La lucha contra la inflación es la lucha de los trabajadores

La lucha contra la inflación, que corroe cotidianamente el salario de la clase trabajadora, solamente puede ser llevada adelante por los trabajadores organizados con independencia del gobierno, el empresariado y la burocracia sindical.

La pauta salarial acordada por el gobierno, las cámaras empresariales y la burocracia sindical de la CGT y la CTA , ronda el 20% y, encima, en cuotas. Un porcentaje que ni siquiera alcanza los niveles de inflación padecidos en 2009, ni los que ya se están sufriendo durante este año. De este modo, la burocracia sindical se erige, una vez más, como defensora de la ganancia empresaria, que encuentra en el salario, la primera variable de ajuste para incrementar sus millones. Con la excusa de que los aumentos salariales generan inflación, las patronales y sus cómplices ponen topo a la discusión salarial, pero nada dicen sobre sus márgenes de ganancias.

Sin embargo, son varios los sectores de la clase trabajadora que se han puesto de pie en la pelea salarial y marcan un camino a seguir.

La lucha salarial que rompa el techo acordado por la burocracia sindical, solamente puede llegar a buen puerto de la mano de la organización y la lucha independiente de los trabajadores. Por eso, toma cuerpo en aquellas empresas donde los trabajadores han logrado vencer a la burocracia y recuperar la dirección sindical, como es el caso de la Comisión Interna de Kraft, y de Fate y del Cuerpo de Delegados del subte.

Las asambleas de los obreros de Kraft, por ejemplo, promueven un 35% de aumento salarial y han garantizado masivamente los paros de dos horas por turno lanzados, casi obligadamente y con el fin de apaciguar la bronca, por la burocracia de Daer. Además, la movilización y el corte de la Panamericana se reiteran, como forma de proseguir la lucha y la difusión del conflicto que persiste dentro de la planta alimenticia.

Lo mismo ocurre en Fate, donde desde las asambleas se propusieron conseguir un incremento similar, la reapertura de las paritarias y han lanzado un plan de lucha para lograrlo. El quite de colaboración aprobado ha sido acompañado por una movilización a la sede central del SUTNA y al ministerio de trabajo, el pasado 30 de abril.

Por su parte, los trabajadores del subte, mantienen en pie el reclamo del reconocimiento de su sindicato, la AGTSyP , y la reapertura de las paritarias para impulsar el reclamo salarial, entre otras tantas reivindicaciones. Con ese objetivo, han realizado la apertura de molinetes el pasado 9 de abril. En este marco, la lucha contra la burocracia y la patronal no cesa, y por eso se instrumenta el quite de colaboración y el paro en varias líneas.

La lucha por salario, que es la única lucha contra la inflación, no puede quedar en manos de quienes no representan a los trabajadores, es decir, de la burocracia sindical. Para eso, debemos tomar en nuestras manos la organización y la lucha contra la burocracia, ya sea de la CGT o de la CTA. En cada lugar de trabajo, deberemos recuperar los puestos de delegados y poner los Cuerpos de Delegados, las Comisiones, las Juntas Internas, en suma, los sindicatos, al servicio de la clase trabajadora.

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Crítica, Arcor, LV2, Mecca, Royal Canin, docentes...

Pese a la burocracia, los trabajadores se organizan y luchan por aumento salarial, contra los despidos y por el pago de sueldos adeudados.

En las plantas alimenticias que Arcor tiene en la provincia de Córdoba, los obreros resolvieron realizar el paro de dos horas decretado a regañadientes por el STIA y fueron por más. Prolongaron la medida de fuerza en reclamo de un incremento salarial del 35%. Cuando el ministerio de trabajo dictó la conciliación obligatoria, rápidamente acatada y promovida por la burocracia de Daer, los trabajadores optaron por desconocerla, ya que la única beneficiaria con la suspensión de la lucha sería la empresa. Ahora, los obreros de Arcor votaron un paro por tiempo indeterminado, que es acompañado por los cortes de ruta. Y se disponen a profundizar la lucha si la patronal toma represalias e instrumenta despidos.

Los trabajadores del diario Crítica han emprendido un plan de lucha en reclamo del pago en tiempo y forma de los salarios atrasados. El paro comenzó el 8 de abril, impidiendo la salida habitual y regular de la publicación. El día 12, organizaron un acto de denuncia frente a las puertas del diario y, en asamblea general, resolvieron extender la medida de fuerza hasta el 14 de abril, cuando se manifestaron frente al ministerio de trabajo, donde se realizaba la audiencia entre las partes. Ante el incumplimiento patronal, los trabajadores proclamaron el paro por tiempo indeterminado. Con el mismo reclamo, los trabajadores de la radio LV2, en Córdoba, sostienen la ocupación del edificio hace más de dos meses.

En la fábrica metalúrgica Mecca, en Morón, y en la de alimentos balanceados, Royal Canin, en La Matanza , los obreros llevaron adelante una lucha, que incluyó la paralización de la planta, en rechazo a los despidos instrumentados por la patronal.

Los docentes neuquinos prosiguen su pelea, que data de comienzos de marzo, por aumento salarial, combatiendo la intransigencia del gobierno y el carácter conciliador de la conducción de ATEN. Al paro, le suceden los cortes de ruta y las movilizaciones.

Estas luchas, en las que los trabajadores emprenden la organización independiente, al margen e incluso contra la burocracia sindical, y con la asamblea como método de debate y resolución, y con la lucha como una arma efectiva contra las patronales, son sólo algunas de las que se desarrollan en varios puntos del país y son una demostración clara de que la clase trabajadora puede enfrentar la prepotencia de los capitalistas, pese a la complicidad del gobierno, la burocracia y al silenciamiento que pretenden imponer los medios.