El Revolucionario Nº32 (Febrero de 2008)
En apenas cinco años al frente de los docentes bonaerenses, ha sabido ganarse dignamente un lugar dentro del arco de la burocracia sindical argentina. Este burócrata progobierno, sucesor de Hugo Yasky, es el actual secretario general del SUTEBA y secretario general adjunto de la CTA, provincia de Bs. As.
A través del espacio de “cogestión” provincial, primero, y de la paritaria, posteriormente, este ministro sin cartera fue artífice y promotor (junto al gobierno kirchnerista de Solá), de toda la política gremial para el sector docente. A nivel salarial, consolidó una política negrera: un sueldo básico de indigencia, un mínimo de pobreza, y una composición salarial con alto índice de sumas en negro. En cuanto a la política educativa, se encargó de promover los debates y legitimar entre los docentes de la provincia la aceptación de las leyes educativas de orden nacional, las que calificó como “avances históricos”: ley de Financiamiento Educativo, de Educación Técnico-Profesional, y la Ley Nacional de Educación. A nivel provincial, llevó adelante la campaña por la Nueva Ley de Educación Provincial, para la cual organizó una movilización en su apoyo el día de su tratamiento en la legislatura provincial, acto que coronó estrechándose en un abrazo con la ministra de educación bonaerense, Adriana Puiggrós.
Durante 2007, año de elecciones, Baradel jugó fuertemente a favor del gobierno peronista para allanarle la campaña al kirchnerismo en la provincia de Bs. As. Primero, a principios de año, levantando el “no inicio” del ciclo lectivo por TV, dejando las decla-raciones a Solá, mientras él, en silencio, miraba a su lado. Mientras tanto, ofició de defensor de la persona de Kirchner y el gobierno nacional cuando fusilaron a Carlos Fuentealba en Neuquén. El vocero de la burocracia fue él, anunciando el paro de una hora junto a Hugo Yasky y Hugo Moyano. A mediados de año, cuando estalló nuevamente el conflicto salarial, volvió a cerrar alevosamente otro acuerdo. Pero en esa ocasión, ante la continuidad de las medidas por parte del otro sindicato importante a nivel provincial que compone el FGDB, la FEB, los docentes desconocieron la resolución del SUTEBA y se plegaron a ellas. En dicha oportunidad, el secretario general del SUTEBA, para disolver la lucha y disciplinar a los distritos disidentes y a los docentes que se habían adherido a esas acciones, avaló los fuertes descuentos que el gobierno aplicó a esos sectores, que afectaron a unos 25.000 trabajadores de la educación. Ya en diciembre, ante las declaraciones y negociaciones con el gobierno de Scioli, dijo: “Han sido auspiciosas. Somos optimistas.”. En cuanto al comienzo “normal” del ciclo lectivo 2008 (es decir con bajos salarios y escuelas que no están en condiciones), en coincidencia con el ejecutivo provincial, sentenció: “Nosotros apostamos a eso”.
En apenas cinco años al frente de los docentes bonaerenses, ha sabido ganarse dignamente un lugar dentro del arco de la burocracia sindical argentina. Este burócrata progobierno, sucesor de Hugo Yasky, es el actual secretario general del SUTEBA y secretario general adjunto de la CTA, provincia de Bs. As.
A través del espacio de “cogestión” provincial, primero, y de la paritaria, posteriormente, este ministro sin cartera fue artífice y promotor (junto al gobierno kirchnerista de Solá), de toda la política gremial para el sector docente. A nivel salarial, consolidó una política negrera: un sueldo básico de indigencia, un mínimo de pobreza, y una composición salarial con alto índice de sumas en negro. En cuanto a la política educativa, se encargó de promover los debates y legitimar entre los docentes de la provincia la aceptación de las leyes educativas de orden nacional, las que calificó como “avances históricos”: ley de Financiamiento Educativo, de Educación Técnico-Profesional, y la Ley Nacional de Educación. A nivel provincial, llevó adelante la campaña por la Nueva Ley de Educación Provincial, para la cual organizó una movilización en su apoyo el día de su tratamiento en la legislatura provincial, acto que coronó estrechándose en un abrazo con la ministra de educación bonaerense, Adriana Puiggrós.
Durante 2007, año de elecciones, Baradel jugó fuertemente a favor del gobierno peronista para allanarle la campaña al kirchnerismo en la provincia de Bs. As. Primero, a principios de año, levantando el “no inicio” del ciclo lectivo por TV, dejando las decla-raciones a Solá, mientras él, en silencio, miraba a su lado. Mientras tanto, ofició de defensor de la persona de Kirchner y el gobierno nacional cuando fusilaron a Carlos Fuentealba en Neuquén. El vocero de la burocracia fue él, anunciando el paro de una hora junto a Hugo Yasky y Hugo Moyano. A mediados de año, cuando estalló nuevamente el conflicto salarial, volvió a cerrar alevosamente otro acuerdo. Pero en esa ocasión, ante la continuidad de las medidas por parte del otro sindicato importante a nivel provincial que compone el FGDB, la FEB, los docentes desconocieron la resolución del SUTEBA y se plegaron a ellas. En dicha oportunidad, el secretario general del SUTEBA, para disolver la lucha y disciplinar a los distritos disidentes y a los docentes que se habían adherido a esas acciones, avaló los fuertes descuentos que el gobierno aplicó a esos sectores, que afectaron a unos 25.000 trabajadores de la educación. Ya en diciembre, ante las declaraciones y negociaciones con el gobierno de Scioli, dijo: “Han sido auspiciosas. Somos optimistas.”. En cuanto al comienzo “normal” del ciclo lectivo 2008 (es decir con bajos salarios y escuelas que no están en condiciones), en coincidencia con el ejecutivo provincial, sentenció: “Nosotros apostamos a eso”.