Más subsidios y beneficios para los empresarios del campo



Lejos de los encendidos discursos que hablaban de “dos modelos de país” antagónicos, allá por 2008 cuando el kirchnerismo se enfrentaba por las retenciones con los empresarios del campo, el gobierno sigue sumando subsidios y beneficios para satisfacer las demandas de los grandes, medianos y pequeños capitalistas rurales.
Así, en el transcurso del mes de enero, ante algunos tibios amagues de la mesa de enlace rural de retomar el conflicto, el gobierno de Cristina Fernández se apuró a lanzar una nueva tanda de beneficios para el sector. En conjunto con la todavía presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, anunció el lanzamiento de una línea de “crédito barato”, subsidiado por el gobierno nacional. Pocos días después, ante la presión de los grandes propietarios, el ministro de agricultura, Julián Domínguez, oficializó la apertura de las exportaciones de trigo para un millón de toneladas, asegurándoles la venta de toda su producción.
Desde el empresariado rural, se celebraron las medidas, aunque, desde luego, aprovecharán el momento para seguir negociando en su favor. “Fueron más anuncios, ahora esperamos que se cumplan”, sintetizó, sabiéndose ganador, el jefe de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati.
A la vista está, por lo tanto, que el kirchnerismo seguirá haciendo todo lo posible para favorecer los negocios (también) del empresariado rural.