2010 es uno de los años con más casos de muertes por el gatillo fácil y la tortura, mecanismos que ejerce el estado a manos de sus fuerzas represivas para mantener el orden social y la explotación.
Según los números presentados por la CORREPI (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional) el pasado 19 de noviembre en Plaza de Mayo, son 219 los casos de personas asesinadas por el estado con el gatillo fácil y la tortura en cárceles, comisarías e institutos de menores. Y pasada la presentación del archivo ya se registraron nuevos casos.
Así en nuestro país, esta represión sistemática que se ejerce sobre todo en los barrios más humildes buscando el control constante y el disciplinamiento social, se cobra casi una muerte diaria.