El 23 de septiembre se realizarán las elecciones nacionales en la CTA, que culminarán con la reelección del abiertamente kirchnerista Hugo Yasky, como secretario general. Con este hecho, el kirchnerismo habrá terminado de fortalecerse en la cúpula de esta central.
El gobierno de los Kirchner se ha dedicado casi por completo a tratar de recomponer su imagen y a reagrupar sus fuerzas, pensando en las próximas elecciones presidenciales. Ante la falta de una “oposición” que hoy se presente con alguna chance de triunfo categórica, ve con optimismo la posibilidad de disputar un tercer mandato al frente del gobierno. Para avanzar en ese sentido, entre otras cosas, reafirma su control sobre la burocracia sindical, tanto de la CGT, con enormes concesiones a Hugo Moyano, como de la CTA, con la alianza con Hugo Yasky.
La lista de Yasky, Wasiejko, Baradel, Pianelli y compañía seguirá cumpliendo el rol de enviado del kirchnerismo entre la clase trabajadora. Usufructuando la pose “progresista” y hasta “combativa” de algunos de sus dirigentes y recurriendo a maniobras típicas de un partido patronal, como el fraude o la extorsión, Yasky se impondrá el 23 de septiembre para seguir entregando el salario y las luchas de los trabajadores.
La particularidad de esta elección es la división que se generó en las filas de la burocracia. El histórico dirigente de la CTA, Víctor De Gennaro, presentó su propia lista candidateando a Pablo Micheli y contando con el apoyo del PCR y el MST. Pero esta división no hace más que reflejar la interna que se da entre los partidos patronales. Así como Yasky es el representante del kirchnerismo entre los trabajadores, De Gennaro, Micheli y Lozano son los voceros de otros grupos patronales, que van desde el de Solanas hasta la Federación Agraria, que nuclea a los empresarios del campo, pasando por el PS y la UCR.
Los bandos de Yasky y De Gennaro se han caracterizado, desde siempre, por alinearse con tal o cual partido de la burguesía y por entregar las luchas y perseguir a los trabajadores antiburocráticos(1).
Por su parte, las expresiones de organización y lucha más importantes que existen dentro de la CTA, no pudieron nuclearse en un polo de oposición antiburocrática para medir sus fuerzas con las de los dos bandos en pugna de la burocracia. Los trabajadores que forman parte activa de un proceso de organización independiente, como los del neumático, los aeronáuticos, los docentes, los estatales..., vieron fracasar la posibilidad de conformar un frente antiburocrático en la CTA, debido a las mezquindades electoralistas de las principales organizaciones partidarias que intervienen en este proceso, como el PO, el PTS y el MAS. Estos partidos han hecho todo lo necesario para desarticular cualquier posible frente que nuclee a la oposición clasista en la central, al pretender imponer sus propios candidatos para encabezar las listas y catapultarlos, eventualmente, a alguna elección de índole nacional, ya sea legislativa o presidencial. Es decir, que imponen sus propios intereses en detrimento de los del conjunto de los trabajadores. Por eso, hoy se dedican a despotricar, fundamentalmente, contra las otras listas “clasistas”(2), tanto a través de sus publicaciones como así también en el medio de las luchas de los trabajadores.
Por eso, en esta situación, los trabajadores se ven obligados a optar entre una u otra lista de oposición, respondiendo a sus propias experiencias o a sus vinculaciones con tal o cual miembro de una de las listas, o, directamente, a abstenerse de participar en las próximas elecciones de la central.
Son muchos los agrupamientos antiburocráticos existentes en la actualidad, tanto en los sindicatos en la CTA como así también en la CGT. La tarea de los trabajadores es llevar adelante la coordinación efectiva para ir avanzando en la conformación de un polo antiburocrático, más allá de las elecciones.
Ante la avanzada del gobierno de los Kirchner a través de la CGT de Moyano y la CTA de Yasky, debemos responder con la construcción independiente desde cada lugar de trabajo, disputando con la burocracia cada ámbito de dirección de la clase trabajadora. A esta tarea prioritaria, debemos sumar la coordinación de las Comisiones Internas, Cuerpos de Delegados, delegados y activistas antiburocráticos para desarrollar la organización y la lucha independiente de los trabajadores contra las patronales, el gobierno y la burocracia sindical, en cualquiera de sus variantes.
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NOTAS:
1) Para ver el apoyo de la CTA a los distintos partidos patronales, la entrega de las luchas y del salario y la persecución de los trabajadores, ver “CTA: una historia de conciliación y entrega”, en ER N°53, diciembre de 2009 y “Con Yasky, el kirchnerismo se propone seguir al frente de la CTA”, en ER Nº60, agosto de 2010.
2) Además de las dos listas de la burocracia (la 1 de Micheli y la 10 de Yasky), se presentan la lista 3 “Frente de Unidad Clasista” (PO), la lista 4 “Marrón Clasista” (PTS), y la lista 5 “Frente Clasista” (MAS).