ANTONIO CALÓ

El Revolucionario Nº36 (Junio de 2008)

Antonio Caló es un legendario ejemplo de la burocracia sindical argentina. Asumió la secretaría general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) en 2004, luego de un período de transición tras la muerte de Lorenzo Miguel en 2002, acto al que asistió Tomada, quien lo felicitó por la “irreprochable elección”. Dice que alguna vez trabajó en Pirelli Cables de Mataderos, para enquistarse definitivamente en la cúpula gremial desde los ’70.
Para delinear el perfil de este eterno burócrata, resulta interesantísimo reproducir sus propias palabras. Las declaraciones de este íntimo amigo de los kirchneristas Kunkel y De Vido son un manual de lo que un burócrata debe ser y hacer. “¿Cómo se acompaña un gobierno?”, le preguntaban en una entrevista en alusión a Kirchner. “Bueno, apoyándolo, diciéndole que lo que está haciendo está bien, no interfiriendo. No le hicimos ningún paro, no le hacemos ninguna queja, al contrario. Eso es acompañar.”. Hablando del conflicto con el agro, ilustraba cómo entregar las luchas y el salario de los obreros: “...los conflictos no pueden ser eternos y las partes tiene que perder algo. Nosotros estamos acostumbrados a eso: cuando nos sentamos con los empresarios pedimos una cifra y por ahí arreglamos otra...”.
Ya en julio de 2007, Caló daba una vez más a Kirchner “el apoyo irrestricto a su gestión y a la compañera Cristina, que será la próxima presidenta de los argentinos”. Pues “La UOM siempre apoyó a los presidentes peronistas y Cristina es la continuidad de ese proyecto político que respaldamos.”. Hace poco, en virtud del conflicto que trabajadores venezolanos mantuvieron con las patronales de Sidor-Techint en ese país, envió una carta a Chávez defendiendo la propiedad de los Rocca.
“Me gusta todo. Me gusta su forma de actuar, su forma de ser.”, dice el rentista sobre el ex mandatario. Tamaña obsecuencia hizo que Kirchner le diera la secretaría gremial en su partido de siempre, el PJ, y que se perfile como el preferido por el matrimonio presidencial para ascender en la estructura sindical de la CGT, que este año renovará autoridades.