CRISTINA DE KIRCHNER: “NI HILLARY, NI EVITA” (DICE LA NUEVA GERENTA DE NEGOCIOS DE LA BURGUESÍA)

El Revolucionario Nº30 (Noviembre de 2007)

“Es tentador pensar en Cristina Fernández como una versión ligeramente más joven que Hillary Clinton, con encanto latino”, publicó hace unos meses la revista norteamericana Newsweek. La nota subraya que ambas son abogadas y esposas de presidentes que antes fueron gobernadores. Las dos conocieron a sus esposos estudiando derecho, pero llegaron a senadoras con una carrera política propia. Otros medios internacionales, inevitablemente, comparan a la nueva presidenta argentina con Eva Perón. Al día siguiente de las elecciones, el diario colombiano El Tiempo, en primera plana, dijo que Cristina K está “a la estela de Hillary Clinton y Eva Perón”, y un diario español tituló: “Cristina Kirchner, la nueva Eva Perón”. Pero la prensa internacional también señala que la señora sólo usa ropa carísima de diseñadores exclusivos y accesorios exuberantes como el Rolex de brillantes que agita en las tribunas. Eso, sumado a su recargado maquillaje, hizo que la agencia brasileña O Globo publicara que se parece más a Jennifer López que a Evita.
Ella dice que no le gusta que la comparen con nadie. Días antes de ganar las elecciones, sentenció: “no quiero que me identifiquen ni con Hillary Clinton, ni con Eva Perón, ni con nadie”. Remató: “ni Hillary, ni Evita, Cristina”, aunque admitió con cierto orgullo que “con Hillary tenemos algunas coincidencias”, lo que sonó parecido al “con Hillary somos del mismo palo” de Estela Barnes de Carlotto hace casi una década.
Una de las coincidencias visibles está en el cuidadoso uso que ambas, la yanqui y la argentina, hacen del lenguaje “políticamente correcto”, convocando cada tanto a sus “hermanas de género”, como si la condición femenina pudiera borrar del mapa la pertenencia de clase. Y la coincidencia de fondo es que las dos, sin fisuras, sirven fielmente a las burguesías de sus países, para las que se esforzarán en garantizar que hagan los mejores negocios posibles a costa de los trabajadores y el pueblo.