CONTRA LA BUROCRACIA, POR LA DEFENSA DE LOS PUESTOS DE TRABAJO Y EL SALARIO

El Revolucionario Nº43 (Febrero de 2009)

En este sistema, ante la crisis, la variable de ajuste son siempre los trabajadores. Desde las grandes multinacionales, hasta en las más pequeñas de las PyMES se multiplican los despidos(1), las suspensiones, el recorte de horas extra… Ante esta gravísima situación, cuando lo considera necesario, la misma burocracia sindical aparece a veces como impulsora de la movilización obrera. Es algo característico de una burocracia que ha tomado el estilo “vandorista” centrado en manejar la pelea de los trabajadores con el fin de “golpear y negociar”. El jefe de la CGT, Hugo Moyano, quien ha llegado a la jerarquía burocrática utilizando la movilización de su base(2), es el más destacado exponente de esta conducción que no escatima esfuerzos para mantenerse en la cúpula gremial, garantizando el control del movimiento obrero.
Aún así, en este momento de crisis, la burocracia vandorista busca evitar la movilización de los trabajadores para no hacerle olas a su gobierno peronista. Busca la conciliación sin siquiera plantear la lucha. Y cuando esto no es posible, dada la gravedad de la situación o la posición no negociadora de las empresas, organiza algunas medidas de fuerza. Pero incluso en estos casos, aprovechados por la burocracia para intentar mostrarse como defensora de los intereses de clase, y en los cuales pueden alcanzarse niveles de movilización importantes, su objetivo siempre está puesto en la conciliación y jamás en el desarrollo de la organización independiente de los trabajadores. Por eso, la negociación entre burocracia y empresas termina mayormente con acuerdos muy desfavorables para los trabajadores. Por lo tanto, la lucha por la defensa de los puestos de trabajo debe ir inevitablemente de la mano con la lucha por superar la conducción de la burocracia.
Uno de los conflictos de mayor exposición mediática es el de Paraná Metal, en Villa Constitución. Allí la amenaza de miles de despidos, ha producido la reacción de la burocracia de la UOM local (CTA), encabezada por Alberto Piccinini, llevando a una serie de asambleas, coronadas con un corte de la ruta 9. Por si quedaban dudas del carácter conciliador de la conducción del gremio, el acto se hizo en conjunto con la Federación Agraria, organización que nuclea a las PyMES del campo, incluyendo la participación como orador de Eduardo Buzzi. Después de semanas de conflicto, la burocracia presentó como un éxito el lamentable acuerdo con la empresa(3). No muy distinta fue la situación en otras plantas grandes de la zona como General Motors y SIDERAR.
De todas formas, poca o ninguna repercusión en los grandes medios han tenido los numerosos conflictos que se desarrollan a lo largo del país. En varios casos esas peleas se han dado por fuera de la burocracia. En la gráfica Indugraf, en Capital Federal, los trabajadores se encuentran tomando el establecimiento, enfrentando la persistente amenaza de desalojo que existe desde principios del mes de diciembre, cuando se produjo el despido de más de 80 trabajadores y, posteriormente, el cierre de la planta. También se encuentran tomadas en Quilmes la textil Febatex y la papelera Masshu. Las tomas surgen como respuesta al vaciamiento de las plantas y los masivos despidos. En Córdoba, los trabajadores de la automotriz IVECO, mediante la organización y la movilización, evitaron los despidos impulsados por la empresa que ya contaban con el visto bueno de la burocracia. Y éstos son sólo algunos ejemplos.
La lucha para poner freno a los despidos y evitar que se avance sobre las condiciones de trabajo se desarrolla. Es una tarea fundamental profundizar la organización independiente y antiburocrática de los trabajadores, para enfrentar el avance de la patronal y el gobierno sobre los puestos de trabajo y el salario.
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NOTAS:
1) Incluso el ministro Tomada, desde un principio empecinado en negar los efectos de la crisis internacional sobre el trabajo en nuestro país, ha admitido que se produjeron 8.000 despidos en el último trimestre.
2) Baste recordar los bloqueos frente a supermercados, diarios y otras empresas vinculadas al transporte que maneja Moyano (a veces por disputas de afiliados frente a otros gremios), o la descarga de basura en plena Avenida de Mayo frente a la jefatura de gobierno.
3) Ver “TENIUM SIDERAR y Paraná Metal: Los acuerdos contra la clase obrera”, en este número.