BRASIL: ALUMNO EJEMPLAR

El Revolucionario Nº10 (Febrero de 2006)

El pro imperialismo del gobierno del PT, con Lula Da Silva a la cabeza, estuvo anunciado desde antes de su asunción, debido a su carácter frentepopulista y, en consecuencia, burgués. Siempre hemos afirmado que “el devenir de estos gobiernos estuvo signado desde su mismo origen. El ascenso a la presidencia de una fuerza que se reivindique de izquierda como el FA o el PT, mediante los más variados y amplios frentes populares, las alianzas de clases y la defensa de la democracia burguesa, siempre termina (y comienza) marcándola a fuego con el sello de proimperialistas”.
Poco duraron las expectativas de los trabajadores y el pueblo brasileño en el gobierno petista. La entrega anunciada de este gobierno, se concretó de inmediato.
Debido a su sumisa relación con el FMI, Lula no se demoró en alcanzar el grado de “mejor alumno del FMI” o “maravilloso amigo de los EEUU”. Con el compulsivo pago de la deuda externa, basado en un elevado superavit fiscal (4,5% del PBI) garantizado vía ajuste y la reciente cancelación total, por anticipado, su rol de continuador del proyecto “neoliberal” se reafirma irrefutablemente. La entrega y sumisión hacia el imperialismo no se detiene en el plano económico, y el envío y sostenimiento de tropas en Haití constituye uno de sus puntos más altos. Asimismo Lula en persona, junto a Kirchner, ha colaborado con los EEUU viajando a Bolivia a contener la lucha popular y apoyar la salida constitucional ante la rebelión de octubre de 2003.
Las promesas electorales de reforma agraria, fueron sólo eso: promesas. Así, hasta el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra dice en “El MST ante la coyuntura brasilera” “Digamos adiós al gobierno de Partido de los Trabajadores...”.
En materia represiva, el estado brasileño, al igual que los del resto de Latinoamérica, mantiene una guerra de baja intensidad contra el pueblo y sus organizaciones. El PT ha desnudado su claro papel antipopular y durante su gobierno ya ha asesinado 147 militantes populares. Ha conformado y sostenido bandas paramilitares en las zonas rurales y cuenta en su haber con la escandalosa cifra de 50 mil muertes a manos de las fuerzas represivas.
Los escándalos de corrupción han atravesado de punta a punta al gobierno de Lula generando más de una decena de renuncias en el gobierno y en el seno del partido.
Así, uno de los primeros gobiernos festejados por el reformismo, se ha constituido rápidamente en el ejemplo a seguir por los gobiernos latinoamericanos para aplicar los planes imperialistas.