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Elecciones en el Roca y en ATE: El rol de la oposición antiburocrática


Después de las elecciones en el Roca y en ATE, la oposición antiburocrática debe avanzar en la coordinación y en la unidad desde abajo para desarrollar la lucha contra las patronales, el gobierno y la burocracia sindical.

Durante el mes pasado, se llevaron adelante dos elecciones sindicales de trascendencia para la clase trabajadora. Las elecciones en el ferrocarril Roca y en la Asociación de Trabajadores del Estado.
Tanto los trabajadores ferroviarios como los estatales vienen protagonizando procesos de reorganización antiburocrática y de lucha. Y esto constituye una base fundamental para lanzarse a la pelea por la recuperación sindical.
Los trabajadores del ferrocarril vienen de desarrollar la dura batalla por el pase a planta permanente de los tercerizados, en la que debieron resistir los despidos de la empresa, las dilaciones del ministerio de Trabajo y la represión de la patota sindical, con complicidad policial, que culminó en el asesinato de Mariano Ferreyra.
Los trabajadores del estado vienen de la lucha del Teatro Colón y de ministerio de Trabajo y de un proceso de organización antiburocrático que logró reunir a una importante cantidad de activistas en el Plenario de Seccionales, Juntas Internas, Delegados y Congresales de la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Sobre este piso de organización y lucha, los activistas antiburocráticos lograron conformar una única lista de oposición en cada sector. Esto constituye, sin dudas, uno de los elementos más positivos de ambos procesos.

Elecciones en el Roca
En el ferrocarril Roca, se elegía el Cuerpo de Delegados. Como toda dirección burocrática, la Verde del asesino Pedraza no permite la representación de las minorías en las instancias de conducción. Así, los trabajadores debían elegir un Cuerpo de Delegado de más de cien miembros, todos, de la lista ganadora, vedando la voz y el voto de las minorías en este ámbito gremial.
Aún así, la participación del activismo antiburocrático, alertó a la dirección Verde que se movió como nunca para retener la conducción. Esta situación, demostrativa del clima de conmoción política que atraviesa el ferrocarril, derivó en una inusual participación que alcanzó al 90% del padrón.
En estas elecciones, la burocracia de la Verde, apoyada directamente por el ministerio de Trabajo, se impuso con el 59% de los votos (unos 2.570), y los supervisores y kirchneristas de la Azul y Blanca, obtuvieron un 16,5% (710 votos). Por su parte la lista antiburocrática Gris-Bordó cosechó el 24,5% (unos 1.070), lo que significa un notorio avance en la intervención del activismo antiburocrático en el Roca y plantea la necesidad y posibilidad de ampliar el desarrollo militante para lograr disputar la dirección.
Para sostenerse en la conducción, pese a su desprestigio, la Verde se basó en el clientelismo, la devolución de favores, las promesas de privilegios personales, sus vínculos con la empresa y un sinnúmero de maniobras. Contó, además, con el acuerdo tácito de sus ex socios de la Azul y Blanca, que se posicionó como “opositora”, no para corroer el caudal electoral de la burocracia, sino para dividir el voto contra la Verde. Jugó un papel muy importante, también, la elección en Constitución, donde la Verde sacó su mayor diferencia apoyándose en un sector de administrativos directamente vinculados a la empresa y al sindicato.
Sin embargo, allí donde el activismo opositor está presente, la disputa contra la burocracia se pone de manifiesto claramente. Pese a las maniobras de la Verde con el manejo discrecional de los padrones, la Gris-Bordó se impuso en los talleres de Escalada con un 65% de los votos.

Elecciones en ATE
Para la elección de la directiva nacional de ATE se presentaron dos listas: la de la burocracia sindical de la lista Verde, encabezada por Julio Fuentes, y que responde al sector de Pablo Micheli; y la lista opositora representada por la Bermellón, que reunía a todo al activismo antiburocrático. Aquí, con el peso del aparato, la burocracia se impuso con el 90% de los votos.
La elección de las directivas provinciales y seccionales tuvo la particularidad de que se presentó otra lista: la Azul, claramente alineada con el kirchnerismo y encabezada por el “Nono” Frondizi, hombre de Yasky.
Ha sido muy bajo el nivel de participación de los afiliados, hecho demostrativo de la política de no convocatoria que caracteriza a la burocracia de ATE.
Pese al triunfo de la burocracia, estas elecciones ratificaron la influencia de la militancia antiburocrática en varios sectores. La Bermellón, por ejemplo, ganó en ATE Sur (85%), en el Teatro Colón, en el Hospital Garrahan (82%), en el ministerio de Trabajo, en el Incaa (95%), en promoción social de Capital, en el Ioma (85%) y en las dependencias de educación y desarrollo social de La Plata. Esto demuestra que allí donde el activismo antiburocrático está presente, la disputa por la dirección sindical es real y la burocracia sindical va perdiendo posiciones.

Para profundizar la lucha
Es muy importante que en estas dos experiencias se haya logrado conformar una lista unitaria del activismo antiburocrático para enfrentar a las direcciones enquistadas en los sindicatos, permitiendo establecer un polo de referencia para el conjunto de los compañeros y dando lugar a un avance en la participación y la organización de la base antiburocrática.
Sin perjuicio de ello, debemos señalar que la conformación de las listas fue dificultosa y más de una vez las aspiraciones sectoriales estuvieron cerca de fracturar el necesario frente común contra la burocracia. Esto marca también la debilidad de frentes que se han constituido para dar la batalla contra los burócratas pero que carecen de un fuerte trabajo común en la militancia cotidiana.
Justamente, ahora que las elecciones gremiales han pasado, de lo que se trata es de profundizar el trabajo de construcción sindical antiburocrático con las bases, estimulando la organización independiente de los trabajadores e impulsando la lucha por las reivindicaciones de los compañeros ferroviarios y estatales.

Por la recuperación sindical: Las luchas antiburocráticas

La clase trabajadora viene recomponiendo su protagonismo en la lucha contra las patronales y el estado. Y en ese camino, también avanza en la lucha contra la burocracia sindical, bajo todas sus presentaciones. Ahora, disputando instancias de dirección en ATE y en la UF.



Desde hace tiempo, la clase trabajadora argentina viene recuperando protagonismo en la lucha contra el gobierno, las patronales y la burocracia. La conflictividad sindical se reproduce constantemente, debido a la intervención del activismo antiburocrático y al surgimiento de un nuevo activismo obrero, que continúa dando sus primeros pasos en la lucha gremial, acumulando experiencia y fogueándose en la pelea.

Así, en los últimos tiempos, hemos asistido a la lucha de los trabajadores del Garrahan dirigidos por su Junta Interna, contra la patota sindical y el gobierno nacional, con el ex ministro de salud, Ginés González García, encabezando el ataque contra los trabajadores. Vimos a los docentes salteños, organizados en asambleas al margen de la conducción oficial, pelear contra la represión del gobierno del peronista Romero, y sorteando el aislamiento de la conducción burocrática de la CTERA. Presenciamos el ejemplo de los trabajadores del subte, que, con la acción de su Cuerpo de Delegados antiburocrático, conquistaron la jornada de seis horas, pese a la resistencia y los ataques de la patota de la UTA, la militarización del gobierno y las dilaciones de la empresa y el ministerio de trabajo. También, los obreros del neumático, con los delegados independientes de Fate a la cabeza, llevaron adelante la lucha contra los despidos, enfrentando a la patronal de Madanes y la militarización de la planta por parte del kirchnerismo. Los obreros de la alimentación, con las Comisiones Internas de Kraft y Arcor al frente, lucharon contra los despidos y lograron romper el techo salarial impuesto por la burocracia de Daer en el sector. La lucha contra la tercerización, tuvo su máxima expresión en la pelea dada por los ferroviarios del Roca, organizados al margen y contra la burocracia verde de Pedraza, que, tras una larga y dura batalla que se cobró la vida de Mariano Ferreyra, consiguieron el pase a planta permanente de más de 1.500 trabajadores. Más recientemente, los maestros de Santa Cruz marcaron un camino de lucha al enfrentar al gobierno, a las patotas, a la represión policial, y a la burocracia docente, reclamando aumento salarial con la fuerza del paro, el piquete y la movilización permanente durante casi sesenta días.

Hasta aquí, un breve repaso de las luchas más trascendentes de la clase trabajadora. Son muchos más los conflictos que se suceden, donde el rol del activismo independiente y antiburocrático cobra un papel central en la orientación de la lucha, que se multiplica considerablemente cuando las instancias de dirección sindical se encuentran en manos de este sector de la clase trabajadora, como se puso de manifiesto en los conflictos antes señalados.

Por eso, junto a la militancia cotidiana en cada lugar de trabajo y la construcción desde las bases, la disputa contra la burocracia sindical para conquistar las conducciones gremiales, adquiere una importancia clave.

En este marco, en el mes de agosto, tendrán lugar dos hechos de importancia en la lucha que está llevando adelante la clase trabajadora por la recuperación sindical. Nos referimos a las elecciones del Cuerpo de Delegados del ferrocarril Roca, enrolado en la Unión Ferroviaria, y las elecciones de las Comisiones Directivas nacional, provinciales y seccionales de la Asociación de Trabajadores del Estado.

En ambos casos, la burocracia sindical se presenta dividida, como consecuencia de las disputas entre los distintos bandos capitalistas. Por su parte, las listas antiburocráticas (Bermellón en ATE y Gris-Bordó en el Roca) se construyeron con la unidad del activismo opositor. Esto, indudablemente, constituye un importante paso adelante en la lucha por la recuperación sindical, que es necesario consolidar, para que no se limite a un simple acuerdo electoral, con una militancia cotidiana que coordine y permita establecer criterios y prácticas comunes en la lucha contra el gobierno, las patronales y la burocracia sindical.



Elecciones en ATE

El 4 de agosto, se realizarán las elecciones en ATE para elegir la conducción nacional, las provinciales y las seccionales.

Este sindicato viene siendo dirigido por la burocracia de la lista Verde, que comandan Víctor De Gennaro y Pablo Micheli. Esta burocracia, ahora enfrentada con el kirchnerismo, está alineada con los proyectos patronales que representan personajes como Hermes Binner o Fernando “Pino” Solanas, exponentes del empresariado del campo cuando estalló el conflicto por las retenciones a las exportaciones. Es decir, que, pese a sus declaraciones, la Verde atenta contra los intereses de los trabajadores.

El otro sector de la burocracia en ATE está integrado por los kirchneristas agrupados en la lista Azul. Si bien este sector, ante la certeza de un amplio triunfo michelista, no disputará la conducción nacional del sindicato, sí se presentará en varias provincias y seccionales para intentar minar el poder de la Verde y ganar posiciones dentro de la disputa aún abierta dentro de la CTA.

Es claro que ninguno de estos dos sectores constituye una alternativa para los trabajadores del estado. La clase trabajadora necesita sindicatos antipatronales, antigubernamentales y antiburocráticos. Para ello, en ese camino encara su trabajo la lista Bermellón. Este frente plantea un programa de lucha por mejores salarios, por el blanqueo de las sumas en negro y contra la precarización laboral. Además, se propone avanzar en la organización antiburocrática planteando la reforma de los estatutos, la representación de las minorías, la revocabilidad de los mandatos, y el protagonismo de las asambleas, como organismo supremo de debate y toma de decisiones.

Por eso, frente a las dos variantes burocráticas, la única alternativa para los trabajadores es la lista Bermellón.



Elecciones en el Roca

El 9 de agosto, en el ramal Roca del ferrocarril se realizarán las elecciones para renovar el Cuerpo de Delegados. En estas elecciones se presentan tres listas. La burocracia de la Verde de José Pedraza, el amigo del ministro Tomada, y cabeza visible de la burocracia empresaria y asesina, responsable del asesinato de Mariano Ferreyra. La lista Azul y Blanca, que nuclea a ex verdes, supervisores y a los kirchneristas de La Cámpora. Y, por otro lado, se presenta el frente Gris-Bordó, que reúne a la oposición antiburocrática en el ferrocarril, a los compañeros que vienen enfrentando sistemáticamente a la burocracia y a los protagonistas de la reciente lucha contra la tercerización.

Sin dudas, esta elección cobra una importancia mayúscula, debido a la trascendencia que tuvo la lucha de los trabajadores ferroviarios. La división de la burocracia es una de las manifestaciones de la crisis que atraviesa, por el desprestigio que cosechó entre los trabajadores, tras el asesinato de Ferreyra, la defensa de la patota sindical y el encarcelamiento de sus dirigentes. La Verde pretende perpetuarse en la conducción, y la Azul y Blanca, lavarle la cara a la burocracia en el ramal.

Solamente la Gris-Bordó se constituye como alternativa para los más de 5.000 ferroviarios, que tienen la oportunidad real de recuperar su Cuerpo de Delegados.



Sobre este escenario, y como afirmábamos en nuestro número anterior, el activismo antiburocrático tiene la tarea de “extender la militancia cotidiana en cada lugar de trabajo, para poder avanzar en la recuperación de los sindicatos, y de toda instancia de dirección gremial, para liberar a los trabajadores de las trabas impuestas por la burocracia”.

Elecciones en la UF, en ATE y en UTE. Por la recuperación sindical

En las próximas semanas, se realizarán elecciones en tres sindicatos importantes: UTE, ATE y UF. La característica común en estas instancias es la conformación de listas unitarias del activismo antiburocrático (Rosa-Marrón en UTE; Bermellón en ATE; y Gris-Bordó en el ferrocarril Roca). Por lo demás, la oposición enfrentará a distintas vertientes de la burocracia sindical: las dos bandas de la CTA (representadas por López en UTE y por Micheli en ATE) y las patotas asesinas de la CGT (representadas por Pedraza en el ferrocarril).



La clase trabajadora argentina viene protagonizando un proceso de recomposición, en cuanto a organización y lucha antiburocrática. En los últimos años, los trabajadores han protagonizado procesos como el de la lucha contra los despidos en Kraft, la ruptura del techo salarial por parte de los obreros de la alimentación cordobeses, la relegitimación del Cuerpo de Delegados en Fate y de la Seccional San Fernando del SUTNA, la de la Junta Interna del Hospital Garrahan, la lucha de los choferes de la línea 60 y la recuperación del Cuerpo de Delegados de la 41, y la reciente huelga con piquete y movilización protagonizada por los docentes de Santa Cruz, entre otras tantas experiencias de organización y lucha independiente de los trabajadores.

En la lucha por avanzar en la recuperación de las instancias de conducción sindical, una de las experiencias recientes más significativas fue la conformación de una lista unitaria de la oposición al pianellismo en el subte, que, aunque no se haya impuesto en las elecciones de la Comisión Directiva de la AGTSyP, ha representado un paso hacia adelante en la necesaria unidad para avanzar contra la burocracia sindical.

Por otra parte, el activismo antiburocrático ha logrado conformar listas unitarias para disputar contra la burocracia en distintos sindicatos. Es el caso de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), el de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), y el de la Unión Ferroviaria (UF).



Elecciones en UTE

El 14 de julio se elegirá la Comisión Directiva del sindicato docente de Capital Federal. En estas elecciones se presentan dos listas: la Celeste y la Rosa-Marrón.

La burocracia celeste, que encabeza Eduardo López, se propone proseguir en la cúpula del sindicato. Toda su política se basa en hacer campaña contra el machismo y a favor del kirchnerismo, que lleva como candidato a Daniel Filmus. Su alineamiento con Hugo Yasky y con el gobierno de Cristina Fernández lo ubica en la vereda de enfrente de los docentes de la ciudad, que necesitan mejores salarios y mejores condiciones de trabajo, entre un sinnúmero de reivindicaciones postergadas. Este seguidismo, se manifestó concretamente en la actitud hacia la lucha de los docentes santacruceños. La UTE se limitó a declararse en “estado de alerta”. Pero cuando su gobierno ordenó la represión, tampoco hizo nada, más que una solicitada simbólica y la adhesión a una jornada de repudio, que rechazó cualquier medida de apoyo real a la lucha de los docentes del sur.

Ante esta burocracia, como alternativa para la docencia porteña, se presenta la lista Rosa-Marrón, que reúne al activismo opositor en UTE. Esta experiencia deberá profundizarse con la militancia cotidiana en cada escuela, en cada distrito, para avanzar en la organización, con plena independencia de la lista celeste, para proyectar la disputa efectiva contra la burocracia docente en capital.



Elecciones en ATE

La burocracia verde de Pablo Micheli va por un nuevo período al frente de ATE. El 4 de agosto se realizarán las elecciones para elegir a la conducción nacional, a las provinciales y a las seccionales. Esta burocracia, que se separó de su ex aliado Hugo Yasky como consecuencia sus alineamientos con distintos partidos patronales, pretende mostrarse como “combativa” por su enfrentamiento al kirchnerismo, pero no representa una alternativa de independencia para los trabajadores, debido a que se encolumna tras de otro sector patronal, como el que encabeza Hermes Binner. Para graficar esto, basta mencionar que Víctor De Gennaro, padrino político de Micheli, se postula como candidato a diputado en la lista que encabeza Margarita Stolbizer, por el Frente Amplio Progresista, en la provincia de Buenos Aires.

La lista antiburocrática, La Bermellón, se presenta como alternativa a esta burocracia sindical. La unidad de todo el activismo opositor constituye un importante paso adelante en pos de la recuperación sindical en ATE, fundamentalmente de sus seccionales. Experiencia, que también será necesario balancear y profundizar para avanzar en la disputa contra la burocracia verde de Micheli.



Elecciones en la UF

Después del asesinato de Mariano Ferreyra y de la importante lucha por el pase a planta permanente de los tercerizados del ferrocarril, el 9 de agosto se realizarán elecciones para renovar el Cuerpo de Delegados en el Roca. En estas elecciones se presentarán tres listas: la verde, la azul y blanca, y la gris-bordó.

La burocracia sindical está representada, por un lado, por la lista verde de Pedraza, que es la burocracia empresaria y asesina del ferrocarril, la que batalló, junto a la patronal, contra la incorporación de los tercerizados a la planta permanente. Por otro lado, se presenta la azul y blanca, que pretende mostrarse como alternativa, pero es un desprendimiento de la verde, formada por jefes y supervisores y militantes kichneristas.

Como alternativa para los trabajadores del ferrocarril, se presenta el Frente de Unidad Ferroviaria con la lista Gris-Bordó, que propone un camino de organización y lucha independiente. Este frente plantea recuperar el Cuerpo de Delegados, para ponerlo al servicio de los trabajadores.



Sin dudas, la existencia de estas tres listas unitarias es expresión del resurgimiento de un activismo sindical independiente. Más allá de los resultados que se obtengan en cada proceso (en los que jugarán seguramente el fraude, la inexperiencia y la diferencia abismal de los recursos disponibles entre la burocracia y la oposición), el activismo deberá balancear estas experiencias para corregir errores y profundizar aciertos. Paralelamente, será necesario extender la militancia cotidiana en cada lugar de trabajo, para poder avanzar en la recuperación de los sindicatos, y de toda instancia de dirección gremial, para liberar a los trabajadores de las trabas impuestas por la burocracia.

Ferrocarril: Continúa la lucha de los tercerizados

La lucha de los tercerizados del ferrocarril no se detiene debido a la negativa del gobierno y la patronal a darle un cierre definitivo, incorporando a todos los trabajadores a planta permanente.



El pase a planta permanente de todos los tercerizados del ferrocarril Roca, del Belgrano Sur y del San Martín, todos bajo la órbita de la UGOFE, se realiza a cuentagotas. Es que la misma UGOFE, gestionada por empresarios, funcionarios y burócratas, pone mil y una trabas para garantizar el cumplimiento de las actas tantas veces firmadas. Y esto no puede ser de otra manera, ya que la UGOFE concedió las licencias necesarias para facilitar el accionar de la patota que asesinó a Mariano Ferreyra. Por eso, ante las permanentes dilaciones, las asambleas, los bloqueos de boleterías y los cortes de vías se suceden con frecuencia.

A comienzos de febrero, después de varios meses de espera, trabajadores del San Martín cortaron las vías a la altura de Chacarita para exigir el cumplimiento de la reincorporación de los despedidos de las tercerizadas y el pase a planta. La respuesta oficial fue una imponente militarización de la zona para intimidar a los trabajadores, tras la orden judicial de proceder al desalojo. La burocracia de la UF no se quedó atrás y, a modo de advertencia, amenazó: “Ninguno de los trabajadores ferroviarios está de acuerdo con el corte de vías. No queremos que pase lo que ocurrió en el Roca”, recordando, así, la campaña que precedió al asesinato de Ferreyra, que decía “Los ferroviarios no cortamos vías”, y pedía represión a viva voz.

A fines de febrero, unos 50 trabajadores del Roca se presentaron ante las oficinas de la UGOFE para efectivizar el ingreso, pero éste fue negado por la empresa. Entonces, se impuso un nuevo corte de vías, pese a la contundente presencia policial. Debido a esta decisión de los trabajadores, la empresa comenzó a citarlos para el ingreso desde el día siguiente. De este modo, se van sumando a los cerca de mil ex tercerizados que ya ingresaron a la planta permanente del ferrocarril.

Para los que ya están adentro, la actitud de la patronal y de la burocracia es de presión y persecución. Los trabajadores denuncian, también, que no les han reconocido la antigüedad ni la categoría, y a muchos de ellos les han negado la afiliación al sindicato que debería representarlos. Encima, ante la ausencia del cumplimiento de las condiciones necesarias de seguridad, Leonardo Cherluscosqui, un obrero de vía y obra de la tercerizada Sogesic, perdió la vida al ser arrollado por una formación mientras realizaba su trabajo sin los elementos de seguridad correspondientes.

Toda esta situación, plagada de idas y venidas, de interminables negociaciones, de incumplimientos por parte de la empresa y el gobierno, de persecución hacia los trabajadores... hacen que la lucha del ferrocarril se mantenga vigente y en estado de alerta permanente. Y todo, pone manifiesto que es necesario continuar la lucha hasta el final.

La lucha de los ferroviarios

Ante la disposición a la lucha por parte de los trabajadores tercerizados del Roca, el gobierno se ve obligado a ir concediendo el pase a planta permanente. Es fundamental profundizar la organización y la lucha para garantizar el encuadramiento bajo convenio ferroviario de todos los tercerizados.




Como en cada lucha obrera que cobra trascendencia nacional, la puja entre los trabajadores y la patronal, que cuenta con la complicidad del gobierno y la burocracia sindical, se vuelve cada vez más dura.

Como ocurre en toda lucha de envergadura, los capitalistas se resisten con fuerza a ceder a los reclamos obreros, no sólo por los costos económicos que esto puede significarle, sino fundamentalmente por lo que representa en términos políticos una derrota de los capitalistas a manos de los trabajadores en lucha. Cada conquista obrera, aún con los golpes propios de cada lucha, extiende su ejemplo hacia el conjunto de la clase trabajadora. Así ocurrió con la lucha por aumento de salarios emprendida por los obreros de la alimentación, con epicentro en Córdoba, que rompió el techo salarial, impuesto por el gobierno, la patronal y la burocracia, y repercutió favorablemente en la lucha de varios sectores de la clase trabajadora. Así, ocurre ahora con la lucha contra la tercerización en el Roca, que se extiende a otras líneas del ferrocarril.

Los trabajadores tercerizados del ferrocarril Roca están protagonizando una de las batallas más duras. El gobierno, la patronal y la burocracia ferroviaria se resisten por todos los medios a incorporar a la planta permanente a todos los trabajadores tercerizados. El sistemático incumplimiento de los acuerdos por parte del gobierno, las presiones de la empresa y las medidas antiobreras de la burocracia son cosa de todos los días.

Pasaron más de tres meses desde la firma del primer acta que estipulaba el pase a planta permanente de todos los trabajadores tercerizados. Sin embargo, el gobierno sigue poniendo trabas y excusas. Cada incorporación es producto de la presión y la lucha que emprenden los trabajadores y no de la voluntad política del gobierno. Así se evidenció, por enésima vez, cuando la asamblea de más de 300 trabajadores del miércoles 19 de enero resolvió cortar las vías el día viernes, ante las negativas y las dilaciones del gobierno. Ante esta contundente decisión de los trabajadores, desde el ministerio de trabajo no tuvieron más remedio que citar a la comisión negociadora de los tercerizados durante la medianoche del jueves. En la reunión, informaron que a partir del lunes siguiente se retomaría el proceso de pase a planta, tantas veces interrumpido. Llegó el lunes y, nuevamente, el gobierno incumplió su promesa... Entonces, los trabajadores volvieron a la lucha y obtuvieron un nuevo compromiso del gobierno...

Así las cosas, hasta el momento el pase a planta se produce a cuenta gotas, con una y mil trabas. La tensión es cotidiana. Las maniobras de los capitalistas son constantes y buscan, por todos los medios, dilatar, desgastar y dividir la lucha. Ante esta situación, es fundamental no bajar la guardia, mantenerse en estado de asamblea, profundizar la unidad de todos los tercerizados y no creer en las promesas oficiales, hasta que el último compañero se encuentre bajo convenio ferroviario.

La lucha de los ferroviarios del Roca, hoy es un punto de avanzada en la lucha contra la tercerización en Argentina. El triunfo de los tercerizados del ferrocarril se convertirá en una importante derrota para la patronal, el gobierno y la burocracia sindical y en un triunfo y ejemplo para toda la clase trabajadora.



Contra la tercerización en el ferrocarril



Con el impulso de la lucha de los tercerizados del Roca, se viene desarrollando un proceso de organización contra la tercerización en varias líneas ferroviarias: Belgrano Sur, Belgrano Norte, San Martín y Sarmiento y, en menor medida, en la Mitre.

En distintos niveles, los trabajadores han generado acciones de denuncia y de lucha, con movilizaciones, actos y bloqueos de boleterías.

Hasta el momento, en la Belgrano Sur y en la San Martín, los trabajadores han conseguido un compromiso del ministerio para reincorporar unos 50 despedidos y comenzar a pasar a planta permanente a todos los tercerizados a partir del 1 de febrero.

La lucha de los tercerizados del ferrocarril: Una conquista de toda la clase trabajadora

La reincorporación de los despedidos y el compromiso de concretar el pase a planta permanente de los tercerizados es producto de la organización y la lucha independiente y constituye una importante conquista para la clase trabajadora.

Nuevamente quedó demostrado que sólo con la organización y la lucha independiente es posible avanzar en nuestras reivindicaciones.
Después de largos meses de organización independiente del gobierno, la patronal y la burocracia sindical, y de una cruenta lucha, en la que el compañero Mariano Ferreyra dejó su vida, se consiguió la reincorporación de los despedidos y el compromiso de que antes del 20 de diciembre todos los tercerizados, unos 2.000, pasen a la planta permanente del ferrocarril.
La asamblea de los trabajadores, al margen y contra la burocracia de la UF, debió ser reconocida por el gobierno como la genuina representación de los tercerizados. Y esto es demostrativo de la potencialidad de la clase trabajadora. La Comisión Negociadora de la Asamblea de Tercerizados “Mariano Ferreyra”, que no contaba con ningún reconocimiento “legal”, pero sí con el aval de los trabajadores, acompañada de una importante movilización en la puerta del ministerio de trabajo, obligó al gobierno a ratificar el pase a planta permanente de todos los trabajadores tercerizados, no sólo del Roca, sino también del Belgrano Sur y del San Martín.
La lucha, por su parte, también fue demostrativa de la potencialidad de la fuerza de la clase trabajadora, y, en este conflicto, se desenvolvió con altos y bajos. El corte de vías del 21 de julio demostró la fuerza de los trabajadores e impuso la difusión del conflicto ante el silenciamiento de los medios de comunicación, convirtiéndose en la medida más contundente de la lucha ferroviaria. Por otro lado, la imposibilidad de realizar el acto en la estación Constitución ante la embestida de la patota de la UF, puso en evidencia algunas de las limitaciones del movimiento.
Sin embargo, con el asesinato de Mariano Ferreyra a manos de la burocracia verde de Pedraza, que contó con la complicidad del gobierno y la patronal, la lucha, lejos de retrotraerse, cobró nuevos bríos. Toda la clase obrera independiente abrazó la causa de los tercerizados del Roca, como se manifestó en las movilizaciones posteriores a Plaza de Mayo, en las marchas y cortes en varios puntos del país, y en los paros de gremios como el de colectiveros, del neumático, el ferroviario, el de la alimentación, el aeronáutico y el docente, entre otros.
Así, producto de la lucha y la organización independiente se obtuvo esta importante conquista para toda la clase trabajadora. La reincorporación de los despedidos es ya una realidad. El pase a planta, hasta que no se efectivice, no deja de ser un compromiso arrancado con la lucha. No bajar la guardia es fundamental para garantizar el real pase al convenio de la Unión Ferroviaria.
La lucha de los ferroviarios sirve ahora de impulso a todos los trabajadores tercerizados, que padecen pésimas condiciones de trabajo, salarios bajísimos y una y mil trabas para organizarse sindicalmente. La experiencia de los tercerizados del Roca sirve de ejemplo para avanzar en la lucha contra la precarización laboral impulsada por el empresariado y avalada por el gobierno y la burocracia sindical.

Hasta echar a la burocracia del ferrocarril

Está fuera de toda discusión el claro rol antiobrero de la burocracia asesina de la Unión Ferroviaria. La lista verde es la responsable directa del asesinato de Mariano Ferreyra, a manos de sus patotas a sueldo. La complicidad del gobierno y la empresa en este crimen están sobradamente demostrados con la cantidad de llamadas entre burócratas y empresarios el día del asesinato, con los permisos concedidos por la patronal a las patotas para que reprimieran a los trabajadores, por la complicidad de la policía...
Sus vínculos con el gobierno de los Kirchner son inocultables: recientemente, compartieron la reinauguración de la sede central del sindicato, viajaron juntos a China para hacer negocios, estuvieron presentes en el acto de Moyano en River, y, ante la muerte de Kirchner expresó “su incondicional solidaridad con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ratificando (como el mejor homenaje que es posible rendir al compañero Néstor) la inquebrantable voluntad de seguir aportando a la continuidad y profundización del proceso histórico que ambos lideraron”.
La relación con la patronal es tan íntima que la burocracia llega a ser la patronal misma como dueña del Belgrano Cargas y de la empresa tercerizadora “Unión Mercosur”.
Como si esto fuera poco, intentó realizar un paro cuando se produjo la detención del burócrata Pablo Díaz. Cuando se conoció el compromiso del pase a planta permanente de los tercerizados, la burocracia en su conjunto, la de Pedraza (Unión Ferroviaria) y la de Maturano (La Fraternidad), y la propia patronal lanzaron un paro patronal en repudio al ingreso de los compañeros a la empresa.
A todas vistas, está más que claro que hay que organizarse desde abajo y luchar hasta derribar a la rancia burocracia ferroviaria.