LA EXTRANJERIZACIÓN DE LA ECONOMÍA

Con la creciente venta de empresas y entrega de recursos naturales, la extranjerización de la economía argentina alcanza niveles nunca vistos. El encargado de entregar el país es el kirchnerismo que paralelamente habla de recomponer una burguesía nacional supuestamente progresiva.

El Revolucionario Nº30 (Noviembre de 2007)


Otro rasgo característico del gobierno kirchnerista y del conjunto de los capitalistas locales es la política de entrega nacional. Entrega de millones de dólares a través del pago de la deuda externa y entrega de los recursos naturales, como el agua o el petróleo. Todo, coronado con una política de absoluta sumisión hacia el imperialismo norteamericano que va desde el festejo por la reelección de Bush (y el ya adelantado festejo por la elección de Hillary Clinton) hasta el envío de tropas a Haití, pasando por la denuncia a Irán, el apoyo al nuevo gerente del FMI, etc., etc. Estos hechos son ya más que suficientes para desmentir el supuesto carácter nacional del gobierno kirchnerista y ubicarlo en su justo lugar: el de un gobierno proimperialista.
Otro elemento que da cuenta de la esencia antinacional del gobierno y los capitalistas argentinos es el creciente proceso de extranjerización de la economía. Algunos datos nos permiten apreciar mejor este fenómeno.
Según el INDEC, de las 500 empresas más importantes que operan en el país, solamente 140 son de capitales nacionales. Esta cifra era de 281 en 1993; de 182 en 2000 y de 165 en 2004. Pero si concentramos las empresas tenemos que entre las 200 líderes, en 1993 había veinticinco nacionales; en 2000, nueve; y actualmente, sólo cinco. Además, las empresas trasnacionales obtienen más del 95% de las ganancias totales. Ganancias que son giradas directamente a sus países de origen. Por si fuera poco, actualmente, las empresas multinacionales dominan el 90% del comercio exterior argentino.
Esta extranjerización no sólo permite la gira de millones de dólares a las respectivas casas matrices de cada una de las empresas, generando un saqueo liso y llano, sino que también impone una situación en que las decisiones más importantes sobre aspectos económicos, como las inversiones, los precios, los puestos de trabajo o los salarios por ejemplo, son tomadas desde el exterior.
Bajo esta realidad se encuentran los intereses del empresariado argentino. Los miembros de una “burguesía nacional” que el gobierno se propone fortalecer y desarrollar, y que para muchos, es la clase que puede traer progreso e industrialización al país. Pero a esta clase no la mueve ningún interés por desarrollar la economía nacional, ni industrializar el país, ni nada. En busca de los mejores negocios, no duda en asociarse con capitalistas multinacionales o sencillamente entregarlo todo al mejor postor. Así, entre varios ejemplos, Amalia Lacroze de Fortabat, clara representante de la burguesía local, vendió la cementera Loma Negra a capitalistas brasileños. (ver “En venta”)
Es que el gobierno, cualquiera sea, no hace más que representar a estos empresarios y facilitar las condiciones políticas y económicas para que sus negocios sean lo más rentables posibles.
Para una semicolonia atrasada y dependiente como Argentina, con un gobierno burgués como el de los Kirchner, no puede haber otro destino: total dependencia económica y absoluta sumisión hacia el imperialismo.
El empresariado “nacional” vive y ve crecer su fortuna, gracias a la perpetuación de esta situación. El gobierno de los Kirchner, la garantiza.

EN VENTA: Muestras de la extranjerización de la economía argentina
(sólo, algunas de las firmas más importantes de las familias más renombradas que fueron vendidas durante la gestión kirchnerista)

La brasileña Belgo Mineira, parte de la multinacional ArcelorMittal, compró Acindar de los Acevedo.La belga Interbrew y la brasileña Ambev (InBev) compraron Quilmes Industrial de los Bemberg.
Camargo Correa, de Brasil, compró la cementera Loma Negra de los Fortabat y la textil Alpargatas de Gotelli.Friboi, de Brasil, compró Swift, Paty y ColCar.
La mexicana Televisa compró la Editorial Atlántida de Vigil.
El mexicano Ángel González compró Canal 9 de Daniel Hadad.
La chilena Falabella, compró Pinturerías Rex.La estadounidense Western Union compró Pago Fácil del grupo Macri.
La norteamericana First Data compró la tarjeta Argencard.
La chilena Bethia compró la láctea Milkaut.
La mexicana Bimbo compró la panificadora Fargo. La italiana Expofrut compró la frutícula Moño Azul

La lista continúa...
La brasileña Petrobras compró PeCom Energía; la francesa Promodes compró el 49% de Supermercados Norte; el fondo Hicks, Muse, Tate & Frust compró casi el 30% del CEI; Vizental compró dos plantas de Cepa y la marca “Cabaña Las Lilas”; Global Crossing, con sede en Bermudas, compró Impsat (ya en manos de los fondos estadounidenses Morgan Stanley y WR Guff Asset); la chilena Cencosud, que controla Jumbo y Easy, compró la cadena de materiales de construcción Blaisten; la india Punjab Chemicals and Corp Protection compró Síntesis Química; la alemana Mahle compró la autopartista Edival; las inversiones extranjeras en minería son un 20% mayores que en 2005; Puma compró la fabricante de calzado Unisol; la mexicana Telmex, del hombre más rico del mundo, Carlos Slim, se quedó con la empresas de telefonía celular CTI, que en parte pertenecía al grupo Clarín.; Telmex también se hizo conTechtel (que era del grupo Techint) y con Ertach (que pertenecía a Santiago Soldati); la láctea Molfino pasó de manos de Molinos a la canadiense Saputo...