El Revolucionario edición especial por el 40 aniversario de la caída en combate del Comandante Che Guevara (Octubre de 2007)
A 40 años de la caída en combate del comandante Guevara; vuelven las discusiones sobre su pensamiento y su acción.
La historia ha demostrado indiscutiblemente que las direcciones de los partidos comunistas latinoamericanos, tristes burócratas, delegados sumisos del PCUS, han desempeñado un papel contrarrevolucionario. Ahí tenemos los mejores ejemplos en Mario Monje (secretario general del PC boliviano) y Vittorio Codovilla en Argentina. El PCB lo entregó en Bolivia. El PCA, luego de haber calumniado y repudiado al Comandante acusándolo de “aventurero pequeño burgués”, recién en el año 86 comenzó a levantar demagógicamente su figura para “lavar” su imagen, tergiversar al Che y así continuar con su política.
Sin embargo, en su lucha contra el stalinismo, el Che Guevara sale victorioso. Estas discusiones ya han tenido su correspondiente saldo.
El Che explicó la imposibilidad de construir el socialismo con categorías capitalistas como la ley del valor, vaticinando a la vez que por ese camino se volvía al capitalismo. Coincidía de este modo con León Trostky, quien ya en el año 1936 había pronosticado que, de la mano del “termidor” Stalin, la restauración capitalista era inexorable. Íntimamente ligado a este debate, impulsó la organización socialista de la economía cubana siendo un férreo defensor de la industrialización en Cuba como contrapartida de la subordinación económica a la URSS.
La “guerra al imperialismo” donde quiera que esté, levantada por el Che, también resultó ser la línea correcta. La “coexistencia pacífica”, llevada adelante por el PCUS a partir del año 1964, mostró su fracaso más estrepitoso en cuanto que era, según ellos, el “único camino al socialismo mundial”. Fidel Castro, en uno de sus recientes escritos (“Mentiras deliberadas, muertes extrañas y agresión a la economía mundial”, 22 de septiembre de 2007) pretende ocultar de manera infantil la responsabilidad de la dirección stalinista y la vuelca toda a la “traición del imperialismo”, motivo por el cual, según él, se disolvió la Unión Soviética. Es tal el desparpajo de los stalinistas para no reconocer su bancarrota como resultado de sus “inteligentes” pronósticos (que no fue otra cosa que la convivencia con la burguesía mundial en innumerables “convenios de cooperación mutua”) lo que le permitió al imperialismo, según explica el escrito, conspirar desde las mismas entrañas de la URSS. ¡Qué distancia tan abismal entre estos “estrategas” y los grandes revolucionarios marxistas que fueron Lenin, Trotsky y Guevara! Ahora padecemos los resultados de la línea política llevada adelante por los enemigos de Trotsky y el Che.
Observando estas posiciones, se manifiestan claramente las coincidencias entre el Che Guevara y León Trotsky, el creador del Ejército Rojo.
Al igual que Trotsky, hombre de voluntad incansable, Guevara llevó adelante una vida ascética, de odio al privilegio y a la idolatría y de admiración y entrega al trabajo y la abnegación.
Si bien, el stalinismo sometió al oscurantismo y calumnió a más no poder la obra y la vida del revolucionario ruso, esto no impidió que el Che Guevara se transformara en un fiel representante en Latinoamérica de las tesis de la Revolución Permanente. Llevó adelante su política con independencia de la burguesía, planteó sin rodeos la necesidad de la Revolución Socialista y fue el ejemplo práctico de combatiente de la revolución a escala mundial.
Apoyadas firmemente en el marxismo, llevadas a la práctica y a la luz del devenir de la historia, las posiciones de Ernesto Che Guevara tienen en nuestros días, total vigencia.
A 40 años de la caída en combate del comandante Guevara; vuelven las discusiones sobre su pensamiento y su acción.
La historia ha demostrado indiscutiblemente que las direcciones de los partidos comunistas latinoamericanos, tristes burócratas, delegados sumisos del PCUS, han desempeñado un papel contrarrevolucionario. Ahí tenemos los mejores ejemplos en Mario Monje (secretario general del PC boliviano) y Vittorio Codovilla en Argentina. El PCB lo entregó en Bolivia. El PCA, luego de haber calumniado y repudiado al Comandante acusándolo de “aventurero pequeño burgués”, recién en el año 86 comenzó a levantar demagógicamente su figura para “lavar” su imagen, tergiversar al Che y así continuar con su política.
Sin embargo, en su lucha contra el stalinismo, el Che Guevara sale victorioso. Estas discusiones ya han tenido su correspondiente saldo.
El Che explicó la imposibilidad de construir el socialismo con categorías capitalistas como la ley del valor, vaticinando a la vez que por ese camino se volvía al capitalismo. Coincidía de este modo con León Trostky, quien ya en el año 1936 había pronosticado que, de la mano del “termidor” Stalin, la restauración capitalista era inexorable. Íntimamente ligado a este debate, impulsó la organización socialista de la economía cubana siendo un férreo defensor de la industrialización en Cuba como contrapartida de la subordinación económica a la URSS.
La “guerra al imperialismo” donde quiera que esté, levantada por el Che, también resultó ser la línea correcta. La “coexistencia pacífica”, llevada adelante por el PCUS a partir del año 1964, mostró su fracaso más estrepitoso en cuanto que era, según ellos, el “único camino al socialismo mundial”. Fidel Castro, en uno de sus recientes escritos (“Mentiras deliberadas, muertes extrañas y agresión a la economía mundial”, 22 de septiembre de 2007) pretende ocultar de manera infantil la responsabilidad de la dirección stalinista y la vuelca toda a la “traición del imperialismo”, motivo por el cual, según él, se disolvió la Unión Soviética. Es tal el desparpajo de los stalinistas para no reconocer su bancarrota como resultado de sus “inteligentes” pronósticos (que no fue otra cosa que la convivencia con la burguesía mundial en innumerables “convenios de cooperación mutua”) lo que le permitió al imperialismo, según explica el escrito, conspirar desde las mismas entrañas de la URSS. ¡Qué distancia tan abismal entre estos “estrategas” y los grandes revolucionarios marxistas que fueron Lenin, Trotsky y Guevara! Ahora padecemos los resultados de la línea política llevada adelante por los enemigos de Trotsky y el Che.
Observando estas posiciones, se manifiestan claramente las coincidencias entre el Che Guevara y León Trotsky, el creador del Ejército Rojo.
Al igual que Trotsky, hombre de voluntad incansable, Guevara llevó adelante una vida ascética, de odio al privilegio y a la idolatría y de admiración y entrega al trabajo y la abnegación.
Si bien, el stalinismo sometió al oscurantismo y calumnió a más no poder la obra y la vida del revolucionario ruso, esto no impidió que el Che Guevara se transformara en un fiel representante en Latinoamérica de las tesis de la Revolución Permanente. Llevó adelante su política con independencia de la burguesía, planteó sin rodeos la necesidad de la Revolución Socialista y fue el ejemplo práctico de combatiente de la revolución a escala mundial.
Apoyadas firmemente en el marxismo, llevadas a la práctica y a la luz del devenir de la historia, las posiciones de Ernesto Che Guevara tienen en nuestros días, total vigencia.