LOS TRABAJADORES LUCHAN CONTRA LA CRISIS

El Revolucionario Nº49 (Agosto de 2009)

Mientras los capitalistas descargan la crisis capitalista sobre la clase trabajadora, los trabajadores resisten con la lucha por salario y contra los despidos y las suspensiones.
La crisis económica recae sobre la clase trabajadora. No son los empresarios quienes pierden, ya que sus ganancias siguen siendo jugosas y cuentan con el resguardo estatal. Los subsidios y los beneficios impositivos están a la orden del día para ellos. Tal es el caso de General Motors, por citar sólo el ejemplo más extravagante, que recibió un suculento subsidio gubernamental.
Pero la clase obrera está siendo condenada al despido, a la desocupación. 250.000 despidos, sólo entre los trabajadores registrados. 40.000 suspensiones, sólo entre los metalúrgicos. Más, en nombre de “la defensa de los puestos de trabajo”, instrumentaron recortes salariales en varias ramas, como la metalúrgica y metalmecánica.
Todo, acordado entre gobierno, empresariado y burocracia. Acuerdo que avanza contra los trabajadores, con el objetivo de defender y rescatar a los capitalistas de los efectos de la crisis. Hay una sola forma de enfrentar esta nueva avanzada: con la lucha.
Hoy la clase trabajadora no ofrece una unida y firme resistencia a los embates que recibe, y pese a que sigue siendo dirigida, en general, por una rancia burocracia sindical que defiende sus privilegios, los del gobierno y la patronal. Aun así, hay varios conflictos que demuestran predisposición a la organización y la lucha.
Tal es el caso del polo petroquímico y el parque industrial de Bahía Blanca. Allí, los obreros se movilizaron, pararon las plantas y realizaron piquetes reclamando aumento de sueldos. En el sur del país, los petroleros siguen luchando contra suspensiones y despidos. En Santa Fe, trabajadores de Paraná Metal, realizaron un corte de ruta por incremento salarial y contra las suspensiones. Mahle aún no volvió a producir y sus obreros siguen la lucha en defensa de los puestos de trabajo. Trabajadores tercerizados de Edesur pararon y marcharon por la reincorporación de los despedidos, en el Gran Buenos Aires, consiguiéndolo. En Córdoba, los trabajadores de Cive luchan por la continuidad de los puestos, tras varios meses de mantener la planta tomada tras el anuncio de cierre. En Capital, tercerizados de Telecom pelean por la reincorporación de una treintena de despidos. Por su parte, los trabajadores del subte se movilizan por salario y el reconocimiento de su sindicato. En el marco de las medidas convocadas por la burocracia de la UOM y la UOCRA varias fábricas y obras pararon masivamente pese y, a veces, contra los deseos de la burocracia.
La crisis continúa y la decisión de la burguesía es que la paguen los trabajadores. Las luchas, inevitablemente continuarán. Para que éstas no vayan a vía muerta, y para que puedan representar un triunfo parcial para los trabajadores, será necesario no dejar la dirección de los conflictos en manos de la burocracia. Es la única alternativa posible: organizarse independientemente de la burocracia sindical y luchar para resistir los ataques de la “triple alianza antiobrera”.