Otra medida demagógica del kirchnerismo
El gobierno de Cristina Fernández decretó la asignación familiar por hijo para trabajadores desocupados, en negro y el servicio doméstico registrado. Una medida más que, junto a la televisación del fútbol y la ley de medios, sólo procura maquillar el desgastado rostro del kirchnerismo, arrojando algunas migajas sobre el pueblo trabajador.
El gobierno de los Kirchner avanza con una nueva medida de un neto perfil demagógico: las asignaciones familiares. Entre bombos y autobombos, la presidenta hizo el anuncio. Habló de la redistribución de la riqueza, del combate contra la pobreza... ¿Tanto escándalo para qué? Para ofrecer unos míseros $180 por mes por hijo. $180, en un país en el que los precios suben diariamente y corroen todos los salarios.
La medida
El gobierno de Cristina Fernández decretó la asignación familiar por hijo para trabajadores desocupados, en negro y el servicio doméstico registrado. Una medida más que, junto a la televisación del fútbol y la ley de medios, sólo procura maquillar el desgastado rostro del kirchnerismo, arrojando algunas migajas sobre el pueblo trabajador.
El gobierno de los Kirchner avanza con una nueva medida de un neto perfil demagógico: las asignaciones familiares. Entre bombos y autobombos, la presidenta hizo el anuncio. Habló de la redistribución de la riqueza, del combate contra la pobreza... ¿Tanto escándalo para qué? Para ofrecer unos míseros $180 por mes por hijo. $180, en un país en el que los precios suben diariamente y corroen todos los salarios.
La medida
El anuncio presidencial genera muchas lagunas. La medida alcanzaría a los hijos de los trabajadores en negro que tengan ingresos por debajo del salario mínimo (nadie explicó aún con qué artilugio corroborarán esos ingresos), de los desocupados que no perciban planes sociales y del escaso servicio doméstico que está en blanco. De este modo, el kirchnerismo, lejos de impulsar una política que acabe con el trabajo en negro y el desempleo, promueve un parche que, además de no resolver la situación, de hecho legitima ambas formas de híper explotación.
Según el decreto, $144 se cobrarían todos los meses y $36 serían depositados en una caja de ahorro hasta recibir la autorización para retirarlos. Ya que el acceso a esta asignación es para trabajadores en negro, que deben acreditar, cosa casi imposible, bajos ingresos, y es incompatible con la percepción de otros planes sociales por parte de los desocupados, evidentemente es muy difícil anticipar el costo fiscal real del nuevo plan oficial. Sin embargo, la presidenta habló de unos $10.000 millones, que serán provistos por la ANSeS , pretendiendo mostrar un gran esfuerzo gubernamental por los que menos tienen. Lo que no dijo, es que, en materia de pago de la deuda externa, se desembolsaron varios millones más.
Haciendo caja
La situación fiscal del gobierno kirchnerista viene deteriorándose hace tiempo. Entre enero y septiembre de 2008, el superávit fiscal superó los $30.000 millones. En el mismo período de este año, sólo $8.000, es decir, $22.000 millones menos. El decreto de asignaciones familiares, lejos de perseguir la redistribución de la riqueza o el combate contra la pobreza, se propone un fin bastante menos loable: hacer caja.
Debido a la incompatibilidad de la percepción de la asignación por hijo y algún plan social, en muchos casos se recurrirá al traspaso de un plan por otro, ya que la nueva asignación supera en $20 o $30 los planes actuales. Hoy, los planes como el Familias o el Jefes de Hogar son financiados con fondos impositivos y las partidas figuran en el presupuesto nacional.(1) Con el cambio, muchos de esos fondos quedarán libres ya que la ANSeS deberá hacerse cargo, centralizando, además, el enorme aparato clientelar en una sola oficina. Con esta maniobra, el gobierno se ahorraría unos $5.000 millones para destinar, como siempre, al pago de la deuda reabriendo el canje con los tenedores de bonos en default y regularizando la situación con el Club de París.
Repartiendo la pobreza
Desde hace tiempo, desde la iglesia hasta la CTA , pasando por Macri y Carrió, vienen insistiendo en la necesidad de impulsar la asignación universal por hijo. Por eso, aunque cuestionando aspectos de forma, tales como la autoproclamación de universal, la fuente de financiamiento, la falta de debate en el congreso, o el clientelismo que conlleva, todos celebraron la iniciativa oficial.(2)
Pero ni siquiera se les saca algo a los ricos para dárselo a los pobres. Lo que realmente ocurre es un reparto de la pobreza entre los propios pobres, para garantizar la riqueza de los que más tienen. Se resignan fondos de la ANSeS , que podrían contribuir a un alza en las jubilaciones, para sustituir un plan social por otro. ¿Quién gana? El gobierno. Los empresarios, que instrumentan despidos masivos ampliando la desocupación entre los trabajadores y extienden la pobreza sobre el pueblo trabajador pagando salarios de hambre, nada resignan.
Por todo esto, y reafirmando lo que decíamos hace unos meses sobre este tema, “La asignación universal por hijo (...) es presentada como la solución más seria para erradicar la pobreza. Pero no es más que una variante del reparto y la administración de la miseria que todos proponen: 100, 200, 500 pesos más por familia... nada más. Así, buscan esconder la pobreza debajo de la alfombra y permanecer de brazos cruzados frente al enriquecimiento de los ricos.”(3)
De este modo, la tan promocionada medida es parte del plan de recomposición de la desgastada imagen del kirchnerismo. Además, es otra herramienta que permite saquear los fondos de la ANSeS para garantizar el superávit y, con él, el pago de la deuda. Como vemos, todo un gesto nacional y popular.
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NOTAS:
1) El presupuesto 2010 destina unos $2.300 millones al Plan Familias y unos $2.000 millones al Plan Jefes de Hogar. Junto a otros planes vinculados a la niñez, las partidas presupuestarias superan los $5.000 millones.
2) Ver “Todos de acuerdo”, en este número.
3) “Falsas salidas”, en ER Nº50, septiembre de 2009.
Hijos de la abundancia
“Obviamente que esto no puede ser para los hijos de aquellos que tenemos la inmensa suerte de poder darles a nuestros hijos todo lo que ellos merecen y todo lo que se les ocurre y tienen ganas. Los que tenemos dinero, no necesitamos asignaciones familiares, esto está muy claro.”(1)
Con estas palabras, Cristina Fernández pretendió mostrarse popular, generosa, mostrando un supuesto espíritu de sacrificio personal para beneficio del pueblo pobre. Pero con sus palabras no hace más que reafirmar, ostentando los lujos y caprichos satisfechos de su familia ante todo el pueblo trabajador, su condición de millonaria en medio de un pueblo sumido en la pobreza.
Es imponente el patrimonio declarado de la familia presidencial, que supera los $46 millones. También, es indudable que sus hijos hacen “todo lo que se les ocurre y tienen ganas”: Florencia Kirchner usa el Tango01 como aerotaxi personal para llevarla y traerla de Río Gallegos. Una realidad completamente opuesta a la de los millones de chicos pobres, de los hijos de los trabajadores que, a duras penas, luchan por tener una vida medianamente digna en este sistema de injusticias y explotación.
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NOTAS:
1) Discurso de anuncio del decreto 1.602, 29/10/09. Destacados nuestros.
Todos de acuerdo
Elisa Carrió: “La Presidenta ha cedido a la agenda social que le pidió la oposición. Tengo una enorme alegría que después de tantos años se reconozca que hay pobres”.
Gerardo Morales: “Es fuerte y es lindo lo que pasó hoy aunque venga con doble cordón umbilical”.
Francisco de Narváez: “La asignación es bienvenida”.
Felipe Solá: “Hay un cambio de actitud del Gobierno, que ahora reconoce el reclamo que veníamos haciendo desde distintos sectores”
Martín Sabatella: “Aún sin conocer la letra chica del decreto presidencial, es evidente que se trata de un paso importantísimo”
Hugo Yasky: “Esta decisión significa un avance trascendental y es parte de una lucha histórica de los trabajadores de esta Central”.
Ariel Basteiro: “Si bien, como la Presidenta misma planteó, no se termina así con la pobreza, sí se la deja en knock out”
Hugo Moyano: “A mi entender es un anuncio revolucionario, porque no creo que en muchas partes del mundo se aplique una ley de esta naturaleza”.
