CONFLICTOS DOCENTES EN TODO EL PAÍS

El Revolucionario Nº44 (Marzo de 2009)

Inevitablemente y debido a los bajos salarios y las malas condiciones laborales, en varios puntos del país se suceden los reclamos, movilizaciones y paros por incremento salarial.
Como todos los años, el comienzo del ciclo lectivo pone en evidencia los malos salarios y las peores condiciones de trabajo que padecen los trabajadores de la educación a lo largo y ancho del país.
Esta vez, con un simulacro de negociación entre la cúpula de la CTERA y el gobierno nacional, que estipularon un piso salarial de 1.490 pesos y algo de yapa sobre el final del año. Una suma por demás exigua considerando el actual costo de vida. Por su parte, el gobierno porteño y el bonaerense parecen competir para ver quién ofrece menos.
Inevitablemente, esta realidad motiva conflictos en más de la mitad del país que deben lidiar con la basta propaganda acusadora de la prensa que reaparece con titulares del tipo “los chicos como rehenes”; con los gobiernos que condenan los paros y con sectores de la burocracia sindical que no quieren “arruinar el inicio de las clases”.
La necesidad de aumento salarial es tan urgente que el panorama está atravesado por paros y movilizaciones en 14 jurisdicciones. En Capital, Buenos Aires, Chubut, Entre Ríos, San Luis, Catamarca, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes, Chaco, Córdoba, Salta, Neuquén y Río Negro el ciclo lectivo comenzó con lucha docente. Para no desmadrar la situación, la burocracia ya está encauzando la bronca hacia la vía muerta de paros sueltos, para culminar en una mesa de negociaciones en la que disputen un puchito más o para obtener algún rédito electoral favorable al kirchnerismo como ocurre en la Ciudad de Buenos Aires. Hasta la CTERA tuvo que convocar a una “jornada de protesta” para no quedar pintada.
Algo está claro. No hay más alternativa que luchar. Organizarse para luchar, no sólo contra el gobierno que desprecia la educación pública, sino contra esta dirigencia sindical que, más temprano que tarde, termina negociando siempre contra los trabajadores de la educación.