EL EMPRESARIO K

El Revolucionario Nº8 (Noviembre de 2005)

A continuación un ejemplo del empresario K. Como buen peronista Kirchner representa a la burguesía parásita en Argentina.

Los burgueses “nacionales” están haciendo muy buenas migas con el gobierno peronista de Kirchner.
Como ejemplo, vale una interesante nota/denuncia que hace el diario de los Mitre, La Nación, en el suplemento económico del 22 de octubre pasado. La nota se titula “El empresario “K” que hace pie en la industria petrolera de Brasil”.
Se trata de Cristóbal Manuel López, un patagónico de 47 años, dueño de firmas de servicios petroleros (extracción y refinerías), transportes de cargas, colectivos, recolectoras de residuos, barrios privados, olivares, campos, casinos y máquinas tragamonedas.
La nota/denuncia de La Nación se esmera en desarrollar el dossier de quien, hasta ahora, se había mantenido celosamente en el anonimato. Cuenta que la mayoría de estos negocios están en la Patagonia, y que “algo que lo impregna entre sus pares es un rótulo que, aunque quisiera, le costaría mucho desprenderse: empresario K”.
Entre los datos más destacados, La Nación resalta que es dueño de la firma Oil M&S, de servicios petroleros, que factura 5 millones de dólares por mes.
También destaca el peso político que este exitoso empresario tiene en la región, ubicándolo como permanente participante de reuniones de alto nivel, entre los que se encuentran máximos ejecutivos, ministros y el propio gobernador Acevedo.
Describen sus allegados cómo “López escucha las conversaciones, opina y da instrucciones como un ministro”.
No es muy difícil adivinar qué tipo de instrucciones da este burgués “nacional”.
Basta que traigamos a la memoria cómo fueron desalojados los compañeros que ocuparon las plantas petroleras de sus pares el año pasado. Seguro que López opinó y compartió las instrucciones del “pingüino” Acevedo dadas a la policía para verduguear a los cumpas a modo de “escarmiento” en sus comisarías y cárceles.
Cómo no recordar y asociar a este burgués “nacional” con el castigo “ejemplar” dado a Karina Sauco, a quien le hicieron perder su embarazo a patadas y palazos, mientras sus verdugos le decían que no iban a permitir que naciera aquí “el hijo de una subversiva”.
La Nación, representante predilecto de los agroexportadores argentinos, sigue con su operación de “destape” de este burgués, competidor de sus representados y beneficiado por el Gobierno “K”. Vale destacar que el sector agroexportador sufre la friolera del 35% de retenciones a sus exportaciones; mientras que este petrolero sólo una bicoca: el 5%.
La nota ventila también un jugoso negocio con el estado por medio del coimero Julio de Vido y la flamante Enarsa: el proyecto de energía eólica Vientos de la Patagonia.
Nosotros sostenemos que la burguesía nacional es de característica parásita e improductiva, porque sólo se dedica a comprar y vender; cuando tiene que “producir” sólo hace lo que le pide el imperialismo: materia prima, con bajísimo valor agregado.
En ese razonamiento, La Nación confirma: el hombre se dedica a la timba, casinos y tragamonedas, colectivos, fue importador de Scania y Toyota, especula con el latifundio; en fin, de “producir”, ni hablar.
Este burgués “nacional”, es parte de los que están encantados de entrar al Alca, pues su condición de “comerciante/exportador” se vería muy bien posicionada.
Dentro de ese amplio sector al que denominamos “burguesía”, en el que caben desde privatizadas, ganaderos, cerealeros hasta automotrices; sin dudas el Sr. López es uno de los privilegiados por la gestión “K”.
Su peso y sus vínculos con el imperialismo yanqui se hacen valer dentro del gobierno de “la nueva política”.
Este burgués “nacional”, que dirige al gobernador de la provincia, es fiel representante de los que más provecho están sacando del “modelo productivo” de Kirchner. El sector petrolero atraviesa, a pesar de la crisis, el mejor momento debido a sus precios, ya que el barril de crudo se encuentra alrededor de los u$s70, cuando su precio medio histórico fue de u$s27. Es en este contexto que es favorecido con el ínfimo 5% de retención a las exportaciones, sumado al beneficio de dejar intactos los convenios por regalías que hicieron en la época de la desregulación menemista. Y para rematar, otra mano más le da el gobierno de Kirchner al sector y la burguesía toda con la rebaja de sus “pasivos”: el decreto que baja las indemnizaciones por despidos.
Excelente ejemplo de burgués “nacional” tomado por el diario La Nación para graficar “el modelo productivo” del presidente Kirchner. El ejemplo de un parásito que sólo se dedica a la compraventa, siempre bajo el paraguas salvador del estado.
En la línea de los burgueses premiados por el gobierno de Kirchner, bien vale el ejemplo de Cristiano Ratazzi, presidente de Fiat Argentina. El hombre es columnista de Clarín, diario oficialista por excelencia junto a Página/12. En la nota que aparece en la contratapa del suplemento económico del pasado domingo 30 de octubre, el dueño de Fiat derrama perlas de sabiduría respecto de la calidad institucional que debe alcanzar nuestro país. Aparte de felicitar a Kirchner por su triunfo en las elecciones, este burgués entiende que lo fundamental es asegurar la gobernabilidad democrática, en sus propias palabras, “pensando en mis hijos, en las futuras generaciones, no dudo en comprometerme en lo personal para que las reglas de la democracia representativa se consoliden, perduren y no vuelvan a alterarse nunca más”.
Este burgués, que últimamente se manifestó encantado de que nuestro país entre al ALCA -abriendo un debate feroz con otros burgueses argentinos, como los que no les iría tan bien compitiendo con los subsidios yanquis al agro, o los que se dedican a los bienes de consumo- entiende perfectamente que la democracia representativa es el mejor sistema para engañar y explotar a las masas. El cinismo de la frase “pensando en mis hijos” no se lo cree ni él mismo. Fiat, en consonancia con la UIA y la CGE, apoyó entusiastamente el golpe de 1976, y jugó fuerte en el plan de desaparición de los delegados antiburocráticos de las comisiones internas. Por eso, su compromiso con la democracia representativa pasa fundamentalmente porque ésta le garantiza una extraordinaria rentabilidad; la democracia representativa lo ha colocado en un lugar de privilegio en el Mercosur, por el cual le va muy bien vendiendo a Brasil y México. La democracia representativa argentina le garantiza los bajos salarios que paga (u$s600) contra los que paga la industria automotriz norteamericana (alrededor de u$s5.000). Por eso este burgués “nacional” defiende la democracia representativa que le permite producir autos de u$s6.000, baratos en comparación con los más económicos de la General Motors (u$s10.000). ¿Cuál es el problema de entrar al ALCA, si sus productos van a ser competitivos a costa de los bajos salarios locales?
Este burgués entiende perfectamente que el eje que pasa por seguridad jurídica, gobernabilidad democrática y libre comercio es contenido por la “democracia representativa”.
Interesante coincidencia, la de Ratazzi, con parte de la izquierda argentina respecto de la democracia representativa. Sólo que la democracia representativa es un flor de negocio para él, y para los socialdemócratas locales, un espejismo fantástico en el que naufragan una y otra vez.