El Revolucionario Nº42 (Diciembre de 2008)
Ariel Basteiro fue fundador de la CTA y parte de su mesa nacional como secretario de acción social de 1993 a 2005. En 1996, ganó la titularidad de la Asociación de Personal Aeronáutico (APA), cargo que ocupó hasta 2004. De ahí, ya en 2001, al congreso como diputado del Partido Socialista. Y, desde 2007, es diputado nacional de Bs. As. por el bloque Encuentro Popular y Social. Además, es secretario adjunto del PS regional Bs. As. y su titular de gremiales. Hoy, sin cargo sindical, sigue siendo vocero del sector.
Embelesado por “un fenómeno de masas complejo como es el peronismo”, y gracias a Graciela Ocaña (quien lo ligó al ex jefe de gabinete A. Fernández), Basteiro se anexó al gobierno, a fines de 2006 y por un año, como director clase A (con poder de veto) y el 5% de las acciones estatales en el directorio de Aerolíneas Argentinas, bajo la vaciadora gestión Marsans. Luego tornó a Diputados, pero no dejó el kirchnerismo: “Dentro del PS, según los distritos, hay diferentes realidades que hacen que en algunos casos, algunos planteemos tomar en cuenta el llamado de la concertación plural, y no trabajar en el armado de una oposición.”.
Este “colaborador” apunta contra algunos hombres del riñón kirchnerista, como Jaime y Moreno, pero, malabarísticamente, desliga por completo al gobierno nacional en esas políticas: “La intención es ayudar, así el oficialismo tendrá en claro las cosas para defender el proyecto ante la oposición. Moreno no explicó cómo funciona la secretaría de comercio nunca. No queremos perjudicar al ejecutivo, sólo queremos aclarar la información.”. Piadoso con el ejecutivo, el rentista sabe ser hostil con los desleales a su presidenta: Cobos “...no tiene ciertos códigos que tiene la política. Él es el vicepresidente y debe acompañar el proyecto, la presidenta viaja y él atiende a los políticos con quien la presidenta no está de acuerdo, eso es mojar la oreja.”.
Basteiro, quien usó a los trabajadores como trampolín para ser funcionario y funcional, hace tiempo se erigió en defensor de la política antiobrera del kirchnerismo y, por tanto, suma al enemigo.
Ariel Basteiro fue fundador de la CTA y parte de su mesa nacional como secretario de acción social de 1993 a 2005. En 1996, ganó la titularidad de la Asociación de Personal Aeronáutico (APA), cargo que ocupó hasta 2004. De ahí, ya en 2001, al congreso como diputado del Partido Socialista. Y, desde 2007, es diputado nacional de Bs. As. por el bloque Encuentro Popular y Social. Además, es secretario adjunto del PS regional Bs. As. y su titular de gremiales. Hoy, sin cargo sindical, sigue siendo vocero del sector.
Embelesado por “un fenómeno de masas complejo como es el peronismo”, y gracias a Graciela Ocaña (quien lo ligó al ex jefe de gabinete A. Fernández), Basteiro se anexó al gobierno, a fines de 2006 y por un año, como director clase A (con poder de veto) y el 5% de las acciones estatales en el directorio de Aerolíneas Argentinas, bajo la vaciadora gestión Marsans. Luego tornó a Diputados, pero no dejó el kirchnerismo: “Dentro del PS, según los distritos, hay diferentes realidades que hacen que en algunos casos, algunos planteemos tomar en cuenta el llamado de la concertación plural, y no trabajar en el armado de una oposición.”.
Este “colaborador” apunta contra algunos hombres del riñón kirchnerista, como Jaime y Moreno, pero, malabarísticamente, desliga por completo al gobierno nacional en esas políticas: “La intención es ayudar, así el oficialismo tendrá en claro las cosas para defender el proyecto ante la oposición. Moreno no explicó cómo funciona la secretaría de comercio nunca. No queremos perjudicar al ejecutivo, sólo queremos aclarar la información.”. Piadoso con el ejecutivo, el rentista sabe ser hostil con los desleales a su presidenta: Cobos “...no tiene ciertos códigos que tiene la política. Él es el vicepresidente y debe acompañar el proyecto, la presidenta viaja y él atiende a los políticos con quien la presidenta no está de acuerdo, eso es mojar la oreja.”.
Basteiro, quien usó a los trabajadores como trampolín para ser funcionario y funcional, hace tiempo se erigió en defensor de la política antiobrera del kirchnerismo y, por tanto, suma al enemigo.