Los trabajadores ferroviarios vienen desarrollando una importante lucha que tiene como reclamos centrales la reincorporación de los despedidos y el pase a planta permanente de los tercerizados.
Quince empresas tercerizadoras explotan a unos 1.500 trabajadores en el ferrocarril Roca, pagando menos de la mitad del salario que corresponde según el convenio ferroviario. Dichas empresas se encargan, en su mayoría, de garantizar tareas de mantenimiento de vías, de construcción, de infraestructura, de limpieza y de evasión, es decir, tareas propias de los trabajadores ferroviarios. Ante el menor indicio de reclamo sindical, las empresas responden con los despidos y aumentando la explotación. Pero lo trabajadores dijeron basta.
Con la reincorporación de todos los despedidos y el pase a planta permanente de todos los contratados como principales banderas, los trabajadores realizaron bloqueos de boleterías, movilizaciones, cortes de vías y varias actividades para dar a conocer el conflicto y lograr hacer ceder a la empresa y al gobierno. Como consecuencia de esta presión ejercida por los ferroviarios, el gobierno se vio obligado a conceder una audiencia. Pero como es costumbre, para dilatar el conflicto y apostar al desgaste, al cansancio y a la división de los trabajadores, no ofreció nada serio. Sólo firmar un acta de compromiso de “paz social” durante treinta días a cambio de la promesa de no atacar a los trabajadores en lucha y citar a las empresas tercerizadas para discutir caso por caso la situación de los despedidos. Paralelamente, la empresa y la burocracia de la Unión Ferroviaria que dirige Pedraza, avanza en la persecución, colgando carteles desconociendo a los trabajadores tercerizados como ferroviarios y amenazando con la intervención de la patota de la verde.
La lucha de los trabajadores del ferrocarril sigue abierta. Es necesario encauzar la fuerza que han logrado construir los trabajadores, solidarizarse con el conflicto y no ceder ante las promesas del gobierno, ni ante los ataques de la patronal y la burocracia. El triunfo de los trabajadores del Roca, representaría un enorme impulso para la lucha del conjunto de los trabajadores, que hoy padecen la precarización laboral en todo el país.