La burocracia sindical “progre” de la CTA


La pretendida “central alternativa”, con personajes como Yasky, Wasiejko, Basteiro, Micheli o Baradel, ha dado sobradas muestras de subordinación a los gobiernos capitalistas y de entrega de las luchas de los trabajadores.

La burocracia no es solamente un grupo de ladrones que se han convertido en empresarios a merced del movimiento obrero. Ésa, en todo caso, es una de las facetas de la burocracia más importante que hay en nuestro país, que es la burocracia empresarial de la CGT.
Pero más allá de que pueda ser o no ladrón, empresario o político patronal, el burócrata es quien se erige como “representante” de los trabajadores, pero no lo hace dispuesto a defender en forma incondicional esos intereses, sino que pone por delante los del régimen, del sistema social actual, donde quienes mandan son los empresarios, los banqueros, los políticos patronales.
Lo hace convocando a confiar en las instituciones de la democracia, cuyas leyes y jueces benefician siempre antes a los patrones que a los trabajadores, aceptando las leyes antiobreras (flexibilización, conciliación obligatoria…), o llamando a confiar en los gobiernos de turno. Así, cuando asume un nuevo gobierno, los burócratas de la CTA plantean que no es hora de luchar, porque “hay que darle tiempo”. Cuando los capitalistas nos llevan a la crisis económica, los burócratas dicen que “no es momento” de reclamar, permitiendo que la crisis recaiga sobre los trabajadores. Cuando el desprestigio de los gobiernos da lugar a la lucha popular, ellos reclaman “cordura” y se pronuncian “en defensa de las instituciones”. Y cuando distintas fracciones de la burguesía se disputan el control de los negocios, nos exigen que no reclamemos lo nuestro para “no hacerle el juego” a tal o cual sector (sea “el campo”, Clarín, “la derecha” o cualquier otro).
Ésa es la dinámica permanente de la burocracia de la CTA. Por eso, los veremos siempre llamar a confiar en la democracia y salir a apoyar a tal o cual candidato… y los veremos también condenar y enfrentar las luchas independientes de los trabajadores, acusándolos por ser intransigentes o por apelar a los métodos de lucha del movimiento obrero.
El silencio es una de sus herramientas más habituales. Cuando los trabajadores logran organizarse en forma independiente y llevan adelante luchas de importancia, los burócratas de la CTA, optan, casi siempre, por callarse la boca, los ignoran y le mezquinan su apoyo. Habitualmente es preciso que un conflicto pase a primera plana, que por su fuerza se transforme en un problema nacional, para que los hombres de De Genaro den su respaldo verbal a una lucha obrera independiente. Ni que hablar entonces de ayudar con recursos a sostener una lucha…y mucho menos a hacerse parte de ella. Esta central “progre” ha evitado sistemáticamente convocar a huelgas o luchas por solidaridad con los reclamos centrales del movimiento sindical (póngase por caso Kraft o Subte) y es casi inimaginable esperar de ella el llamado a un paro general por más que lo amerite la situación.
Su rol de agente del gobierno y las patronales se evidencia en los sindicatos que tienen a cargo. Los casos se repiten donde hay organización y lucha independiente. Así, en la fábrica de neumáticos FATE, la experiencia de lucha y confrontación contra las patronales y la evidencia del lugar de conciliador y entregador de las conquistas del secretario general del SUTNA, Pedro Wasiejko(1), ha convertido a este dirigente de la CTA en una de las figuras más odiadas en la fábrica. En contraposición, la dirección de la central ha premiado a este burócrata ubicándolo no sólo como secretario adjunto de la CTA, sino además, como la figura que debe promover la organización sindical en los gremios privados para toda la CTA. Ariel Basteiro, entre los aeronáuticos, ha encauzado las luchas siempre supeditándolas a algún sector capitalista. Últimamente, apoyando al gobierno en su disputa contra el grupo Marsans en Aerolíneas Argentinas. Por eso, también fue premiado por el kirchnerismo con un asiento en el directorio de la compañía.
Situaciones similares se dan en los gremios de estatales donde sus dirigentes ofician de voceros del gobierno reclamando el fin de las luchas o desestimándolas (recuérdese el boicot de Micheli a la lucha del Garrahan, o las maniobras para evitar los paros de Baradel y Nenna, dirigentes de la docencia en la provincia y la ciudad de Bs. As. respectivamente). Y si bien tienen menos experiencia que la burocracia cegetista, éstos tampoco escatiman en patoteadas, maniobras y fraudes, que van desde el uso de la FTV y Barrios de Pie como fuerza de choque para garantizar los actos gubernamentales (como se hizo evidente en Tucumán y en Rosario) hasta el robo de las elecciones cuando gana la oposición, como sucedió en la seccional La Plata del SUTEBA.
En fin, como es evidente, la CTA es, al igual que la CGT, una organización burocrática que se preocupa por intervenir en las internas de la burguesía (promoviendo a tal o cual partido) pero que frena y enfrenta las luchas de los trabajadores cuando éstas adquieren un perfil independiente. Por eso, los trabajadores no podemos esperar nada de las direcciones burocráticas de la CGT y la CTA. En nada nos cambia que una se diga peronista y otra “independiente”, una vertical y otra “democrática”, una oficialista y otra “progresista”, pues ambas se oponen al desarrollo de la lucha independiente de los trabajadores y, en cambio, apuestan al sostenimiento de los diferentes gobiernos patronales. Es fundamental tener esto presente, en momentos en que muchos dirigentes de la CTA se van despegando del gobierno y pretenden presentarse como una alternativa de lucha para los trabajadores, opuesta a la CGT.
Lejos de seguir a estas direcciones propatronales, los trabajadores tenemos la urgente tarea de organizarnos y disputar los ámbitos de organización del movimiento obrero: cuerpos de delegados, comisiones internas, seccionales y sindicatos, más allá de que estos puedan estar bajo la órbita de una u otra central. El desarrollo de esta tarea fundamental nos permitirá ir forjando un movimiento clasista que, en vez de subordinarse a los intereses de la burguesía, como promueven la CGT y la CTA, impulse la organización y lucha independiente de la clase trabajadora.

NOTAS:
1) Para ver más sobre el carácter burocrático de De Genaro, Lozano, Vasiejko, Nenna, Baradel, Micheli, Piccinini y demás burócratas ceteatistas, remítase a nuestra sección “Desfile de burócratas” disponible en: http://elrevolucionario-otr.blogspot.com.