El Revolucionario Nº14 (Junio de 2006)
Inmenso es el ejemplo del Che Guevara, un revolucionario entre los revolucionarios. Ejemplo de entrega, de solidaridad, de compromiso, de moral, de conducta; ejemplo de compañero, de guerrillero, de comandante, de funcionario y otra vez guerrillero. En fin, ejemplo de revolucionario.
La acción política de Ernesto Che Guevara, ocultada, tergiversada, ignorada y esquematizada deliberadamente por parte de la izquierda argentina, constituye un baluarte fundamental, digno de estudio, para quienes nos proponemos seguir sus pasos.
Ocultada por quienes vieron en su ejemplo una amenaza para la coexistencia pacífica o la teoría de la revolución en un sólo país. Ignorada por los pacifistas que rehuyen de la organización de lucha armada para la toma del poder. Esquematizada por quienes lo acusan de “militarista” o “aventurero”. Tergiversada por los que resaltan sólo su aspecto humano para despojarlo de sus ideas políticas.
Sin embargo, la actividad siempre militante del Che, lo ubica, indiscutiblemente entre los grandes revolucionaros que ha dado la historia de la lucha contra el capitalismo y por la construcción del socialismo. Su ejemplo, lo ubica, sin dudas, junto a Marx, Engels, Lenin y Trostky.
Fue el Che, quien ha explicado en Latinoamérica, con extraordinaria claridad, la necesidad de organización independiente de los trabajadores, desechando cualquier alianza con la burguesía, y quien ha combatido el etapismo, de aquellos que se plantean la “Revolución Democrática” o “Popular” en alianza con sectores burgueses, pronunciándose por la revolución socialista. Así lo explicaba con candente actualidad:
“América constituye un conjunto más o menos homogéneo y en la casi totalidad de su territorio los capitales monopolistas norteamericanos mantienen una primacía absoluta. Los gobiernos títeres o, en el mejor de los casos, débiles y medrosos, no pueden oponerse a las órdenes del amo yanqui. [...] ...las tropas yanquis están dispuestas a intervenir en cualquier lugar de América donde el orden establecido sea alterado, poniendo en peligro sus intereses. Esa política cuenta con una impunidad casi absoluta;
Por otra parte las burguesías autóctonas han perdido toda su capacidad de oposición al imperialismo (si alguna vez la tuvieron) y sólo forman su furgón de cola. No ha más cambios que hacer; o revolución socialista o caricatura de revolución.”
Asimismo, sintetizó las características de esta lucha, ratificando la vía revolucionaria hacia el socialismo, concluyendo en la estrategia de poder basada en el uso de la violencia y la guerra civil y prolongada:
“¿Es posible o no en las condiciones actuales de nuestro continente lograrlo (el poder socialista, se entiende) por la vía pacífica? Nosotros contestamos rotundamente: En la mayoría de los casos no es posible. Lo más que se lograría sería la captura formal de la superestructura burguesa del poder, y el tránsito al socialismo de aquel gobierno que, en las condiciones de la legalidad burguesa establecida llega al poder formal, deberá hacerse también en medio de una lucha violentísima contra todos los que traten, de una manera u otra, de liquidar su avance hacia nuevas estructuras sociales.”
Más tarde agrega:
“Es absolutamente justo evitar todo sacrificio inútil. Por eso es tan importante el esclarecimiento de las posibilidades efectivas que tiene
Muestras de su internacionalismo, relucen en su participación personal y la de contingentes de combatientes cubanos (con todo lo que esto implicaba dadas las reducidas dimensiones de Cuba) en los procesos de liberación nacional en África y América. Pero fundamentalmente, basándose en este principio tan elemental realizó durísimas críticas a
“Hay una penosa realidad: Vietnam, esa nación que representa las aspiraciones, las esperanzas de victoria de todo un mundo pretérito, está trágicamente solo. Ese pueblo debe soportar los embates de la técnica norteamericana, casi a mansalva en el sur, con algunas posibilidades de defensa en el norte, pero siempre solo.
La solidaridad del mundo progresista para con Vietnam semeja a la amarga ironía que significaba para los gladiadores del circo romano el estímulo de la plebe. No se trata de desear éxitos al agredido, sino de correr su misma suerte; acompañarlo a la muerte o a la victoria. [...]
El imperialismo norteamericano es culpable de agresión; sus crímenes son inmensos y repartidos por todo el orbe. ¡Ya lo sabemos, señores! Pero también son culpables los que en el momento de definición vacilaron en hacer de Vietnam parte inviolable del territorio socialista, corriendo, sí, los riesgos de una guerra de alcance mundial, pero también obligando a una decisión a los imperialistas norteamericanos. Y son culpables también los que mantienen una guerra de denuestos y zancadillas comenzada hace ya buen tiempo por los representantes de las dos más grandes potencias del campo socialista.”
Con el poder en manos del pueblo y la responsabilidad de construir el primer estado obrero en Latinoamérica, luchó firmemente contra la burocratización dentro del partido y los estamentos estatales, chocando directamente, también en este aspecto, con la política estalinista. En este sentido, es suficiente demostración de su coherencia, las jornadas de trabajado voluntario protagonizadas por él mismo y planteadas a todos los funcionarios estatales.
Por otro lado, fue un férreo defensor del estado obrero y batalló denodadamente realizando valiosos aportes (que hoy son retomados por los revolucionarios cubanos que plantean la profundización de la revolución) para evitar la restauración capitalista. Las críticas al “Manual de Economía Política de
“Puesto que una empresa que funciona sobre la base de la demanda del público y mide su ganancia y su criterio de gestión con relación a eso no es ni un secreto ni una rareza; es el proceder del capitalismo (...) Esto está sucediendo en algunas empresas de
En otro texto:
“Se sabe desde viejo que el ser social es el que determina la conciencia (...) Nuestra tesis es que los cambios producidos por
Levantar bien alto la bandera del Che, su pensamiento, su práctica, sus aportes en la lucha contra el estalinismo, la burocratización y la restauración capitalista, es vital para los revolucionarios.
Decididos a continuar la lucha contra el capitalismo y la burguesía, bajo todas sus presentaciones; decididos a seguir bregando por la construcción de un Partido Marxista Revolucionario y de Combate; decididos a llevar la lucha de clases hasta el final, hasta vencer o morir; rendimos nuestro pequeño homenaje al Comandante.
HASTA
REVOLUCIÓN SOCIALISTA O CARICATURA DE REVOLUCIÓN
Citas tomadas de: Crear dos, tres... muchos Vietnam es la consigna (una de las producciones políticamente más maduras de Guevara, elaborada en medio del desarrollo guerrillero en Bolivia) 1967; Tácticas y estrategia de la revolución latinoamericana. 1962 (publicado en 1968); Exposición en el Ministerio de Industrias (1964); Cuadernos de Praga. Apuntes críticos a la economía política (aún inédito en nuestro país, con escasa difusión en Cuba).