LA BUROCRACIA, OTRA VEZ A LOS TIROS

El Revolucionario Nº45 (Abril de 2009)

Una vez más, la burocracia sindical demostró que no escatima violencia a la hora defender sus puestos en los gremios o frente a cualquier eventual disputa que se le presente. Así sucedió entre las columnas de Camioneros y la UOCRA en San Vicente, de ATILRA en Rosario, en La Pampa, entre los gremios de la construcción y del petróleo, o con los asesinatos de Beroiz y Roganti, por nombrar sólo los casos más resonantes. Son los métodos históricos de la burocracia sindical a la hora de ajustar cuentas.
En esta oportunidad, dos fracciones del sindicato de la carne se enfrentaron a los tiros en pleno centro porteño. De un lado, la conducción nacional, encabezada por José Fantini, abiertamente prokirchnerista y alineada con la CGT de Hugo Moyano. Del otro, un grupo al mando de Silvio Etcheún, que encolumnado tras la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo y en actual coordinación con el empresariado rural, dirigía el gremio en la provincia de Buenos Aires, hasta su intervención el último diciembre. El enfrentamiento comenzó cuando al finalizar un acto en apoyo a los empresarios de la Mesa de Enlace, un grupo conformado por la gente de Etcheún, una fracción de la FTV y la CCC, se dirigieron al local de la Federación del Personal de la Industria de la Carne, donde se cruzaron a palazos y algunos tiros con los matones que responden a la conducción nacional del gremio. Como es costumbre ya en estos casos, fue identificada posteriormente la participación de barras de Boca y de Newell´s. El saldo, un puñado de heridos y ningún detenido.
Ésta es la misma burocracia que juega un rol central en la alianza con los empresarios y el gobierno. Mientras los trabajadores de la carne son algunos de los que vienen padeciendo con más crudeza el ajuste a través de despidos, suspensiones y precarización laboral, sus conducciones gremiales, absolutamente responsables de esta situación, ya sea por no organizar la defensa de los trabajadores afectados, cuando no por lisa y llana entrega, dedican el tiempo a sus internas y la administración de sus negocios. Unos se abrazan con el gobierno y trabajan de voceros del ministerio, negando que existan despidos masivos. Los otros, hacen número en su enfrentamiento con el kirchnerismo a otras fracciones empresarias, como las patronales del campo.
“Como siempre lo han hecho, los burócratas sindicales arreglan sus disputas intestinas con matones y a los tiros. Así, se tratan entre ellos, con los mismos métodos que, aún con más saña, usan contra cualquier trabajador que los enfrente”(1).Así lo hace la burocracia en la UTA, como lo hizo el SOMU, con los trabajadores del casino o como padecieron los docentes en el sur.
Una vez más, no existe posibilidad de organizarse al amparo de la burocracia sindical que come de la mano del gobierno y las empresas, y vive a costa de los trabajadores.

NOTAS:
1)Ver “La burocracia sindical sigue arreglando sus cuentas a los tiros”, en ER N°35, mayo de 2008