EPIDEMIA DE GRIPE A: CUANDO LA SALUD PUEDE ESPERAR QUE PASEN LAS ELECCIONES

El Revolucionario Nº48 (Julio de 2009)

No es difícil recordar que en pleno pico de dengue, apareció, traída del primer mundo, la gripe porcina, ahora llamada influenza A. Rápidamente, unos pocos casos aislados de esta gripe fueron suficientes para que la prensa ocultara la vergonzosa enfermedad de la pobreza transmitida por el mosquito.
Pues bien, cuando la gripe dejó de ser pintoresca y desde los sectores más pudientes se extendió sobre el conjunto de la población, apareció la campaña electoral para sepultar momentáneamente al nuevo virus.
Antes de la votación, no había necesidad ni de declarar la emergencia sanitaria, ni de cerrar escuelas, ni de suspender actividades masivas... ni nada. Después de los comicios, sí. Evidentemente para todos los políticos que juegan en las elecciones, la salud puede esperar. Total, si los enfermos son ricos, pueden tratarse y curarse sin problemas, y sin son pobres... no les importa demasiado.
El tratamiento político de este problema, junto al pésimo estado de los hospitales públicos en el país, pone de manifiesto las prioridades del gobierno y la oposición toda. Juntar votos, es más importante, para ellos, que atender la salud del pueblo. De un pueblo que en verano sufrió el dengue, en invierno se sumó la gripe A, y cuando vuelva el calor, trágicamente, la historia volverá a comenzar.