Mostrando entradas con la etiqueta El Revolucionario Nº33 (03/08). Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Revolucionario Nº33 (03/08). Mostrar todas las entradas

El Revolucionario Nº33 (Marzo 2008)

EDITORIAL. PJ: ROBO, EXPLOTACIÓN, ENTREGA, DEPENDENCIA Y REPRESIÓN
El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

Mientras la presidenta proyanqui, Cristina Fernández, se encarga oficialmente de ejecutar el ajuste, la entrega, el robo y la represión del pueblo; Néstor Kirchner se encarga de rejuntar a los peronistas para reorganizar el partido único de la burguesía argentina. El PJ es, ni más ni menos, el partido preferido por los capitalistas del país. Es el partido de la triple A, el partido de los milicos, el partido de la entrega nacional, el partido del pago de la deuda... Todos los empresarios, todos los burócratas, todos los funcionarios están en él. Quien no, se refugia en partidos satélites como la UCR, el ARI o el PRO.
Al ritmo de siempre, crece la represión y las políticas represivas. Las últimas medidas adoptadas y llevadas adelante por el gobierno bonaerense y el porteño, siempre con el guiño nacional, dan cuenta clara de ello.
Al ritmo de siempre, continúa aumentando el costo de vida al tiempo que la burocracia sindical negocia con el gobierno y los empresarios aumentos inservibles dando vía libre a la perpetuación de las actuales pésimas condiciones de trabajo. Condiciones de trabajo que, nuevamente, mataron a un obrero, esta vez en Acindar, otra de las empresas que se subió a la ola de extranjerización de la economía.
La compra por un burgués argentino de una parte de Repsol-YPF, lejos de impulsar un proceso de “argentinización” o “nacionalización” como señala el gobierno, es un caso más de los interminables negocios oficiales. El hecho no afecta en nada la creciente intervención de empresas extranjeras en una economía cada vez más primarizada.
Esta terrible realidad para los trabajadores es la que sostiene y profundiza el gobierno peronista y proimperialista, dirigido por el PJ kirchnerista.

EL ACUERDO KIRCHNER-LAVAGNA: LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO SE REJUNTAN EN EL PJ

El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

El acuerdo Kirchner-Lavagna es el más reciente ejemplo de que “Para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista”, sentencia que ocupa el sexto lugar en la lista de “mandamientos” conocidos como “Las veinte verdades peronistas”, y que constituyen, según el Consejo Superior del PJ, los principios fundamentales de su doctrina.

Roberto Lavagna, afiliado al partido justicialista en 1972, tuvo cargos públicos en forma casi ininterrumpida desde entonces1.
Desde su salida del gobierno a fines de 2005, Lavagna asumió un rol opositor, con fuertes críticas a la política económica. Acusó al gobierno que acababa de dejar de no atender el avance inflacionario; lo responsabilizó de la crisis energética y cuestionó decisiones políticas como los “súperpoderes” del jefe de gabinete. Rodeado de peronistas duhaldistas dirigidos por Juan José (Juanjo) Álvarez2 y con una curiosa alianza con el radicalismo alfonsinista, salió al ruedo electoral contra Cristina Fernández. Unos días después de las elecciones, junto a su candidato a vice, el jefe oficial del radicalismo Gerardo Morales, anunció a sus casi tres millones y medio de votantes: “Seguiremos trabajando con UNA, defendiendo una visión de país y un proyecto de gobierno”. Apenas unos meses después, anunciaría junto a Kirchner, desde la quinta de Olivos, que se sumaba al proyecto de reorganización del PJ bajo el liderazgo del ex presidente, a quien acompañará en la conducción partidaria.
Como lo vino anunciando en el tramo final de su gobierno, ni bien Néstor Kirchner dejó el sillón calentito a su señora, se lanzó de lleno a la tarea autoencomendada de convertirse formalmente en jefe indiscutido del peronismo. Dejó atrás y al costado la transversalidad, la concertación plural y otras fórmulas similares que le sirvieron durante su presidencia para aglutinar bajo su dirección a los sectores no declaradamente pejotistas e incluso “antipejotistas”. Empezó a contar porotos para hacerse de la conducción del partido, intervenido judicialmente desde aquel memorable escándalo en Parque Norte, cuando Hilda González de Duhalde y Cristina Fernández de Kirchner cruzaron dardos verbales sobre su respectiva “portación de apellidos”.
Ni bien Kirchner anunció sus intenciones, comenzaron a llegar los apoyos. Gobernadores, legisladores, intendentes, dirigentes políticos y gremiales peronistas armaron una especie de “operativo clamor” que no dejó, prácticamente, a ninguno afuera. Hasta logró la bendición del duhaldismo más recalcitrante, el mismo que en 2005 acusaba a Kirchner de pretender “destruir al peronismo” para reemplazarlo por su “Frente para la Victoria” con pretensiones de tercer movimiento histórico, como dijo por entonces el vocero del sector, Eduardo Camaño.
El acuerdo con su ex ministro, y reciente opositor electoral de su esposa, es una perla más en el prolijo enhebrado para dirigir el PJ sin fisuras. La operación se gestó con máximo cuidado en todos los detalles, como la elección del diario que tendría la primicia, a cambio de garantizar una tapa en cuerpo catástrofe y un suplemento especial de seis páginas. Kirchner en persona eligió el titular de la nota, entre tres variantes que le presentó la redacción de Clarín. Cristina, atenta como siempre a la imagen, advirtió a su esposo que no se dejara sacar fotos caminando con Lavagna por los jardines de la residencia presidencial, para alejar la analogía con Alfonsín y Menem sellando el Pacto de Olivos en el mismo escenario.
A pesar de la elección de un lenguaje prolijo para el anuncio del acuerdo, con expresiones “políticamente correctas” como “respetar la diversidad” o “dar espacio a las distintas expresiones partidarias”, ya se sabe que ni siquiera será necesario para el kirchnerismo recurrir a la formalidad de una elección interna. Eduardo Duhalde dio su bendición a la incorporación de Lavagna y aseguró que no piensa intervenir en la disputa del poder partidario, lo que hizo recular al catamarqueño Luis Barrionuevo, que el 27 de enero dijo que no quería a Kirchner como presidente del partido, y el 16 de febrero proclamó su pleno apoyo, según dijo, “porque soy un peronista verticalista, orgánico, y no encuentro otro en quien referenciarme”.
Después de asegurarse la adhesión de los principales sectores peronistas, logrado el acuerdo con Lavagna, y el explícito apoyo de la burocracia sindical en todas sus vertientes, de la CGT, de los “gordos” y de Moyano, Kirchner se acordó de lo que los medios llaman “las organizaciones sociales kirchneristas”, es decir, los grupos liderados por Luis D’Elia, Emilio Pérsico, Edgardo Depetris y Humberto Tumini. En la reunión en Puerto Madero, el barrio más “seguro” de Buenos Aires, patrullado por prefectos y federales, sólo Pérsico, titular del Movimiento Evita, expresó su pertenencia al PJ, donde quizás le tiren una sillita matera a un costado de la “mesa chica” a la que ya están sentados, junto a Kirchner, Alberto Fernández, Roberto Lavagna, Hugo Moyano, Eduardo Fellner y Juan Manuel Urtubey3, con lugares reservados para Carlos Reutemann, Juan Carlos Romero y Ramón Puerta. Al término de la reunión, Depetris, D’Elía y Tumini trataron de salvar la ropa asegurando que “el compañero Néstor nos garantizó que la estrategia es el movimiento nacional y no el partido” haciendo piruetas para no reconocer que todos sus pronósticos (desde la “nueva época” abierta en diciembre de 2001, hasta la desaparición de los partidos tradicionales) sobre la inminente muerte del PJ fallaron estrepitosamente. Su jefe Kirchner, el que dicen que encarna la “burguesía nacional” y es producto de la rebelión de 2001, cerró la discusión, diciéndole a Tumini: “A vos, te voy a regalar un escudito del partido justicialista”.
Como dijo Perón, para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista, con todos dentro del partido único de la burguesía con pretensiones de PRI mexicano. El partido de la triple A y los indultos, el partido de la entrega nacional y el pago compulsivo de la deuda: el partido peronista.
...
NOTAS
1) Fue Director General de Política de Ingresos y Política de Precios, y asesor del Ministerio de Trabajo y el Banco Central (1973); Subsecretario de Coordinación de la Secretaría de Obras Públicas (1975); Secretario de Industria y Comercio Exterior y Negociador Jefe de los acuerdos entre Argentina y Brasil para constituir el MERCOSUR (1985/87). En 2000, fue nombrado Embajador Plenipotenciario ante la Unión Europea y los Organismos Económicos Internacionales, tarea que dejó, en abril de 2002, para convertirse en el ministro de economía del presidente Duhalde, cargo que continuaría ejerciendo con su sucesor, Néstor Kirchner, hasta que lo reemplazó su discípula Felisa Miceli, mejor conocida como la mujer de la bolsa.
2) Uno de los cuadros peronistas, preferidos por la burguesía tanto en dictadura como en democracia, “especializado” en seguridad y pionero de la saturación policial.
3) Aunque lo quieran presentar como la nueva generación, es un fiel discípulo de Romero.

RADICALES A LA DERIVA

El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

El partido radical, que cuando fue gobierno protagonizó las mayores masacres populares en tiempos no dictatoriales, como la Semana Trágica en 1919, el fusilamiento de obreros en las huelgas patagónicas en 1921, la masacre del Puente de Corrientes en diciembre de 1999 y la represión a la rebelión popular de diciembre de 2001, es hoy un patético rejunte cuya principal discusión sigue siendo, como en el curso de los últimos años, decidir a qué sector peronista se sumarán.
Los “radicales K” apostaron a la concertación plural, convencidos de que poner el vicepresidente de Cristina Fernández y dos o tres gobernadores o un puñado de intendentes les devolvería un lugar de poder. Hoy enfrentan la cruda realidad de que no se los cuenta ni para poner los cubiertos en la mesa.
El sector “oficial”, dirigido todavía por Alfonsín, armó otra concertación, por Una Nación Avanzada, con el peronista Lavagna. Ahora andan desconcertados porque el peronista Lavagna dijo que es peronista, y anunció que se suma al partido peronista... Sólo el viejo Alfonsín reaccionó, alertando contra el “antiperonismo rabioso que dividió la nación”, cosa de acomodarse a la nueva realidad.
Mientras Carrió y Macri están esperando, a ver si en el desbande atajan algún puntero que les aporte un comité y su pila de fichas, el peronismo, demostrando que se los tragó, les ordena la interna. Kirchner mandó al eterno operador en las sombras Enrique “Coti” Nosiglia, factotum del pacto de Olivos, amigo entrañable de José Luis Manzano y Luis Barrionuevo, a dirigir la movida para que el vicepresidente Cobos recupere la conducción partidaria de lo que ya es, en los hechos, una fracción secundaria del partido justicialista.

LAS EXPORTACIONES ACENTÚAN LA DEPENDENCIA DEL PAÍS (Una muestra de las exportaciones argentinas y del culto al atraso)

El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

El desarrollo de una economía sólida y soberana ha sido y es una de las principales banderas del gobierno kirchnerista. Sin embargo, tal afirmación no resiste ningún análisis serio. El permanente pago de la deuda externa, la dependencia de los capitales extranjeros, la creciente extranjerización de la economía, demuestran que el carácter absolutamente dependiente de Argentina, no sólo persiste, sino que se profundiza día a día.

Argentina es esencialmente un país exportador de materias primas para el mercado mundial. Y así lo comprueban todas las estadísticas. Más de la mitad de las exportaciones nacionales son de productos primarios (PP) sin elaboración o con una elaboración elemental (MOA), como carnes y aceites. Bien demostrativo es comparar las cifras de los productos líderes de cada grupo: mientras la industria automotriz (líder en exportaciones de origen industrial en 2007) vendió al extranjero por 5.344 millones de dólares, la soja y sus derivados (principal exportación de origen agrario) lo hicieron por u$s13.465 millones, superando los u$s17.000 millones si se le suman el trigo y el maíz. Estas cifras son una clara demostración del rol que juega cada sector en la estructura productiva nacional.
Y la soja, figura estelar en el crecimiento argentino, viene batiendo todo tipo de récords. En 2007, según el INDEC, se vendieron u$s4.635 millones más que en 2006, debido al aumento del precio internacional, que supera los $1000 por tonelada, y al aumento de los volúmenes exportados. Claro que ningún burgués quiere quedar al margen de este negocio. Por eso, según publicó La Nación, hoy en nuestro país más de la mitad de la superficie cultivada (16,9 millones de hectáreas) es con soja. Esto tiene como agravante, además de la continuidad del atraso, que más de la mitad del suelo cultivado queda devastado a causa del monocultivo. Una verdadera demostración de dependencia; de cómo la economía argentina sigue ciegamente y sin planificación alguna el ritmo que marca el mercado mundial. Tal es lo grotesco de la situación que hasta el gobernador de los sojeros, Hermes Binner, ha hecho mención sobre lo perjudicial del avance del cultivo de soja sobre otros productos agrícolas y la ganadería.
No hay más que ver cómo, en una verdadera apología de la dependencia, los principales analistas pronostican que Argentina no se verá perjudicada por la recesión en EEUU. “La Argentina está blindada ante una crisis internacional”, dicen. Claro que este “blindaje” no se debe a méritos del gobierno. Es producto, como ellos mismos señalan orgullosos haciendo gala de su culto al atraso, de la demanda y los altos precios de las exportaciones que se mantendrán debido a los requerimientos de los países asiáticos y a la creciente utilización de aceites para la producción de biocombustibles.
Este panorama demuestra la fragilidad y la inestabilidad de la economía argentina, como siempre a la cola de otros países, dependiendo de los capitales imperialistas. Nada ha cambiado, pues. El gobierno y la burguesía se contentan con los negocios que las grandes potencias les asignan, como lo han hecho siempre, lucrando con el atraso y la dependencia nacional.


+++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

Situación nacional, ER33, gobierno
DESPUÉS DE LA VALIJA, LOS AUTOS VIP
El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

No puede decirse que el kirchnerismo sea poco pródigo en espectaculares hechos de corrupción. A la larga lista de Skanska, las valijas de Southern Winds, la bolsa de Miceli, la fundación de Piccolotti, los FAL de Garré, los dólares de Antonini y tantos otros, se sumaron, ahora los negociados con autos de lujo, importados aprovechando las franquicias especiales para diplomáticos e inmediatamente vendidos a ricos y famosos bien argentinos, o, por ejemplo, a la esposa del funcionario de la cancillería encargado de visar los permisos.
En nada se diferencia este negociado del que se hacía en los ’90 con los autos para discapacitados, cuando nos enteramos que Susana Giménez, Ricardo Darín, Constancio Vigil y otros ricachones tenían lujosos Mercedes Benz o Nissan Pathfinders entrados al país a nombre de testaferros paralíticos, esquivando así los impuestos.
Muchos de los autos detectados ingresados a pedido de alguna embajada, que fueron vendidos a particulares sin esperar el tiempo mínimo que imponen las normas a los diplomáticos, son además marcas y modelos que ni siquiera un diplomático puede traer, porque su circulación está prohibida en Argentina. Es el caso de las carísimas camionetas Hummer, que tienen una historia interesante y ninguna utilidad práctica en la llanura pampeana, por bonitas que queden estacionadas en Cariló. Es un vehículo todo terreno que, como el Jeep, fue desarrollado para uso militar y se estrenó en la Guerra del Golfo, bajo el nombre Humvee. El paso a su uso “civil” fue de la mano de Arnold Schwartzenegger, que lo manejó en algunas de sus edificantes películas. Pronto se pusieron a la venta modelos con más lujo y confort pero con las mismas prestaciones militares, que, desde un precio básico de 60.000 dólares, pueden llegar a u$s130.000 con los accesorios, y fascinaron a la burguesía venezolana, por ejemplo, al punto que el presidente Chávez tuvo que pedirles un poco de discreción.
Aunque la corte suprema se haya lavado las manos, diciendo que no está probado que embajadores extranjeros hayan intervenido en las maniobras, queda claro que este contrabando sólo pudo hacerse con el concurso de, por lo menos, cuatro grupos de personas: los diplomáticos que pusieron el nombre para pedir el auto; los funcionarios argentinos que autorizaron cada importación y luego su prematura nacionalización; los concesionarios y los compradores. Otro excelente ejemplo de los negocios oficiales.

REPSOL-YPF: EL GOBIERNO Y SUS EMPRESARIOS AMIGOS SIGUEN HACIENDO NEGOCIOS (LOS NEGOCIADOS EN LA OPERACIÓN REPSOL-YPF/ESKENAZI)

El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

Repsol-YPF vendió a Petersen Energía, del empresario “K” Enrique Eskenazi, el 15% de su filial argentina, con una opción de compra por otro 10%. Ni “nacionalización” ni “reargentinización”: en medio de la ola de extranjerización creciente de la economía, un excelente negocio en el que todos ellos ganan, menos los trabajadores y el pueblo.

El acuerdo se anunció en diciembre pasado, aunque se había empezado a gestar a principios de 2006. La filtración, en aquel momento, de la noticia de que Repsol YPF planeaba vender una parte de sus acciones a empresas afines al gobierno demoró su concreción hasta ahora. El 14,9% de YPF pasó a manos del empresario argentino Enrique Eskenazi a cambio de 2.235 millones de dólares. El arreglo incluye una opción de compra por un 10,1% adicional (otros u$s1.515 millones), totalizando así un cuarto del total. Es un primer detalle que señala la escandalosa irregularidad de toda la operación, hecha al amparo del gobierno argentino: las normas vigentes obligan a Repsol a lanzar una oferta pública de acciones para vender el 15% o más de su paquete, operatoria que supervisa la Comisión Nacional de Valores. Aunque ya arreglaron con Eskenazi el traspaso del 25%, al hacerlo dividido en dos tramos, ambos menores al 15%, escapan incluso a esos mínimos controles formales.
Por descontado que el grupo Eskenazi no va a poner un peso (ni dólar) de su bolsillo. Un 55% del total será financiado por ellos mismos y por un grupo de bancos extranjeros. Para el resto, recibirán un préstamo de la propia Repsol, garantizado con las acciones de YPF. Toda la negociación se protegió con un “pacto de confidencialidad” con el aval del gobierno, que así garantizó que Eskenazi, uno de los empresarios favoritos del entorno kirchnerista, no sea perturbado por molestos competidores potenciales.
Negocio para Eskenazi, pero también para Repsol, que logra disminuir su inversión en una zona que no le ha dado los beneficios que esperaba, y de la que empieza a retirarse llevándose plata fresca en el bolsillo. Y negocio, a qué dudarlo, para los socios silenciosos, los Kirchner, que seguirán agregando activos a su patrimonio declarado de casi 18 millones de pesos y presentando como un paso adelante esta parcial “nacionalización”. “Nacionalización” que, por otra parte, bajo el gobierno actual y en un país atrasado y dependiente como Argentina, no puede darse de otra manera: con negociados, corrupción y grandes ganancias para la burguesía argentina.
Así nos gobierna esta camarilla de estafadores, por y para los empresarios y las multinacionales y haciendo negocios a costa del pueblo.

QUIÉN ES ESKENAZI
Inició su carrera empresarial como ejecutivo de Bunge y Born. En 1980 ingresó como directivo en la empresa constructora familiar Petersen, Thiele y Cruz. Convertido en su accionista mayoritario, enseguida desarrolló la veta de los productivos proyectos de obra pública, como la central hidroeléctrica Yacyretá y la planta nuclear Atucha II. Hoy el grupo controla el Banco San Juan, el Nuevo Banco de Entre Ríos, el Nuevo Banco Santa Fe y el Banco de Santa Cruz, durante cuya compra, en 1996, conoció y anudó la útil relación con Néstor Kirchner. Uno de sus primeros negocios juntos fue la transferencia al Banco Credit Suisse de los famosos 600 millones de dólares santacruceños, casualmente el mismo banco que ahora financia parte de la compra de YPF.
Eskenazi, modelo ejemplar del “burgués nacional”, integra, junto con Cristóbal López1 y Lázaro Báez2 el riñón empresarial más cercano al matrimonio presidencial

...
NOTAS
1) López es dueño de Casino Club, gerenciadora del Hipódromo de Palermo, del Casino flotante y otros once del interior del país; de Oil M&S S.A, adjudicataria de áreas petroleras; de Clear SRL, recolección de basura; Pampa Pozo, Oil Construcciones, Aceitunas Guadalquivir, Caminos Nuevos Sol, entre otras empresas, la mayoría de menos de cinco años de existencia. Ver “El empresario K” en ER Nº8, noviembre de 2005.
2) Lázaro Báez era empleado del Banco de Santa Cruz en el proceso privatizador, cuando conoció a Kirchner y Eskenazi. Pasó en pocos años a ser propietario de varias empresas relacionadas con la obra pública, concesiones viales, emprendimientos inmobiliarios y petroleras, como Epsur, Austral Construcciones SA, Austral Agro S.A., Austral Atlántica S.A., Austral Desarrollos Inmobiliarios S.A., Diagonal Sur Comunicaciones, Gotti S.A., Alucom Austral Consultora, etc. Curiosamente algunas de sus empresas tienen la misma sede social que otras de Cristóbal López, tanto en Buenos Aires como en Río Gallegos.

EL GOBIERNO SIGUE SUBSIDIANDO A LOS EMPRESARIOS (Las cifras de los millones de pesos que el gobierno destina a las patronales)

El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

El sistema de subsidios viene demostrando ser una eficaz forma de aumentar las ganancias capitalistas y los negociados entre las empresas y el gobierno. En 2007, los subsidios aumentaron 125%, muy por encima de la inflación oficial, y ni hablar en relación a los miserables aumentos salariales pactados por la burocracia sindical. Las cifras presentadas por la ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública) demuestran que los mayores subsidios fueron para el sector energético y para los transportes y, en menor medida, para algunas empresas públicas (incluyendo la inexistente aerolínea Lafsa que recibió 5,2 millones de pesos el año pasado y tiene asignados $3,6 millones para 2008) y productores de alimentos.
En el sector energético, que se llevó $8.330,9 millones (casi el 60% del total), los subsidios se destinaron mayormente a la compra de fueloil para emparchar la crisis energética durante el invierno. Es decir, para cubrir la falta de inversión y planificación de las empresas del sector y el gobierno, siempre con la premisa de mantener e incrementar las ganancias de estos grupos.
En el plano de los transportes, por su parte, los subsidios crecieron increíblemente en 2007 con el argumento de mantener las tarifas congeladas. Como mencionábamos en el número, las estadísticas de enero comprobaron lo que era evidente: a pesar del importante aumento de tarifas que se aplicó este año en todo el transporte público, los subsidios no sólo no bajaron (como se prometía desde el gobierno), sino que siguen subiendo. El negocio del transporte, entre pasajes y subsidios, deja millones en ganancias para los pocos que lo manejan.
Los ridículos argumentos oficiales de que los subsidios sirven para mejorar la distribución del ingreso, detener la inflación y contribuir al crecimiento de la economía, se caen por sí solos: suben los precios y los subsidios sólo sirven para consolidar y expandir las ganancias empresariales de algunos sectores beneficiados y de los funcionarios del gobierno, como Jaime y De Vido, que los manejan a discreción y para cubrir la falta total de inversión y planificación, como en el sector energético. Una demostración más de para quién gobierna el PJ.

LA BUROCRACIA SINDICAL, BIEN ORGANIZADA CONTRA LA CLASE TRABAJADORA (Con paritarias y con represión, los burócratas protegen a los empresarios)

La burocracia sindical, en su comunión de intereses con el gobierno y los capitalistas del país, legitima y alienta la mayor explotación de los trabajadores, paritaria y represión mediante.
El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)


En la mesa de negociación con el gobierno y la patronal, en la calle reprimiendo a los trabajadores, en el PJ disputando cargos... En todos lados, la burocracia sindical cumple disciplinadamente su papel. Todo esto acentuado ante la perspectiva de otro año atravesado por la lucha de los trabajadores por fuera o contra los burócratas.
En la mesa de negociación mantienen las actuales condiciones laborales, con extensas jornadas y agobiantes ritmos de trabajo que periódicamente se cobran la vida de algún trabajador ya sea textil, metalúrgico o de la construcción. En las mismas negociaciones también garantizan la ausencia de planes de lucha, el control de los conflictos que puedan surgir o, directamente, la represión de los que se desborden, a cambio de pequeñas concesiones, insignificantes en relación a las inmensas ganancias empresarias.
La represión de sus patotas hacia los trabajadores que luchan cobra una cotidianidad en la que hasta los medios de comunicación se asombran de la impunidad con la que cuentan estos esbirros para reprimir, tanto a los trabajadores del Casino, como a los colectiveros de la línea 60 o a los trabajadores del subte o al que ose no cuadrarse bajo sus órdenes. Siempre amparados por las fuerzas de seguridad por expreso pedido del gobierno.
Al ya conocido seguidismo hacia el gobierno nacional, se suma por estos días, su apuesta fuerte al partido peronista al que siempre pertenecieron, proponiendo a Hugo Moyano como vicepresidente. De este modo, la burguesía argentina, en su necesidad de fortalecer su partido, cuenta ya con el apoyo total de la burocracia que hoy conduce al movimiento obrero.
Hugo Yasky (CTA) y Estela Maldonado (CTERA) ya firmaron para garantizar un “normal” desenvolvimiento del ciclo lectivo, es decir con pésimas condiciones de trabajo y con altos porcentajes del salario en negro, a cambio de unos ya inservibles $250 más para algunos docentes.
Hugo Moyano, por su parte, adelantó las paritarias repitiendo sus últimas actuaciones: negociando algunos pesos más para los camioneros, en cómodas cuotas, a cambio de no afectar la rentabilidad empresaria. Los argumentos políticos son los de siempre: el gobierno pide “responsabilidad” a los sindicalistas y ya no hablan de “pisos” o “techos”, sino de “límites”. Para el caso es lo mismo. Desde el vamos, con estos argumentos pierden los trabajadores. Es explícito el acuerdo de no afectar las ganancias empresarias teniendo en cuenta la productividad. También lo es el acuerdo de perjudicar a los trabajadores, ya que no se tiene en cuenta la necesidad de cubrir la canasta básica. A los capitalistas se los respeta, a la clase trabajadora se la vapulea.
¿En qué quedó la furiosa interna dentro de la CGT? La rutinaria disputa de negocios que amenazó con echar al actual secretario general, Hugo Moyano, se fundió en un abrazo entre los “gordos” y el moyanismo, tanto dentro del PJ, como dentro de la central.
Todos pejotistas, los burócratas buscan su lugar de privilegio en el partido peronista dirigido por Kirchner. Todos comparten una vida repleta de lujos, participando en las ganancias empresarias a costa de entregar las conquistas y frenar cualquier reclamo de la clase obrera, no sólo legitimando salarios insuficientes, sino también dando el visto bueno a la extensión de la jornada laboral y a la precarización de las condiciones de trabajo, entre otras medidas contra los trabajadores.

ACINDAR, OTRO CRIMEN CAPITALISTA

El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

El 5 de febrero pasado, un horno explotó en el complejo metalúrgico Acindar del grupo Arcerol Mittal1, en Villa Constitución, Santa Fe, dejando ocho trabajadores heridos. Dos de ellos, Nicolás Correa (22) y Alfredo Dianda (23), murieron días después como consecuencia directa de las graves quemaduras sufridas mientras realizaban su labor cotidiana.
Estas situaciones en que obreros mueren en sus puestos de trabajo son postales que se repiten cada vez más en nuestro país. Tanto en pequeñas empresas, como en grandes; tanto con trabajo en blanco, como en negro, siempre con condiciones laborales cada vez más precarias e inseguras. No sorprende que los dos jóvenes obreros muertos trabajaran para una empresa que tercerizaba con Acindar el mantenimiento de los hornos, con condiciones salariales y de seguridad mucho peores que los obreros de la planta, por ejemplo, obligados a trabajar en un horno que sólo llevaba 4 horas de apagado, cuando las normas de seguridad exigen no menos de 24 horas de enfriamiento. Una realidad que no ignoraba la burocracia sindical, al punto que el secretario general de la UOM de Villa Constitución y secretario gremial de la CTA, Victorio Paulón, en sus declaraciones lo reconoció: “Lo que ha pasado, fundamentalmente, es que las viejas normas (de seguridad) no alcanzan para los nuevos ritmos de producción”, ya que “la planta ha aumentado un 40 por ciento la producción anual y conlleva un aceleramiento de los procesos que va precarizando muchas situaciones.”
Como los miles de operarios muertos en sus lugares de trabajo, el caso de los obreros de Acindar no es una tragedia ni una fatalidad, no es un accidente, no se debe a una negligencia humana, no es un hecho fortuito ni un caso aislado, como suelen remarcar las agencias de comunicación de la burguesía, y como señalaron también los directivos de la metalúrgica y la burocracia sindical. Es ni más ni menos que un crimen capitalista, un hecho intrínseco al sistema de explotación vigente, cuya lógica impone el desprecio absoluto por la vida del trabajador en pos de la productividad, la ganancia y el crecimiento empresario.

...
NOTAS
1) Acindar, que en los 70 presidía José Alfredo Martínez de Hoz, pertenece desde 2006 al Grupo Arcelor Mittal, líder mundial en la producción de acero, que emplea a más de 320.000 personas en el mundo en 27 países, y es el resultado de la fusión de las empresas Arbed de Luxemburgo, Aceralia de España y Usinor de Francia con la anglo-india Mittal Steel.

CRECE LA REPRESIÓN DE LA MANO DEL NUEVO GOBIERNO (La represión nacional y las medidas represivas de Scioli y Macri)

Represión a los trabajadores, gatillo fácil, leyes más represoras y rearme policial: Cristina Fernández, Daniel Scioli, Mauricio Macri y el resto de los gobernadores cumplen con su obligación de reprimir al pueblo para garantizar que los explotadores sigan aumentando sus ganancias.
El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

Los cuatro años y medio de gobierno de Néstor Kirchner nos dejaron 850 muertos por el gatillo fácil y la tortura1; un sostenido incremento de la represión a militantes y organizaciones, con record de presos políticos; constantes ataques a los trabajadores organizados por fuera de las burocracias sindicales, con el concurso de patotas oficiales complementando el accionar de las fuerzas de seguridad y un compendio nunca visto de leyes represoras, incluyendo las llamadas “antiterroristas”, cumpliendo el mandato del amo yanqui. También nos dejaron un discurso “progresista” en materia de derechos humanos, cuidadosamente limitado a los hechos de hace tres décadas o más, que junto al impulso oficial a los juicios contra aquellos represores sirvió, fundamentalmente, para dar un marco de legitimidad al gobierno y sus instituciones. Kirchner logró, a costa de entregar un puñado de viejos milicos que a esta altura de poco sirven a la burguesía, convencer a propios y extraños que era el “gobierno de los derechos humanos”. Y por lo tanto, no se lo podía acusar de represor... Caló tan hondo la jugada, que algunos insisten todavía en señalar el “doble discurso”, sin ver que la llamada “política de derechos humanos” de Kirchner es parte (y parte importante) de su política represiva, “que le permite reprimir más que ninguno de sus antecesores al compás de los aplausos del coro de vencidos y conversos”2.
Por el mismo camino avanzan la nueva presidenta y todos y cada uno de los gobernadores que asumieron a fin de 2007. En materia de gatillo fácil y tortura, en el primer mes del año hubo no menos de quince asesinatos en distintos lugares del país. Hemos visto, en el mes y medio que lleva el nuevo gobierno, cómo fueron reprimidos los trabajadores del INDEC, del Casino flotante, de Pagoda, de Mafissa, de la línea 60, los vecinos cordobeses que se opusieron a un aumento del 33% del boleto de colectivo, los cartoneros en Belgrano, etc.
Con el repetido argumento de la “inseguridad”, aumentan los presupuestos policiales y el número de efectivos. Se reforman códigos y leyes para dar más facultades a la policía, como reconocer legalmente que puedan interrogar “sospechosos” (lo que, tortura mediante, jamás dejaron de hacer), al tiempo que, una y otra vez, se comprueba que no hay modalidad delictual a la que resulten ajenos policías y otros esbirros de uniforme.
En la ciudad de Buenos Aires, la pelea es por quién va a dirigir a la policía federal, lo que incluye su jugosa caja. Federico Pinedo, hombre de confianza de Macri como su antepasado homónimo lo era del general Justo, lo reconoció en una entrevista radial: “La disputa es sobre quién va a ser el jefe de la policía, si Aníbal Fernández o Mauricio Macri, al que la gente votó para eso”. Bien clarito. El asunto pasa, exclusivamente, por tener la dirección política de la PFA. Mientras siguen mostrándose los dientes, la presidenta festejó su cumpleaños regalando 500 vehículos de distinto tipo, todos 0km, a la federal, y Macri da los primeros pasos en su Plan B, generar su propio cuerpo policial. Pero la violenta represión ordenada por el gobierno de la ciudad y ejecutada por la policía del gobierno nacional para expulsar a los cartoneros de las Barrancas de Belgrano, mostró cómo ceden las fricciones internas, y aflora la defensa de los intereses comunes de la burguesía, frente a la necesidad de reprimir a los trabajadores y el pueblo.


LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, EJEMPLO MODELO
Ni bien asumió la gobernación bonaerense, Daniel Scioli avisó: “Voy a incrementar el poder de fuego de la policía”, y a los pocos días, como para que no quedaran dudas, agregó: “A la policía le voy a dar apoyo político”. Empezó a cumplir la promesa a partir de la designación del fiscal Carlos Stornelli, de excelente imagen en las fuerzas de seguridad, como ministro, junto con la reinstalación del cargo formal de Jefe de la Policía provincial, donde fue nombrado el comisario Salcedo. Inmediatamente impulsó la reforma del código procesal universalizando el procedimiento llamado de “flagrancia”, que en la práctica significa que si dos policías dicen que vieron a alguien cometiendo un delito, no hace falta más para llevarlo a juicio y condenarlo en dos o tres meses.
Y de remate, un puñado de selectos asesores, que van desde el ministro del interior menemista Carlos V. Corach hasta la mujer del barra brava Di Zeo, otro con buenas relaciones policiales, y una comisión de “notables”, la mayoría jueces.
Esa comisión está presidida por el juez federal Alberto Durán, que por varios años dirigió la Comisión de Seguridad Ciudadana, creada por un decreto del intendente Julio Alak e integrada por los jefes policiales, fiscales, entidades empresariales, colegios profesionales y gremios platenses. La Comisión propuso medidas como instalar 300 cámaras de video para vigilar “lugares estratégicos”, o que la caballería e infantería participaran en operaciones cerrojo y en el patrullaje urbano. Desde 1985, el juez Durán es profesor de la Escuela de Policía Juan Vucetich, de manera que desde entonces viene “educando” policías. Fiel al peronismo bonaerense en la madurez, en su juventud tuvo fluidos vínculos con la dictadura. Fue funcionario del Ministerio de Gobierno de la provincia hasta febrero de 1980, fecha en que ingresó al poder judicial, donde continúa. Se declaró amigo personal del histórico jefe de la bonaerense Pedro Klodczyk y del comisario mayor Darío Delfín Rojas, torturador y represor ascendido por Camps a raíz de su participación en el caso Graiver. Ese es el jefe de los “notables” de Scioli para garantizar la seguridad.

...
NOTAS
1) Archivo de Casos de CORREPI, 2007.
2) “La ´política de DDHH´ del gobierno es parte de su política represiva” en ER Nº31, diciembre de 2007.

GERARDO MARTÍNEZ

El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

Gerardo Alberto Martínez, sin haber sido jamás albañil, es actualmente, además de titular de la UOCRA (Unión de Obreros de la Construcción de la Rep. Arg.), secretario de relaciones exteriores de la CGT, secretario gral. de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur (CCSCS), y miembro del Concejo de Administración de la OIT. Fue también secretario general de la CGT entre 1995 y 1996, fecha en que secundó a Hugo Moyano desde el MTA.
Este histórico empresario peronista siempre fue muy apegado a la cúpula gremial. Secretario de organización de la UOCRA entre 1985 y 1989, asumió su titularidad a partir de 1990 hasta la fecha. Durante ese transcurso, incursionó en la cámara nacional de diputados por el PJ bonaerense encabezado por Hilda Duhalde en el período 1997-2001, lo cual no le impidió en absoluto, a partir de 2003, amoldarse rápidamenete a la política emanada desde la Casa Rosada. Debido a su enérgica defensa del gobierno nacional, de la estabilidad institucional, del pacto social y el “diálogo tripartito”, de la comunión entre la esfera pública y privada, de la “alianza estratégica” entre el gremio y el sector empresario de la construcción, a su alineamiento con el moyanismo en la CGT; en suma, de su oficialismo furioso, no hubo, en este tiempo, evento o acto gremial importante de la UOCRA que no contara con la presencia estelar de los altos funcionarios gubernamentales, a cargo de los cuales quedaba el discurso de cierre y saludo, palabras aduladoras de Martínez mediante.
Las estadísticas oficiales declaran que el rubro de la construcción ha sido uno de los sectores que arrojó mayor rentabilidad en los últimos años, pero, eso sí, sobre la base de muy bajas remuneraciones a los trabajadores, de un altísimo porcentaje de empleo en negro y pésimas condiciones laborales, que no cumplen siquiera las mínimas medidas de seguridad. En efecto, mientras Martínez se regodea paseando por foros internacionales ensalzando a su presidenta, y profundiza viejos vínculos con los empresarios de la construcción, los trabajadores del sector mueren en cantidades cada vez mayores en sus puestos de trabajo. Según registros oficiales, sólo en el año 2007, perdieron la vida 158 obreros de la construcción. El mismo año, Martínez fue investigado por la justicia federal junto a otros burócratas como Luis Lingeri (obras sanitarias), Armando Cavalieri (comercio) y Juan José Zanola (bancarios), por el desvío de un crédito de u$s285 millones del Banco Mundial, otorgado a los sindicatos para su "fortalecimiento institucional", teóricamente para capacitar a dirigentes, desarrollar capacidades gerenciales y crear sistemas informáticos.
En diciembre pasado, en un acto de la UOCRA, con motivo de la inauguración de un hotel, al que asistieron Cristina Fernández y su marido, el burócrata cegetista le adelantó su respaldo al expresar: “Quizá vamos a discutir, pero vamos a acompañar. Usted es quien nos tiene que llevar adelante.”

AMADEO GENTA

El Revolucionario Nº33 (Marzo de 2008)

Amadeo Nolasco Genta es un legendario de la burocracia argentina y un declarado peronista, con casi 40 años en el gremio de obreros y empleados municipales de la ciudad de Bs. As. Aunque hoy se pinte la cara cuando habla de la dictadura, y compare retóricamente a Macri con el brigadier Cacciatore, su colaboración con los militares (incluso denunciando y entregando delegados) y sus gobiernos municipales, fueron estrechos y mutuamente productivos.
Con su socio político, Patricio Datarmini, se han alternado ininterrumpidamente, desde 1983 hasta la fecha, en la conducción del SUTECBA y la presidencia de la Ob.SBA, su obra social. Desde diciembre de 2007, es secretario general de la COEMA, la confederación de los municipales a nivel nacional, puesto que heredó de Alfredo Atanasof, actual funcionario del gabinete de Scioli. De este modo, Amadeo Genta se ha transformado en el segundo sindicalista del país con mayor masa de afiliados, detrás del sindicato de comercio. Este hecho representa una gigantesca caja para el histórico dirigente, ya que, además de la enorme cantidad de trabajadores que nuclea su sindicato, éste debita obligatoriamente a sus agremiados el 6% de su salario, mientras que el descuento corriente para el resto de los trabajadores es del 3%.
“Nosotros somos como el obelisco; te podrá gustar o no, pero el obelisco siempre está. Nosotros también y los políticos tienen que negociar con nosotros”, declaraba Amadeo Genta hace unos años. Su anquilosamiento en la cúpula del gremio y la obra social le ha permitido a este burócrata, adicto a la cocaína, manejar con extrema discreción una abultada caja; trabar excelentes relaciones con todos y cada uno de los gobiernos; obtener gruesos subsidios estatales que jamás reembolsó; acceder a créditos en el Banco de la Ciudad para acrecentar su patrimonio personal y el de sus familiares; influir en los nombramientos del personal jerárquico del sector, especialmente en aquellas áreas relacionadas directamente con los empresarios; armarse de una nutrida fuerza de choque para reprimir a los trabajadores, como en el caso del Hospital Francés; etc. Nunca fue ajeno a los grandes negociados del poder, como cuando era concejal porteño en los ’90 y fue uno de los procesados por el escándalo de la “escuela shopping” junto al paradigmático intendente peronista Carlos Grosso.
Junto con Viviani, el burócrata de los taxistas, fue uno de los principales apoyos de Hugo Moyano para asegurar al camionero su continuidad como jefe indiscutido de la CGT, poniéndolo bajo los reflectores al convertirlo en el protagonista del enfrentamiento sindical con Macri.
Recientemente, en enero, expresó al arco de burócratas sindicales que dieron su apoyo a Kirchner con motivo de la interna del peronismo, el rentista sindical de los municipales que el ex presidente “...es sin duda la figura indicada para normalizar” el PJ, “...la figura clave para ocupar la presidencia que hace falta”. Y enfatizó: “Estamos con usted. Le pedimos que usted esté con nosotros.”