El Revolucionario Nº32 (Febrero de 2008)
No poco desprecio causa que Néstor Kirchner, con el recaudo de haber dejado ya la presidencia, sea quien acuse a EEUU de tener una base militar en Cuba y de torturar a los presos de Guantánamo, cuando nada dice de la presencia militar y las bases militares que el imperialismo yanqui mantiene en Argentina, el territorio que gobierna el peronismo desde hace años; cuando nada dice de los presos políticos y las torturas de su gestión y la de su mujer.
En la Argentina de los Kirchner se realizan operativos militares conjuntos dirigidos por EEUU, existen bases militares yanquis en puntos estratégicos del país como Salta, Entre Ríos y Tierra del Fuego, y las fuerzas armadas y de seguridad del estado, especialmente los cuerpos de elite destinados a la represión interna, son enviados periódicamente a “capacitarse” en tierras imperiales.
En la Argentina de los Kirchner los presos políticos y la violación de los derechos humanos es una constante, al igual que las torturas a los detenidos.
De todo esto, ni una palabra.
No poco desprecio causa que Néstor Kirchner, con el recaudo de haber dejado ya la presidencia, sea quien acuse a EEUU de tener una base militar en Cuba y de torturar a los presos de Guantánamo, cuando nada dice de la presencia militar y las bases militares que el imperialismo yanqui mantiene en Argentina, el territorio que gobierna el peronismo desde hace años; cuando nada dice de los presos políticos y las torturas de su gestión y la de su mujer.
En la Argentina de los Kirchner se realizan operativos militares conjuntos dirigidos por EEUU, existen bases militares yanquis en puntos estratégicos del país como Salta, Entre Ríos y Tierra del Fuego, y las fuerzas armadas y de seguridad del estado, especialmente los cuerpos de elite destinados a la represión interna, son enviados periódicamente a “capacitarse” en tierras imperiales.
En la Argentina de los Kirchner los presos políticos y la violación de los derechos humanos es una constante, al igual que las torturas a los detenidos.
De todo esto, ni una palabra.