La farsa electoral: En cada elección, se elige al verdugo de turno

En la ciudad de Buenos Aires y la provincia de Santa Fe se eligió a quienes tendrán a su cargo la conducción del gobierno en los próximos cuatro años. Serán Macri y Bonfatti, respectivamente, los encargados de defender los intereses patronales y de sostener el ajuste sobre el pueblo trabajador.



Como es de esperar, cada elección se define entre los dos o tres candidatos que llegan con chances, todos ellos, sin excepción, probados defensores de los intereses de la clase capitalista. El proceso electoral sirve a ellos, por lo tanto, para definir cuál de esos candidatos se hará cargo del gobierno. Las elecciones son, además, una herramienta fundamental de los capitalistas ya que cumplen un papel legitimador de sus instituciones y de sus gobiernos.



Macri y Filmus, que no es lo mismo pero es igual

Al cierre de esta edición, se preparaba la segunda vuelta de las elecciones porteñas para completar el triunfo del PRO. Quedará sellada, de esta forma, la continuidad al frente del gobierno de la ciudad de Buenos Aires de un empresario multimillonario como es Mauricio Macri.

Y con él, continuarán los desalojos, el desfinanciamiento de la escuela y la salud pública y la represión. Se mantendrán también, las millonarias ganancias que facturan las empresas que negocian cotidianamente con el gobierno porteño: Techint, Roggio, Dycasa, Iecsa (de la familia de Macri), entre otras.

Ante todo esto, para las elecciones, Daniel Filmus buscó presentarse como la alternativa para enfrentar a la “derecha” macrista. Detrás de su campaña se encolumnó el coro “progre” del kirchnerismo, con todo su aparato propagandístico, y con un especial protagonismo de la burocracia celeste de la CTERA.

A la luz de los hechos, sin embargo, bien lejos de la polarización que pretenden mostrar, kirchneristas y macristas comparten los lineamientos centrales de gobierno.

Ambos, por ejemplo, acuerdan en responder con represión a los que luchan y a los sectores más humildes. Así lo ha demostrado Macri con la creación de la Policía Metropolitana y de las patotas oficiales de la UCEP. Así lo ha demostrado el kirchnerismo a nivel nacional(1) y, también, en la ciudad de Buenos Aires, con la reciente militarización de los barrios del sur, la recurrente participación de la Policía Federal en los desalojos, los casos de gatillo fácil...

Ambos comparten, también, el desprecio por la educación pública. Macri, en los últimos cuatro años, ha profundizado el desfinanciamiento. Lo mismo que ha hecho el kirchnerismo a nivel nacional y en cada una de las provincias que gobierna, como Buenos Aires. Filmus, además, cuenta con un nutrido historial personal en contra de la educación pública, ya que supo iniciarse como funcionario siendo la autoridad máxima de educación durante la intendencia de Carlos Grosso en los ’90 y, posteriormente, asesor de la ministra de educación menemista, Susana Decibe, desde donde colaboró con la redacción de la Ley Federal de Educación, paradigma del desmantelamiento de la escuela pública.

Los trabajadores estatales saben, también, que kirchneristas y macristas sostienen, por igual, los bajos salarios y la flexibilización laboral, haciendo que en el Estado (nacional y porteño) la contratación precaria sea moneda corriente.

En el tercer lugar, lejos de la disputa, quedó el rejunte “progre” de Proyecto Sur. Después de las elecciones volvieron a estallar (una vez más) las internas dentro del espacio de Pino Solanas, incluyendo acusaciones de traición para sus ex aliados de Libres del Sur y de Unidad Popular (De Gennaro), dejando en evidencia nuevamente el profundo oportunismo que caracteriza a estos grupos.



Santa Fe, gobierno propatronal en clave “progre”

En las elecciones en la provincia de Santa Fe, se impuso el frente que integran el Partido Socialista (PS) y la UCR. Por lo tanto, Antonio Bonfatti será el próximo gobernador. Será el encargado de continuar con la gestión propatronal del PS, que comenzara su antecesor Hermes Binner(2), quien durante su gobierno se alineó con las patronales rurales, avaló despidos y suspensiones al por mayor, fortaleció la política represiva provincial y, demás está decirlo, lejos estuvo de avanzar en la resolución de las necesidades populares.

En segundo lugar, con el apoyo de Duhalde y de parte del PJ local, quedó el candidato improvisado de Macri, Miguel Del Sel. Mientras que el kirchnerismo, por su parte, que presentaba a Agustín Rossi como la carta del PJ para recuperar la provincia, terminó lejos, en el tercer lugar, protagonizando otro traspié electoral para el gobierno de Cristina Fernández.



Lo que viene

En el mes de agosto, los capitalistas seguirán imponiendo una agenda cargada de elecciones.

Por un lado, en la provincia de Córdoba donde se disputarán la gobernación tres candidatos: De la Sota, caudillo local del PJ, que cuenta con el apoyo de todo su partido, inclusive del kirchnerismo, que, ante la imposibilidad de poder levantar una candidatura propia, debió conformarse con apoyar al ex gobernador. Aguad será el candidato de la UCR y el ex kirchnerista Luis Juez, encabezará la lista del espacio que integra junto con el Partido Socialista, Unidad Popular y Libres del Sur.

Por otra parte, para completar la saturación electoral que proponen los capitalistas, si bien aún existen dudas sobre su realización, estarán las internas abiertas y obligatorias. Son parte de la “reforma política” que tanto publicitó el kirchnerismo, en donde los candidatos principales podrán medir sus fuerzas de cara a octubre, para después sentarse a negociar, con el oportunismo y la falta de principios que los caracteriza, y rearmar posibles alianzas con los resultados en la mano.



Por estos días, por lo tanto, los capitalistas y sus representantes celebran nuevamente la “fiesta de la democracia”. Fiesta para ellos, claro está, ya que cada elección encumbrará a alguno de los candidatos propatronales en danza y dará legitimidad al próximo encargado de custodiar sus negocios, al próximo verdugo del pueblo trabajador.




NOTAS:

1) Ver notas “El gobierno asesina en defensa de los empresarios” y “Gatillo fácil y militarización”, en esta misma edición de ER.

2) Ver contratapa.