El Revolucionario Nº45 (Abril 2009)

EDITORIAL: DEMOCRACIA DE UNOS POCOS

El Revolucionario Nº45 (Abril de 2009)

Con la muerte del ex presidente Raúl Alfonsín, la burguesía argentina aprovechó para exaltar hasta el hartazgo uno de sus principios comunes: la defensa de esta democracia.
Aprovechando también el presente año electoral, todos los partidos políticos del régimen, con sus figurones de toda calaña incluidos, todos los medios masivos de comunicación, todas las instituciones estatales, el gobierno y hasta el presidente del país más guerrerista del mundo manifestaron su defensa de la democracia en Argentina, expresada por Alfonsín, ahora devenido en símbolo de la burguesía.
Todos realzan la figura del ex jefe de la UCR y con él, la de la democracia, abundando en mentiras, silenciamientos y tergiversaciones.
Sin embargo, ninguno de ellos se refiere al contenido real de esta democracia. Ninguno dice que la gran mayoría del pueblo subsiste con magros salarios y peores trabajos para que los empresarios de toda índole disfruten su vida que abunda en privilegios. Ninguno dice que, en nombre de la seguridad de un puñado de ricos, piden la cabeza de miles y miles de pibes pobres empujados a la delincuencia. Ninguno dice que la epidemia de una enfermedad tan arcaica como el dengue es la consecuencia inevitable de esta democracia capitalista. Ninguno dice que un trabajador sólo puede “optar” entre salarios de pobreza, empleos precarios o, directamente, la desocupación. Ninguno dice que, aquí, los únicos que tienen derecho a decidir algo son los capitalistas de todo género, reunidos con su gobierno y haciéndole un lugarcito, según el caso, a la burocracia sindical. Ninguno dice que esta democracia es, en última instancia, un padecimiento para el pueblo trabajador para el disfrute de unos pocos.
Ésta es, ni más ni menos, la democracia que defienden.