Elecciones en CTERA: Con la permanencia de la burocracia Celeste, el kirchnerismo se consolida en la CTERA.

La Confederación de Trabajadores de la Educción de la Republica Argentina (CTERA), es la entidad nacional mayoritaria que nuclea a los trabajadores de la educación. Desde hace décadas la CETRA está dirigida por una burocracia que contribuye a la descomposición de la educación pública, que arregla salarios miserables y persigue a los docentes que se organizan para conseguir mejoras en la educación pública y en las condiciones de enseñanza. La burocracia, organizada en la lista Celeste, ha brindado su apoyo a distintos gobiernos nacionales y provinciales, alineándose también con el gobierno de los Kirchner. Como sucede en el conjunto de los ámbitos sindicales, los trabajadores tenemos planteada la necesidad de la recuperación sindical para poner a los sindicatos al servicio de las necesidades de los trabajadores.
El 2 de septiembre habrá elecciones en CTERA y la burocracia Celeste mantendrá su conducción. Irá encabezada nuevamente por Stella Maldonado, la sucesora fiel y directa de Yasky, y se presentará, en esta ocasión, en alianza con la Violeta, otro sector oficialista orientado por el Partido Comunista, incorporado también desde hace tiempo al proyecto político del gobierno.
Esta burocracia ha apoyado todas y cada una de las iniciativas del kirchnerismo para el sector docente. En materia educativa, militó activamente la Ley de Financiamiento (que ajustó el gasto en educación a una variable relativa como es el PBI), la Ley de Educación Técnico-Profesional (que legalizó la intervención y el patrocinio de las empresas en la educación), y la Ley de Educación Nacional, una reedición con lenguaje progresista que conserva lo esencial de la Ley Federal de Educación menemista. En cuanto a lo salarial, ha sido responsable, año tras año, de los peores acuerdos (como el de este año, de tan solo un 23%), que pauperizaron el salario, haciendo que el mismo hoy día esté compuesto en casi un 50% de sumas en negro, y de salarios de bolsillo de pobreza, siempre por debajo de los niveles de la inflación. Además, jamás encaró un plan de lucha, habida cuenta de la situación de abandono de las escuelas por parte del estado. Es más, jugó siempre en contra de la nacionalización del conflicto docente y aisló, para que no triunfen, las luchas provinciales de los últimos años. Los pocos paros y movilizaciones fueron en apoyo de la agenda de la Casa Rosada o en función de confrontar con posibles adversarios políticos del gobierno.
Se trata, en fin, de una lista que ha hecho del sindicato docente un apéndice del kirchnerismo, suprimiendo toda democracia sindical interna, y, por tanto, la principal burocracia a barrer por la docencia organizada.
Por otra parte, un desprendimiento burocrático de la Celeste, que ha codirigido el sindicato durante el mandato de Néstor Kirchner y, que, por ende, le cabe muy bien las mismas críticas que a la Celeste, se presentará en otra lista, la Lila. Los principales sectores que la impulsan, la Azul y Blanca (PCR) y Alternativa Docente (MST), apoyaron a las patronales de la Sociedad Rural en su disputa con el gobierno, conducen varias seccionales importantes del país, donde han tenido una política conciliadora con los gobiernos, dando sobradas pruebas de su rol burocrático. Por ejemplo, en ATEN Capital (Neuquén) y en ADOSAC (Santa Cruz), donde son conducción, desactivaron la lucha y, aprovechando el desgaste de las bases, cerraron acuerdos pésimos y opuestos al reclamo de los trabajadores, iguales o peores que los de la burocracia Celeste. En fin, no es una opción para los docentes.
Frente a este escenario, las seccionales, las agrupaciones y los delegados opositores confluyeron mayoritariamente en la Lista Rosa-Gris-Verde, que sostienen una posición de independencia frente al gobierno y las patronales. Únicamente el PTS, nucleado en la Lista Marrón, decidió presentarse solo, por disputas de cúpula entre las organizaciones que orientan estas listas en relación al reparto de candidaturas.
En lo que respecta a las próximas elecciones, y siendo críticos de la dirección de la lista Rosa-Gris-Verde por sus limitaciones en relación a no llevar adelante una construcción desde las bases y sostenida, más allá de los momentos de disputa electoral, consideramos que es importante apoyar a este nucleamiento que se constituye como la confluencia de la docencia antiburocrática enfrentada a las dos opciones de la burocracia.
De todos modos, para los trabajadores de la educación es importante no abandonar en ningún momento el eje central de la construcción antiburocrática. En este sentido sigue siendo fundamental la participación desde las bases, la elección de nuevos delegados, el desarrollo o formación de agrupaciones clasistas, la participación y el impulso de la lucha desde cada lugar de trabajo, para poder derrotar, efectivamente, a la burocracia docente.