Paraná Metal, en defensa de los puestos de trabajo

Nuevamente, la clase obrera sale a la lucha en defensa de los puestos de trabajo. Esta vez, en la autopartista Paraná Metal.

Pese al frío y la lluvia, cerca de 900 obreros que cuentan con una importante solidaridad de los trabajadores y el pueblo, decidieron instrumentar un corte por tiempo indeterminado de la autopista Buenos Aires-Rosario. Es que el empresario kirchnerista Cristóbal López, después de varios meses de instrumentar suspensiones y recortar salarios, no paga los sueldos y pretende cerrar la fábrica dejando en la calle a los obreros y sus familias. Esta patronal, junto al gobernador “socialista”, Hermes Binner, y a la presidenta peronista, Cristina Fernández, son los responsables directos de la situación de las familias obreras que ven peligrar su fuente de trabajo.

No es menor la responsabilidad de la burocracia de la UOM de Villa Constitución (CTA), que no tuvo más alternativa que plegarse a las medidas de los trabajadores en un primer momento, para, enseguida, pasar a desempeñar un rol claramente contrario a la lucha.

Al cierre de esta edición, el corte se sostenía. Sin embargo, la burocracia sindical se dispone a negociar un acuerdo perjudicial para los obreros, que incluiría suspensiones rotativas en los próximos meses. Las declaraciones en los momentos más álgidos del corte son más que elocuentes: “se logró acercar las posiciones entre el sindicato y la empresa”, explicaba un vocero de la UOM.

Mientras la burocracia se prepara para una nueva entrega, el conflicto en Paraná Metal vuelve a demostrar que la lucha es la única opción que tiene la clase obrera para no ceder frente a los permanentes ataques de la patronal y el gobierno.