Hugo Moyano, el máximo exponente de la burocracia sindical de la CGT, sigue haciendo negocios y concentrando poder de la mano del gobierno de los Kirchner.
Moyano asumió como flamante presidente del poderoso PJ bonaerense y ya aspira a un cargo en el gobierno. “¿Por qué no puede surgir del movimiento obrero el presidente?”, se preguntó este burócrata, al tiempo que comienza a organizar su próximo acto por el 17 de octubre en el estadio Monumental.
El acto de asunción contó con la presencia de Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Amado Boudou, es decir, el gobierno en pleno. Desplegaron un fuerte operativo policial (500 efectivos, infantería, caballería, y la sede del PJ vallada tres cuadras a la redonda) ante la amenaza de su rival, Juan Pablo “Pata” Medina, jefe de la UOCRA-La Plata, quien había anunciado que si Moyano “pisa La Plata, habrá guerra”
Para que siga amasando fortunas, recientemente, el gobernador de Bs. As., Daniel Scioli, le adjudicó un negocio millonario: el almacenamiento y el reparto de los alimentos del plan “Más vida” a la empresa Covelia S.A., patrimonio de la familia Moyano.
Mientras tanto, afianza su poderío arrebatando afiliados a su “contrincante”, el mercantil Armando Cavalieri. Ahora, otros 80 afiliados (sobre 225), después de bloquear durante dos días los corralones del Grupo Rabe, dedicado a la fabricación, distribución y venta de materiales para la construcción. Antes, había bloqueado durante varios días las plantas de Techint, también con el objetivo de demostrar y agigantar sus fuerzas.
Recurriendo a la patota, Moyano jugó para el oficialismo interviniendo en el acto del Luna Park del intendente antikirchnerista de La Plata, Bruera, quien presentó una línea interna en el PJ. Por supuesto, no faltaron los tiros y los cuchillazos, es decir, los métodos habituales del peronismo.
De este modo, Moyano está metido de lleno en la interna del peronismo para ubicarse él y a su gente en algún puesto privilegiado.