Después de haber obtenido el apoyo de más de la tercera parte de los trabajadores del subte, la lista antiburocrática (Naranja-Bordó-Violeta) da la pelea por conquistar la representación que le corresponde en la nueva comisión directiva de la AGTSyP.
El 23 de marzo se realizaron las primeras elecciones en el subte para elegir la comisión directiva de la AGTSyP. Finalmente, se presentaron dos listas: la Roja y Negra de Roberto Pianelli y Néstor Segovia, por un lado, y, por el otro, la Naranja-Bordó-Violeta, encabezada por Charly Pérez y Claudio Dellecarbonara. Como era de esperarse, se impuso el sector liderado por Pianelli, que hace ya mucho abandonó los métodos de la democracia sindical y se alineó con dos kirchneristas: con el burócrata de la CTA, Hugo Yasky, y con el ministro de trabajo, Carlos Tomada. Sin embargo, la oposición antiburocrática, la Tricolor, realizó una muy buena elección obteniendo el 34% de los votos. Ahora, la lucha continúa para que en la conformación de la comisión directiva esté representada la minoría, tal y cómo lo resolvió la última asamblea general.
Las listas y los resultados
Un sector del cuerpo de delegados, cuya referencia máxima es Pianelli, se agrupó en torno a la lista Roja y Negra. Este sector viene atentando contra la democracia sindical y la asamblea como instancia superior de debate y resolución de los trabajadores, y se ha encolumnado detrás del proyecto burocrático del yaskysmo/kirchnerismo en la CTA, integrándose a su lista. Paralelamente, ha dejado atrás los planteos de independencia política de los trabajadores y se ha alineado con el ministro de trabajo kirchnerista, Carlos Tomada. Los candidatos de la Roja y Negra, encarnan hitos contrarios a los intereses de los trabajadores como la firma de la paz social con el gobierno y la empresa (que ató de pies y manos a los trabajadores para desarrollar cualquier plan de lucha) el freno a las luchas reivindicativas (salario, ascensos, viáticos, condiciones de seguridad, bolsa de trabajo, etc.), el ingreso inconsulto a la CTA y el alineamiento con Yasky (integrando la lista 10 con Pianelli como candidato a secretario general a la CTA capital), el apoyo a la precandidatura a jefe de gobierno de Tomada (también con Pianelli participando en el acto de lanzamiento del ministro), entre otras tantas entregas.
Por el contrario, la lista opositora ha logrado reunir a los delegados y al activismo antiburocrático dentro del subte. Ha conseguido agrupar a quienes vienen resistiendo la burocratización y planteando la necesidad de profundizar la democracia sindical, recuperando y promoviendo las asambleas. Ha logrado aglutinar a quienes mantienen como un principio fundamental la independencia de cualquiera de las variantes de la burocracia sindical (tanto de la UTA, como así también de la CTA) y de los partidos políticos patronales. Con la conformación de la lista unitaria de la oposición se abre la perspectiva de trabajar en pos de una alternativa real a la actual dirección en la AGTSyP.
Con este escenario, sobre un total de 1.300 afiliados a la AGTSyP, votaron 1.035 trabajadores. La Roja y Negra consiguió 679 votos, mientras que la Tricolor, cosechó 347. Es necesario destacar que la Naranja-Bordó-Violeta se impuso en dos líneas: en la B y en la H, en las que se logró demostrar que los trabajadores rechazan la política de Pianelli y la Roja y Negra.
La lucha continúa
La Roja y Negra se viene negando a respetar la representación de la minoría en la nueva comisión directiva. Ya había boicoteado esta propuesta en la última asamblea general, se negó a promover las asambleas por línea para resolver las proporciones de la representatividad de las listas, había hecho una propuesta de representación que no refleja la verdadera relación de fuerzas en el subte y, hasta el momento, no hay nada definido al respecto.
No se puede permitir que una porción tan significativa de los trabajadores no tenga ni voz ni voto en la conducción del sindicato. Ante esta situación, es necesario multiplicar los esfuerzos para luchar por la representación de la lista antiburocrática, que obtuvo el apoyo de más de la tercera parte de los trabajadores, en la nueva conducción de la AGTSyP.
La importancia de la unidad de la oposición antiburocrática
Un debate recurrente en el activismo sindical es la necesidad de la unidad de la oposición antiburocrática, no sólo como unidad de acción frente al gobierno y la patronal, sino también, para encarar la organización y la lucha por la recuperación sindical, de los cuerpos de delegados, de las comisiones internas y de las seccionales.
Tomando la coyuntura del subte, en nuestro número anterior, planteábamos que “...es fundamental que toda la oposición siga avanzando en la unidad. Las experiencias unitarias, como la del rechazo conjunto al ingreso a la CTA, evidencian la potencialidad de la fuerza que puede tener la oposición en el subte. Para avanzar en este sentido, la participación en el plenario de la oposición, convocado para el 3 de marzo, es una oportunidad muy valiosa para construir una sola lista antiburocrática, que enfrente al sector de Pianelli, y que, más allá de estas elecciones, se pueda transformar en un polo de organización y lucha para recuperar las mejores tradiciones antiburocráticas, y así, erigirse en una alternativa real para todos los trabajadores del subte”.
Finalmente, en ese plenario, que nucleó a casi 200 compañeros, se resolvió conformar una sola lista antiburocrática, sobre la base de la independencia de clase. Allí mismo, se votó, también, qué compañeros encabezarían dicha lista, resultando elegidos Charly Pérez y Claudio Dellecarbonara. De este modo, se puso a prueba, una vez más, la democracia sindical, saliendo fortalecida, y primaron los intereses del conjunto del activismo.
La importancia de que se haya presentado unida toda la oposición al pianellismo, radica, no sólo en el hecho de que se aunaron esfuerzos para enfrentarlo, sino también en que la tricolor se constituyó en una referencia para muchos trabajadores, que de haberse presentado divida la oposición hubiesen dispersado su fuerza o se hubiesen abstenido de participar. Ahora, el desafío es sostener un ámbito permanente de debate, organización y lucha antiburocrática, para que esta experiencia tan importante no quede limitada al proceso electoral.
Además, la lista antiburocrática unitaria, decidida en asamblea, es una enseñanza para toda la clase trabajadora que se propone enfrentar a la burocracia sindical. La unidad permanente de la oposición antiburocrática en la lucha por la recuperación sindical es fundamental, y la democracia sindical es el método para resolver las diferencias existentes en el seno del activismo obrero. La reciente experiencia del subte, así lo demuestra. Es importante tomar este ejemplo y debatirlo y llevarlo adelante entre todos los compañeros que están combatiendo contra la burocracia sindical, para avanzar en el camino de la recuperación de los sindicatos para ponerlos al servicio de la clase trabajadora.