El Revolucionario Nº30 (Noviembre 2007)


LA PROFUNDIZACIÓN DEL CAMBIO: MÁS DE LO MISMO, PERO PEOR
El Revolucionario Nº30 (Noviembre de 2007)

Pasaron las elecciones de octubre. Todo el remolino mediático y el desfile de candidatos dejó el gobierno en manos de la sucesora presidencial, Cristina Fernández de Kirchner.
El partido único de la burguesía argentina, luego de extorsionar a todo el pueblo para que ejercite su derecho “obligatorio” al voto, dirimió su interna.
Unos pocos festejan: los propios funcionarios elegidos, los empresarios representados por el gobierno, la burocracia sindical, y también, el gobierno de EEUU que ya envío las respectivas felicitaciones.
El pueblo trabajador nada tiene para celebrar.
Con la asunción de la próxima presidenta, se consolida el gobierno de los empresarios. Se consolida el gobierno de las grandes empresas tanto nacionales como extranjeras. Se consolida el gobierno que auspicia la mayor explotación posible hacia la clase trabajadora. Con la asunción de la próxima presidenta, los principales problemas de los trabajadores se agravarán.
Las excelentes relaciones con los dueños del mundo, con EEUU, serán aún más estrechas y el pago la deuda seguirá girando millones hacia los países centrales.
Los precios de los productos básicos de la canasta familiar continuarán su rumbo ascendente y se “estabilizarán” en precios inalcanzables transformando alimentos como el tomate o la papa en artículos de lujo.
Los salarios verán caer su poder de compra, aún a pesar de los tímidos “aumentos” que puedan acordar los burócratas, los empresarios y el gobierno.
La educación, la salud pública y el resto de las áreas sociales continuarán subsistiendo con magras partidas presupuestarias que, sumadas, ni si quiera se acercan a las millonarias cifras destinadas a pagar la deuda.
La persecución, represión y encarcelamiento de los trabajadores y el pueblo que luchan por cambiar este estado de cosas, enmascarada con “la política de DDHH”, seguirá marcando un rasgo esencial del gobierno.
Las cartas están sobre la mesa. El kirchnerismo se propone llevar adelante otros cuatro años de gobierno contra los trabajadores y contra el pueblo todo. Por nuestra parte, habrá que continuar con cuatro años de más organización y más lucha.