SUPERPODERES: EL GOBIERNO DE KIRCHNER YA NO SE PREOCUPA DE QUE LO TILDEN DE “MENEMISTA”

El Revolucionario Nº15 (Julio de 2006)

No eslo mismo pero es igual

El debate sobre el proyecto para otorgar los superpoderes al gobierno nacional, se suma a una andanada de noticias que van desde los casos de gatillo fácil, tortura seguida de muerte, asaltos a manos de oficiales de la Bonaerense II, absolución de los policías que participaron en la tortura y asesinato de Andrea Vieira, hasta las burlonas cifras sobre los índices de inflación donde, según el "prestigioso" INDEC, una familia que percibe una entrada salarial de $1.000, gasta sólo $49 en concepto de alquiler. Aunque pasen vertiginosamente y una sola vez por la radio, estas noticias ocultadas las más de las veces por la tv y la prensa escrita, son una prueba más de lo acertado del pronóstico que hemos hecho sobre este gobierno.

Los que hicimos un correcto análisis de clase de la banda que capitanea Kirchner, a su tiempo y no después de que éste había hecho un trecho, caracterizamos que iba a ser continuidad inexorable de los gobiernos burgueses anteriores. Lo remarcamos porque no sólo fueron el degenerado de Tumini y Cía. quienes al momento de su asunción afirmaban que “Kirchner no es más de lo mismo”, que los que hacíamos un análisis de clase éramos “la izquierda que no comprende”, “la izquierda obtusa y ciega que no comprende los procesos históricos” y demás frases hechas. Esa caracterización, era compartida entonces por corrientes como el PCR, o la Aníbal Verón, por nombrar las más notables, y fue la que influyó a gran parte de la militancia honesta de los diferentes frentes.

También la casi totalidad de los periodistas, cuadros reconocidos y cuadros medios, compraron los espejitos de colores. Por supuesto que estos progres émulos de Lanata y Vervitski, nunca se escandalizaron por las noticias de gatillo, torturas, inflación, presos políticos, o del trabajo en negro y en condiciones de esclavitud. Y no sólo han ninguneado u ocultado estos datos, sino que han hecho el trabajo de minimizarlas las más de las veces, pues se trataba siempre de proteger y apoyar a “su” gobierno que, según decían, no era “más de lo mismo”.

Pero con esto de los superpoderes la cosa cambió. Estos progres no se bancan que el presidente, que tan simpático les caía, los gobierne "a lo Menem".

Queremos recordar cómo hace muy poco que estos progres arengaban y convocaban jubilosos a “la plaza del sí” del pasado 25 de mayo. El plantel de radio Mitre, sin ir más lejos, se hacía eco de la consiga lanzada por la “diva” primera dama, cuando aseguró que “el peronismo es lo más parecido a los argentinos”. Hay quienes fueron mucho más lejos, ya que no sólo “comentaban” la consigna sino que dijeron estar “plenamente identificados”; es decir, los progres se habían hecho peronistas.

Sin embargo, a menos de dos meses de aquellas emotivas declaraciones (no podemos dejar de sentir un poco de alegría) los progres reconocen que han sido estafados, que no se trataba de “una bocanada de aire fresco”, de un presidente que iba a hacer “un país en serio”, sino que se trataba de más de lo mismo.

Estos formadores de opinión, que no se bancaban a Menem, que venían de una frustración con el gobierno de De La Rua, que arengaron contra el estado de sitio que este último había dictado, y que luego hacían sus programas desde la asamblea de Parque Centenario; estaban muy cómodos como voceros del kirchnerismo. Pero a partir del debate sobre los superpoderes, que muestran para ellos el “abandono de la nueva política”, empiezan a hablar de “prácticas menemistas” en el que hasta hace poco fue “su” gobierno.

Por ejemplo, en la segunda semana de julio, Magdalena Ruiz Guiñazú, Tenembaun y Zlotowiazda, al interpelar por radio Mitre al ministro del interior Aníbal Fernández sobre por qué un gobierno tan “pluralista y distinto” quería aprobar los superpoderes, y ante el conocido tono irónico de Fernández que los gastaba como siempre, algunos perdieron la compostura: luego de que Magdalena le dijera que estaba harta de que el presidente y su Sra. fueran exclusivos de radio 10 negando todas las notas a otros periodistas, su ladero Tenembaun (seguro arrepentido de haberse hecho peronista) remató diciendo que para defender los superpoderes se estaban usando los mismos argumentos que usaba Menem.

E1 ritmo vertiginoso que ha alcanzado la lucha dentro del PJ, al compás acelerado de los fabulosos negocios que la burguesía está haciendo en materia de agro y energía, son el motivo del polémico proyecto. La banda gobernante entiende mejor que nadie esta coyuntura y sus posibilidades de éxito.

Se plantea, en primer lugar, consolidar el partido a nivel nacional para ganar las elecciones “para siempre”. Y se necesita mucha plata para garantizar lealtades. En segundo lugar, los cuadros principales se aseguran ser ellos los que administren los fondos.

Así fue como lo hizo Manzano, por tomar sólo un ejemplo. Aquel humilde diputado mendocino que al hacerse cargo de su banca declaró como patrimonio un departamento de dos ambientes, "robando para la corona" no sólo garantizó la hegemonía del PJ cuando la capitaneaba Menem, sino que se transformó además (como todos sus pares) en un poderoso burgués nacional. Esta es la oportunidad que han perseguido toda su vida quienes hoy gobiernan: hacerse millonarios administrando el aparato estatal. Algo que también entendió el bandido de Tumini... Es la oportunidad para ellos de formar (mediante el robo) una “nueva burguesía nacional”.

Cumplida la labor de hacerse pasar como “el gobierno de la nueva política” (para la cual Pepe Albistur derramaba guita a rolete en concepto de publicidad oficial) la banda kirchnerista puso en crisis la famosa “transversalidad”. El peronismo y la burguesía nacional entienden que es preciso garantizar la buena salud de su clase y para ello no deben ponerla en riesgo con nuevas “alianzas”, “lilitas” y demás engendros, que ya han tenido su cuarto de hora (como en 2001) y que les hicieron sudar la gota gorda. Y en ese tren, Kirchner desairó a sus escribas aduladores, aprovechando que éstos ya instalaron la idea de que este es un gobierno “setentista” y “de los DDHH”. Ahora empiezan a aparecer como por arte de magia, publicaciones en Clarín sobre el escandaloso afano que llevan adelante el binomio De Vido-Jaime, algo que también habíamos alertado que se venía, a propósito de los subsidios al transporte (las cifras son impresionantes).

Tendrán que aceptarlo. Los progres deberán reconocer que el peronismo no puede darles el gusto de vivir en una social-democracia “a la europea”, en la que los afanos escandalosos “a la Menem” pueden ser disimulados. La “democracia” a la holandesa, por ejemplo, es propia de los países centrales e imperialistas, no de las semicolonias como las nuestras donde las burguesías locales necesitan partidos del tipo del PRI mexicano para poder gobernar. El renegado Vargas Llosa lo dijo claramente: “el ejemplo del PRI, es la dictadura perfecta”. No pocas son las coincidencias de la banda mexicana denominada PRI con la banda argentina denominada peronismo.