LA FARSA DEL EJE

El Revolucionario Nº13 (Mayo de 2006)

A pesar del carácter de la “nacionalización” del gas en Bolivia, que se explica en otra nota de este número, el anuncio trajo una crisis imposible de ocultar al llamado “Eje del Bien”, ese que parte de la izquierda nos presenta como “el camino a seguir”, que fuera impulsado en sus inicios por Lula y Lino Gutiérrez -milico apoyado por el PC y un montón de nacionalistas locales-, pasando por el coqueto Tabaré Vázquez -hoy acérrimo defensor de los europeos y auténtico lamebotas de los yanquis- y, por supuesto Kirchner, Chávez y Fidel.

¿Qué queda ahora de toda esa mala pantomima? ¿Qué nos van a decir ahora los teóricos de la reforma? Gracioso es recordar y leer sus prensas en las que con total desparpajo y la más clara deshonestidad van sacando y poniendo nombres de documentos y carteles según cómo venga la mano. A veces Lula forma parte del mentado “eje”, otras desaparece; a veces el que aparece es Tabaré, otras -como ahora- lo borran y ni siquiera lo citan... En fin, los que sí son del plantel permanente son Fidel y Chávez; los demás, son de a ratos, según cómo dan las encuestas y sondeos, y dependiendo de que su nivel de pro yanquis suba o baje. Y en el medio de la comparsa, no se deciden del todo a sumar a la sonriente Bachelet, que ya mostró claramente de qué palo es con la creciente represión al movimiento estudiantil chileno y el encarcelamiento de los referentes del pueblo mapuche. Todo esto no pasa inadvertido para las masas, que aunque no se expresen como los militantes, no quiere decir que no vean y saquen sus conclusiones.

Lo cierto es que el volátil y cambiante “eje” está en problemas. La iniciativa política de Evo Morales, discutida y acordada en La Habana, dejó muy mal herido a Lula, que muy ofuscado se quejó ante Chávez y Morales de que se tuviera que enterar de una noticia que lo afecta de lleno por los diarios, como cualquier hijo de vecino, cuando se supone que es uno de los “mosqueteros”. Fidel, por su parte, se cobró con esto una deuda no muy vieja, originada cuando Lula pidió “más democracia en Cuba” y se ganó así el título de “maravilloso amigo de los EEUU” en palabras de la sanguinaria Condoleeza Rice. Hasta aquí parte del anecdotario, que por rico que sea, no oculta ni disimula el verdadero descalabro que se le viene a la economía brasileña por el aumento del gas.

No sólo Lula fue afectado por la jugada mediática del 1º de mayo. El también “mosquetero” Kirchner quedó tan al desnudo con su política energética, que se convirtió en blanco para burlas de burgueses como el periodista Marcelo Zlotogwiazda, que no se cansa de señalar que la medida boliviana de revolucionaria no tiene nada, y que en todo caso lo notable es que Argentina no sea dueña de sus recursos estratégicos, como cualquier país mínimamente serio. Semejante exposición de su naturaleza entreguista, aun desde un punto de vista estrictamente burgués, lleva hoy al presidente argentino a ensayar la escandalosa “compra de las acciones” de Repsol -que mientras discuten, niegan por los medios- y a hacer una especie de autocrítica íntima reconociendo su pasado menemista en el que apoyó sin reservas la reforma constitucional del 94.

Volviendo a la situación de Lula -el otrora mimado del PC y el MST, que hoy hacen silencio, cuando nos lo ponían como ejemplo a seguir-, hoy podemos ver el resultado de haber ahorrado en salud y educación para pagar a los yanquis. Le estalló en la cara la crisis carcelaria, con la saludable venganza que llevaron a cabo contra los objetivos que se propusieron, mostrando de manera descarnada cómo se mantiene a los presos en las cárceles de la burguesía que él dirige: es tal el hacinamiento, que tienen que dormir colgados. Esto dicho para que los reformistas de Argentina recuerden algo del ejemplo de Lula, el maravilloso amigo de los EEUU.

Lo cuestión es que el eje, evidentemente, sufrirá transformaciones. Se les va a hacer dificil seguir presentándonos a Lula y Tabaré Vázquez como paradigmas de liberación, independencia y soberanía. También se les complicará a los nacionalistas seguir sosteniendo un Kirchner discursivamente antiimperialista, que plantea seguir endeudándonos y seguir con su plan de pagos compulsivos por adelantado y al contado, y no sabe de qué manera justificar la nueva visita de quince días de la misión del FMI, destinada a revisar las cuentas macroeconómicas del gobierno. ¿No era que pagar nos hacía libres?.

A muy poco de andar, el “eje” hace agua por todos lados. La fracción más inteligente de la burguesía, en la que se destaca Chávez como el “nuevo Perón”, tendrá que remar bastante para recauchutar este pretendido “nuevo movimiento histórico”, que no es otra cosa que vino viejo en odres nuevos.

Seguirán por un tiempo, sin dudas, impulsando la idea de que el socialismo no es posible, que la revolución es una quimera y que no hay otra salida si no es con ellos a la cabeza, con los Chávez, y con Fidel, lamentablemente. Decimos lamentablemente, pues éste no es el Fidel que se supo hacer odiar por el PC argentino cuando planteaba que la cordillera de los Andes estaba llamada a ser la Sierra Maestra de América Latina. Este Fidel, por desgracia, se parece más a Breznev que al Fidel de aquellos años. El Fidel de hoy nos llama a rechazar a las FARC, hace propaganda a un genocida como Ollanta Humala, y convoca a apoyar a los burgueses más inteligentes, esos que plantean sabiamente -como Perón- su continuidad histórica ante el peligro de su desaparición a manos de la clase obrera en la lucha por su redención.