El Revolucionario Nº10 (Febrero de 2006)
La lucha por la libertad de los presos políticos es una cuestión de principios para todo revolucionario, así como la consigna de la amnistía ha estado presente en todos los procesos revolucionarios. Ambas encuentran su fundamento en la solidaridad de clase. La defensa irrestricta de todo luchador popular encarcelado es un punto programático irrenunciable, independientemente de la forma que adopte el proceso en su contra o los hechos puntuales que se le atribuyan.
En la década del 70, por ejemplo, el PRT incluía explícitamente entre sus puntos programáticos básicos la libertad de los presos políticos, y llamaba a bregar sin sectarismos junto a todos aquellos que defienden la libertad de todos los presos políticos y la derogación de la legislación represiva.
Como cuestión de principios que es, no hay excusa alguna para sustraerse a realizar el máximo esfuerzo en desarrollar solidaridad activa por los compañeros en prisión, tengan o no encuadre orgánico, y sea cual fuere la organización a la que pertenezcan. Permanecer inactivo cuando hay compañeros presos equivale a custodiar el cerrojo.
Desde el 14 de diciembre Ricardo “Chacho” Berrozpe, dirigente del PRml/MTR-CUBa, está detenido por su participación en la movilización que repudiara, en Mar del Plata, la celebración de la Cumbre de las Américas, con la presencia estelar del presidente yanqui George W. Bush. En Caleta Olivia, el trabajador petrolero Cristian Ruiz lleva más de seis meses preso por exigir trabajo a los monopolios petroleros. Distribuidos en diferentes penales, comisarías e institutos de menores, una veintena de jóvenes permanecen en prisión desde el 1° de noviembre, cuando estalló en Haedo la bronca de los sufridos pasajeros de los trenes de TBA.
En defensa de los compañeros se ha constituido la MULTISECTORIAL POR LA LIBERTAD DE BERROZPE, RUIZ Y LOS PRESOS DE HAEDO, integrada por más de veinte organizaciones populares que levantan las banderas de la libertad, el cese de las persecuciones y la amnistía a los luchadores. La importante marcha del 27 de enero, que desmintió con contundencia algunos pronósticos derrotistas, fue un paso adelante en la campaña que estamos encarando de conjunto para masificar la denuncia y el reclamo, y para romper el cerco informativo que el gobierno impone.
Más temprano que tarde el “gobierno de los DDHH” deberá dar cuentas de la política represiva que descarga sobre el pueblo.
La lucha por la libertad de los presos políticos es una cuestión de principios para todo revolucionario, así como la consigna de la amnistía ha estado presente en todos los procesos revolucionarios. Ambas encuentran su fundamento en la solidaridad de clase. La defensa irrestricta de todo luchador popular encarcelado es un punto programático irrenunciable, independientemente de la forma que adopte el proceso en su contra o los hechos puntuales que se le atribuyan.
En la década del 70, por ejemplo, el PRT incluía explícitamente entre sus puntos programáticos básicos la libertad de los presos políticos, y llamaba a bregar sin sectarismos junto a todos aquellos que defienden la libertad de todos los presos políticos y la derogación de la legislación represiva.
Como cuestión de principios que es, no hay excusa alguna para sustraerse a realizar el máximo esfuerzo en desarrollar solidaridad activa por los compañeros en prisión, tengan o no encuadre orgánico, y sea cual fuere la organización a la que pertenezcan. Permanecer inactivo cuando hay compañeros presos equivale a custodiar el cerrojo.
Desde el 14 de diciembre Ricardo “Chacho” Berrozpe, dirigente del PRml/MTR-CUBa, está detenido por su participación en la movilización que repudiara, en Mar del Plata, la celebración de la Cumbre de las Américas, con la presencia estelar del presidente yanqui George W. Bush. En Caleta Olivia, el trabajador petrolero Cristian Ruiz lleva más de seis meses preso por exigir trabajo a los monopolios petroleros. Distribuidos en diferentes penales, comisarías e institutos de menores, una veintena de jóvenes permanecen en prisión desde el 1° de noviembre, cuando estalló en Haedo la bronca de los sufridos pasajeros de los trenes de TBA.
En defensa de los compañeros se ha constituido la MULTISECTORIAL POR LA LIBERTAD DE BERROZPE, RUIZ Y LOS PRESOS DE HAEDO, integrada por más de veinte organizaciones populares que levantan las banderas de la libertad, el cese de las persecuciones y la amnistía a los luchadores. La importante marcha del 27 de enero, que desmintió con contundencia algunos pronósticos derrotistas, fue un paso adelante en la campaña que estamos encarando de conjunto para masificar la denuncia y el reclamo, y para romper el cerco informativo que el gobierno impone.
Más temprano que tarde el “gobierno de los DDHH” deberá dar cuentas de la política represiva que descarga sobre el pueblo.