Después de la importante lucha que protagonizaron los trabajadores de la línea 60, encabezados por su Cuerpo de Delegados, y que obligó a la patronal a comprometerse a conceder las reivindicaciones de los choferes, el conflicto vuelve a asomar(1).
La nueva patronal, integrada por los grupos DOTA, Rosario Bus, Nuevos Rumbos y Línea 720, sigue sin pagar en tiempo y forma los salarios y comenzaron a incumplir el convenio colectivo, en detrimento de las condiciones de trabajo y del servicio de transporte. Al mismo tiempo, “renueva” personal y arma sus patotas para intentar quebrar la organización antiburocrática de los choferes de la línea.
Ante estos hechos, los trabajadores se declaran en estado de alerta y movilización, debido al incumplimiento patronal y a la persecución que instrumenta la empresa, responsabilizándola de cualquier ataque a los trabajadores.
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NOTAS:
1) Ver “Con la lucha, los trabajadores de la 60 conquistaron sus reclamos”, en ER N°68 de mayo de 2011.