La burocracia docente, encabezada por Stella Maldonado, volvió a imponerse en las elecciones nacionales de la CTERA. De este modo, el kirchnerismo se reafirma al frente de sindicato de la educación.
La burocracia kirchnerista celeste-violeta de Maldonado-Yasky, fue reelegida al frente de la CTERA. Así como ayer estuvo aliada a la lista Azul y Blanca comandada por el PCR, en esta oportunidad la alianza fue con la lista violeta, dirigida por el PC, reafirmando el rol burocrático y progubernamental de estas corrientes. Según sus propios cálculos, obtuvo el 76% de los votos. Lo curioso es que cuando difundía estas cifras, no se habían escrutado las mesas más importantes de sindicatos, como el SUTEBA.
Como segunda fuerza se ubicó la otra variante de la burocracia, la lista lila, alineada con las patronales del campo y con De Gennaro en la CTA.
Como siempre, a lo largo y a lo ancho del país, la burocracia celeste recurrió al fraude (seccionales donde no hubo un solo voto opositor o mesas donde votaron más docentes que los habilitados para hacerlo), a la extorsión de trabajadores, al aparato clientelar y a un sinnúmero de maniobras, con las que nada le puede envidiar a la burocracia de la CGT y sus métodos.
Lo concreto es que el kirchnerismo tiene garantizado un nuevo período de entregas de la educación pública, a través del apoyo de la CTERA a sus iniciativas, y de entrega del salario de los trabajadores, como ocurre cada vez que comienza el ciclo lectivo.
Ante este escenario ya conocido por los trabajadores de la educación, la defensa de la escuela pública y el salario de sus trabajadores, requiere, necesariamente, recuperar la dirección sindical en manos de la burocracia. Para eso, se impone desarrollar todas las experiencias de construcción sindical antiburocrática, impulsando la participación desde las bases, la elección de nuevos delegados y el desarrollo de agrupaciones clasistas, independientes de una u otra variante de la burocracia docente.
Con la complicidad de Maldonado, el gobierno de los Kirchner se propone continuar avanzando contra el salario de los trabajadores y la educación del pueblo. Sólo la organización y la lucha puede ponerle un freno.