LA CRISIS CAPITALISTA: EXPORTACIONES, BALANZA COMERCIAL, RECAUDACIÓN, SUPERÁVIT Y CRECIMIENTO

La caída de las exportaciones y la balanza comercial marca el futuro de las cuentas bajo el gobierno de los Kirchner, donde la disminución de la recaudación y el superávit fiscal en cuestión hará recaer aún más el peso de la crisis sobre la clase trabajadora.
El Revolucionario Nº44 (Marzo de 2009)

Fuimos “el granero del mundo”, seremos “la multinacional de los alimentos”. Dos fórmulas con las que la clase dirigente argentina prometió y promete el progreso del país, el bienestar general de la sociedad, dicen. La realidad en concreto: un país cuya principal actividad económica es la producción y exportación de productos primarios. Una fórmula que no hace otra cosa que perpetuar el rol de Argentina en la división internacional del trabajo: proveedora de materias primas para el mercado mundial. Una fórmula que eterniza el atraso económico del país y enriquece, no a toda la sociedad, sino a los empresarios exportadores y a quienes encuentran un lugar en ese monumental negocio.
Néstor Kirchner basó su gestión en un panorama internacional más que favorable para las cuentas de un país productor de materias primas como Argentina. Un panorama signado por los altísimos precios internacionales y la inmensa demanda de los productos que exporta el país.(1) Sobre este escenario, el kirchnerismo inundó sus discursos de promesas de bienestar y progreso para el pueblo, promesas que no avanzaron más allá de las palabras.
Sin embargo, la crisis capitalista hizo caer vertiginosamente la demanda de estos productos y, con ella, los precios. Así, se desplomaron las exportaciones argentinas.(2) Bajo este panorama, todo indica que comienza a revertirse el auge agroexportador que profundizó y del que vivió el kirchnerismo. Comienza a asomarse el nuevo marco en el que los negocios vinculados a la exportación dejan de ser tan extraordinariamente grandes para los capitalistas. Ahora, algunos tienen que conformarse con ganar un poco menos y el gobierno debe reordenar sus balances.
Como contraparte de la caída de las exportaciones, se evidencia el período descendente del superávit comercial, que prometieron eterno. De los u$s13 mil millones de 2008, a unos 8 mil millones para 2009.(3) Además, se acentúa el déficit comercial con dos de los principales socios comerciales de Argentina: China y Brasil.(4) Es que la aplastante mayoría de las ventas argentinas son productos primarios y alimentos, mientras que casi la totalidad de las compras son bienes industrializados, tanto de capital como de consumo. Esta tendencia negativa de la balanza comercial es inevitable para un país que se basa en el viejo intercambio de cuero pampeano por botas inglesas, de materias primas por productos industriales.
Pero además, esta caída en las exportaciones y la balanza comercial repercute sobre los ingresos del estado y, con ellos, sobre el superávit fiscal para el pago de la deuda. Tenemos así que, según el ministerio de economía, la recaudación impositiva tuvo una baja de 5,6%, unos 4.279 millones de pesos, en el último trimestre de 2008.(5) De la mano de los menores ingresos, ya se experimenta la erosión del superávit fiscal. En enero cayó 40,9%, con respecto al mismo mes de 2008 y según datos del gobierno. Por su parte, diciembre pasado registró un déficit tres veces más grande que el de 2007.(6)
También el PBI retrocedió 0,3% en el último trimestre del año pasado, en relación al mismo período de 2007. Si este resultado negativo se repite en este trimestre, Argentina, técnicamente, entraría en recesión.
Evidentemente, el contexto internacional más que favorable para el ordenamiento de las cuentas del gobierno se esfuma paulatinamente debido a la crisis capitalista. Cae la demanda de materias primas y se desploman sus precios. Para hacer frente al viento en contra y seguir garantizando el pago de la deuda que tanto pesa sobre el pueblo, el gobierno de los Kirchner echará mano a lo que sea necesario para mantener en orden sus cuentas, como el blanqueo de capitales, el saqueo de los fondos de la ANSES y toda otra medida que incremente el poder de las arcas fiscales, como podría ser una mayor participación en el mercado de granos y, al mismo tiempo, continuará obligando al pueblo trabajador a ajustarse el cinturón cada vez más, implementando medidas de ajuste, como los recientes aumentos de tarifas, y congelamiento y hasta rebaja del salario de la clase trabajadora.

NOTAS:
1) En sus respectivos picos, por ejemplo, la tonelada de soja llegó a cotizar u$s600 (hoy lo hace a u$s350) y el barril de petróleo, u$s140 (u$s45 en la actualidad).
2) Según el INDEC, durante el último trimestre de 2008 cayeron los volúmenes exportados y también sus precios, en relación al mismo período de 2007. Las cantidades exportadas de soja, por ejemplo, descendieron un 56% y su preció se redujo casi a la mitad. El mismo organismo explicó que en enero de 2009, en relación al mismo mes de 2008, los ingresos por exportaciones fueron un 36% más bajos, de u$s5.810 millones a u$s3.730. Se vendió un 14% menos en cantidades y a un precio 25% más bajo. El Banco Ciudad estima una caída general de las exportaciones que se ubica en el orden del 26%, de los 70.588 millones de dólares de 2008 a unos u$s52.571 millones para el corriente año. Según esta fuente, la exportación de productos primarios descendería un 36% (de u$s16.418 a u$s10.507 millones); la de manufacturas de origen agropecuario, un 26% (de u$s24.050 a u$s17.684 millones); la de manufacturas de origen industrial, un 8% (de u$s22.211 a u$s20.475 millones); y los combustibles y energía, un 51% (de u$s7.912 a u$s3.905 millones).
3) Clarín, 19/02/09.
4) Con Brasil, el déficit supera los u$s4.000 millones. Con China, asciende a u$s537 millones y promete seguir creciendo.
5) Por la menor participación de la soja y los hidrocarburos, los ingresos por derechos de exportación bajaron un 28,2% ($3.211 millones); por ganancias tuvo una merma del 3,6% ($516 millones); por el IVA descendió 2,8% ($594 millones); y por bienes personales disminuyó un 8,3%. Por su parte, los ingresos de AFJP, ART y obras sociales se redujeron en $1.183 millones. Aun con esta caída, el estado argentino tuvo una recaudación record a lo largo de 2008 que representó poco más del 30% del PBI.
6) Si bien el superávit fiscal primario de 2008 ($32.529 millones) creció un 26% ($6.859 millones) en relación al de 2007, diciembre tuvo un déficit primario ($3.563 millones) y financiero ($9.459) muy superior al habitual.