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Elecciones en el subte

Dos meses después de realizadas las elecciones para elegir la Comisión Directiva de la AGTSyP, se desarrollaron las votaciones para renovar el Cuerpo de Delegados del Subte, eligiendo delegados por sector, en todas las líneas.

Es de destacar que el sector que se encumbró en la directiva, y que responde a Roberto Pianelli, volvió a desempeñar un rol que va en contra de las mejores tradiciones de la democracia sindical. Para empezar, organizó las elecciones en cada línea de acuerdo a sus necesidades en cada sector. Así, por ejemplo, integró o separó especialidades, con distinto criterio según la línea, para garantizar su control en el Cuerpo de Delegados. Al mismo tiempo, desplegó una campaña de calumnias contra los compañeros que no se encolumnaron detrás de su política y decidieron presentarse de forma independiente, acusándolos de jugar para la burocracia de la UTA. Además, sosteniendo su postura de no otorgarle a la minoría el lugar ganado en la Comisión Directiva, negó, también, la representación de las minorías en las recientes elecciones de delegados por sector, acallando así las posiciones de muchísimos compañeros.

Toda esta práctica es inseparable de sus posicionamientos políticos con Hugo Yasky en la CTA y con el ministro de trabajo y candidato a vicejefe de gobierno, Carlos Tomada, ambos kirchneristas.

La oposición logró presentar sus listas en varias líneas, ganando en la B y en la H, dejando como resultado que una treintena de compañeros que no responden a Pianelli, hoy integren el Cuerpo de Delegados, que cuenta con más de ochenta miembros.

Ahora, pasadas todas las elecciones, se trata de hacer un balance sobre lo actuado por parte del activismo antiburocrático, para afianzar los aciertos, corregir los errores y avanzar en la consolidación de la militancia de base, para que el subte retome sus mejores tradiciones de organización y de lucha.

Subte: Los manejos burocráticos de la conducción de la AGTSyP

Después de las elecciones para elegir la comisión directiva del sindicato del subte, la conducción de la AGTSyP, liderada por Roberto Pianelli, continúa acentuando su paso a las filas de la burocracia de la CTA.


En el subte se sigue profundizando una regresiva tendencia en cuanto a organización antiburocrática. Los trabajadores del subte supieron ser el punto de referencia de la lucha antiburocrática cuando decidieron enfrentarse a la burocracia de la UTA para derrotarla en Metrovías. En ese camino, construyeron un Cuerpo de Delegados antiburocrático y combativo, que impulsó y respetó, ante todo, a las asambleas de base y la democracia de los trabajadores. Y en ese mismo camino, conquistaron también, la reducción de la jornada laboral, como triunfo más significativo producto de la lucha. Por eso, los trabajadores del subte se transformaron en un ejemplo para el conjunto de la clase trabajadora.

En los últimos tiempos, un importante sector se terminó de orientar hacia el lado de la burocracia, tanto política como metodológicamente.

Roberto Pianelli, secretario general de la AGTSyP, se asoció con Hugo Yasky en las elecciones de la CTA y, posteriormente, fue más lejos aún y manifestó su apoyo al Ministro de Trabajo, Tomada, para que acceda a la jefatura de gobierno en la ciudad de Buenos Aires. Hechos que marcan su alineamiento con el kirchnerismo.

Con la negativa a reconocer la representación de la minoría, que obtuvo la tercera parte de los votos en las elecciones, (representación que fue aprobada en asamblea) y con la reciente firma de un acuerdo salarial sin consultar a los trabajadores, Pianelli sigue profundizando su rol burocrático.

A más de un mes de realizadas las elecciones, aún no hay ninguna resolución en cuanto a la representación de la minoría y se pretende seguir dilatando el asunto. Al mejor estilo UTA, avaló un aumento del 23%, respetando la pauta acordada por Moyano, hasta marzo de 2012. Encima, este acuerdo que nunca fue consultado en las bases, mucho menos en asamblea. Siendo consecuente con sus vínculos cada vez más íntimos con la burocracia sindical, gente que responde a Pianelli persigue, amenaza y patotea a los compañeros que se oponen a su política y que apoyaron a la lista de oposición a su candidatura. Una actitud típica de la más repudiable burocracia sindical.

Sobre este escenario, se hace más necesario que nunca avanzar en el debate, las reuniones, la coordinación y la organización de todos los compañeros que se oponen a la política que está desarrollando la actual comisión directiva en el subte para avanzar en la recuperación de las mejores tradiciones de organización y lucha que supieron protagonizar los trabajadores del subte.

Después de las elecciones en el subte: Luchar por la representación de la oposición antiburocrática

Después de haber obtenido el apoyo de más de la tercera parte de los trabajadores del subte, la lista antiburocrática (Naranja-Bordó-Violeta) da la pelea por conquistar la representación que le corresponde en la nueva comisión directiva de la AGTSyP.


El 23 de marzo se realizaron las primeras elecciones en el subte para elegir la comisión directiva de la AGTSyP. Finalmente, se presentaron dos listas: la Roja y Negra de Roberto Pianelli y Néstor Segovia, por un lado, y, por el otro, la Naranja-Bordó-Violeta, encabezada por Charly Pérez y Claudio Dellecarbonara. Como era de esperarse, se impuso el sector liderado por Pianelli, que hace ya mucho abandonó los métodos de la democracia sindical y se alineó con dos kirchneristas: con el burócrata de la CTA, Hugo Yasky, y con el ministro de trabajo, Carlos Tomada. Sin embargo, la oposición antiburocrática, la Tricolor, realizó una muy buena elección obteniendo el 34% de los votos. Ahora, la lucha continúa para que en la conformación de la comisión directiva esté representada la minoría, tal y cómo lo resolvió la última asamblea general.



Las listas y los resultados

Un sector del cuerpo de delegados, cuya referencia máxima es Pianelli, se agrupó en torno a la lista Roja y Negra. Este sector viene atentando contra la democracia sindical y la asamblea como instancia superior de debate y resolución de los trabajadores, y se ha encolumnado detrás del proyecto burocrático del yaskysmo/kirchnerismo en la CTA, integrándose a su lista. Paralelamente, ha dejado atrás los planteos de independencia política de los trabajadores y se ha alineado con el ministro de trabajo kirchnerista, Carlos Tomada. Los candidatos de la Roja y Negra, encarnan hitos contrarios a los intereses de los trabajadores como la firma de la paz social con el gobierno y la empresa (que ató de pies y manos a los trabajadores para desarrollar cualquier plan de lucha) el freno a las luchas reivindicativas (salario, ascensos, viáticos, condiciones de seguridad, bolsa de trabajo, etc.), el ingreso inconsulto a la CTA y el alineamiento con Yasky (integrando la lista 10 con Pianelli como candidato a secretario general a la CTA capital), el apoyo a la precandidatura a jefe de gobierno de Tomada (también con Pianelli participando en el acto de lanzamiento del ministro), entre otras tantas entregas.

Por el contrario, la lista opositora ha logrado reunir a los delegados y al activismo antiburocrático dentro del subte. Ha conseguido agrupar a quienes vienen resistiendo la burocratización y planteando la necesidad de profundizar la democracia sindical, recuperando y promoviendo las asambleas. Ha logrado aglutinar a quienes mantienen como un principio fundamental la independencia de cualquiera de las variantes de la burocracia sindical (tanto de la UTA, como así también de la CTA) y de los partidos políticos patronales. Con la conformación de la lista unitaria de la oposición se abre la perspectiva de trabajar en pos de una alternativa real a la actual dirección en la AGTSyP.

Con este escenario, sobre un total de 1.300 afiliados a la AGTSyP, votaron 1.035 trabajadores. La Roja y Negra consiguió 679 votos, mientras que la Tricolor, cosechó 347. Es necesario destacar que la Naranja-Bordó-Violeta se impuso en dos líneas: en la B y en la H, en las que se logró demostrar que los trabajadores rechazan la política de Pianelli y la Roja y Negra.



La lucha continúa

La Roja y Negra se viene negando a respetar la representación de la minoría en la nueva comisión directiva. Ya había boicoteado esta propuesta en la última asamblea general, se negó a promover las asambleas por línea para resolver las proporciones de la representatividad de las listas, había hecho una propuesta de representación que no refleja la verdadera relación de fuerzas en el subte y, hasta el momento, no hay nada definido al respecto.

No se puede permitir que una porción tan significativa de los trabajadores no tenga ni voz ni voto en la conducción del sindicato. Ante esta situación, es necesario multiplicar los esfuerzos para luchar por la representación de la lista antiburocrática, que obtuvo el apoyo de más de la tercera parte de los trabajadores, en la nueva conducción de la AGTSyP.


 
La importancia de la unidad de la oposición antiburocrática

Un debate recurrente en el activismo sindical es la necesidad de la unidad de la oposición antiburocrática, no sólo como unidad de acción frente al gobierno y la patronal, sino también, para encarar la organización y la lucha por la recuperación sindical, de los cuerpos de delegados, de las comisiones internas y de las seccionales.

Tomando la coyuntura del subte, en nuestro número anterior, planteábamos que “...es fundamental que toda la oposición siga avanzando en la unidad. Las experiencias unitarias, como la del rechazo conjunto al ingreso a la CTA, evidencian la potencialidad de la fuerza que puede tener la oposición en el subte. Para avanzar en este sentido, la participación en el plenario de la oposición, convocado para el 3 de marzo, es una oportunidad muy valiosa para construir una sola lista antiburocrática, que enfrente al sector de Pianelli, y que, más allá de estas elecciones, se pueda transformar en un polo de organización y lucha para recuperar las mejores tradiciones antiburocráticas, y así, erigirse en una alternativa real para todos los trabajadores del subte”.

Finalmente, en ese plenario, que nucleó a casi 200 compañeros, se resolvió conformar una sola lista antiburocrática, sobre la base de la independencia de clase. Allí mismo, se votó, también, qué compañeros encabezarían dicha lista, resultando elegidos Charly Pérez y Claudio Dellecarbonara. De este modo, se puso a prueba, una vez más, la democracia sindical, saliendo fortalecida, y primaron los intereses del conjunto del activismo.

La importancia de que se haya presentado unida toda la oposición al pianellismo, radica, no sólo en el hecho de que se aunaron esfuerzos para enfrentarlo, sino también en que la tricolor se constituyó en una referencia para muchos trabajadores, que de haberse presentado divida la oposición hubiesen dispersado su fuerza o se hubiesen abstenido de participar. Ahora, el desafío es sostener un ámbito permanente de debate, organización y lucha antiburocrática, para que esta experiencia tan importante no quede limitada al proceso electoral.

Además, la lista antiburocrática unitaria, decidida en asamblea, es una enseñanza para toda la clase trabajadora que se propone enfrentar a la burocracia sindical. La unidad permanente de la oposición antiburocrática en la lucha por la recuperación sindical es fundamental, y la democracia sindical es el método para resolver las diferencias existentes en el seno del activismo obrero. La reciente experiencia del subte, así lo demuestra. Es importante tomar este ejemplo y debatirlo y llevarlo adelante entre todos los compañeros que están combatiendo contra la burocracia sindical, para avanzar en el camino de la recuperación de los sindicatos para ponerlos al servicio de la clase trabajadora.

Elecciones en el subte: Por una dirección antiburocrática

El 23 de marzo se realizarán las primeras elecciones en el subte para elegir la comisión directiva de la AGTSyP. En este marco, los trabajadores tienen la posibilidad de poner en pie una conducción que profundice la democracia sindical y defienda la independencia política.



La lucha de los trabajadores del subte se ha destacado en los últimos años, logrando conquistas tan importantes como la reducción de la jornada laboral a seis horas, la recuperación salarial y el pase a planta de los tercerizados, enfrentando a la patronal, al gobierno y a las patotas de la UTA.

En forma paralela a la lucha por salario y por mejores condiciones laborales contra la empresa Metrovías, los trabajadores llevaron, y llevan, adelante un proceso de organización y lucha antiburocrática, en la que fueron recuperando el cuerpo de delegados y profundizando la pelea para expulsar definitivamente del subte a la burocracia patoteril de la UTA, socia del gobierno y de la patronal. En este camino, la inmensa mayoría de los trabajadores resolvió conformar un nuevo sindicato: la AGTSyP, que, hoy, cuenta con 1.700 afiliados, superando en número a la burocrática UTA. Para lograr el reconocimiento de su sindicato, los trabajadores desplegaron una importante campaña que fue acompañada por la determinación a dar la pelea hasta que el gobierno firme la inscripción gremial. Con movilizaciones, aperturas de molinetes y paros mediante, consiguieron que el ministerio de trabajo inscriba a la AGTSyP.

Con esta nueva etapa abierta, hoy, los trabajadores del subte están protagonizando uno de los debates más importantes en los últimos años: el 23 de marzo se realizarán las primeras elecciones para elegir a la comisión directiva de la AGTSyP.



Dos modelos en pugna

Lo importante en estas elecciones no es sólo quiénes integrarán la comisión directiva, sino, el importante debate sobre qué tipo de sindicato necesitan construir los trabajadores y sobre cuáles serán sus estatutos(1). Concretamente, se ponen en juego dos modelos de sindicalismo.

Por un lado, el sector encabezado por Roberto Pianelli, y que hoy es mayoría en el cuerpo de delegados, viene desarrollando una práctica sindical alejada de los intereses de los trabajadores(2). Este sector hace ya mucho tiempo ha dejado atrás la democracia sindical y la independencia política, dos principios fundamentales del sindicalismo antiburocrático.

Sin consultar a las bases, ha firmado un acta de paz social con el gobierno y la empresa, que le puso un freno a la lucha de los trabajadores por sus reivindicaciones más sentidas (salario, ascensos, bolsa de trabajo, viáticos, condiciones de seguridad, etc.). Posteriormente, también sin previa consulta, empadronó a los afiliados de la AGTSyP a la CTA, sellando un acuerdo con la burocracia kirchnerista de Hugo Yasky, alineándose políticamente con éste e integrando sus listas. Recientemente, y a modo de coronación de su política, apoyó la precandidatura a jefe de gobierno del ministro Tomada, participando en su acto de lanzamiento(3).

Por otro lado, en contraposición al sector liderado por Pianelli, que, como vimos ha dejado de lado la construcción antiburocrática y las mejores tradiciones de organización y lucha del subte, existe un importante sector de los trabajadores que viene resistiendo esta tendencia y planteando la necesidad de recuperar y profundizar la democracia sindical, sobre la base de la independencia política del nuevo sindicato. Allí están los compañeros que defienden la asamblea como método fundamental de discusión y resolución; que se proponen fortalecer los cuerpos de delegados; que se opusieron y denunciaron la paz social firmada en forma inconsulta; que han rechazado el ingreso a la CTA, negándose a participar de las elecciones de la central(4); quienes, consecuentemente con esto, mantienen la independencia del gobierno y la patronal.

En la reciente asamblea general extraordinaria convocada por la comisión directiva provisoria (no con el ánimo de debatir con los trabajadores, sino obligada por el estatuto), que contó con la participación de unos 150 trabajadores, se debatió cómo organizar las próximas elecciones. Allí, se volvieron a poner en evidencia las diferencias políticas y organizativas que existen en el subte. El sector encabezado por Pianelli pretendía avalar la no representación de la minoría en la futura comisión directiva. Sin embargo, este nuevo intento acallar a la oposición antiburocrática no prosperó ya que, después de un arduo debate, se vieron obligados a proponer que se convoque a asambleas en las diferentes líneas para debatir el método de representación de los distintos sectores en la futura comisión directiva.

Frente a este panorama, se impone la lucha para conseguir la representación de todas las tendencias en la comisión directiva, en forma proporcional a la cantidad de votos. De este modo, la dirección de la AGTSyP reflejará con mayor fidelidad las diferentes posiciones del conjunto de los trabajadores.

Al mismo tiempo, es fundamental que toda la oposición siga avanzando en unidad. Las experiencias unitarias, como la del rechazo conjunto al ingreso a la CTA, evidencian la potencialidad de la fuerza que puede tener la oposición en el subte. Para avanzar en este sentido, la participación en el plenario de la oposición, convocado para el jueves 3 de marzo, es una oportunidad muy valiosa para construir una sola lista antiburocrática, que enfrente al sector de Pianelli, y que, más allá de estas elecciones, se pueda transformar en un polo de organización y lucha para recuperar las mejores tradiciones antiburocráticas, y así, erigirse en una alternativa real para todos los trabajadores del subte.



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NOTAS:

1) Hoy, el estatuto que “rige” a la AGTSyP es un estatuto provisorio que se “copió” de los modelos estatutarios de los sindicatos burocráticos, al solo efecto de ser presentado ante el ministerio de trabajo para que firme la inscripción gremial.

2) Para mas información sobre el desempeño del sector de Pianelli en el subte, ver “El ingreso del subte a la CTA”, en ER Nº60, de agosto de 2010, disponible en http://blog-otr.blogspot.com

3) Ver “Pianelli con Yasky y con Tomada” en este mismo número de ER, página 7.

4) Para esto, los compañeros, en forma unitaria, impulsaron una campaña de denuncia de la maniobra de Pianelli, logrando juntar 564 firmas de todos aquellos trabajadores que estaban en desacuerdo con dicho ingreso. Además, promovieron la no participación en las elecciones de la CTA, justamente por desconocer el ingreso de la AGTSyP. La cantidad de firmas juntadas superó los 520 votos que “respaldaron” la elección de la CTA en el subte.





Un avance en la Línea B

La lucha sigue siendo el único camino para conquistar las reivindicaciones. Así lo volvieron a demostrar los trabajadores de la Línea B que, en asamblea, habían decidido convocar a un paro en reclamo de la puesta en funcionamiento de más servicios, generando, además de una mejora en la frecuencia del subte, ascensos y toma de personal.

Ante la determinación de los trabajadores, la secretaría de transporte debió ceder y se comprometió a incrementar la cantidad de trenes, a ascender a unos 30 trabajadores y a darle continuidad a las reuniones para resolver los problemas planteados por los trabajadores.

Ahora, es necesario no bajar la guardia y mantenerse en pie de lucha para que la empresa cumpla los acuerdos.

Pianelli con Yasky y con Tomada

La orientación que hace ya mucho tiempo viene desarrollando Pianelli, quien encabeza el sector mayoritario en el cuerpo de delegados del subte y de la comisión directiva provisoria, tiene sus serias y graves implicancias políticas. Su alianza con la burocracia kirchnerista de Yasky, que devino en la maniobra burocrática que adhirió a la AGTSyP a la CTA y en su candidatura a secretario general de la CTA capital, implicó, también, el acercamiento al kirchnerismo y puso en evidencia sus ambiciones personales de ascenso en una estructura sindical burocrática como es la CTA.

Por eso, ahora Pianelli se mete de lleno en la interna del PJ kirchnerista apoyando, nada más y nada menos, que al ministro de trabajo Carlos Tomada en su precandidatura a jefe de gobierno porteño.

Justamente a Tomada, ex abogado del asesino Pedraza, garante del trabajo en negro y de la flexibilización laboral, negador del pase a planta permanente de los trabajadores tercerizados… Justamente a Tomada, que firma acuerdos con la patota de la UTA, que se niega a concederle el reconocimiento pleno a la AGTSyP, que no duda en calificar cada huelga del subte como “injustificada e ilegítima” por pretender “privar a centenares de miles de ciudadanos del servicio público de transporte”.

No caben dudas que el ministro de trabajo es un enemigo declarado de la clase trabajadora. Por eso, es preciso que en el subte se luche contra quienes, como Pianelli, pretenden ir detrás, no sólo de Yasky, sino aún peor, de Carlos Tomada, un representante y defensor de las patronales.

Subte: Otro obrero muerto

David Alfonso, un obrero de mantenimiento, murió electrocutado en el taller de la Línea C, el mismo día que los trabajadores de la Línea B liberaban los molinetes reclamando mejoras en las condiciones de trabajo y del servicio. En la muerte del compañero, la responsabilidad de Metrovías, que no garantiza la seguridad de los trabajadores, es indisimulable.

Ante este hecho, fueron muchos los trabajadores que plantearon no quedarse de brazos cruzados contemplando la muerte del compañero. Por eso, varios talleres (Rancagua, Línea B, San José, Línea C y Congreso de Tucumán, Línea D) votaron y realizaron paros por turnos para repudiar a la empresa, para solidarizarse con la familia y para exigir mejoras en las condiciones de trabajo.

Indignante, fue la actitud de la comisión directiva provisoria, que se limitó a emitir un comunicado y planteó levantar las medidas de fuerza votadas por los trabajadores a la espera de la reunión de la comisión de seguridad e higiene. Sin embargo, pese a la directiva, la huelga se realizó.

Subte: Por más y mejor organización

El gobierno kirchnerista, a través del ministerio de trabajo, sigue desconociendo a la AGTSyP.


Finalizando el mes de enero, cerró un acuerdo con la burocracia de la UTA estableciendo un aumento en los viáticos muy inferior al reclamado por los trabajadores. Por lo demás, continúa poniendo trabas al reconocimiento pleno de la asociación gremial, en la que se encuentran afiliados más del 90% de los trabajadores del subte, al “reconocerlo” como sindicato de empresa y no de actividad. Este encuadramiento dificulta el otorgamiento de la personería gremial. Por todo esto, la lucha, con paro y movilización, por la personería gremial está a la orden del día.

Paralelamente, se reaviva la discusión hacia dentro del sindicato. Una discusión que está íntimamente vinculada a la lucha por la personería y por todas las reivindicaciones del sector, como salarios, ascensos, pase a planta y bolsa de trabajo, entre otras. Para avanzar en la organización independiente, es necesario avanzar en la construcción del sindicato, debatiendo una nueva forma de organización en la AGTSyP, que levante la democracia sindical, la asamblea como órgano supremo, la mayor representatividad posible por medio de los delegados, la representación de las minorías en la conducción, la revocabilidad y la rotación en los mandatos, y la independencia política; y consagrando una conducción antiburocrática, que unifique a todos los sectores que nunca transaron ni con el gobierno, ni con la patronal y que, fundamentalmente, se mantuvieron independientes y no se alinearon con ninguna de las dos alas burocráticas de la CTA. En la asamblea del 16, están planteados estos debates.

Un importante sector del cuerpo de delegados encabezado por Pianelli, ya ha maniobrado para promover el ingreso de la AGTSyP a la CTA, a espaldas de los trabajadores, y para alinearse con la burocracia kirchnerista de Yasky. Ante esto, la única alternativa para los trabajadores es consolidar la unidad y la organización del activismo antiburocrático para avanzar hacia la conducción del sindicato del subte.

Otra conquista en el subte: Inscripción gremial para la AGTSyP

El gobierno, a través del ministerio de trabajo, se vio obligado a otorgarle la inscripción gremial a la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro. Sin dudas, este hecho constituye un importante paso adelante para los trabajadores del subte, que hace mucho vienen luchando por el reconocimiento de su sindicato contra el gobierno, la empresa y la burocracia de la UTA.
Sistemáticamente, esta triple alianza antiobrera se opuso y combatió la organización independiente de los trabajadores persiguiendo a los delegados, militarizando el subte, enviando la patota... Sin embargo, con dos años de retraso, según los plazos legales, y ante la decisión de los trabajadores de no ceder en la lucha, la inscripción llegó.
Ahora, es necesario avanzar. Proseguir con la organización y la lucha hasta conquistar el reconocimiento pleno, con el otorgamiento de la personería gremial. El camino hacia la simple inscripción fue duro. No menos dura será la batalla para que el gobierno reconozca a la AGTSyP como la única organización sindical que represente a los trabajadores de Metrovías.
Son muchos los desafíos que tienen por delante los trabajadores del subte en la construcción de su propio sindicato. Además de vencer la resistencia de la burocracia de la UTA, las trabas legales y políticas del gobierno, y la negativa absoluta por parte de la empresa, se avecina un importante proceso de discusión interna. Recientemente, una importante parte del Cuerpo de Delegados votó, en forma inconsulta, el ingreso a la CTA para sumarse a la lista de la burocracia conducida por Hugo Yasky, un abierto defensor del kirchnerismo.
Con la pelea por la personería gremial se imponen la lucha para lograr que el sindicato por venir levante las banderas del clasismo. Es decir, que defienda la independencia política del gobierno y de la patronal, pero, particularmente de la burocracia de la CTA.