Pago de la deuda, subsidios, blanqueo de capitales y moratoria impositiva para los empresarios. Para los trabajadores, despidos, suspensiones, baja y congelamiento salarial. Éstas son las medidas del gobierno propatronal frente a la crisis del capitalismo.
El Revolucionario Nº42 (Diciembre de 2008)
“No vamos a dejar que la crisis nos estalle en las manos”, le dijo a Página/12 uno de los funcionarios más cercanos a la Presidenta(1). Así, aunque la crisis se suponía ajena, el gobierno peronista salió con un pretencioso paquete a “enfrentarla”. Sin embargo, el gobierno sólo ha ratificado su carácter de clase, impulsando una serie de medidas que garantizan los negocios a los capitalistas y funcionarios kirchneristas, mientras achacan toda la carga de la crisis sobre los trabajadores(2).
Kirchner, que en los ´90 apostó a las privatizaciones, y en su gobierno sostuvo los pilares del llamado “neoliberalismo” (pago permanente de la deuda externa, flexibilización laboral, medio país trabajando en negro, etc.), juega ahora al “keynesianismo”(3), prometiendo un desarrollo productivo que ni las empresas están dispuestas a sostener, ni el estado está en condiciones de llevar a cabo. Sus recursos van al subsidio de los capitalistas locales, y están ya comprometidos con el abultado pago de deuda externa que corresponde a los vencimientos de 2009.
El gobierno miente al afirmar que las nuevas medidas contribuirán al crecimiento del empleo. Ni el diario oficialista Página/12, en la voz del ultrakirchnerista Mario Wainfeld, dio crédito a sus palabras. “No da la impresión de que una reducción impositiva sea un aliciente que contrapese la desconfianza de los mercados y la propensión a la fuga”, decía el 27/11/08, admitiendo entonces que parece “entre difícil e imposible que se creen nuevos empleos en lo inminente”. El resto de la burguesía coincide. El mismo día, La Nación tituló: “Se busca promocionar el empleo, pero en muchos sectores hay expulsión de trabajadores”.
Con estas medidas, lejos está el kirchnerismo de solucionar los problemas de empobrecimiento y desocupación de los trabajadores. Hay mucho de cartón pintado, como lo atestigua la reedición del Ministerio de Producción que había creado Duhalde, y ahora se recicla de la mano de Débora Giorgi(4). Pero por sobre todo, más allá de las palabras vacías, el “paquete de medidas” subsidia a los capitalistas y promueve el blanqueo de los negocios de los Kirchner y sus amigos. Es decir, cuida a los burgueses de la crisis... a costa de la clase obrera.
SUBSIDIO A LOS CAPITALISTAS
El jefe de gabinete Sergio Massa dijo que este gobierno ha otorgado “la moratoria más importante que se haya hecho en el país” a los empresarios. Consiste en una enorme reducción o simple condonación de cargas patronales y otros impuestos, de los que se hará cargo el estado, financiando así la rentabilidad de las empresas de todo tamaño. Como lo recuerda La Nación(5), “La reducción de contribuciones es una política que adoptó en los años 90 el entonces ministro de economía, Domingo Cavallo”. Ahora sus ejes son la condonación de deudas por trabajadores en negro (con condonación total hasta 10 trabajadores); la cobertura por parte del estado de cinco años de aportes jubilatorios de los trabajadores blanqueados; la rebaja por dos años de las contribuciones patronales para los nuevos empleados que se contraten formalmente, entre otras cosas. “El jubileo (dice el diario Crítica) incluye los saldos impagos con el PAMI, el seguro de salud, el fondo nacional de empleo, las obras sociales y las asignaciones familiares. También se anularán todas las multas y sanciones que le pesen por haber violado la ley”. Y aún cuando se pasa el límite de los 10 trabajadores en negro blanqueados, se siguen dando beneficios a las patronales: los aportes adeudados se refinanciarán en 10 años con un interés del 6% anual.
Así, el paquete es un claro respaldo a los negocios privados de los capitalistas, que se proponen paliar con dinero del estado las pérdidas circunstanciales o la reducción de su margen de ganancia. Eso no sólo implica que desde el gobierno (con arreglo de la burocracia sindical) den rienda suelta a los despidos y recortes salariales, sino además, supone un creciente ajuste contra el pueblo, que se traducirá en recorte de presupuesto para salud, educación, vivienda y demás necesidades sociales.
BLANQUEO DE LOS NEGOCIADOS KIRCHNERISTAS
El blanqueo de capital ilícito es la otra “gran” medida del gobierno. Ahora estos capitales ya no deberán pagar un impuesto del 35% como estaba establecido, sino apenas entre el 1% y el 8%, según el destino (desde compra de inmuebles hasta inversión productiva), y no será necesario declarar cómo y cuándo se adquirieron esos fondos. Así, mientras se hace público que la campaña electoral kirchnerista estuvo sostenida, entre otros, por el narcotráfico, el gobierno peronista sube la apuesta con una medida que llevará al cierre de las causas donde se investiga la evasión impositiva y el lavado de dinero. Eso implica la amnistía para más de 4.500 empresas que han robado y estafado y la desvinculación legal de los funcionarios involucrados como De Vido, Jaime, Ulloa, etc., además de los más importantes empresarios amigos (como Gotti o Báez)(6).
Como queda a la vista, al gobierno no le tiembla el pulso a la hora de ser “pragmático” y blanquear el dinero ilegal que sus funcionarios/empresarios y otros colegas han hecho. Al fin y al cabo las leyes son hechas por los ricos para que las cumplan los pobres.
En definitiva, la intervención del gobierno peronista destinada supuestamente a “enfrentar la crisis” no hace más que salvarle los negocios a los empresarios a costa de enterrar aún más en el pozo a los trabajadores.
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NOTAS:
1) Página/12, 27/11/08.
2) Ver “La variable de ajuste son los trabajadores” en esta edición.
3) Lord John M. Keynes (1883-1946), economista inglés que promovía la creación de empleo a través de la obra pública para paliar las crisis cíclicas del capitalismo.
4) Alta funcionaria de la Alianza delarruista y luego de Felipe Solá, recibida con beneplácito por la cúpula empresarial porque, dicen, “entiende” las necesidades del sector, y cuya tarea actual es dirigir las secretarías ya existentes (Industria, Agricultura, Turismo).
5) La Nación, 27/11/08.
6) Como ejemplo, en el diario Clarín del 27/11/08 ya adelantaban que “Se cerraría el caso Skanska”, puesto que “El blanqueo de capitales propuesto por el Gobierno significaría el perdón para las empresas como la sueca Skanska investigadas por evasión impositiva a través del sistema de facturación trucha”. Es que, como comenta otro diario, con el nuevo proyecto oficial “se condonarán todas las multas y punitorios a quienes adhieran a la refinanciación. Incluso los que hayan llegado a la Justicia penal o derivado en una quiebra”. (Crítica 27/11/08).
“No vamos a dejar que la crisis nos estalle en las manos”, le dijo a Página/12 uno de los funcionarios más cercanos a la Presidenta(1). Así, aunque la crisis se suponía ajena, el gobierno peronista salió con un pretencioso paquete a “enfrentarla”. Sin embargo, el gobierno sólo ha ratificado su carácter de clase, impulsando una serie de medidas que garantizan los negocios a los capitalistas y funcionarios kirchneristas, mientras achacan toda la carga de la crisis sobre los trabajadores(2).
Kirchner, que en los ´90 apostó a las privatizaciones, y en su gobierno sostuvo los pilares del llamado “neoliberalismo” (pago permanente de la deuda externa, flexibilización laboral, medio país trabajando en negro, etc.), juega ahora al “keynesianismo”(3), prometiendo un desarrollo productivo que ni las empresas están dispuestas a sostener, ni el estado está en condiciones de llevar a cabo. Sus recursos van al subsidio de los capitalistas locales, y están ya comprometidos con el abultado pago de deuda externa que corresponde a los vencimientos de 2009.
El gobierno miente al afirmar que las nuevas medidas contribuirán al crecimiento del empleo. Ni el diario oficialista Página/12, en la voz del ultrakirchnerista Mario Wainfeld, dio crédito a sus palabras. “No da la impresión de que una reducción impositiva sea un aliciente que contrapese la desconfianza de los mercados y la propensión a la fuga”, decía el 27/11/08, admitiendo entonces que parece “entre difícil e imposible que se creen nuevos empleos en lo inminente”. El resto de la burguesía coincide. El mismo día, La Nación tituló: “Se busca promocionar el empleo, pero en muchos sectores hay expulsión de trabajadores”.
Con estas medidas, lejos está el kirchnerismo de solucionar los problemas de empobrecimiento y desocupación de los trabajadores. Hay mucho de cartón pintado, como lo atestigua la reedición del Ministerio de Producción que había creado Duhalde, y ahora se recicla de la mano de Débora Giorgi(4). Pero por sobre todo, más allá de las palabras vacías, el “paquete de medidas” subsidia a los capitalistas y promueve el blanqueo de los negocios de los Kirchner y sus amigos. Es decir, cuida a los burgueses de la crisis... a costa de la clase obrera.
SUBSIDIO A LOS CAPITALISTAS
El jefe de gabinete Sergio Massa dijo que este gobierno ha otorgado “la moratoria más importante que se haya hecho en el país” a los empresarios. Consiste en una enorme reducción o simple condonación de cargas patronales y otros impuestos, de los que se hará cargo el estado, financiando así la rentabilidad de las empresas de todo tamaño. Como lo recuerda La Nación(5), “La reducción de contribuciones es una política que adoptó en los años 90 el entonces ministro de economía, Domingo Cavallo”. Ahora sus ejes son la condonación de deudas por trabajadores en negro (con condonación total hasta 10 trabajadores); la cobertura por parte del estado de cinco años de aportes jubilatorios de los trabajadores blanqueados; la rebaja por dos años de las contribuciones patronales para los nuevos empleados que se contraten formalmente, entre otras cosas. “El jubileo (dice el diario Crítica) incluye los saldos impagos con el PAMI, el seguro de salud, el fondo nacional de empleo, las obras sociales y las asignaciones familiares. También se anularán todas las multas y sanciones que le pesen por haber violado la ley”. Y aún cuando se pasa el límite de los 10 trabajadores en negro blanqueados, se siguen dando beneficios a las patronales: los aportes adeudados se refinanciarán en 10 años con un interés del 6% anual.
Así, el paquete es un claro respaldo a los negocios privados de los capitalistas, que se proponen paliar con dinero del estado las pérdidas circunstanciales o la reducción de su margen de ganancia. Eso no sólo implica que desde el gobierno (con arreglo de la burocracia sindical) den rienda suelta a los despidos y recortes salariales, sino además, supone un creciente ajuste contra el pueblo, que se traducirá en recorte de presupuesto para salud, educación, vivienda y demás necesidades sociales.
BLANQUEO DE LOS NEGOCIADOS KIRCHNERISTAS
El blanqueo de capital ilícito es la otra “gran” medida del gobierno. Ahora estos capitales ya no deberán pagar un impuesto del 35% como estaba establecido, sino apenas entre el 1% y el 8%, según el destino (desde compra de inmuebles hasta inversión productiva), y no será necesario declarar cómo y cuándo se adquirieron esos fondos. Así, mientras se hace público que la campaña electoral kirchnerista estuvo sostenida, entre otros, por el narcotráfico, el gobierno peronista sube la apuesta con una medida que llevará al cierre de las causas donde se investiga la evasión impositiva y el lavado de dinero. Eso implica la amnistía para más de 4.500 empresas que han robado y estafado y la desvinculación legal de los funcionarios involucrados como De Vido, Jaime, Ulloa, etc., además de los más importantes empresarios amigos (como Gotti o Báez)(6).
Como queda a la vista, al gobierno no le tiembla el pulso a la hora de ser “pragmático” y blanquear el dinero ilegal que sus funcionarios/empresarios y otros colegas han hecho. Al fin y al cabo las leyes son hechas por los ricos para que las cumplan los pobres.
En definitiva, la intervención del gobierno peronista destinada supuestamente a “enfrentar la crisis” no hace más que salvarle los negocios a los empresarios a costa de enterrar aún más en el pozo a los trabajadores.
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NOTAS:
1) Página/12, 27/11/08.
2) Ver “La variable de ajuste son los trabajadores” en esta edición.
3) Lord John M. Keynes (1883-1946), economista inglés que promovía la creación de empleo a través de la obra pública para paliar las crisis cíclicas del capitalismo.
4) Alta funcionaria de la Alianza delarruista y luego de Felipe Solá, recibida con beneplácito por la cúpula empresarial porque, dicen, “entiende” las necesidades del sector, y cuya tarea actual es dirigir las secretarías ya existentes (Industria, Agricultura, Turismo).
5) La Nación, 27/11/08.
6) Como ejemplo, en el diario Clarín del 27/11/08 ya adelantaban que “Se cerraría el caso Skanska”, puesto que “El blanqueo de capitales propuesto por el Gobierno significaría el perdón para las empresas como la sueca Skanska investigadas por evasión impositiva a través del sistema de facturación trucha”. Es que, como comenta otro diario, con el nuevo proyecto oficial “se condonarán todas las multas y punitorios a quienes adhieran a la refinanciación. Incluso los que hayan llegado a la Justicia penal o derivado en una quiebra”. (Crítica 27/11/08).