El Revolucionario Nº9 (Diciembre de 2005)
El pasado mes de septiembre decíamos en estas mismas páginas, refiriéndonos a la profundización de la represión estatal, “Enfrentamos (debemos enfrentar) un proceso que comenzó el mismo día del traspaso de la banda presidencial de Duhalde a Kirchner. (…) Un proceso dirigido a cooptar lo cooptable; a disciplinar lo disciplinable, y a destruir toda resistencia”.
Estamos terminando el año con aquel pronóstico cumplido. Mientras el gatillo fácil y la tortura en las cárceles y comisarías de todo el país baten records; y se profundiza la represión política, históricos organismos de DDHH usan el prestigio ganado en épocas de lucha (más o menos pretéritas) para afianzar el gobierno de la entrega y la dependencia.
Que la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto, acompañe a Kirchner en su anuncio del pago anticipado de servicios de la deuda externa en el Salón Blanco de la Rosada, sólo puede sorprender a quien no conozca su larga historia de colaboración con todos los gobiernos habidos y por haber de las últimas décadas. No es novedoso que hoy proclame que “Este es un día histórico, porque terminamos con una enfermedad, con un monstruo que nos oprimía,(…) lo que más interesa ahora es que este pago traiga confianza, interés en el país, capitales y empresas, así nos levantamos definitivamente”, cuando sucesivamente aceptó ser ungida “ciudadana ilustre” por el gobernador Carlos Ruckauf, puso a su hija a trabajar junto a Alicia Pierini durante el menemato, transó en cuanto pudo con la Alianza, e impulsó la carrera como funcionario de su hijo Remo, hoy diputado nacional kirchnerista y Secretario de DDHH de Felipe Solá hasta el pasado 10 de diciembre. La gran defensora de Aníbal Ibarra, que salió al ruedo a decir que las acusaciones al ex fiscal por la Masacre de Cromagnon eran “un complot de la derecha”, no para de convocarnos a “ponerle el hombro” al gobierno K.
Tampoco es llamativo que su eterna contrincante, Hebe Pastor de Bonafini, que durante décadas defendió con justeza la consigna del NO PAGO DE LA DEUDA, bandera que encabezó más de una ronda en Plaza de Mayo, considere que con la cancelación comenzó “otra etapa de la vida argentina” en la que “El FMI ya no será la excusa para comenzar a repartir la riqueza de la Patria”. Ni que ambas, junto a Nora Cortiñas de Línea Fundadora, aplaudieran emocionadas la jura de los nuevos ministros, debidamente revueltas en el público con el gerente de Techint Luis Betnaza, Daniel Hadad, Aldo Roggio, Carlos Heller, Hugo Moyano, Humberto Tumini y Jorge Ceballos.
Este año no hubo Marcha de la Resistencia. Bonafini directamente no la convocó, porque ya no resiste ni los cantos de sirena. Los “históricos”, que quedaron curiosamente a la izquierda de quien dejó de ser la Madre de Todos para ser la madre del presidente, se reunieron con Néstor Kirchner antes de que comenzara la marcha, de la que participó el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, para anunciar que a partir de ahora sus reuniones serán periódicas y permanentes, “para intercambiar el trabajo de ambas partes”.
Mientras la mayoría de los llamados “organismos históricos” se abrían paso a codazos para salir en la foto familiar con el matrimonio K, la lucha consecuente contra la represión se expresaba con fuerza en el marco de un auspicioso esfuerzo de coordinación de organizaciones convocado por la CORREPI. El 23 de noviembre una columna de más de 3.000 compañeros de una veintena de organizaciones políticas, de trabajadores desocupados, agrupaciones estudiantiles y antirrepresivas marchó de Congreso a Plaza de Mayo exigiendo CESE DE LAS PERSECUCIONES, AMNISTÍA A LOS LUCHADORES y LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS, dando inicio a un plan de lucha contra la represión estatal. El viernes 9 de diciembre el mismo espacio participó del habitual acto de fin de año de la CORREPI, donde se hizo pública la décima actualización del archivo en el que la organización antirrepresiva compila los casos de gatillo fácil y muertes en la tortura, en cárceles y comisarías, demostrando que las fuerzas de seguridad del “gobierno de los DDHH” están matando un joven pobre desarmado día por medio. En el acto, además de los familiares de víctimas de la represión policial, de la Masacre de Magdalena, de las represiones de gendarmería en Mosconi y de los trabajadores desocupados, participaron varias comisiones internas y cuerpos de delegados antiburocráticos que convocaron, en un documento común, a conformar una comisión de defensa de los trabajadores represaliados por la pelea sindical.
Y confirmando la vocación represiva del gobierno, al cierre de esta edición esos mismos espacios se movilizan en defensa del compañero Ricardo “Chacho” Berrozpe, preso en Mar del Plata desde hace apenas días, al tiempo que sigue detenido Cristian Ruiz en Caleta Olivia por reclamar trabajo a las petroleras.
La detención del compañero, referente del MTR-CUBa y dirigente del PR(ml), se dio en el marco de la causa que instruye el juez federal Alejandro Castellanos contra los manifestantes que el 4 de noviembre repudiaron la presencia del genocida Bush en la ciudad “feliz”.
Todo el que resiste, todo el que pelea contra el imperialismo y contra el estado burgués es nuestro compañero. Reclamamos la libertad de Chacho Berrozpe, preso de Bush y Kirchner en Mar del Plata, y de Cristian Ruiz, preso de Kirchner y Repsol en Caleta Olivia, y convocamos a todas las organizaciones a tomar como propias las actividades, acciones e iniciativas para luchar por la libertad de los compañeros, porque sólo los trabajadores y el pueblo, organizados y en la calle, podremos arrancarlos de las cárceles de la burguesía parásita y lamebotas del imperio.
El pasado mes de septiembre decíamos en estas mismas páginas, refiriéndonos a la profundización de la represión estatal, “Enfrentamos (debemos enfrentar) un proceso que comenzó el mismo día del traspaso de la banda presidencial de Duhalde a Kirchner. (…) Un proceso dirigido a cooptar lo cooptable; a disciplinar lo disciplinable, y a destruir toda resistencia”.
Estamos terminando el año con aquel pronóstico cumplido. Mientras el gatillo fácil y la tortura en las cárceles y comisarías de todo el país baten records; y se profundiza la represión política, históricos organismos de DDHH usan el prestigio ganado en épocas de lucha (más o menos pretéritas) para afianzar el gobierno de la entrega y la dependencia.
Que la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto, acompañe a Kirchner en su anuncio del pago anticipado de servicios de la deuda externa en el Salón Blanco de la Rosada, sólo puede sorprender a quien no conozca su larga historia de colaboración con todos los gobiernos habidos y por haber de las últimas décadas. No es novedoso que hoy proclame que “Este es un día histórico, porque terminamos con una enfermedad, con un monstruo que nos oprimía,(…) lo que más interesa ahora es que este pago traiga confianza, interés en el país, capitales y empresas, así nos levantamos definitivamente”, cuando sucesivamente aceptó ser ungida “ciudadana ilustre” por el gobernador Carlos Ruckauf, puso a su hija a trabajar junto a Alicia Pierini durante el menemato, transó en cuanto pudo con la Alianza, e impulsó la carrera como funcionario de su hijo Remo, hoy diputado nacional kirchnerista y Secretario de DDHH de Felipe Solá hasta el pasado 10 de diciembre. La gran defensora de Aníbal Ibarra, que salió al ruedo a decir que las acusaciones al ex fiscal por la Masacre de Cromagnon eran “un complot de la derecha”, no para de convocarnos a “ponerle el hombro” al gobierno K.
Tampoco es llamativo que su eterna contrincante, Hebe Pastor de Bonafini, que durante décadas defendió con justeza la consigna del NO PAGO DE LA DEUDA, bandera que encabezó más de una ronda en Plaza de Mayo, considere que con la cancelación comenzó “otra etapa de la vida argentina” en la que “El FMI ya no será la excusa para comenzar a repartir la riqueza de la Patria”. Ni que ambas, junto a Nora Cortiñas de Línea Fundadora, aplaudieran emocionadas la jura de los nuevos ministros, debidamente revueltas en el público con el gerente de Techint Luis Betnaza, Daniel Hadad, Aldo Roggio, Carlos Heller, Hugo Moyano, Humberto Tumini y Jorge Ceballos.
Este año no hubo Marcha de la Resistencia. Bonafini directamente no la convocó, porque ya no resiste ni los cantos de sirena. Los “históricos”, que quedaron curiosamente a la izquierda de quien dejó de ser la Madre de Todos para ser la madre del presidente, se reunieron con Néstor Kirchner antes de que comenzara la marcha, de la que participó el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, para anunciar que a partir de ahora sus reuniones serán periódicas y permanentes, “para intercambiar el trabajo de ambas partes”.
Mientras la mayoría de los llamados “organismos históricos” se abrían paso a codazos para salir en la foto familiar con el matrimonio K, la lucha consecuente contra la represión se expresaba con fuerza en el marco de un auspicioso esfuerzo de coordinación de organizaciones convocado por la CORREPI. El 23 de noviembre una columna de más de 3.000 compañeros de una veintena de organizaciones políticas, de trabajadores desocupados, agrupaciones estudiantiles y antirrepresivas marchó de Congreso a Plaza de Mayo exigiendo CESE DE LAS PERSECUCIONES, AMNISTÍA A LOS LUCHADORES y LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS, dando inicio a un plan de lucha contra la represión estatal. El viernes 9 de diciembre el mismo espacio participó del habitual acto de fin de año de la CORREPI, donde se hizo pública la décima actualización del archivo en el que la organización antirrepresiva compila los casos de gatillo fácil y muertes en la tortura, en cárceles y comisarías, demostrando que las fuerzas de seguridad del “gobierno de los DDHH” están matando un joven pobre desarmado día por medio. En el acto, además de los familiares de víctimas de la represión policial, de la Masacre de Magdalena, de las represiones de gendarmería en Mosconi y de los trabajadores desocupados, participaron varias comisiones internas y cuerpos de delegados antiburocráticos que convocaron, en un documento común, a conformar una comisión de defensa de los trabajadores represaliados por la pelea sindical.
Y confirmando la vocación represiva del gobierno, al cierre de esta edición esos mismos espacios se movilizan en defensa del compañero Ricardo “Chacho” Berrozpe, preso en Mar del Plata desde hace apenas días, al tiempo que sigue detenido Cristian Ruiz en Caleta Olivia por reclamar trabajo a las petroleras.
La detención del compañero, referente del MTR-CUBa y dirigente del PR(ml), se dio en el marco de la causa que instruye el juez federal Alejandro Castellanos contra los manifestantes que el 4 de noviembre repudiaron la presencia del genocida Bush en la ciudad “feliz”.
Todo el que resiste, todo el que pelea contra el imperialismo y contra el estado burgués es nuestro compañero. Reclamamos la libertad de Chacho Berrozpe, preso de Bush y Kirchner en Mar del Plata, y de Cristian Ruiz, preso de Kirchner y Repsol en Caleta Olivia, y convocamos a todas las organizaciones a tomar como propias las actividades, acciones e iniciativas para luchar por la libertad de los compañeros, porque sólo los trabajadores y el pueblo, organizados y en la calle, podremos arrancarlos de las cárceles de la burguesía parásita y lamebotas del imperio.