelos antagónicos de país” y las acusaciones de “golpistas” y “desestabilizadores”.
Pero el empresariado rural, ahora más fortalecido políticamente, no se conforma y va por más. En decenas de actos y asambleas va a la carga por la mejora de sus negocios. La rebaja en las retenciones, la liberalización de las exportaciones, más compensaciones, más subsidios... sólo algunos de los planes que se trazan los jefes empresarios. No andan con medias tintas quienes hace poco demostraron el poder que tienen en este país atrasado, cuya actividad fundamental es la explotación agrícola. “El campo debe tener mayoría automática en el congreso”, llegó a manifestar Alfredo de Ángeli, presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, luego de explicar que su objetivo es estar en todos los partidos.
Las millonarias negociaciones entre los empresarios del campo y los empresarios del gobierno atraviesan una etapa favorable al “campo”. Sobre esto no hay dudas. Es la única diferencia con las negociaciones entabladas antes del inicio del último conflicto desatado el 11 de marzo, cuando también arreglaban retenciones, subsidios y condiciones de comercialización. Por lo demás, siguen contemplando la demanda mundial, los precios internacionales y repartiéndose las inmensas ganancias, como buenos capitalistas asociados que son.

LA “REESTATIZACIÓN” DE AEROLÍNEAS ARGENTINAS: EL CONGRESO SALVA A LOS EMPRESARIOS

Luego del vaciamiento de la compañía aérea, el fiasco del salvataje kirchnerista al gran capital español.
El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

Desde hace añares, incluyendo por supuesto los cinco años que van de gobiernos Kirchner, el estado argentino le ha garantizado los más escandalosos negociados a los capitalistas, locales y extranjeros, realizando y sosteniendo las privatizaciones, dando en concesión los servicios públicos, brindando inusitados beneficios impositivos para su inversión, garantizándole mano de obra a bajo costo y flexibilizada, etc.
El ejemplo de Marsans, la empresa responsable del vaciamiento de Aerolíneas Argentinas, es espeluznante. El grupo español vendió todo, incluyendo sus 28 aviones; vació el centro de simuladores de vuelo, el más importante de América Latina, las oficinas que tenía por el mundo, los talleres, almacenes, etc... Y dejó una enorme deuda de 900 millones de dólares(1). Siguiendo siempre el ritmo de las necesidades de los capitalistas, ahora que la empresa está completamente fundida y endeudada hasta el cogote, el gobierno decidió “estatizar” Aerolíneas y hacerle un nuevo favor al empresariado español, perdonándole nada menos que los u$s900 millones de deuda.
Para hacerlo, los Kirchner apelan a grandes palabras como “estatización”, “nacionalización”, y hasta “expropiación” se escucha en sus filas, lavándole la cara a su reiterado arrastre a los pies del gran capital internacional.
Pero esa “estatización” que el peronismo impulsa en Aerolíneas no tiene nada que ver con un pretendido “proyecto nacional” en el que el estado se apropia de los resortes estratégicos de la producción, incluyendo sus principales empresas y productos, con un plan de desarrollo autónomo frente al gran capital imperialista. Todo lo contrario: es apenas una forma de salvar, nuevamente, a sus socios, a quienes primero regalaron la empresa y permitieron robarse todo, y ahora salvan de este gran escándalo, intentando cubrir su deuda y pérdidas. De hecho, el primer intento del gobierno fue reprivatizar la empresa y, como lo estipulaba la famosa “acta acuerdo” firmada por Jaime, absorber desde el estado la deuda de 900 millones de dólares que contrajo Marsans. Y si esta postración ante el empresariado español no se dio tan abiertamente, es solamente porque el gobierno quedó resentido tras el conflicto agrario y no contaba con los votos suficientes para imponer en el congreso su propuesta sin modificaciones.
Con la adquisición de Aerolíneas, el estado argentino no ha hecho más que comprarse un nuevo problema, haciéndose cargo de una empresa que dará perdidas y ningún beneficio al país, luego, eso sí, de haber permitido su vaciamiento. Hasta dirigentes abiertamente de derecha, como Pinedo o López Murphy, han denunciado esta estafa y la protección de Marsans. Y sin embargo la iniciativa del kirchnerismo oficial, aun habiendo mostrado lo escandaloso de sus aspiraciones de seguir subsidiando al gran capital, ha conquistado a “críticos”, como Lozano y Pino Solanas (kirchneristas “desilusionados”), y al conjunto de la CTA, que una vez más salió a apoyar en forma unificada al gobierno junto a la CGT, entre otros. Estos grupos, encandilados con las palabras “nacionalización” o “estatización”, disimulan que se está comprando un fiasco con deuda y pérdidas garantizadas para el futuro. Nada tiene que ver, como quieren hacerlo creer, con un avance “progresivo” para la recuperación por parte del estado de empresas estratégicas, las que, cuando aún existen, han sido dejadas en manos del capital privado, pues son un gran negocio para los empresarios, representados por (y socios de) los Kirchner.
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NOTAS:
1) Ver “Otro gran ‘negocio’ kirchnerista”, en ER Nº38, agosto de 2008.

LA RELACIÓN CON EEUU: EL GOBIERNO KIRCHNERISTA HACE LOS DEBERES

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

El año pasado, Cristina de Kirchner lanzó su campaña presidencial en el Council of the Americas(1). Este año fue su gabinete el que asistió para mostrar cómo hacen de bien los deberes. No basta con la IV Flota “custodiando” nuestras costas, los marines desembarcando en Bahía Blanca, las tropas argentinas en Haití, el pago compulsivo de la deuda o la ley antiterrorista. El gobierno de la entrega tiene que rendir examen ante sus mandantes: los empresarios y el departamento de estado yanqui.
Susan Segal, presidenta del Council, dio la bienvenida, escoltada por Carlos De La Vega, presidente de la Cámara Argentina de Comercio. Luego, los empresarios argentinos y extranjeros escucharon al jefe del gabinete Sergio Massa; a los ministros Lino Barañao, Julio De Vido y Carlos Fernández; al embajador en EEUU Héctor Timerman; y al presidente del Banco Central Martín Redrado. Junto a ellos expusieron empresarios y banqueros como el director de Bear Stearns o el vicepresidente del Banco Central Europeo. El plato fuerte estuvo a cargo del subsecretario para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Thomas Shannon, en su sexta visita a Argentina, la segunda en 60 días.
El embajador Wayne se reunió antes con Massa, y Shannon visitó a la presidenta. Ambos expresaron su satisfacción por la presencia en el coloquio de funcionarios de primera línea, y agradecieron al gobierno kirchnerista su excelente colaboración “en materia de cooperación militar y lucha contra el narcotráfico”. Pero también expresaron su “preocupación” por el escándalo de la efedrina y otros precursores químicos para drogas, a partir de que un traficante del ramo, recientemente asesinado, resultó ser uno de los principales aportantes económicos a la campaña presidencial de Cristina Fernández. De todos modos, ya invitaron a la presidenta a viajar pronto a EEUU, quien, por supuesto, aceptó entusiasmada.
Una muestra más de cómo los yanquis le ponen los puntos al gobierno, que acata obedientemente.

NOTAS:1) “Esta organización reúne a todos los capitalistas yanquis con intereses en América Latina. El Council fue fundado por el multimillonario yanqui David Rockefeller, ejemplo de imperialista si los hay, con el objetivo de “promover el libre comercio y la apertura de mercados a través de las Américas”. Pero aún más ejemplar, como muestra de las excelentes relaciones entre el gobierno de Kirchner y el de EEUU, es el hecho de que las sesiones del Council se reanudaron y se regularizaron, haciéndose anuales, bajo el actual gobierno, bajo el gobierno proimperialista de Kirchner, que no hay vez que visite el país del norte sin pasar por la sede central de la organización empresaria ubicada en New York, más precisamente en Park Avenue y 68.”. “Argentina es una muy buena oportunidad de negocios”, en ER Nº28, septiembre de 2007.

ACCIDENTES LABORALES: LA BUROCRACIA TAMBIÉN RESPONSABILIZA AL TRABAJADOR

Los muerte de obreros en sus lugares de trabajo no se detiene. La burocracia sindical avala las pésimas condiciones laborales y llega, incluso, a responsabilizar al propio trabajador.

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

En empresas nacionales y multinacionales, grandes, medianas y pequeñas, con empleo registrado y en negro... Los accidentes laborales son una constante. Según datos oficiales, son 1.000 los trabajadores muertos y 500.000 los accidentados anualmente a causa del trabajo(1).
Entre los casos más renombrados, podemos recordar a los obreros muertos en Acindar, Aluar y Dreyfus. Además se registran accidentes en fábricas, talleres, minas, obras y cientos de empresas capitalistas de todo el país(2). El último accidente fatal se cobró la vida de un obrero de la construcción(3).
Pero esta realidad no se ve a simple vista. Son variadísimos los recursos que utiliza la burguesía para ocultar estos hechos y sus verdaderas causas.
Primero, recurren al silenciamiento sin más. Los medios de comunicación esconden la cantidad de obreros muertos y accidentados mientras trabajan.
Cuando algún hecho brota a la superficie irremediablemente, se dice que fue una “fatalidad”, una “desgracia”, un “hecho fortuito y aislado”. Es decir, una muerte sin responsables. Pero la sistematicidad de estos casos, echa por tierra este falso argumento.
Cuando este discurso es insostenible por grotesco, se va más lejos y se atribuyen los accidentes a la negligencia patronal. Pero según estas razones, todas las patronales serían negligentes, problema que se solucionaría con un poco de eficiencia.
Pero el argumento más indignante es, sin dudas, el que responsabiliza a la propia víctima: al trabajador. El ejemplo de la burocracia sindical de la UOCRA, dirigida por Gerardo Martínez, es claro. El de la construcción es uno de los sindicatos que más se refiere a este tema y no por caracterizarse por la defensa del trabajador, sino por ser el gremio con la mayor cantidad de accidentes laborales.
En la publicación de la UOCRA, “De pie”, con motivo del “Día mundial de la seguridad y la salud en el trabajo”, se reafirma una campaña “para generar una verdadera cultura de la prevención impulsando acciones colectivas que sirvan para inducir las individuales y lograr la reducción de la siniestralidad (...). La prevención, la concientización y el cumplimiento son el camino a seguir” (4). El problema, según la UOCRA, es de la cultura, del individuo y su conciencia. Nada tienen que ver para estos cómplices necesarios, la patronal y el gobierno, mucho menos el sistema capitalista en sí mismo.
Siguiendo con las posiciones de la burocracia sindical, bastaría con que el trabajador modifique su “cultura de trabajo” y sea más “consciente” de los riesgos que puede correr su vida, es decir, que no se apure, que no intente sacar el trabajo sí o sí, que use el casco... Como si no existiera el patrón, el capataz o el supervisor que, en nombre de la productividad, obliga a dejar, literalmente, la salud y la vida en el trabajo.
La verdad es que estas muertes y accidentes son un costo que contemplan los empresarios en sus cálculos contables. Según sus balances, es preferible pagar una indemnización, siempre lo más baja posible y sólo para quienes están registrados, que bajar los ritmos de producción o garantizar las debidas medidas de seguridad o respetar la jornada laboral o brindar las horas de descanso necesarias... Así funciona el capitalismo, mucho más agravado en un país atrasado como Argentina.
Como vemos, la inseguridad laboral es una decisión de los capitalistas, avalada por el gobierno y la burocracia sindical.
...
NOTAS:
1) Clarín, 20/4/08. Datos de la SRT, por ende, contemplan sólo a los trabajadores registrados.
2) En los números del corriente año, sobre este tema se puede ver: “La burocracia también es responsable”, en ER N°37, julio de 2008; “Explotación y muerte, ´esas cosas que pasan´”, en ER N°36, junio de 2008; “Siguen las muertes y los accidentes de obreros”, en ER N°34, abril de 2008; y “Acindar, otro crimen capitalista”, en ER N°33, marzo de 2008.
3) Se trata de Pedro Ortiz de 56 años, sepultado por el derrumbe de una obra inhabilitada en pleno centro de Córdoba, mientras realizaba una doble jornada laboral.
4) De pie, junio de 08. Destacados nuestros.

INDEC: LA IMAGEN, ANTE TODO

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

Cada vez son menos los que se atreven a defender públicamente las absurdas cifras que publica el INDEC. O,4% de aumento para el IPC y una caída de 0,8% en los precios de bebidas y alimentos, fueron los números para el mes de julio.
Las críticas al organismo se multiplicaron en la oposición e incluso dentro de las filas del propio gobierno. Así, más allá de sus matices, Macri, Carrió, Alberto Fernández, la UIA y hasta los funcionarios Nilda Garré y Agustín Rossi, hicieron públicas sus críticas a las cifras y al funcionamiento del organismo, intervenido por el gobierno desde hace más de un año. Se suman así a las promesas del nuevo jefe de gabinete de “devolverle la credibilidad” al organismo.
La gran mayoría insiste en señalar a Guillermo Moreno como el único responsable de esta situación. Los burócratas “progres” de la CTA y el periodismo, igualmente “progre”, mienten diciendo que todo cambiaría sin Moreno, a pesar de que la plana mayor del gobierno, y la propia presidenta, se encargaron de aclarar que el funcionario es “un empleado que hace bien su trabajo” y que ella es la que da las órdenes.
Poco hay de novedoso, sin embargo, en la avanzada permanente de los precios y las mentiras constantes del intervenido INDEC. Lo importante, por lo tanto, es remarcar cómo todos los actores señalados coinciden en que la tarea primordial con respecto a la inflación y su medición es el “sinceramiento de los índices que permita recuperar la confianza y la credibilidad frente a los organismos internacionales y los mercados”. Palabras más, palabras menos, ésa es la preocupación fundamental de gran parte del empresariado local, incluyendo varios funcionarios del gobierno.
A eso se reduce para ellos la discusión sobre inflación e INDEC, tan de moda por estos días. No se trata de ninguna manera de un cambio de políticas para evitar el aumento de los precios, sino, simplemente, corregir los índices para recuperar legitimidad frente a los mercados y los organismos de crédito. Por su parte, el gobierno insiste en ocultar los datos reales de inflación (como si pudiera esconder la suba de precios) para no tener que presentar la situación como un problema y lograr el “ahorro” de varios miles de millones de dólares de deuda(1). Así son las cosas. Nadie menciona, por supuesto, cómo se deteriora día a día el salario de los trabajadores con cada aumento de los precios de la canasta básica, los alquileres, el transporte... Ninguno señala cómo los miserables aumentos pactados con la burocracia sindical no alcanzan ni por casualidad para recuperar el valor del salario, sino que, por el contrario, garantizan su caída en términos reales.
Para gobierno y empresarios de todo pelaje, se trata simplemente de poner en orden las cosas para que sigan creciendo sus negocios, siempre a costa de los trabajadores.

NOTAS:
1) Ver “Pese a todos los pagos, la deuda crece”, en esta edición.

UN NUEVO ATAQUE CONTRA LOS TRABAJADORES DEL SUBTE

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

A fines de agosto, la burocracia sindical de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), encabezada por el hombre de Juan Manuel Palacios, Roberto Fernández, junto a la empresa Metrovías de Benito Roggio, dirigía un nuevo ataque contra los trabajadores del subte. Se propuso expulsar a 21 delegados elegidos por una amplía mayoría, por “inconducta sindical”, es decir, por realizar medidas de fuerza consultando a las bases y no a los burócratas socios del gobierno y la patronal.
Este último ataque se suma al intento de proscripción pasado, a la reiterada represión patoteril, al sistemático discurso mediático que condena la lucha de los trabajadores por “generar caos en el tránsito”…
La respuesta del cuerpo de delegados, anunciando un paro para comienzos de septiembre, hizo retroceder, hasta el momento, este nuevo ataque mediante la decisión del ministerio de trabajo de suspender el congreso que procuraba expulsar a los delegados.
Es que cuando la organización y la lucha son antiburócraticas, la triple alianza antiobrera, gobierno, patronal y burocracia, se pone muy nerviosa.

OMAR VIVIANI

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

Omar Viviani es secretario general de la Federación Nacional de Peones de Taxis de la República Argentina desde 2003 y secretario gremial de la CGT. Ingresó como chofer de taxi en 1971 y, al año siguiente, ya se desempeñaba como secretario de prensa. Desde 1982 a la fecha, el rentista está al frente de los taxistas de la Ciudad de Bs. As. Si bien durante el mandato de Menem estuvo nucleado en la CGT disidente, no despreció el ofrecimiento que éste le hizo de la obra social, cuya caja maneja desde 1991. Por último, fue tesorero de las 62 organizaciones peronistas entre 1999 y 2007.
Vía testaferros, Viviani es dueño de aproximadamente 200 taxis que alquila a peones jornaleros, modalidad de híperexplotación en negro del sector, cuyos trabajadores quedan desprovistos de estabilidad laboral y cobertura social y previsional. Por eso, suele encontrárselo, más que luchando por mejores condicionales salariales y laborales, a la cabeza de los reclamos empresariales del sector, exigiendo subas en las tarifas de taxis. Desde ese lugar, en los albores del kirchnerismo, ofició de punta de lanza para desprestigiar el movimiento de desocupados, patoteando sus protestas.
En enero de 2007, al cierre de un acto en la sede gremial, el rentista, con el ex jefe de gobierno porteño Jorge Telerman a su lado, declaraba: “Compañeros y compañeras, les quiero anunciar que nuestra organización sindical, el sindicato de Peones de Taxis de la Capital Federal, va a seguir apoyando al compañero Telerman como lo viene haciendo desde el primer día que asumió y también lo vamos a apoyar en las elecciones...”. Luego, presentada la fórmula peronista de Filmus/Heller, Viviani se encolumnó tras el kirchnerismo. Su obsecuencia dio frutos este año: fue uno de los ocho burócratas elegidos por Kirchner y obtuvo una vocalía en el PJ.
“Para quienes practicamos diariamente el peronismo, entendemos la participación sindical dentro del justicialismo como algo fundamental; si no es así, no es peronismo.”. De este modo, Viviani resumía el rol de la burocracia: socia menor de la burguesía en los negocios del estado, y brazo gremial de la patronal para mantener a raya a la clase obrera.

CARLOS WEST OCAMPO

El Revolucionario Nº39 (Septiembre de 2008)

Carlos West Ocampo es titular de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de Sanidad de Argentina (FATSA) desde el ‘80. En 2004, ubicó en el triunvirato que gobernaba la CGT a su segunda, Susana Rueda. Más tarde, con el sector de los “Gordos”, rompió con el moyanismo para retornar en 2008.
A comienzos de los ’90, junto a otros gremialistas de la CGT, West Ocampo formó la llamada “Mesa Político-Sindical Menem Presidente-Duhalde Gobernador”, dando fuerte apoyo al gobierno peronista. Por ello, Menem, para “convencer” a los sindicalistas de que pasaran sus afiliados del sistema de reparto a las AFJP, les garantizó una participación directa como socios menores en la privatización de los fondos jubilatorios y previsionales. West fue así empresario asociado al Banco Provincia, al Grupo Mastellone (La Serenísima) y a Zenith compañía de Seguros en la AFJP “Claridad”. Por aquel tiempo, decía: “Si se tiene en cuenta que el único mercado de capitales genuino que había en la Argentina es el que generaron las AFJP, pensamos que los sindicatos que tomen esto en serio, podrán llegar a la propiedad de medios de producción decisivos para generar más empleo y proyectos sociales.” Por otro lado, entre 1999 y 2005, recibió de la Sindicatura General de la Nación $38 millones, de los cuales no rindió casi $21 millones.
Más duhaldista que kirchnerista, en 2005 West votó por “Chiche” senadora. Pero en un reportaje en que criticaba a Pampuro por saltar rápido del duhaldismo al kirchnerismo, declaraba: “Aunque, le digo la verdad, la propuesta de Cristina era la más atractiva.” “Si yo sabía que de mi voto dependía el triunfo de Cristina, la hubiera votado.”. Y remataba: “Hoy lo voto a Kirchner sin dudar. ¡Pero sin dudar!”.
Cuando su gran amigo Ginés González, por entonces ministro de salud, acusaba a los trabajadores del Garrahan de “terroristas sanitarios”, el rentista, descalificando su lucha, sentenciaba: “Fue un conflicto foquista en una institución emblemática a través de un grupo político. La modalidad piquetera se trasladó a la lucha sindical.”. Y, demostrando su espíritu conciliador y alineamiento con el gobierno, concluía: “...para mí el mejor lugar para discutir es una mesa de negociación.”, en la que entrega los salarios de los trabajadores y los recursos de la salud pública.