Militarización: más droga y crimen organizado

Entre los principales argumentos que la prensa kirchnerista levantó para justificar el despliegue de 2.500 gendarmes y prefectos en los barrios del sur de la ciudad de Buenos Aires, se destacó el de la lucha contra el narcotráfico. Según los voceros del oficialismo, la aparición de estas fuerzas en las calles servirá para combatir a las bandas que lucran (entre otros negociados) con el comercio de droga, la prostitución y la trata de personas en sociedad con la Policía Federal.

“El impacto más importante del plan está en la ruptura de una especie de rutina delictiva. El narco que ya sabe con quién debe arreglar, el desarmadero de autos que tiene su contacto de uniforme, el prostíbulo que paga la cuota mensual, la zona liberada para robos o salideras y así sucesivamente. La aparición de nuevos protagonistas en las seis jurisdicciones desestabiliza buena parte de esos pactos que son uno de los trasfondos de la inseguridad”(1).

Argumento ridículo si los hay, que busca ocultar que la participación directa en las redes de crimen organizado, prostitución, trata, narcotráfico y delincuencia en general, lejos de ser exclusividad de la Policía Federal, es característica de todas las fuerzas represivas. En estrecha vinculación con el poder político y estatal, policías provinciales, gendarmes, penitenciarios y prefectos, todos ellos participan y lucran con estos negociados que dejan ganancias millonarias. Sin ir más lejos, en los mismos días en los que se anunciaba el “Plan Cinturón Sur”, trascendieron dos casos que vinculan directamente a la Gendarmería con el tráfico de drogas(2).

Si aún no los tienen (o no logran compartir los existentes con la Policía Federal) poco tardarán los efectivos de Gendarmería y Prefectura en tejer sus propios vínculos para dar más impulso al narcotráfico, la prostitución y el crimen organizado.



NOTAS:

1) Página/12, miércoles 29 de junio.

2) Un grupo de gendarmes destinados a la provincia de Buenos Aires fue detenido en Salta. Regresaban de Bolivia con casi 1.000 kilos de cocaína, equivalentes a 10 millones de dólares. En Misiones, dos suboficiales de Gendarmería fueron detenidos transportando 145 kilos de marihuana. El mes pasado publicamos dos casos similares, también de Salta y Misiones, pero protagonizados por policías provinciales y penitenciarios.