Independencia de clase contra la burocracia sindical

Kraft ha venido a llamar la atención sobre el peso, la importancia y la capacidad de organización y lucha que tiene la clase trabajadora en nuestro país. Es una experiencia, entre tantas, que tendremos que desarrollar, pero es demostrativa del potencial que tiene nuestra clase para intervenir y cambiar el rumbo de las cosas tal cual están dadas. Y es demostrativa, además, de que, para luchar contra las patronales y su gobierno, es imprescindible organizarse en forma independiente y enfrentar a la burocracia sindical.
Hay burócratas de todo tipo, algunos que se han hecho millonarios a costa de sus antiguos compañeros y otros que siguen una vida relativamente ordinaria; algunos que siguen en su trabajo y otros que lo abandonan para dirigir empresas o asumir cargos sindicales y políticos. Pero todos buscan que los trabajadores depositen sus expectativas, no en la lucha, sino en la conciliación, que crean en los gobiernos, en sus leyes y que respeten a directivos y empresarios, en vez de enfrentarlos y buscar superarlos por medio de una organización y lucha independiente.
La CGT es la expresión más rancia de esa burocracia. Allí, un directorio de millonarios explotadores, dueños de empresas, mafiosos que se matan entre ellos y a sus rivales políticos, son la cúpula de una central cuyo único rol es mantener contenidos a los trabajadores, evitar que se organicen por fuera, y atacarlos con sus patotas cuando les resulta preciso. Algunos ya abandonaron la calle y otros la utilizan de vez en cuando, al estilo vandorista, para obtener beneficios y mantener su poder. Pero todos ellos son enemigos políticos de la clase obrera, además de haberse pasado materialmente al lado de la patronal, son la burocracia empresarial.
A su lado, la otra gran pata de la burocracia es la CTA. Es una central heterogénea, en donde los burócratas escaladores, políticos patronales y empresarios, se alternan con burócratas cuyo rédito económico se mide más en viajes y congresos “gratuitos” que en empresas fastuosas. Más allá de eso, su práctica es consecuentemente burocrática.
Contrariamente a lo que debería ser una organización de trabajadores, toda su concepción política está centrada en seguir los proyectos de la burguesía. Para ello vienen, desde hace tiempo, brindando su apoyo a los proyectos patronales, de La Alianza , el kirchnerismo, el ARI, etc., además de plantear, no el enfrentamiento, sino la alianza y conciliación con las patronales chicas y “medianas” de las PyMES, la Federación Agraria y los grupos empresarios cooperativos.
Su elección por las patronales y sus gobiernos se expresa, reiteradamente, en su convocatoria a la inacción de los trabajadores. Así, por ejemplo, frente al kirchnerismo, evitan pedir aumentos de sueldo o reclamar el castigo a los más altos responsables de las represiones y asesinatos de trabajadores (como Fuentealba), porque se posicionan, antes que nada, en defensa del gobierno patronal. Del mismo modo boicotean las luchas y enfrentan la organización independiente y antiburocrática de los trabajadores. Es lo que hacen cuando bajan a levantar las huelgas, como lo hemos visto reiteradamente: Pablo Micheli en el Garrahan, Pedro Wasiejko en el Neumático, Ariel Basteiro en Aeronáuticas (después se pasó directamente al directorio de la empresa), etc. Y cuando no alcanza, no dudan en apelar a las patotas o al fraude (como ha hecho la burocracia docente de Baradel en Suteba La Plata ).
Ni en la CGT , ni en la CTA , los burócratas pierden oportunidad en intentar comprar a los trabajadores honestos que son elegidos por sus compañeros para alguna tarea sindical, como ser delegado. Con infinidad de privilegios, pequeños y no tan pequeños, que van desde no trabajar hasta algún tipo de “adicional” económico, la burocracia no descansa en su intento de corromper trabajadores para que traicionen a sus compañeros.
En fin, la burocracia, en todas sus formas, trata de evitar el desarrollo independiente de los trabajadores. Por eso, nuestra lucha, si queremos que avance y sea cada vez más fuerte, debe ser consecuente contra las patronales, el gobierno y los burócratas de la CGT y la CTA.
La lucha de los trabajadores