La explotación a la que es sometida a diario la clase obrera en el capitalismo sólo podrá ser desterrada mediante el desarrollo de la organización y la lucha de los trabajadores que permita tomar el poder, hoy en manos de la burguesía, para edificar una sociedad sobre nuevas bases: la sociedad socialista. |
La sociedad en que vivimos golpea constantemente a nuestro pueblo, con desigualdad, enorme pobreza, concentración de la riqueza en muy pocas manos, y en donde las familias trabajadoras deben hacer un gran esfuerzo para sostenerse y seguir adelante, aunque sin poder alcanzar condiciones dignas de vida. También vivenciamos cómo estas miserias de la sociedad actual se mantienen aunque cambien los gobiernos: del PJ, |
En el capitalismo hay un pequeño grupo (los capitalistas y sus socios políticos, jueces y demás) que vive y se enriquecerse a merced del trabajo que llevamos adelante quienes hacemos funcionar la sociedad y somos su enorme mayoría: la clase trabajadora. Por medio de esta explotación, los capitalistas se apropian de gran parte de lo que produce la clase trabajadora. Así, los que estamos abajo siempre debemos vivir al día tratando de llegar a fin de mes, mientras los empresarios, los banqueros, los comerciantes y demás capitalistas se embolsan cifras millonarias a nuestra costa. Las leyes que rigen bajo el capitalismo no hacen más que avalar esa explotación. Mientras con planteos como la inviolabilidad de la propiedad privada se garantiza que a estos grandes explotadores millonarios nadie les toque un pelo, las leyes laborales y represivas se destinan a disciplinar a los trabajadores para que se sometan a estas reglas de juego. Para colmo, en un sistema en donde no existe planificación, y en donde los capitalistas compiten frenéticamente por las ganancias, los trabajadores son golpeados una y otra vez por los efectos más nefastos del capitalismo, como las crisis económicas, la desocupación, la descomposición de los sistemas de salud y educación, etc. |
Es claro que mientras nos mantengamos dentro de este sistema los trabajadores no tenemos ninguna perspectiva de cambio verdadero. Por el contrario, para superar la explotación y la opresión actuales necesitamos enfrentar las mismas bases del capitalismo y edificar un nuevo sistema que responda a los intereses de los trabajadores: el socialismo |
Frente a la apropiación privada de riquezas millonarias por unos pocos burgueses, la posibilidad de desarrollar una sociedad más justa depende directamente de que esos recursos sean puestos al servicio del conjunto de la sociedad, expropiando a los capitalistas y poniendo a las grandes empresas, los bancos, los recursos naturales y demás resortes estratégicos al servicio de los trabajadores y el pueblo. Sólo contando con el conjunto de los recursos que han producido los trabajadores (que hoy se encuentran concentrados en unas pocas manos) una sociedad puede plantearse atender las necesidades del conjunto del pueblo trabajador, que hoy es relegado a una condición miserable. |
A su vez, frente a la dinámica anárquica de la competencia permanente, y a una producción que está guiada únicamente por el lucro individual y no por las necesidades sociales (por lo que habitualmente faltan los productos más básicos mientras desbordan otros bienes innecesarios), la organización de una sociedad que responda a los intereses del pueblo trabajador debe y puede desarrollar una planificación de la economía y del trabajo social en función del bienestar colectivo. |
El socialismo es, justamente, ese sistema que, sobre la base de la socialización de los medios de producción, planifica y pone al servicio del conjunto de los trabajadores esas riquezas que los mismos trabajadores producimos a diario pero que actualmente son apropiadas por los capitalistas y sus socios de la política y el estado. |
El socialismo, con la expropiación de los capitalistas y la planificación centralizada, permite aprovechar la capacidad de trabajo colectiva y establecer las prioridades de la producción, para poder dar respuesta a las necesidades del pueblo, garantizando el trabajo, la salud, la educación, las condiciones de vivienda y demás necesidades que son imposibles de resolver en el marco del capitalismo. |
Pero como es evidente (y lo hemos comprobado infinidad de veces), estas determinaciones imprescindibles para el bienestar de nuestro pueblo no serán llevadas adelante jamás por los capitalistas ni los políticos del sistema, por más que estos sean populistas, se consideren “progresistas”, o hablen de “socialismo del siglo XXI”. El socialismo tiene como condición necesaria, para desarrollarse, la recuperación de las riquezas que hoy han sido apropiadas por la burguesía y que le pertenecen al pueblo trabajador, y ningún capitalista ni político del sistema, por más que hable de “distribución de la riqueza” o de “estatizaciones”, admitirá jamás la posibilidad de expropiar realmente a los capitalistas para poner esos recursos al servicio del pueblo trabajador. |
Por el contrario, somos los mismos trabajadores, organizados políticamente, los que podemos conseguir, con nuestra propia lucha, destronar al capitalismo y conquistar un gobierno de los trabajadores para poner en marcha el socialismo. La historia nos ha dado ya varias muestras de que los trabajadores, si impulsamos una lucha revolucionaria por el poder, podemos alcanzar esa meta y organizar una nueva sociedad. Y de hecho, cada vez que los trabajadores del mundo han librado esa lucha y alcanzado el poder, las transformaciones para el bienestar del pueblo que se han logrado en muy poco tiempo han sido infinitamente superadoras de los más ambiciosos (y nunca cumplidos) planes que los políticos burgueses nos prometen a 5, 10, 20 o más años. |
La barbarie a la que estamos sometidos bajo el capitalismo nos recuerda constantemente la necesidad impostergable de terminar con su explotación y opresión y alcanzar una sociedad más justa para el bienestar del pueblo trabajador. Y es evidente que somos los trabajadores, los que sostenemos con nuestro trabajo a esta sociedad y que conformamos su gran mayoría, los que podemos plantearnos llevar adelante ese cambio imprescindible. Por eso, la tarea que tenemos como clase trabajadora es organizarnos para poder alcanzar ese proyecto, tan posible como necesario, que es el socialismo. |
Es claro que los capitalistas, sus gobiernos y su estado, trataran por todos los medios de impedir que alcancemos esa meta, pues saben que nuestro triunfo implica la pérdida de sus lujos y privilegios. Ante nuestra lucha por la conquista de un gobierno de los trabajadores y la construcción del socialismo los capitalistas se resistirán, e intentarán volver atrás la rueda de la historia. Por eso nuestra lucha por el socialismo debe ser una lucha a fondo, revolucionaria, para la que debemos organizarnos. Por eso es que, desde |